Especialista de Facultad de Ciencias dijo que hay
contaminación en aguas del río, incluido en Salto
Publicado en 20.03.2013 en Diario EL PUEBLO de Salto
A iniciativa del grupo ambientalista “Paysandú Nuestro”, el Profesor Daniel Panario, representante de la Facultad de Ciencias, disertó sobre la temática “Urgencias Ambientales” y al ser contactado por EL PUEBLO al respecto, a través del destacado docente pudimos acceder a su exposición.
“EL TEMA ES QUE SE PUEDE MORIR, PERO SIN ALARMA”
Panario sostuvo que si “se fuera a jerarquizar los problemas ambientales por su importancia, se debería empezar por referirnos a problemas como la indigencia, la pobreza, a los cuales se asocian después todas las vulnerabilidades a los problemas ambientales. Los organismos del gobierno han logrado mantenerlos ocultos y los problemas ambientales comienzan a resolverse cuando adquieren luz pública. La estrategia oficial ha sido tradicionalmente que no la tengan”.
Panario ingresó en su momento en la comisión relacionada con la problemática del plomo y la preocupación de las autoridades, tanto sea de los organismos públicos, como el Ministerio de Salud Pública, OSE, Ancap y la Presidencia de la República, “era no declarar el hecho una emergencia nacional”. La razón era no generar alarma pública… “el tema es que se puede morir, pero sin alarma. Lo importante es que no se sepan las causas y qué lo está matando. Esta es una de las tantas herencias malditas de la dictadura que perviven en nuestra comunidad, que han quedado en la mentalidad de los funcionarios públicos. Parte puede provenir de esta herencia, pero también me parece que atrás de eso hay una cierta cola de paja”, declaró el expositor.
LOS MALES REALES DE LA PLOMBEMIA
Dijo que “el problema de lo que se ha dado en llamar «plombemia» es terrible. Le cambiaron el nombre a la enfermedad. Se trata de saturnismo, pero esto suena sórdido. Entonces se le llamó plombemia a la enfermedad, que es más o menos como si al cáncer de útero le llamáramos «Papanicolaou». Es claro, suena mejor y no genera tanta alarma pública como decir que, a lo mejor, 30% de la población uruguaya está enferma de saturnismo”.
Sostuvo por otro lado que “los resultados de los primeros estudios de plombemia de la Facultad de Química estaban en 1987 y salieron en la prensa. Quiere decir que los funcionarios encargados del contralor estaban contestes en que debían controlar. Cuando surge el problema, empiezan a pensar:
¡Caramba, yo no hice nada! ¡Capaz que me cuesta el cargo! ¡El jefe me va a matar!
Por eso, bajarle el perfil al problema es el objetivo de los funcionarios públicos que tienen relación con la temática ambiental”.
EXPEDIENTE PARA UN AGENTE CRIMINAL: LA MICROCYSTINA
Señaló que se “trata de algo tan inocuo como el fósforo, un nutriente. Es necesario el fósforo para tener los huesos fuertes, la mente activa, todo eso es cierto.
¿Empero qué pasa en el Uruguay con el fósforo en el agua? Lo que está pasando es que la mayor parte de nuestras vías de drenaje están saturadas, con niveles de fósforo por encima de lo que indica un nivel de eutrofización, o sea, contaminación severa”, declaró. “En los años se estaba trabajando en Salto Grande y se dio la oportunidad de ver la primera floración de algas con que tuvo contacto la ciencia.
Apareció una cantidad de cosas verdes flotando, que venían de arriba. Llamamos en aquel momento a la Facultad de Humanidades, no supieron establecer de qué se trataba pero dijeron que se trataba de algas tóxicas y por lo tanto, había que tener cuidado con el agua y no ingerirla”, expresó.
Admitió que “hace unos tres años, ante la constatación de que la gente que vivía en Rincón del Bonete tenía un nivel de cáncer un poco elevado, la UTE le solicitó a la Facultad de Ciencias una investigación. Ellos tomaban agua del embalse, provista por la propia UTE y no por OSE. Se determinó que el problema era un alga tóxica existente en el embalse que se llama microcystis”.
Puntualizó que “la microcystis es un alga que produce una toxina llamada microcystina, que es carcinógena, teratogénica, bioacumulativa, hepatóxica, etc., podemos darle todos los títulos de un arma mortal.
Ocurre que esta alga, cuando se muere, libera esa toxina, que va disuelta en el agua y pasa casi todos los filtros que se le puedan poner cuando se filtra el agua potable”.
“Se informó de la existencia de este elemento, no sólo a la UTE sino también a las intendencias que tenían que ver con la zona. La UTE se enojó muchísimo de que hubiéramos hecho público el resultado. O sea, investigar, sí, pero profesionalmente, nada de hacer públicos los resultados. No sea cosa que genere alarma pública…
”.En la capital, concretamente en Puerto del Buceo, el agua llega a tener un color verde que parece pintura. Se trataba de la microcystis…se ha visto en grandes cantidades, a cinco kilómetros de la costa, a la altura de La Tuna. En realidad, la gente no se debería bañar cuando hay esas concentraciones”.
“URUGUAY ESTA SUFRIENDO UNA EPIDEMIA DE CÁNCER”
En el marco de su alocución, Panario recordó a un Intendente de Colonia que, cuando aparecieron estas floraciones, al estilo Fujimori (que comió pescado cuando la epidemia del cólera en Perú), “se fue a bañar a la playa para mostrar que no había ningún problema. ¡No fuera a fracasar la temporada turística, que es lo que importa! No importa que la gente se intoxique. El problema no es que se genere una epidemia pasajera de alergias o eventualmente, unas intoxicaciones que no matan a nadie”.
“En los hechos, los oncólogos en el día de hoy están reconociendo que en el presente el Uruguay está sufriendo una epidemia de cáncer
Pero esto tampoco se dice, ¿verdad? Esto no se dice, pero es así.
En los hechos, los tejidos blandos que son afectados por este tipo de toxinas son parte de esos casos explosivos en cuanto a incidencia de cáncer. Claro, establecer la relación causal es muy difícil.
¿Cómo separar que yo soy fumador y me enfermé por otra cosa? Los médicos saben que es muy difícil establecer la relación causal en este tipo de cosas, que lleva muchos años e ingentes recursos. Establecer la relación causal entre el cigarro y el cáncer, aunque se conocía, llevó muchísimos años demostrarla. Y por instituciones muy poderosas.
De ahí que va a demorar muchísimo tiempo establecer que acá en Uruguay este pudiera ser uno de los problemas.
Ahora bien: ¿Se tiene primero que probar para luego tomar la precaución?
¿O primero tenemos que tomar las precauciones y después probar cuáles son los problemas? En los hechos, la verdad es que buena parte de las poblaciones, inclusive la población de Montevideo, que toma agua de Paso Severino (es de los lugares que tienen explosiones de algas de este tipo) está siendo afectada.
Y reafirmó que “por supuesto, el río Uruguay, en todo su recorrido, Salto, Paysandú, Fray Bentos, Colonia y Juan Lacaze, cuando llega el verano, están tomando agua contaminada con microcystina. Las plantas potabilizadoras de OSE no tienen filtros de carbón activado, no filtran la microcystina.
Ahora, para no crear alarma pública, lo que han dicho es:
Resulta muy fácil, para el que quiera seguir el expediente, saber quiénes son los cómplices. “¿Quiénes son los cómplices? Los que no informan, los que no toman medidas, OSE, el Ministerio de Vivienda, las intendencias departamentales. Ya tenemos el expediente completo, como para el Fiscal”
“Hoy el filtrado de OSE es insuficiente para microcistinas y plaguicidas”
Experto de la Facultad de Ciencias recomienda instalar filtros
en hogares para evitar absorción de contaminantes
María Orfila @orfilamaria - 27.03.2013, El Observador
La capacidad de filtrado de OSE en el proceso de potabilización del agua es “insuficiente” para eliminar las sustancias disueltas con potencial tóxico. Así lo afirmó a El Observador el ingeniero agrónomo Daniel Panario, director del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias, respecto a las microcistinas y restos de plaguicidas que pueden llegar hasta la canilla y, vaso a vaso, acumularse en el organismo humano. Por tal motivo, recomienda instalar filtros en la cocina.
Siempre se había dicho que la calidad del agua era muy buena. Sin embargo, se ha hecho público que no es confiable. ¿Cuáles son las amenazas actuales?
Yo vengo diciendo que no siempre es necesariamente confiable desde hace 15 años. Ahora tuvo mal olor y mal gusto, sino ni nos enterábamos. Lo que ocurre es que OSE no tiene filtros adecuados para potabilizar agua que contenga microcistina. Esta vez tuvimos suerte; no era un genotipo que produjera toxinas. El decano de Agronomía (Fernando García) dijo que la soja en la cuenca del Santa Lucía es insignificante. Eso no es cierto hoy. Parte del problema son los fertilizantes.
Se ha extendido la agricultura intensiva a la cuenca del Santa Lucía. Los tambos también son parte del problema. Son el nitrógeno y el fósforo, fundamentalmente, los que producen las floraciones de algas.
¿Cómo se mitiga el problema?
Teniendo los filtros adecuados. Hoy el filtrado es insuficiente para las sustancias que están disueltas en el agua. Lo que se detiene son las partículas y microorganismos. La ventaja de un filtro de carbón activado es que absorbe (fija sobre su superficie) microcistinas y plaguicidas.
Ahora OSE dijo que va a hacer todo lo que tendría que haber hecho siempre. Pero hay que hacer más. Es carísimo filtrar el agua para 1,5 millones de personas. OSE no dispone de una sola fuente por lo que se podría sacar agua de otro lugar por un tiempo. Es importante tener un sistema de alerta que pueda prever las condiciones. Por ejemplo, saber con anticipación si en algún afluente se está gestando un problema según los parámetros de temperatura del agua, concentración de nutrientes, velocidad de la corriente y concentración de clorofila.
A lo mejor lo que hay que hacer con la cuenca del Santa Lucía es decretar una zona de exclusión de cierta forma de agricultura, controlar el agua que sale de los tambos y que OSE haga tratamiento de efluentes en las localidades urbanas con saneamiento.
Usted dijo que esta vez tuvimos suerte. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias severas?
A este directorio le cayó una cosa sin comerla ni beberla. Es el primero que realmente sale a responder como corresponde. Todos los demás salían a negar todo. Éste es el primero que acepta que hay cosas que hacer. Me acuerdo que (Fernando) Nopitch (ex vicepresidente de OSE) y el presidente anterior (Juan Justo) Amaro me insultaron por radio. Decían que OSE sabía cómo resolver el tema de la microcistina. Pero lo que hacían era mezclar el agua contaminada con otra agua para bajarle la concentración, o metían el chupón a más profundidad, intentando evitar las algas.
¿Con eso alteraban resultados?
Con eso paliaban un poco la situación. ¿Se acuerda de la pelea que hubo entre La Española y la OSE por las diálisis? Ahí hubo muertos.
O el caso actual de las ovejas en Rincón del Bonete. Las ovejas se murieron casi seguramente por tomar agua con microcistina y eso que se trata de animales que toman muy poca agua. Ahí se ve el impacto. Se debería, además, hacer bioensayos con peces u otros organismos aún más sensibles. Cuando los peces empiezan a tener malformaciones, es muy probable que nosotros también estemos siendo afectados.
Hace un tiempo usted informó sobre una posible vinculación entre el índice elevado de cáncer de la población de Rincón del Bonete y el agua. ¿Se investigó esa asociación?
No se confirmó la sospecha. De todas maneras diría que la prevalencia de cáncer en Uruguay es extremadamente alta y que es más alta en el sur del país. La vinculación con el agua es difícil de demostrar. Requiere estudios muy largos y que todos los casos sean registrados y hay que saber cuál es la fuente de agua.
Hay que desligarlo de otras causas. Por ejemplo, los transgénicos en el maíz eran fantásticos hasta que un investigador francés demostró que producían cáncer en ratas. Por supuesto le dijeron que utilizó una variedad de ratas muy sensible, pero estos son animales que se usan habitualmente para probar los medicamentos que son suministrados al hombre.
El presidente de OSE y el subsecretario del MSP dijeron que no es necesario instalar filtros en los hogares. ¿Usted lo recomienda?
Por supuesto. Vea de qué color queda un filtro de papel. Queda negro. Es parte del carbón que se ha usado que corre por las cañerías. Es conveniente filtrarlo.
Aunque sean concentraciones mínimas. Por otro lado, las microcistinas no se resuelven con hervir el agua. No se desintegran. Ni los plaguicidas. Ni el plomo.
Yo siempre digo: los plaguicidas siempre cotizan a la baja. Los niveles aceptables bajan; el estándar de plomo es más bajo hoy que hace poco tiempo. El organismo humano no puede defenderse de cosas que aparecieron hace 100 años.
Nuestra evolución no nos permitió evolucionar contra los plaguicidas. Y son concentraciones que se acumulan. El presidente de OSE dijo que los filtros requieren mantenimiento y que el uruguayo no mantiene. Pero mantenimiento requiere el auto, la moto, hasta el reel de pesca. Decir eso es menospreciar a la gente.
¿Hay poblaciones más vulnerables a la bioacumulación de las sustancias disueltas en el agua potable?
Los bebés son los más vulnerables. Cuanto antes empezamos a acumular, más vamos a tener. Son organismos más sensibles. Los ancianos y la gente mal alimentada también. A ellos habría que regalarles los filtros.
¿Qué uso le da usted al agua que brinda OSE?
Solo para bañarme. Yo tomo agua de pozo. Mi madre tiene 96 años y sigue tomando de ese pozo. Las concentraciones de algunas sustancias organocloradas en el agua de OSE son mínimas pero yo no quiero nada. Son indetectables por los instrumentos usados para detectar plaguicidas, pero existen. Y, por lo general, no se analizan porque Uruguay no está en condiciones de hacerlo.
Microcistina
La microcistina es una cianobacterias de efecto hepatotóxico y neurotóxico, aunque también da lugar a alteraciones gastrointestinales, reacciones alérgicas o irritación y sintomatología similar a la de la neumonía. Este riesgo se puede producir tras el contacto con la piel durante el baño o tras una exposición prolongada a niveles crónicos de estas toxinas en el agua bebida.
Fósforo y nitrógeno
Son los nutrientes necesarios para el crecimiento de plantas y organismos del fitoplancton, por lo que su presencia en concentraciones elevadas conduce a la eutrofización de los cursos de agua. Esto altera las características de estos ecosistemas. Las plantas en descomposición consumen todo el oxígeno del agua, acabando con la vida subacuática.
Cuestión de honestidad intelectual
El ingeniero agrónomo Daniel Panario, director del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales y coordinador de la Maestría en Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias, se ha enfrentado más de una vez ante organismos e instituciones públicas por sus declaraciones. “El científico con cierta actitud reactiva al sistema por supuesto que trae inconvenientes”, dijo a El Observador.
Y agregó: “El decano (Juan Cristina) me dice que yo le hago mucho daño a la facultad haciendo las declaraciones que hago. Son visiones diferentes de la Universidad. Yo creo que le hago mucho bien del punto de vista de lo que la gente piensa; probablemente le hago mal en función de los fondos que la Universidad puede recabar para proyectos”.
Panario renunció a su cargo en medio de la polémica por la contaminación de plomo en La Teja a comienzos del 2000. En esa oportunidad, el experto criticó que la Facultad de Química no hubiera advertido el problema años antes cuando publicó trabajos científicos al respecto.
“Eso lo que existe (en la comunidad científica): papers que nadie lee. Es bastante frustrante. Y, por supuesto, después te la cobran cuando vas a presentar un proyecto, o para ascender en el Sistema Nacional de Investigadores”, afirmó.