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Comentarios sobre la nota de Carlos A. Boga

Me permito (con el respeto debido) opinar y/o agregar algunos conceptos sobre el artículo de Carlos A. Boga, CAB, de la Posta Nº 988, del 6-Julio-2013

Como tú dices que has aprendido en la "Universidad de la Vida", también nosotros hemos pasado por ella. Y pienso que lo más fundamental, es no dar importancia a los "odios" que se generen en los demás (en éste caso de los explotadores) cuando el fin es el apoyo y el amor a las mayorías. Es más relevante e importante de como la gente y las mayorías nos juzguen, que como nos van a odiar o juzgar aquellos otros, cosa siempre secundaria e irrelevante.

Y es así como tú anotas: cuando le caemos bien a alguien, le caemos mal a otros. Por lo mismo, es preferible que nos odien los enemigos de los pueblos (políticos, etc.) y no el pueblo. Aquellos son parte del sistema y se avienen al mismo por conveniencia propia, por interés, hasta por miedo o presión, de pasarse a la posición más cómoda, segura y menos problemática de la sociedad: estar junto al Poder... sin corazón, flojos principios y acciones antipopulares. Sus actitudes dependerán de como se les "dé la mano" y cuan firmes tengan sus principios

Sobre ese tema de los "principios" y que pueden tener sus "finales" (ya que como dices "no hay principios sin finales") opino que con los amigos y la familia, tal vez los "finales" sean sustituidos, obviados o minimizados por el amor y/o el respeto y la comprensión (y de forma mutua). Tengo amigos y familiares con otros "principios" o escala de valores, pero el respeto mutuo y el amor (en mi caso) siempre primarán. Los "principios" SÍ deben ser (o deberían ser) comunes y perennes entre nosotros y nuestros compañeros.

Sobre que el "fin no justifica los medios", pienso que no se puede de antemano, ser tan rígido, aunque sí lo prioritario será el respeto máximo posible en la lucha contra el enemigo.... y que de  su accionar, dependerá el límite de nuestra "justificación" y "respeto" hacia él.

Te resistes a emplear la palabra "códigos" porque son de mafiosos... y empleas las de ética, moral, valores, acuerdos, etc. Bien, eso último son tus "códigos" y me parece perfecto, también son lo míos. No temas citar ésa palabra, pues los "códigos" de los mafiosos, no son nuestros "códigos", así como su "moral" y su "ética" no tienen nada que ver con las nuestras. 

Sobre tu concepto de "absolutismo", creo que luchar por la justicia social, por la dignidad de los demás, contra los abusadores, violentistas y vivillos de toda calaña, en sí son principios "absolutistas" y una verdad incuestionable a defender. Y la "óptica" de los que piensan lo contrario, no tendrán importancia ni serán tenidas en cuenta, porque simplemente van contra los pueblos y las mayorías honestas de los países.

Y sin duda que nuestro "ángulo" de observación será diferente, pero hay ángulos y ángulos. No nos deberá importar ni tener en cuenta el ángulo con que observan los hechos los abusadores sociales, sencillamente, no nos debería preocupar en lo más mínimo, pues ya sabemos cuáles son... y como obran. Nos debe preocupar, sí, y mucho, en cuanto a evaluar su poder y ver con cual contamos nosotros, "ángulo" fundamental a tener en cuenta al iniciar cualquier movimiento.

Y volvemos al intercambio de opiniones de más arriba sobre "si el fin justifica los medios". Si los fines son loables, o sea de simplemente una siquiera digna justicia social (no de conquista, ambición, robo, asesinato, abuso contra los pueblos y las mayorías con fines espurios, como ha pasado generalmente en la Historia) los medios a emplear para ésa lucha, dependerán del grado y nivel de "medios" que use el enemigo para oponerse a ésos fines (y de los que eventualmente poseamos nosotros). Si no, jamás se alcanzarán las metas. (Por desgracia y regla general y a largo plazo, el enemigo por ahora tiene un poder ilimitado: ver el estado actual del mundo).

Sobre el caso de R. Reed y muchos otros "cros." que en el pasado defendían lo que hoy no hacen, debemos reconocer que por desgracia está en la propia naturaleza de algunos seres humanos, tirar por la borda los principios e ideales que una vez sostuvieron con "dureza, convicción, transgresión, etc." Nadie tiene la bola de cristal para adentrarse en el alma de los dirigentes (o cros.) y poder escudriñar si más tarde se volverán traidores o morirán con sus convicciones intactas. En nuestra historia reciente, tenemos varios casos de éste tipo de traidor, que obra por miedo en algunos casos, acomodarse y pasarse al otro lado del mostrador en otros, etc. olvidándose de aquellos que dejaron su pellejo en el camino.

Lamentablemente puede alguien volverse así, por una infinidad de motivos, justificables o no, y esto ha sucedido en toda la Historia de la Humanidad. Para esto no hay recetas ni soluciones... es solo jugársela a "color" o "par o impar" como en la ruleta, si no existen previamente otras herramientas para neutralizar tales particulares situaciones.

Excelentes opiniones sobre "Dirigentes y Dirigidos". Y agrego que cualquier dirigente autoritario y sordo para escuchar lo que dice y vive el pueblo, la gente, y que un día se encarama en el poder para pisar a los demás, siempre será un vergonzoso "héroe" triunfador a lo Pirro, o con pies de barro, a quien nunca lo deberían perdonar los pueblos. Cuanto más poder adquiera junto a sus cómplices, mayor debería ser la reprobación o castigo que reciba algún día. Y el aplauso vendrá solo de ellos mismos, sus cómplices, no del pueblo ni de la gente honesta. Y sus "equivocaciones" serán meras transas con los explotadores. Como dices, sin duda, que ése objetivo logrado será efímero (aunque sirve a sus "fines comerciales particulares").

Por otra parte, me permito opinar que por el momento, y en vista de la situación local y mundial, me temo que los protagonistas hoy están siendo los enemigos de los pueblos, y no ellos. No olvidemos que el Poder Mundial (económico-militar especialmente) hace dos siglos que está lenta pero seguramente trabajando para el control de la Humanidad, y esto hoy no es más una mera idea conspirativa, sino que la estamos palpando en la marcha del mundo día tras día.

Y que por desgracia, como bien dices, la Historia de la Humanidad y los pueblos en sí, siempre estuvieron sujetas a algún imperio que les impuso su fuerza y su injusticia. No hay garantía alguna que una vez desaparecido algún día el actual imperio USA, la humanidad caiga en otro, llámese Chino, Sionista, Ruso, una componenda entre ellos, o un Nuevo Orden Mundial, etc. Debemos preguntarnos hoy: ¿podrá tener futuro el ser humano?  Y sin duda como bien dices, la Historia Humana es la Historia del saqueo, del crimen, del abuso, del genocidio, de la injusticia que han usado los dominadores de todos los tiempos.

Y vuelvo a reiterar lo veleidoso del ser humano, que ni las constituciones ni las leyes son (en infinidad de casos) tampoco barreras que contengan la pérdida de sus principios. Ciertos seres humanos, aún conservan una zona animal-reptil "no civilizada" en su cerebro, lo que los hace impredecibles en su accionar (presente) y futuro

En cuanto a salvar un examen "por cualquier medio" pienso que aquí sí, el fin no justifica los medios. Ésa frase no es un axioma, se aplicará según cada caso particular. Para que la sociedad tenga profesionales dignos y capaces, deberán dar su examen con toda rigurosidad y honestidad, el único "medio" posible.

Respecto a que "los principios no son negociables" (y lo traduzco como una mezcla entre principios políticos y sociales), debería ser así, sin duda. Y la diferencia de "principios" entre los seres humanos, creo humildemente que es por la razón de que ningún ser humano es intelectualmente igual a otro, porque nos educamos de fuentes diferentes, y ésas diferencias básicas de óptica y principios en las que todos tendríamos que tener un ideal común, solo podrían ser subsanadas con una rígida educación general desde la niñez. Allí tendría que enseñarse a todos, el respeto y amor al semejante, el antirracismo, la no discriminación de ningún tipo, la oposición a los tiranos y abusadores "antirrazas", el trabajo digno, la honradez y el verdadero civismo, para generar ciudadanos conscientes. Solo así podrían casi desaparecer aquellas básicas "contradicciones de principios", y tales principios morales y éticos básicos, serán el común de la Humanidad.

Pero como esto no serviría al sistema global socio-económico actual, ni a los Poderes locales y foráneos del cual dependemos, quedará solo como una quimera de complicada aplicación hoy día. No olvidemos que somos un país altamente dependiente.

 

P.M.C.

14-7-13