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BALANCE SOBRE EL CONFLICTO DE LA EDUCACIÓN

ASOCIACIÓN DE TRABAJADORESDE ENSEÑANZA SECUNDARIA

 ATES  Montevideo    30/08/13

ATES participó del conflicto en la edu­cación y continúa en conflicto. Es por ello que considera pertinente hacer un balance del mismo como forma de evaluar nuestra lucha junto a la de todos los trabajadores de la educación, atendiendo a cómo serán las nuevas etapas a seguir, siempre en el marco de la unidad de todo el movimiento sindical.

¿En qué escenario nos encontramos?

Estamos en un momento donde la uni­dad de los trabajadores es fundamental, porque el conflicto fue muy exigente al intentar destruirla. Se intentó continuamen­te quebrar la unidad, dividir, radicalizar, desgastar, incluso amenazas en forma arbi­traria de descuentos sin considerar plazos, en el entendido de que nadie pide que no se descuenten, pero siendo un derecho gre­mial se entiende que se negocie la forma de ejecutarse.

¡Vaya si fue variado el arsenal que se usó para generar diferencias en el seno del movimiento sindical! Y variadas fueron nuestras respuestas, con paros, ocupaciones, talleres, mesas intersindicales y la huelga cuando se creyó necesaria.

Partimos de la base de que existe un gran convencimiento, disposición y resis­tencia de los trabajadores a luchar por sur reivindicaciones, por sus derechos labo­rales, por el salario y por las condiciones laborales. De ahí se explica la extensión y la profundidad de las medidas desarrolla­das por los gremios de la educación durante toda esta primera etapa del conflicto.

Su masividad y crecimiento quedó de­mostrada en las 170 ocupaciones de centros en todo el país, en la continua movilización de los trabajadores, en el crecimiento de las asambleas y en la inmensa movilización del 28 de Junio a la Torre Ejecutiva, don­de participaron más de 20.000 personas, demostrando a las claras que se trataba de una Lucha que contaba con el Apoyo Popular.

Esa forma de resistir y luchar, nos genera un debate con respecto a la orien­tación política del gobierno; porque los trabadores se preguntan: ¿Frente a qué gobierno estamos? ¿Qué intereses defiende el gobierno?

La respuesta la dieron todos esos com­pañeros que se involucraron en la lucha, que salieron a manifestar, con cantos, banderas, gritos y aplausos.

Todos ellos le dijeron a los integrantes del gobierno que no se están haciendo bien las cosas y que no alcanza con decir ¡educación, educación, educación!, sino que hay que demostrarlo con hechos, con acciones que realmente demuestren que se están contemplando todas las necesidades de la educación pública.

¿Hubo diferencias durante el conflicto? ¡Claro que sí! Nos honra reconocerlas, aceptarlas y superarlas. Las diferencias no deben ser un fundamento para la inacción, para la anomia social. Solo participando, intercambiando, debatiendo y discutiendo se puede construir una unidad verdadera, esa que respeta a las mayorías pero no acalla ni avasalla a las minorías. El debate  sobre este tema está instalado hoy en el seno del movimiento sindical.

Para esta Rendición de cuentas el go­bierno dice que “no hay plata”

En este punto queremos ser bien claros. No estamos de acuerdo con que se destinen fondos para los “grandes emprendimientos”, muchos de ellos de multinacionales muy desprestigiadas en otros lugares del mundo globalizado, por su impronta capitalista, poco respetuosa del medio ambiente y de un desarrollo sustentable a escala humana. Se han destinado más de 2.500 millones de dólares a la “Promoción de Inversiones” y otros 2.000 millones al pago de inte­reses, además de endeudarse solamente para mantener el tipo de cambio; ahora solo se destina la miserable cifra de 45 millones de dólares para el adelanto del 3% para el salario de los trabajadores de la educación.

Desde los sindicatos se ha venido denunciando constantemente el  desfinanciamiento de la educación pública, además de ir abriéndole paso a la enseñanza privada y a los proyectos educativos de carácter privatizador (Profime- Promejora y otros).

Todos los reclamos en materia presupuestal y salarial han sido negados con el fin de establecer una rendición de cuentas ajusta­da a los lineamientos del Poder Ejecutivo.

La conclusión es clara, plata hay pero para otros fines, come­tiendo el gobierno la mayor de las equivocaciones, esa que elige la mayor tajada para el capital ex­tranjero, en vez de elegir el mayor capital que es la educación de los niños y jóvenes uruguayos. Por eso los trabajadores de la educa­ción somos intransigentes en este punto: ¡plata hay y queremos que se gaste bien!

Sobre la validez  del convenio

Desde el gobierno se funda­menta como un gran esfuerzo financiero el adelantamiento para el 2014, del 3% que estaba pacta­do en el último convenio (2010). Recordemos que a pesar de que este convenio rige para todos los trabajadores de la ANEP, no fue suscripto por todos los sindica­tos, mejor dicho fue rechazado por la mayoría de los sindicatos de la CSEU (Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay). Ates lo rechazó, que conste. Y lo que el gobierno apela para no aumentar el salario de los trabajadores de la educación pública, es este acuerdo fallido entre algunos interlocutores del CODICEN y algunos dirigentes de la coordinadora.

En realidad este convenio se termina convirtiendo en un con­venio colectivo de congelación salarial para los trabajadores, basado en la mentirosa “infla­ción futura” del gobierno y en una supuesta recuperación de apenas el 3% anual, que desco­noce la plataforma histórica de los trabajadores de la educación de alcanzar un salario mínimo equivalente al 50% del costo de la canasta familiar.

ATES ha rechazado de plano este convenio y ha bregado por la discusión seria de una propuesta salarial en los marcos de una ins­tancia de negociación colectiva que sea representativa de todos los trabajadores de la educación y es por este motivo que no aceptamos el aumento del 3% que de por sí ya estaba estipulado.

Seguiremos luchando por un convenio legítimo y de base colectiva.

El rol del PIT-CNT

En primer lugar queremos recordar que el PIT- CNT somos todos y cada uno de los sindicatos que lo integramos. Si bien enten­demos que hay mayorías, también entendemos que existen minorías y que la central nos representa a todos. Por eso mucho hemos discutido cuando creemos que se adoptan posiciones “oficialistas”, donde es difícil discriminar la posición de los trabajadores de la posición de un partido o de un sec­tor determinado. Por eso decimos y repetimos, el rol del PIT-CNT es defender los intereses y los dere­chos de todos los trabajadores, sin excepción alguna.

En la última Mesa Represen­tativa Ampliada del PIT-CNT se debatió ampliamente sobre el escenario político actual del conflicto de la educación, al que también se agregaron los conflic­tos de otros trabajadores de otros sectores.

Consultados los sindicatos nacionales y plenarios departa­mentales sobre si había que hacer un paro de 24 hs o un paro parcial de 4 hs, la votación fue de 24 a 22 a favor del paro parcial, con 3 abstenciones.

Esa votación tan ajustada obligó a una deliberación profunda sobre la estrategia actual del movimiento sindical, delibera­ción que se dio en el marco de la aplicación de la Esencialidad a los trabajadores de la Salud Publica. Nuestra opinión es que la aplica­ción de paros parciales en vez de una paralización total de todos los sectores de la producción, oficinas públicas y servicios, más que sumar nos debilita porque lo que buscamos es señalar la responsa­bilidad política del gobierno por la situación de la salud y la educa­ción pública, hecho que realmente tiene peso cuando el gobierno recibe el mensaje contundente de un movimiento sindical unido y comprometido.

Debemos señalar que hasta ahora la política de las corrien­tes mayoritarias del PIT-CNT, rechazando los planteos de un paro general de 24 horas y de la unificación de la lucha por la edu­cación y la salud, han conducido al desencuentro y al desgaste de los trabajadores.

Por eso planteamos que es necesario revertir esta orientación y lograr la aprobación de un plan de lucha en defensa del salario de públicos y privados, con un mayor presupuesto para la salud, la educación y la vivienda de los trabajadores uruguayos.

El resultado del la Mesa luego de haber sido rechazada la pro­puesta de paro por 24 hs, fue la de un paro parcial que sería de las 11 horas hasta el fin de la jornada.

A esta propuesta los sindicatos de la educación y estatales planteamos al conjunto de los sindicatos que votaron por 24 hs, mantener el paro a toda la jornada participando activamente de la movilización, asunto a resolver en la reunión del secretariado, con fijación de la fecha que será la segunda semana de setiembre.

La lucha arrojo importantes logros

El conflicto de la educación ha establecido avances importantísi­mos en lo que es el crecimiento de los sindicatos y la coordinación de los trabajadores de la educación en su movilización, sobre todo en Montevideo, aunque recono­cemos que este proceso debe ser profundizado.

Esta Lucha permitió retomar la confianza en nuestro sindicato ATES, como canal de las aspira­ciones y la dignidad de los trabaja­dores, recuperando la soberanía de las asambleas para la lucha.

Valoramos como muy posi­tiva la propuesta de AFUTU de realizar una asamblea general de todos los trabajadores de la edu­cación de Montevideo. En dicha Asamblea incorporaremos este balance e impulsaremos la toma de medidas en conjunto de todos los sindicatos de la educación, ente ellas la movilización de la Salud, Vivienda y Educación po­pular, programada para el 11 de setiembre, en coordinación con Fucvam y la FFSP.

Estamos trabajando para una gran Asamblea de los Trabajado­res de la Educación de Montevi­deo que podría realizarse tentati­vamente el 31 de agosto.

¿Cómo seguimos?

Seguimos en conflicto, luchan­do por nuestro salario y todas las reivindicaciones que todos cono­cemos. Pero seguimos luchando por la Unidad de los trabajadores de la Educación, atendiendo a tres pilares fundamentales: el DIÁLOGO, la NEGOCIACIÓN y la MOVILIZACIÓN. Creemos en la unificación de las luchas para golpear todos juntos como uno. La Unidad nos fortalece y la Lucha nos impulsa.

ATES seguirá reclamando que el PIT-CNT cese en su rol desdi­bujado y apruebe un paro general activo de 24 horas, con marcha a la casa de gobierno, organizando la concurrencia de todos los traba­jadores con locomoción desde los distintos barrios.

Que se apruebe un PLAN DE LUCHA CONJUNTO por el triunfo de nuestras reivindi­caciones.

¡ ATES sigue en lucha. ATES somos todos !

La lucha se sostiene con participación y unidad. ¡VIVA LOS QUE LUCHAN!

ATES