AUTOCRÍTICA
Mi nota "La clase en sí no es la cosa en sí"( http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/04/el-ojo-que-ves-no-es-ojo-porque-tu-lo.html ) se refiere a la discusión sobre el argumento de la imposibilidad de la revolución obrera y socialista en un país atrasado y periférico, con débil desarrollo industrial, y por ende con débil clase obrera, como es el nuestro.
Esa teoría fue rozada al pasar por Gonzalo Abella en su respuesta a una nota previa mía llamada"Cuando desertar está bien, Florencio y Aparicio". (http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/04/arriba-pura-facha-y-abajo-solo-hilacha.html )
Sin embargo, es tema muy serio y requiere un abordaje profundo y responsable.
Pero la fatuidad de la polémica, el "mal ambiente" en que nos encontramos para discutir los problemas serios, no por culpa de nadie en particular sino por la contaminante decadencia intelectual reinante, producto del reflujo de la lucha social (y esta explicación sociológica no pretende sacarme de encima la responsabilidad, o acaso sí lo pretenda, yo que sé) , me terminó llevando a donde no quería y adonde al comienzo de la nota dije que no quería ir, a los problemas menores y fuegos de artificio.
El problema es que los fuegos de artificio distraen, ya que para eso se inventaron, y acá ya tenemos demasiadas distracciones.
Las disculpas del caso a Gonzalo y al lector. Y la corto porque dar matraca a la autocrítica es también una forma de ombliguismo.
AL GRANO
Y así había empezado esta nota y andaba más o menos por la mitad cuando apareció Gonzalo con "Cazá los procesos reales, somos pocos y nos conocemos"( http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/04/la-agarras-o-sos-chuminga-la-pocha.html)
Y me dije: ¿Qué más clara confirmación podía tener de que metí la pata? Porque Gonzalo quiere ahora evadir la discusión, y los problemas menores le sirven para eso.
Luego aparecieron nuevas contribuciones de William Yohai, y otra respuesta de Gonzalo...
Sí, somos pocos y nos conocemos. Resulta curioso eso de ofenderse y no poder discutir pero solo en cuanto al tema central -que además no fui yo quien lo trajo- pero no tan ofendido como para no seguir tirando al óbol e irse por ramas, ramitas, tallos y nervaduras de las hojas.
Lo que Gonzalo tiene que hacer y no ha hecho, es que niegue o confirme (o descarte sí que tema para n o él no es importante) si sostiene esa teoría, diciendo con sus propias palabras lo que quiere decir y lo no.
No me interesa a cual Dios le reza Evo. El tema de la emancipación de la esclavitud en América sí, y tengo mucho para decir y es importante, pero en su momento.
Voy a seguir con el tema central de la polémica e ignorar todo lo otro, al menos hasta que el desarrollo de la exposición llegue a puntos en que haya que introducir algo de eso.
Si los palos no lo tocan a Gonzalo me alegro, el objetivo no era él como persona, sino apalear esa teoría según la cual, repito, el socialismo no es posible en términos inmediatos en Uruguay debido a que las fuerzas de la clase obrera uruguaya no alcanzan para ello, y que por esa la razón se hace necesaria una alianza con fuerzas sociales de propietarios capitalistas
El argumento de que el socialismo es hoy por hoy imposible de llevarse a cabo en Uruguay debido a las falencias de nuestro desarrollo capitalista, no es nuevo ni exclusivo. Pero en el último tiempo acá en Uruguay ha tenido un portavoz privilegiado: José Mujica.
Nosotros no tenemos la culpa de que las cosas sean así. Si alguien no quiere coincidir con Mujica o le molesta que se lo señalen, pues que no repita sus conceptos. Y si acaso hemos sido nosotros, en nuestras pocas luces, los que hemos entendido una cosa por otra, pues alcanza con aclarar las cosas debidamente diciendo qué es exactamente lo que se quiere decir.
Agregaré solamente que hace unos años Eduardo Bonomi realizó la fundamentación "marxista" de esa teoría, y en ese momento nosotros por nuestra parte tratamos de contribuir al esclarecimiento del tema (1)
ES VERDAD Y MENTIRA AL MISMO TIEMPO
No es fácil.
Esa "imposibilidad" de la revolución socialista por la debilidad de la clase obrera autóctona es una PRETENDIDA imposibilidad, una falacia, un argumento de la ideología burguesa, una confusión en el mejor de los casos.
Pero también es cierto: una revolución socialista obrera en un país como el nuestro es imposible.
En este problema podemos señalar tres temas polémicos estrechamente vinculados.
1. La supuesta imposibilidad del "SOCIALISMO INMEDIATO" en un país periférico y dependiente, de débil desarrollo capitalista,
2. La solución que se ofrece para ese problema, la "REVOLUCIÓN POR ETAPAS".
3. La sustancia o contenido de la primera etapa, la "LIBERACIÓN NACIONAL".
Las tres polémicas son inseparables entre sí, porque tienen que ver con un punto de vista único en la forma de ver el problema, que sería más o menos así:
COMO no podemos llegar al socialismo de inmediato, ENTONCES debemos resolver PRIMERO (etapa) lo que HARÍA POSIBLE el socialismo, la liberación nacional.
(Y si no dije bien, pues que los partidarios de la teoría me corrijan).
En esta nota quiero avanzar un poco, más que nada en el primero de esos temas, las dificultades para levar adelante el socialismo en un país de débil desarrollo capitalista.
EL SOCIALISMO EN EL SOLO PAISITO
Para empezar, voy a darle toda la razón a lo que dicen nuestros adversarios. El socialismo en Uruguay es imposible.
Pero vamos a decir algo más, todavía. No solo es imposible, es el ejemplo más claro de lo imposible. A los compañeros que se estrujan el bocho pensando cómo hacer una revolución socialista en Uruguay les decimos: olvídalo.
La palabra "socialismo" no me gusta. Nació mal y confunde, contribuye a una idea falsa. Pero no podemos evitarla
Marx hablaba de "primer estadio del comunismo". Es una expresión mucho más correcta, pero resultaría muy incomprensible hoy día, más cuando se generalizó la costumbre, a partir de la Revolución Bolchevique, de llamar socialismo a ese "primer estadio". Al principio, si es solamente un nombre diferente para la misma cosa, podría funcionar
Pero a los bolcheviques se les complicó, por razones que veremos más adelante y al no poder introducir de una todas las transformaciones sociales que querían en ese momento, empezaron a postergar la idea de una sociedad socialista en Rusia, y a hablar entonces de "sociedad de transición". O sea, transición al socialismo.
Y hoy, cuando hablamos de etapas o fases o revolución permanente, etc., estamos hablando del problema de la "transición al socialismo"
Y eso es lo que me rechina, porque si socialismo, supuestamente, quería decir "primer estadio del comunismo". Es en sí mismo una transición. ¿Transición a la transición? Bueno, en la Historia y en la vida todo es transición
Transición AL socialismo pasa de contrabando una idea diferente (y no fue nada inocente ese contrabando): el "socialismo" es una meta, y por lo tanto un TIPO ESTABLE de sociedad, un modo de producción, lo que quiere decir una forma específica de apropiación y distribución del plustrabajo que se reproduce a sí misma, y por lo tanto UNA FORMA DE DESIGUALDAD SOCIAL que se reproduce a sí misma
Y eso es exactamente lo que no queremos, y es exactamente lo que fue el "socialismo real".
Ya de entrada Marx y Engels plantearon que el comunismo no sería realizable sino era en la gran mayoría de los países más avanzados a un tiempo, siendo esos los países centrales. Por eso, la idea del "socialismo en un solo país" ya era, cuando se planteó en la URSS, una idea que solo podía meterse en terreno ideológico marxista a través de la falsificación apoyada por la represión. Y eso es lo que ocurrió
Pero la realidad demostró que ni siquiera con un país como la URSS, enorme y producto de la unión de quince países diferentes, alcanzaba. Ni alcanzó con extender el "campo socialista" a media Europa, y tampoco con agregar China y otros países de Asia, ni tampoco con agregar Cuba. El COMECÓN o el Pacto de Varsovia sumaban unos diez países a la URSS en cada caso
ERAN PAÍSES ATRASADOS
Así las cosas, del socialismo en el solo paisito, en todo caso, ni vale la pena hablar.
Pero llegamos aquí al nudo de esta polémica. El argumento que se maneja para sostener la idea de la imposibilidad del "socialismo de un envión" en Uruguay, y apoyar en eso la idea de la necesaria etapa previa, es que esos países no pudieron construir exitosamente el socialismo porque eran países atrasados, es decir, no había en ellos el suficiente grado de desarrollo de las fuerzas productivas, y por ende relaciones sociales suficientemente maduras, industria moderna en particular, y su correspondiente clase obrera que debería ser numerosa en la población. Y un tipo particular de clase obrera, la de las grandes fábricas de alta tecnología.
Y si no se tenía ese desarrollo era por insuficiencia de del desarrollo capitalista, ese es el argumento que se esgrime.
Entonces, para evitar ese error, debemos pasar por una etapa previa que desarrolle en Uruguay esas condiciones.
Y por lo tanto, si el problema es el insuficiente desarrollo capitalista, esa etapa previa deberá desarrollar de alguna forma algo de capitalismo. Y aquí se cierra el argumento.
Rodney Arismendi desarrolló ampliamente esa teoría para justificar tu estrategia de "frente popular". Es por eso el principal ideólogo del Frente Amplio
Pero el Pepe ha desarrollado una variante diferente en la teoría del Rodney, y eso también es novedad, e importa
Para el Rodney la etapa previa y preparatoria, aunque tomase elementos del capitalismo, se hace contra el imperialismo (tener en cuenta que en su tiempo estaba la Unión Soviética). Para el Pepe (ahora que ya no la hay) se hace con el imperialismo
La idea del Pepe es: país inteligente. Y quiere decir esto:
Aceptemos y promovamos las inversiones del capital imperialista en una explotación extractiva de nuestros recursos naturales, y en la explotación de nuestros trabajadores para que puedan comer (aunque a su romanticismo ruralista le duela un poco la furiosa extranjerización de la tierra, o al menos es lo que dice). Pero hay que hacer molde
Tratemos de que dejen algo, dice Pepe, de sacarles un poquito del resultado (un poquito más de lo que diría Danilo, y de ahí las peleas entre ellos). No demasiado, para que no se vayan. De cada inversión imperialista tratemos de que quede un poquito
Pero si sumamos muchas inversiones aprovechando las dificultades actuales de los países centrales, con muchos poquitos hacemos algo. Y entonces la inteligencia está en saber qué hacemos con eso. Invertirlo convenientemente, por ejemplo en una universidad tecnológica
Si hacemos las cosas bien y la cosa sigue así, prosigue Pepe, si no revienta antes, en treinta años estaríamos en el Primer Mundo. Bueno, en realidad en la periferia del Primer Mundo, en su orillita, en la situación de los países de segunda línea de la Unión Europea.
El problema es que precisamente ahora esos países europeos de segunda línea son los que empezaron a colapsar. Pero precisamente, en eso el Pepe y su gente ven una oportunidad: el capital que abandone Grecia, Chipre, España, podría venir a Uruguay (para que terminen haciendo en Uruguay lo que hicieron en Grecia, Chipre, España, aunque en ese detalle Pepe no se detiene).
No nos apartemos del tema. La necesidad de esta u otra solución alternativa es que, aunque queremos el socialismo, no lo podemos pretender construirlo a partir de condiciones tan débiles como las de Uruguay
Y eso sería, y Gonzalo interpreta bien a Pepe, "entender cuáles son nuestras fuerzas en las tareas del presente"
Para nosotros que seguimos pensando según han sido planteadas las cosas en lo que podríamos llamar el marxismo clásico (o esquemático, dicen), todo esto no tiene sentido. Porque no planteamos ahora ni planteamos nunca el socialismo en un solo país, y por lo tanto tampoco la evaluación de "nuestras fuerzas" en un solo país... ya de entrada sabemos que van a resultar insuficientes
Al aducir el atraso de los países de capitalismo periférico como argumento contra la posibilidad de una revolución socialista, los partidarios de la llamada "nueva izquierda" (el Pepe ahora se les suma, pero empezaron acá en Uruguay por el "manifiesto de los 24") está diciendo dos cosas que van en direcciones opuestas y se excluyen mutuamente, pese a lo cual las dicen al mismo tiempo sin hacerse mucho problema:
1. Marx se equivocó, porque predijo una revolución socialista en los países centrales, y eso no ocurrió.
2. Los revolucionarios de los países atrasados se equivocaron, porque se apartaron del planteo de Marx.
¡Por favor, que se pongan de acuerdo!
Por nuestra parte ya tuvimos la ocasión de hablar de todo eso y dar nuestra opinión (2)
Pero el argumento del atraso de un país (debilidad de su clase obrera como indicador de ese atraso) como obstáculo para el triunfo del socialismo nos obliga a plantear alguna cosa. Y en todo caso, que se nos conteste en función de esa "realidad objetiva" que se nos quiere mostrar.
Así como el mundo es desigual y combinado, lo fue el "campo socialista". Si el atraso era el obstáculo, es de esperar que los países más atrasados tuviesen más dificultad en avanzar al socialismo, y los menos atrasados, por consiguiente, menos obstáculos.
Había al menos un país en el "campo socialista" que tenía precisamente esas condiciones que supuestamente tenía que tener, un país europeo central, moderno, con industria, exportaciones industriales importantes, tecnología, incluso tecnología de punta en algún sector, y amplia clase obrera. No sería el país más importante del mundo, pero estaba mucho mejor que la actual periferia de la Unión Europea. La República Democrática Alemana
De todo el "campo socialista" fue el primero en pasarse con todo y petates al "campo capitalista". La dejo por ahí
MÁS FÁCIL DE EMPEZAR, MÁS DIFÍCIL DE TERMINAR
La evidencia termina por imponerse, los países que emprenden proyectos de emancipación socialista son precisamente los que no tienen esas condiciones que tendrían que tener. De modo que algo falla en esa teoría de las "condiciones objetivas"
La Revolución Rusa fue precisamente un caso notable de revolución obrera en la cual no daban “las condiciones objetivas”
La producción industrial antes de la Primera Guerra era mucho menor que en Francia o Alemania y ni llegaba a la décima parte de la de Estados Unidos. Más del 80% era población rural, y la falta de transportes frenaba cualquier de modernización agrícola. La guerra empeoró dramáticamente las cosas, la producción industrial cayó a la cuarta parte
Pero los bolcheviques nunca pensaron en una revolución aislada en Rusia, siempre pensaron en Rusia como disparador de la revolución obrera en Europa.
La revolución socialista es internacional, eso ahora lo dicen todos, la teoría del socialismo en un solo país ya no tiene buena prensa.
Pero el mundo no resultó ser tan llano para la propagación de la revolución mundial, resultó mucho más “rugoso” de lo esperado. Entonces se comenzó a hablar de “eslabón más débil”, etc. Y se adaptó la teoría, de esta forma:
En los países atrasados es más fácil empezar, pero es más difícil terminar; en los países avanzados es al revés, es muy difícil empezar una revolución, pero va a ser más fácil terminarla.
No se ganó mucho con esa adaptación, la teoría sigue siendo falsa. Habrá que ver qué quiere decir “terminar”, porque sigue en pie el tema de cómo la terminaron en los países más avanzados del campo socialista, RDA y Checoslovaquia, dos países que ya no existen.
Pero no son un par de excepciones. Es la regla. China, por ejemplo. Intentó a partir de la revolución de 1949 salir del atraso. Lentamente, luego de los primeros tumbos que fueron terribles, fue despegando
Por fin, entró en un camino de crecimiento sostenido y excepcional en el mundo que se ha mantenido a lo largo de décadas
Pero cuanto más crece la economía, más sale del atraso y más "condiciones objetivas" hay para el "socialismo", incluyendo el crecimiento de la clase obrera y la industria, cuanto más supera todos los obstáculos de "realidad objetiva" que tenía previamente y que "imposibilitaban" el socialismo inmediato, más crece la desigualdad social, la explotación de los trabajadores, y más claramente capitalista es.
TRATANDO DE ENTENDER A GONZALO
De "Cazá los procesos... “dejo de lado los puntos 1 y 3, que no vienen al caso. Pero en el 2 avanza un poco más en su idea sobre el agro uruguayo.
"... intento demostrar que el "hacendado cimarrón" corresponde a sectores medios del campesinado agrícola y que el gaucho fue un artesano libre proveedor de mercancías semielaboradas (cuero, sebo) al capitalismo manufacturero europeo por medio del contrabando.
El proletariado rural tradicional se considera heredero del gaucho; no así el proletariado forestal, ni el urbano de memoria inmigrante... este análisis importa para entender el imaginario colectivo en el conflicto instalado en el campo uruguayo en el siglo XXI".
Suerte que el eurocentrista era yo. En alguna otra nota en otro momento, si me lo permiten, trataré de explicar que el gaucho, como el cazador de pieles de Canadá, o el de marfil del Congo, o el pescador de perlas del Pacífico, etc., no tienen nada que ver con el artesano. El agregado de un procesamiento elemental e inevitable a la materia prima que toman directamente de la naturaleza como recolectores no es lo fundamental - todo lo contrario - en su aporte al proceso productivo del capitalismo mercantil plenamente desarrollado de esa época. Gonzalo intenta meter los hechos a la fuerza en tres o cuatro categorías que sacó del libro
Más importante, por sus consecuencias, es ese forzamiento con el cual transforma al hacendado cimarrón en un campesino medio, y además agrícola (???).
Pero lo que importa no es tanto eso sino en donde termina ese razonamiento, hermanar al gaucho con el hacendado cuando en realidad son enemigos sociales uno del otro. Fueron los hacendados los que exterminaron a los gauchos.
Sin embargo, ni siquiera eso es lo más importante ni lo más asombroso en el error de Gonzalo.
Dice que el proletariado rural tradicional (no el forestal o de otro sector modernizado de explotación agraria capitalista) "se considera" heredero del gaucho, y el proletariado urbano no. ¿Y eso qué tiene que ver?!!!
Lo que importa es que el proletario urbano y el rural "se consideren" lo que son: una misma clase. Y para ello es necesario que identifiquen a sus enemigos de clase, que son los propietarios de los medios de producción que explotan el trabajo asalariado
Gonzalo es "realidad objetiva" en la ciudad e "imaginario colectivo" en el campo
A los obreros de la ciudad les dice: No pueden hacer la revolución socialista porque ustedes son muy débiles
No es argumento nuevo, repetimos. Hay otros que lo han dicho antes
Pero en vez de buscar la fuerza allí donde está, el clase obrera nacional e internacional, se propone una alianza social con otras clases, lo que está muy bien, pero para ello abandonar el programa socialista, lo que está muy mal, y sustituirlo por:
· Desarrollo capitalista nacional abandonando la dependencia respecto del imperialismo yanqui para recostarse a la URSS (Arismendi)
· Desarrollo capitalista nacional sin abandonar la dependencia respecto del imperialismo yanqui, pero tratando de hacer algo de fuerza pegado al proyecto sub-imperialista de Brasil (Mujica)
· Alguna cosa medio difusa, apoyada en la herencia del pasado de los proyectos de desarrollo capitalista nacional fracasados en otro tiempo, de algunos sectores burgueses y terratenientes relegados por el desarrollo capitalista, que estarían en el imaginario colectivo de los sectores subalternos de nuestra sociedad actual (Gonzalo)
Aquí aparece el muy conversado tema del campesinado
Gonzalo vio que yo citaba una frase del Manifiesto Comunista pero no se molestó en pensar qué es lo quiere decir, que los obreros llaman a todos esos sectores sociales a unirse a la causa del futuro, y abandonar por lo tanto cualquier utopía reaccionaria de volver a las relaciones sociales pre-capitalistas, o del capitalismo de etapas perimidas
Así como los revolucionarios rusos basados en la clase obrera DIJERON (lo que hicieron en la realidad es tema a conversar, y ya lo haremos) que se iban a aliar con los campesinos pobres, los proletarios urbanos inmigrantes en nuestro país de 20 años antes (1917 - 1897 = 20) debieron, según Gonzalo, haberse dado cuenta que los hacendados cimarrones eran en realidad una forma de campesinado sui generis (yo ni siquiera no me di cuenta de eso todavía) y haber apoyado la insurrección de Saravia "contra el gobierno que se sublevó"
Pero tratemos de entender a Gonzalo, lo que quiere decir es que lo que le falta a los obreros hay que pedírselo a los campesinos
Y si no hay campesinos, pues que sean los hacendados cimarrones que podrían ser algo parecido, aunque haya que dejar las relaciones sociales por el camino para hacer esa asimilación
Y si a los obreros o a sus representantes ideológicos o literarios no los convence la insurrección de los hacendados -como Florencio-, ha de ser por su propia estrechez mental, esquematismo, o eurocentrismo y racismo, y no por lo que los hacendados realmente son, o no son
En realidad, los obreros no prestaron atención a aquella insurrección de los hacendados, porque a ellos no les aportaba nada. (2).
Tal vez por ignorancia mía por no haber estudiado los procesos reales, el hecho es que no conozco que en esos años hubiese un proyecto de reforma agraria, salvo de parte de Emilio Frugoni, urbano, eurocentrista, reformista obrero, que proponía un proceso poblacional de la campaña por pequeños agricultores asistidos por el Estado para atender el mercado interno.
Claro está, dentro del capitalismo. Pero con todo era bastante más avanzado que lo de Saravia, mera resistencia al proceso de “modernización” que modernizaba el atraso; pero tanto ese proceso como su resistencia se mantenían ambos dentro del país primario exportador y dentro de la división internacional capitalista.
Ahora bien, Gonzalo en realidad no defiende esa resistencia sin destino del hacendado cimarrón, lo que defiende es su mitología (“imaginario colectivo en el conflicto instalado en el campo uruguayo en el siglo XXI”).
Y una vez más me declaro totalmente de acuerdo y agradecido, cuando confirma con esta metodología lo que yo había dicho ANTES.
"Cuando no se tiene confianza en la fuerza creadora de la verdad simple y llana, se trata de agregar leyenda, mística, religión, culto a los caudillos del pasado, historia novelada".
¿CUAL ES LA VERDAD?
Para otra nota dejaremos el tema de la liberación nacional y las etapas, y allí nos detendremos un momento en el problema histórico de la esclavitud en América, y su relación con el régimen de propiedad.
Aquí queremos terminar esta con una incursión en el terreno de la “vieja” teoría económica marxista.
Llama la atención que el énfasis en agrandar a los supuestos hacendados “revolucionarios” del pasado, se invierta cuando se refiere a los obreros, aquí se trata de achicarlos, de mostrar su debilidad. Entre otras cosas se subestima el número.
Una de las formas de hacerlo es dando por descontado que amplios sectores de trabajadores asalariados “no producen plusvalor” (en vez de “plusvalía” yo prefiero usar la traducción de Escarón y no porque sea uruguayo, porque es mucho más exacta).
Ninguno de los compañeros (Gonzalo y William) ha concretado esta afirmación. No puedo decir, entonces, que estén equivocados.
Ciertamente, hay asalariados no productivos, los que participan en la realización del plusvalor pero no en su producción, y los que participan del aparato administrativo y represivo de la preservación de la propiedad privada capitalista. Lo que sigue no polemiza con nadie, simplemente trata de aportar alguna base conceptual para esas caracterizaciones.
Y es que, cuando se trata de descontarle gente a la clase obrara yo quiero curarme en salud, porque ya sé que después suele venir una justificación de estrategias pro-capitalistas, o que evitan una "demasiada" confrontación con el capitalismo, al menos.
Como encontramos este tema en la polémica actual, y como la forma en que nos pronunciemos sobre él influye en la forma en que evaluemos la fuerza o debilidad de la clase obrera, queremos referirnos a algunos aspectos conceptuales. El análisis cuantitativo del problema, de ser necesario, lo haremos en otro momento.
Es corriente en nuestra izquierda pasar por encima del concepto de plusvalor, e incluso el de mercancía.
Produce plusvalor el trabajador cuyo trabajo se enfrenta a la generación de capital en el proceso productivo bajo la forma de una mercancía.
Y el concepto de mercancía tal como lo define Marx, es amplio porque es teórico y no descriptivo. Al punto que Marx se adelanta a la aparición de nuevas formas de mercancías. Es notable por ejemplo que Marx comience diciendo que es lo que “satisface necesidades humanas del tipo que fueran… el que se originen, por ejemplo, en el estómago o en la fantasía, en nada modifica el problema”. (Libro I Cap. 1).
Un rubro empresarial surgido hace algunos años en Uruguay es el de los cementerios parquizados.
¿A qué necesidad responden? Que yo sepa los muertos no tienen necesidades, resulta evidente que llenan necesidades de la fantasía, y no del muerto que fantasías tampoco tiene.
Pero hay muchos casos similares, producto de la necesidad de la burguesía de encontrar nuevas formas de obtener plusvalor para compensar la caída tendencial de la tasa de ganancia. Todas ellas implican trabajadores productivos.
Es corriente también no reconocer el trabajo productivo en los sectores de servicios en que la mercancía se realiza "de cara" al consumo, en el acto mismo en que es consumida, y no asume la forma de "una cosa" que se pone a la venta luego de ser producida. La importancia numérica de estos sectores productivos hace que ahora se hable de "sociedad post-industrial", lo que es otra falacia.
Hemos visto muchos ejemplos de esto en sectores de aparición reciente en el país.
Esos trabajadores son sectores muy desfavorecidos de la clase obrera, sin organización ni tradición, porque empiezan de cero. Y eso contribuye a la confusión.
Pero voy a referirme en particular a una categoría de trabajadores que ya es vieja. Gonzalo es maestro.
Los maestros y profesores son trabajadores asalariados, ¿producen plusvalor?
El tema es interesante porque si les preguntamos a los militantes sindicales de izquierda de esos gremios, muchos de ellos marxistas, es muy probable que la mayoría nos diga que no. De esta manera, los propios obreros se subvaloran.
Hay otros que dicen que sí producen plusvalor y son trabajadores productivos. Uno de ellos es Marx, otros son la OCDE, Banco Mundial, expertos actuales en educación claramente burgueses, etc., que hoy hablan, por ejemplo, de “habilidades y competencias”.
No es por casualidad que hoy la burguesía invierta en el negocio privado de la educación para obtener plusvalor de él.
Marx trata este tema en el Cap.VI (inédito) Libro I, Resultados del proceso de producción inmediato, donde pone el ejemplo de Milton, que escribió el “Paraíso Perdido” y lo vendió en 5 libras, mientras que otros escritores trabajan en forma asalariada para un capitalista.
“Un cantante que canta como un pájaro es un trabajador improductivo. En la medida en que venda su canto es un asalariado o un comerciante. El cantante contratado para dar conciertos y obtener capital, es un trabajador productivo porque produce directamente capital.”
Para entender cómo el trabajo de un maestro o profesor produce plusvalor hay que tener en cuenta esto del Libro II, Cap.: "una parte del capital variable y el valor de su trabajo se distribuye en el producto".
Supongamos que una fábrica capitalista produzca máquinas que sirven para la propia producción capitalista de otros bienes. El objeto de la máquina, trabajo muerto, es aumentar la productividad del trabajo vivo que participará con ella en el proceso productivo.
Supongamos que la vida útil de esa máquina sea 30 años. Durante todo ese tiempo estará trasmitiendo a los productos, un plus de valor que surge de su propia naturaleza de medio de producción.
¿Cuál es la mercancía que sale de las escuelas, liceos, UTU, facultades, academias?
Fuerza de trabajo. El sistema educativo puede ser visto como una larga "cadena de montaje" que va agregando valor a la fuerza de trabajo, bajo la forma de calificación. Permite tener una mayor productividad media del trabajo, eslabón por eslabón de la cadena.
Para ver esto aunque sea groseramente, alcanza con verificar la diferencia salarial promedial a la que puede acceder un pibe que no hizo el liceo y otro que sí lo hizo, por ejemplo. Y hasta puede verse curso a curso.
Para ver la tasa de plusvalor en maestros y profesores debemos comparar la masa salarial de todos estos trabajadores durante el tiempo promedial en que los estudiantes se forman, con la masa salarial diferencial (después menos antes del proceso educativo) de todos los egresados del sistema educativo durante toda su vida útil como trabajadores (por lo cual pusimos para comparar el ejemplo de una máquina de 30 años de vida útil), en que se desplegará como trabajo vivo el valor de la calificación de la fuerza de trabajo incorporado en el sistema productivo.
Por supuesto, junto a ese capital variable participará en el proceso educativo un capital constante, locales, útiles, etc. La escandalosa desinversión actual en ese rubro nos hace suponer que el aporte del capital variable es mucho más importante. Esa desinversión atenta contra la calidad del producto final, o sea baja productividad del trabajador, y allí tenemos materia de discursos políticos de todos los días.
Pero eso no alterará nuestro resultado, porque ese detrimento cualitativo está sobrecompensado por incremento cuantitativo del material humano en relación a los trabajadores docentes, o sea sobrepoblación estudiantil, grupos sobredimensionados, etc
Cuando hagamos los cálculos no nos asombraría encontrar que los docentes son un sector sobreexplotado de nuestra clase obrera, o sea trabajadores altamente productivos en términos de plusvalor
Razonamientos similares deben hacerse sobre los trabajadores de la salud, por ejemplo, otro sector que algunos consideran "no productivo". Con trabajadores del transporte también. Con las pibas de los call-centers también
Pero así las cosas, me encuentro con que Gonzalo le contesta a William, pero deja aquí también sin contestar lo de los proyectos sociales reales de Aparicio, pone en cambio algunas palabras bonitas sobre el humanismo, y luego sale con esto:
"... si el argumento para probar que la clase obrera cambió en su composición es que a los empleados de salarios sumergidos "la realidad sindical de hoy los ubica a todos ellos en directa confrontación con el capitalismo" usted está haciendo indirectamente algo más: está dando al sindicalismo del 2013 (¿dirección del PIT-CNT incluida?) Un sello de confrontación de clase radical, atributo que algún día recuperará, pero que hoy no tiene".
Después del gaucho artesano y el hacendado cimarrón mediano campesino agrícola yo creí que ya nada podría asombrarme, pero me equivoqué
Gonzalo, nosotros no podemos comerciar con la verdad, no y no y no. Se trata de adaptar nuestra estrategia política a los hechos, y no los hechos a nuestra estrategia política. La confrontación de los trabajadores con el capitalismo es resultado de las relaciones sociales, y lo que haga o deje de hacer tal o cual dirección sindical no tiene nada que ver
Te propongo un tema: ¿son obreros o no los trabajadores de las paradas de taxis, llamados "abrepuertas"? Con tu metodología, vas a tener primero que pensar qué sello le estarías dando "indirectamente" a la acción sindical de tu compañero de fórmula, Gustavo. Esa no es forma de razonar, hermano
¿Por qué no decimos también que ya no hay más clase obrera en el mundo y así les quitamos todos los sellos posibles a todas las centrales sindicales amarillas?
Hace un tiempo, unos cortadores de pescado a destajo, de altos ingresos, fueron despedidos por un frigorífico que los obligaba a figurar como monotributarios, y se negó a pagarles el despido. Hasta para el Ministerio de Trabajo (institución burguesa) allí hay una "relación salarial encubierta"
Estos trabajadores fueron al PIT-CNT. Les dijeron que no, que eran pequeño-burgueses, y el PIT-CNT se ocupa de los problemas de los trabajadores.
Las relaciones salariales encubiertas, la precarización del trabajo, las formas de venta previa a la producción que se materializa en el acto mismo del consumo, etc., son nuevas formas de explotación del trabajo que buscan la des-concentración del trabajo en función de los objetivos burgueses en la lucha de clases.
El sindicato, sea cual sea su dirección, debe abarcar a todas esas formas del trabajo.
La acción sindical es una forma en que el obrero se reconoce como obrero, es una forma de desarrollo de la conciencia de clase.
No hagamos más difícil todavía ese desarrollo de la conciencia de clase metiendo un corso a contramano de discursos sobre la debilidad de la clase obrera, imposibilidad del socialismo en "economía desmantelada", identificaciones "en el imaginario colectivo" con leyendas de otras clases, acusaciones injustas contra los militantes iniciales de la causa obrera que abandonaron a líderes de otras clases, evaluación oportunista de los hechos según convenga, o la religiosidad y el misticismo en el marxismo.
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NOTAS:
(1). El artículo de Eduardo Bonomi y nuestra respuesta, y la de dos economistas que también le contestan, pueden encontrarse el la lucha continúa: http://elistas.egrupos.net/lista/cmarxen2/archivo/indice/1/msg/5/
(2) Agradezco a Gonzalo el que indirectamente me llevase a leer nuevamente lo que escribimos hace unos años en el centenario de la batalla de Masoller; cuando estábamos en medio de la campaña electoral y los blancos hicieron mucho ruido:
la lucha continúa, http://elistas.egrupos.net/lista/cmarxen2/archivo/indice/1/msg/17/
El artículo se llama "La mentira de la leyenda blanca", y fue escrito contra los bancos, no contra Gonzalo. Pero me divirtió encontrar al releerlo coincidencias inesperadas. Toqué allí también lo de Florencio, y Frugoni, y Batlle. Justo en ese momento empezaba el sinvergüenza de Jorge Saravia con su "columna blanca". Aparicio compraba tropa dando a los hambrientos del campo algunas reses carneadas (ajenas además), hoy Jorge ofrece a los mercenarios la posibilidad de que se hagan una casita. De tal palo tal astilla. Y de repente veo que entre otras cosas, hablaba del Presidente Gonzalo (el de Sendero, el original), y comparaba algunos de sus dichos con lo que decía Mujica, que era candidato a presidente. Hoy es nuestro Presidente Gonzalo el candidato, y dice algunas cosas parecidas al Presidente Mujica, además de repetir la mentira de la leyenda blanca. Divertido pero muy triste, no sé de qué me río.