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EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR, PERO?.

 

A raíz del artículo aparecido en BRECHA (1), se me despertó una vez más, mi crónica “paranoia reivindicativa”, que me fuera diagnosticada oportunamente por una profesional muy querida, en el cual se analiza la creciente posición de “viejos frenteamplistas, gente más bien moderada, con valores de izquierda, de clase media, desilusionados y/o desconcertados  con éste Frente, (que)son profesionales frenteamplistas de 71(…)”, (1)

En  él, se analizan, muy sucinta y acertadamente, algunos de los graves pasos contradictorios dados por el Dr. Tabaré Vázquez en el ejercicio de la Presidencia de la República, en relación con su declarada  y esperada ideología socialista y democrática.

En momentos en que, una importante cantidad de frenteamplistas, están considerando la conveniencia de una segunda Presidencia de la República a cargo del mencionado. Ya sea porque consideran que, utilizando su figura, hay mayores posibilidades de ganar, y quizás, porque muchos de ellos integran “el  Frente perezoso”, (1) al que se refiere el mencionado artículo agente catalizador de esta nota. Son aquella parte del electorado frentista que desean sólo ganar sin preguntarse ¿para qué?

Porque la figura que dan por descontado como prestigiosa, y que lo es indiscutiblemente en otros ámbitos, ha demostrado, en el ejercicio del poder, alguna cualidad peligrosa, al menos para esos “viejos frenteamplistas, gente más bien moderada, con valores de izquierda, de clase media ,desilusionados (y desconcertados) con éste Frente,(que)son profesionales frenteamplistas de 71(…)”,

a los que -el uso del veto presidencial, arma constitucional, es cierto, pero no capaz de ocultar su origen de mecanismo oligárquico artero, capaz, sí, de trampear a través de una sola voluntad,  una resolución del máximo órgano que se entiende como genuino  representante de las decisiones del poder popular; y - los cabildeos y coqueteos con oscuros representantes del  oscuro  imperialismo yanqui, para “amedrentar” los peligros  de imaginarias  acciones “milicales” de la Argentina, nos han puesto los pelos de punta.

Y que, sin ningún remilgo de arrepentimiento, por el contrario, han salido a la luz pública, ratificantes, sin solución de continuidad, hasta el presente inmediato.

[(Léase presentación del libro “Veto al aborto”, en la Universidad (privada) de Montevideo)].

En la nota citada (1), se menciona, además, que no ha habido ninguna reacción a éste último reciente dislate de gestualidad política, por parte de “la cúpula del FA, que, aunque señaló su desacuerdo con la postura, casi sin fisuras, repitió la muletilla que usan, cada vez que el ex presidente se pronuncia en este tema: el que avisa no es traidor

Falta saber que opinarán, cuando se decidan, si es que llegan a decidirse…, a evaluar el trasfondo político internacional de las conversaciones “secretas”, que, sin aviso, mantuvo con el imperio yanki.

Y máxime, cuando, “si bien su gobierno hizo algunas cosas que, (vistas forzadamente aisladas de esas “otras”), le dan el tono de gobierno de izquierda, se aspira, (luego de dos sucesivos gobiernos “progresistas”), a otra cosa, puesto  que las condiciones están dadas para avanzar” (1)

Resulta imprescindible, antes de elegir el representante a candidato de la fuerza política, pasar por dos etapas irrenunciables:

1- La elaboración del Programa, acorde con los postulados fundacionales frentistas y 2- el compromiso intraicionable de su cumplimiento por parte del futuro candidato, asumiendo desde ya la obligación insalteable de consultar a su fuerza mandante, en todos aquellos temas, en que, debido a la dinámica de los hechos políticos, no hayan tenido cabida en el mencionado Programa.

Resulta impostergable, después de dos gobiernos “progresistas”,  poner en práctica“la idea de romper los estamentos de poder  que no permiten los cambios estructurales , lo que significa discutir el poder económico, mediático, judicial, en un ámbito de participación  que incluya a quienes no participan hoy”

   En ese marco, “Vázquez no es visto  como la persona dispuesta a liderar ese proyecto, porque  se advierte que en el ex presidente hay una naturaleza conservadora (…) y una cosmovisión , una filosofía, que en muchos casos lo limita, además de una condición muy personal, hasta psicológica  si se quiere , que es la de ser una persona no muy abierta a la discusión interna” (1)

El problema electoral, que se plantearía para un FA, a través de la cómoda, perezosa  decisión de la candidatura de Vázquez, no es tanto el de las posibilidades de aumento electoral de los otros partidos, sino la segura pérdida de votos de compañeros de genuina extracción frenteamplista, que no estarán seguramente dispuestos a enajenar el rico patrimonio  de principios en manos de quien ha demostrado fehacientemente, no estar preocupado por respetarlos

Lo que alimentaría la duda, de ese modo, incontestable,  del ¿ganar, para qué?

(1)  Brecha  del  17/5/13 , pág. 5, Marian Contreras, Te doy una canción

Jorge Croce

c.i.   733.293-1 /  Analista