Al cumplirse 200 años del CONGRESO ORIENTAL del 5 de abril de 1813, nos parece trascendente traer al presente, a este 2013 aquellas propuestas, aquellas condiciones e instrucciones acordadas en colectivo que conforman la base, la esencia del ideario revolucionario de jose artigas y de quienes lo apoyaron y acompañaron en su lucha.
Época de plena efervescencia popular, época de luchas por la independencia del imperio español y de la corona real, época de alarmas formidables, levantamiento en armas de los pueblos de la Banda Oriental.
Época de sitio a Montevideo ocupado por las fuerzas españolas atrincheradas y las familias acomodadas, apoyando esa defensa de la ciudad y del puerto. Y también época de traiciones, pactos no respetados por las autoridades españolas y bonaerenses, de éxodo de Orientales en marcha hacia el AYUÍ (ejemplo histórico conocido como “la redota” o la derrota), sufrimientos, penurias, persecuciones, acosos, acorralamientos, abandono de sus pocos bienes familiares, respaldo al Jefe de los Orientales, afirmación de las ideas, los sueños y de verdadero patriotismo y amor a este terruño.
Época también de ayuda económica y de otras varias formas, de parte de comunidades étnicas diversas, pueblos del otro lado del AYUÍ y del rio Uruguay, desde provincias argentinas vecinas o cercanas y desde el propio Paraguay.
Así se fue forjando, se fue tejiendo la trama, la red social que preparo La Unión De Los Pueblos Libres que fue la esencia de la Liga Federal De Las Provincias Unidas, la Liga Federal Artiguista De 1815
Congreso oriental de abril de 1813:
El lugar elegido por ARTIGAS, fue en la actual zona de Tres Cruces, en lo que era el antiguo camino a Maldonado, frente a Montevideo sitiado nuevamente por los Orientales levantados en armas contra la ocupación de los españoles. En la casa quinta de Manuel Jose Sainz de Cavia, un aliado a la causa revolucionaria, al Ideario Artiguista y a la lucha de los pueblos de la Banda Oriental de la época.
Para el 3 y 4 de abril de 1813, el jefe de los orientales convoco a delegados de todos los pueblos existentes en la banda. Debido a un temporal de lluvias y viento muy intenso, el inicio del congreso se postergo hasta el 5 de abril, fecha en la que pudieron arribar los representantes de los pueblos.
Es el propio JOSE ARTIGAS, quien abre el Congreso Oriental con un pormenorizado análisis de lo actuado y vivido por los habitantes de esta banda. Fue un discurso impecable, completo, que remarco todos los hechos protagonizados por los pueblos desde aquel 28 de febrero de 1811. Artigas hizo un impresionante discurso político, estado de situación, memoria, balance y perspectiva como si fuera en la actualidad.
En su intervención JOSE ARTIGAS, recordó la convocatoria a las Asambleas de la panadería de Vidal, el 10 de setiembre de 1811 y la de la Quinta de la Paraguaya, donde los pueblos representados lo designan “Jefe De Los Orientales” y conductor natural de los pueblos en lucha y en armas contra los españoles y sus aliados de turno. Artigas devuelve a quienes le confirieron aquel honor en 1811 el gesto y agrega:“mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana. Vosotros estáis en pleno goce de vuestros derechos, de ahí el fruto de mis ansias y desvelos y todo el premio de mi afán”.
Y en cuanto a la convocatoria como tal, manifiesta no estar capacitado para “decidir por mí una materia reservada solo a vosotros”. Finalmente, Artigas recomienda apoyara la Asamblea Constituyente De Buenos Aires, como nueva autoridad de gobierno en el Rio De La Plata, pero propone condiciones previas para proceder en consecuencia.
Debemos tener en cuenta, que los pueblos de la Banda Oriental y el propio Jose Artigas, siempre decidieron apurados y apremiados por las circunstancias adversas, las traiciones de otros casi siempre enemigos de esos pueblos y de la causa revolucionaria. De hecho, el congreso de BUENOS AIRES ya estaba funcionando y resolviendo, a espaldas de la Banda Oriental y sin la consulta previa necesaria.
El mismo RONDEAU le aviso muy tarde a ARTIGAS de la instalación de ese congreso bonaerense y lo puso ante la disyuntiva de decidir por sí y ante sí como forma de desconocer a los pueblos de la banda. Por esta razón del artillero, Artigas hace la convocatoria a Delegados Orientales para discutir esas condiciones previas, a las instrucciones para quienes nos representan en ese Congreso De Buenos Aires.
Las condiciones previas a las instrucciones de 1813:
Jose Artigas les recordó a los diputados presentes, que hasta el momento no hubo ninguna respuesta de parte de las autoridades bonaerenses y sus aliados de turno, a los reclamos de los pueblos de la Banda Oriental, aun desde el levantamiento del primer sitio a Montevideo en 1811 y la posterior traición a los orientales sitiadores, en el “Pacto Armisticio De Octubre”.
Y el precio a aquel desconocimiento, a aquella traición política y militar, obligo a los Pueblos de la Banda a marchar hacia el exilio forzado e impuesto, desde las afueras de Montevideo hasta el Ayuí en el Salto. El Jefe de los Orientales, recordó el rol intrigante y descalificable de SARRATEA, un mandadero y mandatado desde Buenos Aires para conspirar contra la causa revolucionaria. Incluso (aunque ARTIGAS no lo dice en su discurso al congreso de TRES CRUCES), este personero alcahuete de los poderosos le puso “precio a la cabeza” de Artigas y lo trato de traidor, sedicioso, subversivo y tupamaro oriental.
En su informe político al Congreso Oriental De 1813, Artigas propone además aprovechar la reunión de los diputados, para “constituir y designar una autoridad provisoria que restablezca la economía de la provincia, afirmando la tranquilidad pública y la equidad social, afectadas por la guerra”.
Es fundamental no perder de vista en el análisis, que hacemos 200 años después de aquellos hechos políticos, que la Banda Oriental y los pueblos que la habitan en la época estuvieron en guerra permanente contra sus enemigos políticos y militares, desde la formidable alarma, el levantamiento armado de mercedes, EL GRITO DE ASENCIO del 28 de febrero de 1811. De allí en mas, los pueblos de la Banda Oriental nunca dejaron de estar acosados, perseguidos, negados, ignorados, “ninguneados” por las autoridades de turno en los gobiernos del Rio De La Plata.
Reconocimiento concreto a los pueblos de la Banda y a sus derechos políticos, mantener el sitio a Montevideo por parte de los sitiadores orientales, nada de “jefes truchos” mandados por los enemigos u opositores a la causa de los orientales, aceptar solo los “auxilios” enviados para ayudar a los sitiadores y defensores de la revolución en curso, sin supuestos “sustitutos” mejor preparados para mantener el sitio a Montevideo contra los ocupantes españoles y sus aliados de turno
Entretanto, las armas disponibles siguen en manos de los sitiadores orientales, aceptación y reconocimiento de los 5 Cabildos de la Banda y 23 pueblos existentes en toda su extensión, en calidad de libres y autónomos en sus decisiones y conveniencias.
Recién a partir de la aceptación de estas condiciones previas, los diputados concurrentes al Congreso de Buenos Aires presentarían las instrucciones emanadas del congreso de abril de 1813 en Tres Cruces. De esta forma, Artigas se cura en salud y protege a la Banda Oriental, a su patria tantas veces traicionada por los enemigos de la causa revolucionaria y sus aliados de turno, de futuras patrañas y conspiraciones desde los ámbitos del poder instalado en Buenos Aires.
Luego del informe político de Jose Artigas a los delegados presentes, se resolvió formar una comisión especial para elaborar las instrucciones a llevar a Buenos Aires. Esta comisión se expidió a través de 8 puntos a acordar, 5 de los cuales son una formulación a texto expreso de varias solicitudes concretas sobre el sitio a Montevideo.
También proponen una estrecha alianza Política y de pueblos en armas con las otras Provincias Argentinas, con base de respeto y reconocimiento de la Banda Oriental y siempre que se tenga cono condición innegociable “la libertad de los pueblos que la habitan”. Se redactaron las 20 INSTRUCCIONES para los representantes concurrentes a Buenos Aires y el 20 de abril de 1813, el congreso sesiono por última vez para resolver sobre la formación de un gobierno provincial en la banda, punto propuesto por el propio Artigas al comienzo del Congreso de Abril.
Las instrucciones de 1813:
el texto de las instrucciones a los Delegados Orientales al Congreso De Buenos Aires, fue dictado el 13 de abril de 1813 en el campamento artiguista de los sitiadores a Montevideo. Junto a las condiciones previas y al propio discurso de apertura, forman el “manual del buen gobierno”, el texto de referencia, el marco democrático y de ciudadanía para aplicarse en los próximos tiempos que se avecinan en el Rio de la Plata. Los centros básicos de las instrucciones, son la propuesta revolucionaria del Ideario Artiguista, su esencia ideológica, las bases aprobadas y soberanas para los futuros lazos de hermandad y convivencia democrática y pacífica, entre los pueblos de las Provincias Rioplatenses y a sabiendas que la Banda Oriental es una de esas provincias con derechos adquiridos y reconocidos.
En su contenido político, las instrucciones de 1813 proponen la declaración de independencia de todo poder imperial o similar, libertad civil y religiosa, organización política federativa, la creación de estados autónomos, que no sea Buenos Aires la sede del nuevo gobierno constituyente del Rio de la Plata. Completan el contenido: conceptos y precisiones sobre soberanía, confraternidad entre pueblos hermanos, derechos civiles, políticos y a estar armados para defenderse de los enemigos de turno y a defender a otras provincias de la federación, autodeterminación y expreso control y vigilancia de los despotismos militares que toco padecer a los pueblos orientales en lucha revolucionaria.
Los “diplomas” a los delegados orientales, fueron rechazados por el Congreso De Buenos Aires por considerarlos” fuera de tiempo y fecha y por haber sido redactados en un campamento militar”. Se trato de una clara patraña jurídica y política, porque el contenido de las instrucciones emanadas del congreso oriental de abril de 1813, iban contra los intereses políticos, económicos, comerciales y militares del gobierno de Buenos Aires y sus aliados imperialistas de la época.
En esos tiempos de Revolución Artiguista en la Banda Oriental y en el continente suramericano, jugaron un rol fundamental la confluencia de intereses del imperio español en decadencia, del imperio portugués en expansión hacia el Rio de la Plata, del imperio ingles acechador y acosador de pueblos para colonizar y de la clase dominante y acomodada, dueña de la tierra y del comercio en esos años. Incluso varios de aquellos delegados orientales al congreso de Buenos Aires de 1813, se pasaron al bando contrario y traicionaron a la Revolución Artiguista.
Y no solo ellos, sino varios de los “aliados” a la causa de los pueblos. Se paso a la vereda de enfrente, al bando enemigo u opositor de turno, siendo nuevos “aliados”, pero del nuevo poder naciente en estos lares. Algunos de aquellos “diplomas” entregados a los diputados orientales en 1813, fueron encontrados en Buenos Aires por historiadores que enaltecieron y engrandecieron la figura insigne e ilustre de Jose Artigas
Los “olvidos” que queman:
el jefe de los orientales, tuvo que pasar a otra etapa en su lucha revolucionaria hacia la Patria Grande Americana. Fue radicalizándose cada vez más , perdiendo supuestos aliados de turno y de tiempo a su causa y a la causa de los pueblos, ganándose cada vez mas enemigos y opositores a su lucha popular, teniendo que establecer su campamento político y militar en ARERUNGUÁ (“tierra sin mal” en lengua charrúa), actual Paysandú para a partir de 1815 administrar la naciente Liga Federal De Las Provincias Del Rio De La Plata, la “LIGA FEDERAL ARTIGUISTA”
Durante esos años de lucha organizada y resistencia ejemplar, Jose Artigas es designado “PROTECTOR DE LOS PUEBLOS LIBRES”, único y verdadero conductor y líder político y militar de aquel hecho inédito, de aquel mojón, hito histórico de esta parte del continente americano. En aquel lugar, en aquel rinconcito suramericano, territorio de indígenas rebeldes, tolderías de etnias indómitas, tierra sin mal de Nación Charrúa y gente sin nada, lleno de dignidad y decencia ciudadana, Don Jose Artigas anduvo viviendo igual que sus iguales, preocupado y ocupado de los quehaceres y las responsabilidades de Gobierno Provisorio.
Desde allí convoco al Congreso De Arroyo De La China (en la provincia de Entre Ríos) a finales de junio de 1815, para plantear y acordar entre los representantes de los Pueblos Libres y las Provincias Unidas, la primera reforma agraria artiguista, el primer intento político revolucionario de resolver “LA TENENCIA DE LA TIERRA”.
A partir del 10 de setiembre de 1815, JOSE ARTIGAS desde ARERUNGUÁ o “PURIFICACIÓN” ordenó el comienzo de la aplicación de esa reforma agraria, que intento hacer justicia social a favor de “los mas infelices, que serán los más privilegiados”. Y haciendo reparos con la entrega de tierras productivas y para la producción y beneficio de la provincia a quienes se consideren “malos europeos y peores americanos”
En ese lugar elegido por Jose Artigas y los Pueblos Orientales Libres Y Soberanos, el jefe de la revolución recibió a los visitantes al campamento capital de la Liga Federal, en medio de las penurias, los padecimientos y los sufrimientos de todas y todos, sin uniforme militar ni escolta alguna, ni lujos de ningún tipo, con el esqueleto de una cabeza de vaca como asiento , una pequeña mesa para escribir de apuro, siendo alguien más y sin preferencia alguna, rodeado de gente empobrecida, perseguida, acosada por los poderosos de turno, familias indígenas de etnias diversas, gauchos y criollos desempleados y maltratados por estancieros acomodados del poder imperialista y oligarca
Ese mismo Jose Artigas, Jefe de los Orientales, Protector de los Pueblos Libres, el que con los años y luego de la derrota militar de 1825 y política de 1830, ya refugiado y exiliado en Paraguay fue conocido como el "Overava Karaí"( el señor que resplandece”), el Cambá Cuá ( anciano o viejo sabio”) de los guaraníes, respetado y admirado por su sabiduría y su experiencia política de tantos años de lucha, de sueños de Patria Grande y del gran sistema americano. Aquel oriental revolucionario y bien parido, un 19 de junio de 1764 era nombrado “mi general”, por sus compaisanas y compaisanos de la época.
ABRAZO FRATERNO
MONTEVIDEO, ABRIL 5 DEL 2013