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El Gobierno de José Mujica es la "continuidad" de Vázquez

Uruguay no está preparado para dar un "giro a la izquierda"

LOS CAMBIOS EN EL MODELO NO DEPENDEN DE

"QUIÉN ES EL CANDIDATO O EL PRESIDENTE",

SINO DE LA "CORRELACIÓN DE FUERZAS" EN LA SOCIEDAD

OPINA EDUARDO BONOMI

 extractado de la entrevista de   Ernesto Tulbovitz y Guillermo Draper

A mediados del siglo pasado el sacerdote católico José María Arizmendiarreta fue uno de los principales impulsores del movimiento cooperativista en el País Vasco. Hoy, Mondragón Corporación Cooperativa, creada en 1956 por el cura junto a otras personas que compartían su visión de la sociedad, es el séptimo grupo empresarial de España, tiene 80.000 empleados, tiene fábricas en varios países del mundo, maneja centros de enseñanza e instituciones financieras.

Mondragón Corporación Cooperativa es, a juicio de Eduardo Bonomi, una "tercera vía, ni capitalista ni comunista" que puede servir de ejemplo para los que quieren impulsar un "giro a la izquierda" en Uruguay, un paso que por ahora el gobierno no está en condiciones de dar.

El actual ministro del Interior y uno de los políticos más cercanos al presidente José Mujica, cree que ese "giro", que reclaman algunos sectores del Frente Amplio, no depende de "quién es el candidato o el presidente", sino "de la correlación de fuerzas que exista en la sociedad, de lo que la sociedad está dispuesta a admitir".

"Cuando uno planifica distribución, inversión, tiene que tener de dónde, uno no puede decir ‘voy a distribuir tal cosa’ si no la tiene", afirmó Bonomi

Tercero entre los más votados en la reciente elección interna para elegir la Dirección Nacional del MPP, el ministro opina que si bien hay sectores de la economía que están creciendo, la "redistribución" de la riqueza no pasa por aumentar los impuestos, sino por profundizar el apoyo que da el gobierno a las "empresas autogestionadas" por los trabajadores mediante el Fondo Nacional de Desarrollo (Fondes). 

—En sectores del oficialismo es común escuchar que los "grandes cambios" aplicados por el Frente Amplio se dieron durante el gobierno de Tabaré Vázquez y no en el actual. ¿Qué logros concretos entonces considera ha obtenido hasta ahora el gobierno?

—En momentos en que todo el mundo anuncia la necesidad de cambiar la política económica porque estamos viviendo una crisis fuerte que nos va a afectar, el gobierno de Mujica mantiene el lineamiento económico, de crecimiento constante. Hoy dicen que crece poco, al 3,8%, pero el crecimiento histórico del Uruguay no es más de 2%; ahora comparan el 4% con el 8% que tuvimos en algún momento. ¡Ojalá Uruguay pudiera crecer continuamente al 4%! 

¿Eso es un logro de este gobierno?

—Es un logro de los dos gobiernos del Frente Amplio.

¿Pero hay algo que haya hecho este gobierno que lo diferencie del anterior?

—Aumenta el comercio exterior, aumenta la cantidad de países con la que comercia Uruguay. Quienes gobernaban en otro momento apenas podían comerciar con el Mercosur y fundamentalmente con Brasil y Argentina porque tenían la misma política cambiaria. En 1999 se nos cayó el comercio con Brasil y nos quedamos con Argentina; cuando cayó Argentina caímos nosotros. Uruguay les vende hoy a más de 100 países.

—Entonces cree que la política exterior y el aumento de los mercados es un logro de este gobierno...

—De los dos. Este es la continuidad del otro, no los puedo separar.

—En el gobierno pasado se aprobaron leyes que implicaron cambios en el sistema tributario y en el sistema de salud. ¿Hay algo parecido en el actual gobierno?

—Lo que pasa es que el gobierno anterior era el que marcaba la cancha en cuanto a la ruptura con un modelo neoliberal que se aplicó durante años en el país, y en ese momento uno podía romper por un lado o por el otro, tenía más variedad de opciones. Hoy es mucho más preciso lo que hay que ir haciendo.

Pero en este gobierno se han hecho cosas emblemáticas. La patente única, que si bien tiene que ver con los intendentes y no solo con el gobierno nacional, fue un impulso que le dio el presidente. También el tema del ICIR, que después se modificó pero mantiene el mismo sentido, el Fondes, la Universidad Tecnológica...

— ¿Esas propuestas implican un "giro a la izquierda" del actual gobierno en relación al anterior?

—Así como Tabaré incluyó cosas que no estaban en el programa de gobierno, como el Plan Ceibal, estas cosas tienen la impronta del Pepe. Manejó la importancia de la educación y la Universidad Tecnológica tiene que ver con eso. Pero no sé si son un giro a la izquierda. 

— ¿Pero hay un giro a la izquierda?

—Creo que hay continuidad en relación con el gobierno de Vázquez. Es un error pensar que los giros dependen de quién es el candidato o el presidente. Eso depende de la correlación de fuerzas que exista en la sociedad, de lo que la sociedad está dispuesta a admitir y no de la voluntad del candidato.

—El Partido Comunista y algunos sectores del MPP reclaman un aumento de los impuestos a sectores de la economía que han crecido en los últimos años. ¿Eso tiene que ver con la correlación de fuerzas?

—Cuando empezamos el gobierno en el 2005 teníamos la deuda externa que era el 90% del PBI. Y nosotros habíamos proclamado el país productivo. Ese planteo programático, ese país productivo podía ser fuertemente influido por la inversión del Estado, pero el Estado no estaba en condiciones de hacerlo.

 El ministro de Economía de ese momento, Danilo Astori, planteó que había que hacer un presupuesto en el que la inversión lograra un aumento de la producción, pero, ¿quién invierte? Hubo un período en el que el gobierno se jugó a la inversión privada, la promovió, porque no podía depender de la pública. Tuvo éxito esa política, el desarrollo productivo se basó en ella hasta que empezó a crecer el PBI, se empezó a recaudar más, pero el Estado aún así no pudo invertir demasiado.

Entonces, sería inentendible una política que castigara a quien está invirtiendo, eso me parece que es así. Y fue exitosa porque año a año la deuda fue cada vez menor en relación al PBI.

—Usted dice que el primer gobierno del Frente Amplio no podía pedir más al que invertía porque el país estaba en una situación complicada. ¿Eso cambió?

—Hoy se le pidió más con el ICIR, que fue derogado por ser considerado inconstitucional, y fue sustituido por otro que es más o menos lo mismo con otro nombre. Pero yo no me imagino la redistribución basada solo en aumentar los impuestos. Creo que la distribución tiene que surgir de la mayor participación de los trabajadores en la producción. Entonces, todo el desarrollo de las empresas autogestionadas es una redistribución.

Cuando uno planifica distribución, inversión, tiene que tener de dónde, uno no puede decir voy a distribuir tal cosa si no la tiene. Entonces, el giro a la izquierda desprendido de un crecimiento real, de un desarrollo de la producción agropecuaria, de la producción industrial, del comercio, del desarrollo de los trabajadores, del desarrollo de la tecnología no es posible.

— ¿Cómo se logra eso?

En el gobierno pasado, estando en el Ministerio de Trabajo, creamos una oficina de apoyo a las empresas recuperadas con tres economistas.

Tuvimos el apoyo de Venezuela al principio del gobierno para tres empresas: FUNSA, ENVIDRIO y MIDOVERS, que ahora es UNVENU, que por problemas internos no llegó a abrir en su momento. En ese momento apoyamos varias empresas, URUTRANSFOR, LA SERRANA, Molino Santa Rosa, una en Salto, la Cooperativa Victoria.

 Hoy las ganancias del Banco República, porque en aquel momento no teníamos el FONDES, permiten apoyar empresas mucho más fuertemente. Eso es producto de la intención del presidente y también de lo que logró el BROU en estos últimos siete años. El FONDES empezó con U$S 30 millones y hoy está mucho más arriba.

—Ese sector tiene una participación marginal en la economía...

—Sí, pero yo decía que en el gobierno anterior era FUNSA una de las empresas recuperadas. En este, Metzen y Sena, PAYLANA, PLUNA, que tienen otra envergadura.

— ¿Funcionan bien?

—Eso lo veremos. Pero eso ayuda a encararlas de otra manera. Porque en determinado momento se decía que los trabajadores podían participar de la producción mejor que nadie. Pero hay empresas que la producción es muy fácil colocarla, y hay otras que el secreto del éxito es cómo colocar esa producción

. En ese caso, no es necesario solo que los trabajadores sepan producir, sino que sepan gestionar, sepan el secreto de lo que es tener técnicos que puedan llevar adelante tareas que los trabajadores no han hecho.

— ¿El objetivo es llegar a que haya una mayoría o totalidad de empresas autogestionadas en la economía?   

—No lo sé, pero me llama la atención el crecimiento que están teniendo y que, de alguna manera, muchas de ellas funcionan bien. Por ejemplo, URUTRANSFOR se la recuperó tres veces, dos con el gobierno colorado.

Cuando llegó el gobierno del Frente Amplio la recuperamos por tercera vez, le dimos la mayoría accionaria a los trabajadores, y URUTRANSFOR hoy es una empresa que está exportando transformadores de 30 toneladas, le produce transformadores al sector arrocero y devolvió los millones que se le habían prestado en muy poco tiempo. Yo me alegro que eso pase, que se demuestre que con otra mentalidad la cosa funciona. Me alegraría muchísimo que eso funcione con PAYLANA, Metzen y Sena y PLUNA.

— ¿Esos son los espacios "proto-socialistas" a los que se refiere el ministro Daniel Olesker?

—No quiero ponerle un nombre. Al socialismo en determinado momento se lo midió en cuanto a la propiedad de las empresas. La propiedad social se la identificaba exclusivamente con la propiedad estatal. Cuando todavía eran Unión Soviética pero les quedaba poco tiempo, ellos decían la propiedad estatal no es propiedad social si al mismo tiempo no es propiedad del pueblo, porque como propiedad estatal con una burocracia gobernando, los trabajadores están tan enajenados en su trabajo como el que está en una empresa privada.

Por lo tanto, es evidente que quien está pensando en términos de socialismo, tiene que pensar en cosas distintas de las que se aplicaron en tanto tiempo, y yo no sé si la cooperativa, la sociedad anónima laboral que tienen los españoles no forma parte de esa propiedad social pero no necesariamente es estatal.

En el País Vasco existe Mondragón, que fue creada por un cura que quiso inventar una tercera vía, ni capitalista ni comunista. Los comunistas lo consideraban tránsito hacia el capitalismo y los capitalistas al revés. Entonces, yo no sé si uno no mete eso, algo parecido a eso, en un proceso de otras características y funcionaba bien.

—El giro a la izquierda depende, según dijo, de una correlación de fuerzas en toda la sociedad. ¿Cómo está esa correlación hoy?

—Creo que la sociedad está para una continuidad de lo que se está haciendo. Lo que es imprescindible hoy en Uruguay es un desarrollo logístico. Yo no me imagino una profundización de la producción sin puerto de aguas profundas, sin regasificadora, sin trenes, sin navegación fluvial y sistema de puertos acorde, sin la minería de gran porte y sin la diversificación de la producción de energía. Estamos en todo eso.

— ¿La correlación de fuerzas en la sociedad para el giro a la izquierda depende de que esos proyectos sean exitosos? 

—Creo que la acumulación está entre esas cosas, no es solo la conciencia ni la organización.

—Durante la campaña electoral hubo quienes advirtieron que Mujica era imprevisible. ¿Cree que estos años de gobierno despejaron esas dudas?

—Claro. Pongamos el valor de la tierra: se multiplicó por más de diez. Miremos el valor de la carne y la cantidad de países a los que se la vende. Creo que quedó clarísimo que no había cuco de esas características. Es más, hay gente de clase media y joven que se puede sentir más afectada por el IRPF que otros que hacen sus cuentas. Y se sienten afectados porque quizás no recuerdan lo que pasaba con el salario y el empleo hace tan solo 15 años.

MUJIQUISMO

—Hay algunos dirigentes del Frente Amplio y del gobierno que hablan de la existencia del mujiquismo. ¿Es así? ¿Qué representa ese sector?

—Es el nombre que le han puesto compañeros a ciertas características del presidente, pero sin identificarse con el MPP. Al mujiquismo lo inventaron compañeros que no coinciden con el MPP y que pertenecen a organizaciones en las que Mujica no se hubiera desarrollado. Mujica, tal como es, no se podría haber desarrollado en el Partido Socialista, en la Vertiente Artiguista, en el Nuevo Espacio. 

— ¿Qué características son esas?

—Una forma de hacer política completamente distinta, un espontaneísmo mucho mayor, una forma de expresar las cosas que no está bien vista en esos partidos.

— ¿Es posible que el MPP pueda construir algo en común con el grupo de Raúl Sendic, con la 5005 y la Vertiente Artiguista?

—No lo descarto, pero tampoco afirmo que eso vaya a pasar porque es producto de las organizaciones. Creo que habrá que buscar una expresión que integre ese mujiquismo, porque si están de acuerdo con Mujica no nos vamos a andar peleando.

"Totalmente" dispuesto a enfrentar eventual desmejora de la economía

Tabaré Vázquez dijo ayer miércoles estar "totalmente" dispuesto a asumir el "desafío" de asumir la Presidencia en marzo de 2015 "para enfrentar las situaciones que puedan venir" si la situación económica desmejora en los próximos meses.

Poco después de oficializar su aceptación a ser otra vez candidato presidencial del Frente Amplio en las elecciones de 2014, Vázquez mantuvo el siguiente diálogo 

— ¿Había "agua en la piscina", al final?

—Deshice un nudo interno y ahora me siento bien. Terminé las reuniones con todos los grupos del Frente Amplio, menos un par de ellos. He meditado durante mucho tiempo sobre el tema y no es una actitud irreflexiva la que me llevó a tomar esta decisión: he resuelto aceptar la candidatura a la Presidencia por el Frente Amplio.

—Usted podía sentirse conforme: fue el primer presidente frentista, se fue con una alta popularidad y podía pensar que estaba cumplido con la historia. Pero resuelve volver al ruedo, con todo lo que eso implica. ¿Por qué lo hace?

—Porque siempre hay un compromiso con la gente.

—Pero, además de eso, ¿por qué optó por ser otra vez candidato? ¿Simplemente porque se lo pidieron la mayoría de los sectores del Frente Amplio?

—Siempre dije que la biología y las circunstancias políticas iban a definir si finalmente iba a ser o no candidato. Las circunstancias políticas son favorables: hay un apoyo masivo, no sólo de los dirigentes y de los grupos, sino de la gente en general. Lo veo en la calle.

En cuanto a la biología, me siento bien orgánicamente, funcionalmente y creo estar con ánimo como para poder enfrentar una tarea de este tipo. Creo que lo hago con responsabilidad y me parece que puedo aportar una experiencia de haber sido ya presidente del Frente Amplio, intendente de Montevideo y presidente de la República.

—Teniendo en cuenta que su nombre aparece sistemáticamente primero en las encuestas electorales, a mucha distancia de sus rivales, ¿cree que pueda haber aquí un riesgo de que el actual gobierno, al cual le queda aún un año y medio de mandato, quede opacado y que ahora lo que importe más sean sus palabras o acciones?

—No. Como bien dice usted, al gobierno del Frente Amplio le queda todavía mucho tiempo y lo único que tenemos que hacer ahora los frenteamplistas es respaldarlo. Estos no son tiempos electorales ni mucho menos.

— ¿Cree que habrá competencia interna en el Frente Amplio por la candidatura presidencial después de esta definición suya?

—No lo sé. Pero ya se lo he dicho:  soy partidario de las candidaturas múltiples para que todos los que sientan que pueden postularse a la Presidencia, tengan todas las chances de hacerlo en condiciones de igualdad.

—Hay quienes dentro del Frente Amplio quieren que el candidato a vicepresidente represente sensibilidades que, según ellos, usted no representa. ¿Cómo se va a elegir su compañero de fórmula?

Se va a definir en su momento y con la fuerza política.

— ¿Con la idea de que el candidato que gana es el que la define?

—Sí, sí. En conversación con la fuerza política, por supuesto. La propuesta que yo hice es que el Frente Amplio diga quiénes pueden aspirar o quiénes desea que sean eventuales candidatos a la Vicepresidencia. Dos, tres o cuatro compañeros.

Y después, yo evaluaré la sintonía con quien vaya a ser el candidato a vicepresidente. Eso es fundamental. Pero tratando de buscar equilibrios dentro de la fuerza política, como siempre se ha intentado hacer.

—La economía ha empezado a enfrentar dificultades y no sería nada extraño que, si usted gana las elecciones, no va a tener un panorama tan despejado. ¿Tuvo en cuenta eso al aceptar?

— ¿Usted cree que puede haber una situación peor que la que recibimos cuando fui candidato en el 2004? Yo creo que estamos mucho mejor que en aquel momento.

Si en aquel momento se pudo salir adelante, en la situación económica y social actual estamos en un nivel que nos permite aspirar a ir a mucho más: mejores condiciones de vida para los uruguayos, mayor dignidad en la calidad de vida, logros importantes a nivel social y un desarrollo humano más profundo.

—Después de que usted asumió en el 2005, el país fue año tras año aumentando el PBI, mejorando los salarios, los ingresos y las inversiones. Y eso siguió ocurriendo hasta ahora. Pero quizá, si usted resulta electo el año que viene, en el 2015 se configuraría una situación en que por primera vez un gobierno del Frente Amplio debería gestionar una semi crisis o una crisis. ¿Usted está consciente del desafío?

—Sí, totalmente. Estoy dispuesto a trabajar con un equipo multidisciplinario para enfrentar las situaciones que puedan venir. Aunque reitero que partiríamos de una situación infinitamente mejor que la que teníamos una década atrás. Sería un desafío y como tal lo enfrentaremos. Si es que —porque no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo— los frenteamplistas finalmente deciden que sea candidato y si es que después ganamos las elecciones nacionales. Porque lo único seguro es que no hay absolutamente nada ganado.

—Si lo confirman como candidato, ¿haría una campaña parecida a la del 2004?

—No. La del 2004 exigía un mayor esfuerzo en cuanto a hacerse conocer en muchas partes del país, aunque ya había participado en otras campañas electorales. Lo que sí voy a tratar de rescatar, si soy candidato, es el contacto con la gente. La comunicación personal

Búsqueda nº 1725 - 8/8/13