Envíopostaporteñ@ 1074

de GONZALO ABELLA

Desde que fui designado como candidato por UP-AP, y consciente de su diversidad interna,  he declinado debatir sobre temas ideológicos que periódicamente aparecen en “La Posta”, y a los que volveré en noviembre de 2014.

Sí he opinado en Facebook sobre temas políticos de actualidad. He llegado a la conclusión de lo que nos une en la UP-AP y a la vez nos separa  de algunos articulistas de la Posta no es la capacidad teórica, ni la convicción (que compartimos) de que las elecciones son un espacio acotado por la legislación actual y por el autoritarismo de estado.

Lo que nos une en la UP-AP (y nos separa de algunos respetados teóricos críticos) es que poseemos una mayor dosis de sentido común.

Por eso mis objeciones al PT o al PERI son desde la convicción de que sólo la UP-AP tiene posibilidades de obtener representantes parlamentarios, disciplinados a una voluntad colectiva y servidores desde un lugar visible a las causas populares, sociales, ambientales y antiimperialistas.

Soslayando el sentido común que nos hace ver la importancia de luchar y obtener victorias en todos los frentes, incluido el electoral, nuestra opinión sobre anarquistas, votoanuladistas, etc., es clara: son nuestros hermanos de intemperie y de dignidad.

También extendemos nuestro respeto a esa militancia frenteamplista consciente del desastre pero que aún cree que este FA tiene arreglo.

Otra cosa totalmente diferente es nuestra opinión sobre la senadora Constanza Moreira.

Cuando asomó su imagen fui a Internet, busqué en “parlamento.gub.uy” y “cliquié” en “nuestros legisladores”. Allí puse su nombre para conocer su trayectoria parlamentaria. Votó todas las leyes nefastas que le ordenó el FA y defendió la megaminería y el plan económico. Sus discursos interesantes sobre las tropas en Haití jamás fueron acompañados por una iniciativa concreta que pudiera alterar el estado de situación. La senadora cumple una vieja función que siempre existió en los partidos burgueses: ser el “rastrillo de izquierda” que devuelve votos a un redil que se debilita.

Desde el sentido común uno advierte que C. Moreira es el mejor apoyo a Tabaré; porque engrosa la votación del FA en las internas, pospone en algunos descontentos  una definición por la UP-AP, y permite al amigo de Bush vanagloriarse de presidir un  FA plural, cuando en realidad el piloto automático está puesto.

GONZALO