“Es más confiable un sanitario que un historiador. Los sanitarios hacen un trabajo más limpio. Dejan que la mierda circule”.
John Fante
Los guardianes epistemológicos de la izquierda uruguaya celebraron una especie de pax romana que se vehiculizó a través del semanario Alternativas y nos recomendaron desde ayer no distraer más de manera engañosa nuestros sentidos a través de su interpósito delegado Jorge Zabalza, laudando que:
“ Ese es el balance de diez días que no conmovieron a nadie: las cosas volvieron a su sitio”(que no aparece cartográfica ,ni éticamente referenciado) aunque es proverbial, no podía sustraerse el inefable Federico Fasano a no” meter un garrón de última hora” en ese linchamiento (como al le gusta decir) con “sevicia” a Héctor Amodio Pérez, oscureciendo más que aclarando con su monumental ego porteño; expresando, (a cuenta de no se sabe que)
“Mi interrogador me arrancó la capucha y confesó: ‘’soy el Coronel Ramón Trabal”, esta obscenidad nos es el corolario de cierre más propicio que nos debemos de bancar quienes tenemos algo más de 60 ruedas encima, y vivir con responsabilidades por algunas omisiones del pasado, pero sin haber ortivado a nadie y saber que nos meamos y nos cagamos como valientes en la máquina, y que cada noche se constituía en un suplicio lidiar con nuestras miserias para no mandar a nadie en cana ,¡ no había tantos Julius Fucik entonces!, sólo hombres falibles y en incertidumbre que luchaban por no fallarle a la imagen que tenían los demás sobre uno ¡nada más que por eso! ,si no fuera tan trágico lo disfrutaría igual que la interpretación de última instancia los señores magistrados de la SCJ en su numeral 11) Que es altamente posible que antes Caperucita hiciera el amor con el que nos regaló ayer en la posta FJB.
Pero si leer a este farsante da nauseas, que se podría expresar de la banalidad de aprovechador y carroñero que caracteriza desde siempre al ruso Rosencof y a don Fernández Huidobro “matando canallas” con cara de guerra como Mendieta el perro de Inodoro Pereyra, con amnesia supina (término que a él, le gusta usar) del vómito al borde del aljibe y la “perdida “de su pistola!!!
Será que la advertencia sumisa de ¡soy yo ,Campitos! sometido al rigor historicista de Clara Aldrighi y su desvelo revisionista fue en realidad...¡ soy yo Campitos, no me mates Ñato!.
¿ Por qué aparece Amodio, ahora? ,creo que es necesario preguntarse ,y dicha pregunta ,ni siquiera comporta la evaluación de hipótesis “Cientificistas” sobre su existencia! importa poco dónde esté, si aún vive; lo que importa es analizar que facilita las condiciones de existencia discursivas ya fuera de Amodio u otros traidores emblemáticos ,caínes que no hablan sino que son hablados, a la manera de poemas humanos”….
Lo que continúa en la casa es el pie, los labios, los ojos, el corazón. Las negaciones y las afirmaciones, el bien y el mal, se han dispersado. “Lo que continua en la casa, es el sujeto del acto.”
¿Cuáles les son las aprensiones verdaderas (las reales están claras) de la historiadora que en un exceso de celo docente nos ilustra de las precauciones que debemos tener para leer las hipotéticas cartas de Amodio?
¡Por estar largo tiempo expuesto a los servicios de inteligencia no es suficiente, pues de ser así,! que crédito le podemos otorgar al actual ministro de Defensa, que ha estado más tiempo expuesto a los mismos, y se puede decir mucho más, es quien le ha impuesto la impronta a los nuevos servicios de inteligencia, en un sincretismo posmoderno de lo viejo y lo nuevo amalgamado, los servicios de Amodio, apenas tiene el estatuto de historia que Carlyle caracteriza, como “la destilación del rumor” !!!
Ese es el sitio a dónde volvieron las cosas.
Investir a la realpolitik como historia tiene ventajas importantes, sin embargo puede presentar fisuras constitutivas, pues en cierto sentido los historiadores, más que forenses son arqueólogos, pues pueden recomponer el relato para darle toda su densidad y sentido cuándo los hechos más relevantes y peligrosos de una época son inofensivos , ya ni siquiera son un cadáver, sino más bien están momificados y no despiden olores nauseabundos que delaten a los homicidas vivos.
Veo la nómina sobre quienes laudaron el tema y creo reconocer un contubernio político que encuentra en Amodio un blanco fácil para expiar omisiones de todo tipo, por aquello del tango ¡...ayer la ví pasar, iba dopada y me sentí yo curda un santo Asís!
Coronado por una tentación hermenéutica irresistible, en las memorias insurgentes y la homologación del relato del estalinista converso Sergio Israel y la versátil vehiculización bifronte del inefable Bamby, entre lo de Varela y la Santa Sede de la INTELIGENTZIA Brechista.
Quizás pueda resultar una aproximación al porqué de Amodio” sujeto discursivo” las propias condiciones terribles en las que se ha instalado la impunidad en todos los estratos de la institucionalidad política uruguaya que describe Milan Kundera en su La Insoportable Levedad Del Ser, dónde: “Todo en este mundo está perdonado de antemano, y por tanto, todo cínicamente permitido."