Envíopostaporteñ@ 963

TUVE DUDAS AL PENSAR QUE NO ERA CIERTO..! ERA CIERTO Y PENSAR QUE TUVE DUDAS?!

 

PA´ QUE DENTRE  José Larralde

Las evidencias están a la vista, a disposición de este “pobre barro pensativo” y de quién tenga la necesidad de ver para creer.

No fue el ditirambo apologista y auto referenciado lo que me impresionó hace unos meses del Flaco BELLETTI , fue su defensa invocando renuncias ante el cerco y aniquilamiento a la mentira que invocó, fue su trayectoria honesta y comprometida, su compromiso “por la tierra” en episodios  dónde fue injustamente denostado y permaneció fiel a los intereses de clase que le fueron propios por opción y no por extracción 

No me interesa ser tribuno de conductas, me faltan méritos, o quizás aún me queden escrúpulos para medrar en litigios ,(que a veces se convierten en ordalías) entre viejos compañeros

No me interesa incursionar sobre lealtades con Sendic ,ni siquiera considerar, para cualquiera que sepa la historia de la casita de Ferrandis(ex Paysandú) que por allá pasaron cientos de transeúntes hacia ninguna parte que tuvieron un colchón y un plato de guiso (,primero del chancho, luego el cholo) en ese solar solidario y peludo.

Nuestro ex querido Washington BELLETTI olvidó, en su verborragia maoísta, hacerle un cerco y aniquilamiento a ”la ortibada” ¡qué lástima!,

¡no hay episteme, categoría o concepto por impresionante que parezca! que no caiga postrado de rodillas ante la evidencia de la ruptura de códigos.

El ranchito, del cual el Cholo y su familia, eran  solamente usuarios y forjadores de “bienhechurías”, era propiedad de una memoria compartida ¡que te pasaste por el culo flaco! tocaste pito!

Invocaste derechos propietaristas, cuándo hace algunos años defendías el derecho a la tierra , actuaste como el más vulgar “latifundista urbano” ,invocas el pago de tributos arancelarios para apropiarte del rancho de Ferrandis. 

¡Viejo artilugio de testaferros de latifundistas! ¿nos consultaste ,Flaco? 

No quiero extenderme sobre la carta del Cholo, salvo en una cosa ¡ no te quedan guevos!

Si hubieras invocado confusas razones para irte  por un empuje místico a ocupar ese rancho nada diría, sería parte de un dislate más de la vejez que también me amenaza,  pero ahí están los porfiados cedulones

No pido disculpas sino a mí mismo, para invocar a alguien que ya no está con nosotros del cuál no pude despedirme, y ante el cual carezco de méritos personales, hablo de Ricardo Perdomo, que con dolor, con bronca, con indignación legítima hacia aquellos con quién vos “chamuyas de cotillón” ( los compinches del Pepe) que convalidaron mandarlo al ostracismo sueco

El Mejicano  amenazaba a vender el local de Tristán Narvaja, extremo que me provocaba hilaridad pues lo hacía como parte de un juego perverso de valiente para intranquilizar a los burócratas de esfínter inquieto

Y que sin embargo, jamás llegó a consumarlo, pues sabía  , con amargura ,que era también parte de una memoria compartida.

Flaco, cometiste la peor de las traiciones ¡ te traicionaste a vos mismo!