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EL CHACO PROVINCIA MEXICANA

(del libro EL NEGOCIO DE LOS DERECHOS HUMANOS de LUIS GASULLA  editorial Sudamericana  pág. 144 y siguientes)

“El 28 de diciembre de 2010, Egidio García, diputado provincial del Bloque Justicialista Indígena y Popular, fue detenido en un procedimiento conjunto de la Policía Provincial y la Gendarmería Nacional. En el Nissan en el que viajaba, un auto oficial de la Gobernación, se encontraron nueve kilos de marihuana.

Al día siguiente, el 29 de diciembre de 2010, el subsecretario de Gobierno, Culto y Registros Públicos, José Mongeló, afirmaba desconocer los hechos ocurridos el día anterior por estar fuera de la provincia, pero había ordenado a su subordinado Arturo Blanco que realizara una aclaración pública sobre los mismos.

La explicación de Egidio García fue sorprendente. Dijo que un asesor de Mongeló le había pedido que transportara el vehículo desde Las Palmas a Resistencia. La “mula” que cargó la droga se llamaba Jorge Milton Fernández y la justicia comprobó llamadas cruzadas entre “el correo” y Mongeló, ubicado por el Poder Ejecutivo como segundo candidato a diputado nacional en las elecciones de octubre de 2011. “Era kirchnerista antes que Néstor”, explicaba un político local para justificar su designación.

El hecho puso a la gestión de Jorge Capitanich bajo la lupa de los organismos de inteligencia internacionales. Los ajustes de cuentas a través de sicarios, el aumento del consumo de cocaína, las inversiones de dudosos personajes provenientes del Cartel de Sinaloa y las declaraciones del propio Egidio García en las que hablaba de narcopolítica indican que no es descabellado hablar de la mexicanización del Chaco.

Eleazar García, hijo del diputado García, estuvo preso quince días y salió en libertad, dictándole la falta de mérito por el antes citado juez subrogante de Resistencia, Eduardo Valiente. El abogado defensor de García, Mario Bosch también aparece en esta historia por estar supuestamente vinculado para que el caso de la supuesta farmacia de Schoklender en Resistencia no cobrase estado público

Por otra parte, según Carlos Acuña, autor de Por amor al odio I y II (Ediciones Del Pórtico, 2003), los aviones que compró Schoklender para sus “viajes” relámpago por el interior del país tenía un perfil de alta performance. Se preguntaba Acuña:” ¿Para qué invertir en aviones de esas características teniendo una empresa constructora? La única explicación es traficar estupefacientes desde países limítrofes”. El escritor apoyaba su análisis en el tamaño de los aviones, que no contaban con un gran volumen para cargar otro tipo de mercaderías (como armamentos) y que podían llevar hasta 1.500 kilos de cocaína.

Los aviones de Schoklender eran los preferidos por los Orejuela, quienes introdujeron la cocaína por vía aérea por toda Sudamérica. Gilberto Rodríguez Orejuela, también conocido como “el ajedrecista”, era narcotraficante colombiano que llegó a ser el principal cabecilla del Cartel de Cali  y que, en su esplendor, llegó a controlar el 80% de la cocaína que se exportaba de Colombia a Estados Unidos.

En diciembre de 1993, asesinaron a Pablo Escobar, el zar de la droga en Colombia, fundador y líder del Cartel de Medellín. Escobar trasladaba los estupefacientes por vía marítima hasta que tuvo problemas con la militarización del golfo de México. Según la revista Forbes, Escobar era, a comienzos de los noventa, el séptimo hombre más rico del mundo, dueño de decenas de propiedades, de una hacienda donde tenía más de doscientas especies de animales exóticos, y cuarenta autos deportivos. Escobar, amo y señor del Cartel de Medellín, intentó blanquear su imagen introduciéndose en el mundo de la política. Llegó a ser electo senador del movimiento Alternativa Liberal. Escobar se codeó con empresarios y dirigentes como el ex presidente español Felipe González.

Muchos narcotraficantes llegaron a la Argentina cuando empezaron a tener problemas con el Cartel del Norte del Valle, que tenía relaciones con Calderón, el ex presidente de México. Recién en los noventa comenzó a mencionarse el término narcopolítica debido a las denuncias que hizo en México el político y economista Luis Donaldo Colosio quien fue asesinado el 23 de marzo de 1994, en la ciudad de Tijuana. Faltaban pocos días para la elección en la que era candidato el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Los asesinos intelectuales de Colosio nunca se conocieron y su mujer murió de cáncer de páncreas meses después, ocasionando rumores de un posible envenenamiento. Según los analistas y expertos en seguridad, actualmente, se están haciendo manejos similares en la Argentina, donde existiría una segunda línea de funcionarios dedicados a velar por la seguridad del transporte aéreo del narcotráfico

El 12 de julio de 1988, se realizó el Operativo Langostino, conocido como el caso más espectacular de represión contra el narcotráfico. Se incautaron 586 kilos de cocaína que se ocultaban en cajas de langostinos congelados. Eduardo Salvador Ulloa era agente encubierto de los servicios de inteligencia que se “tentó” por los beneficios que obtendría al cambiarse de “bando” cuando espiaba a los narcotraficantes que estaban vinculados con la Operación Langostino. Muchos otros agentes también cambiaron de bando.

Pero Ulloa fue atrapado y condenado a diecisiete años de prisión en la cárcel de Devoto, donde fue la persona que le disputó el poder a Sergio Schoklender en el Centro Universitario

Jorge Alonso, uno de los pocos narcotraficantes condenados en la historia penal argentina, fue señalado como el jefe de la banda local vinculada con el Cartel de Medellín que, originariamente, había escondido la droga en las cajas de langostinos. En el año 2004, Alonso fue detenido nuevamente en Valencia, España, por intentar contrabandear 28 kilos de cocaína camuflados en balizas. Se investigó su posible vinculación con las cuatro valijas con 60 kilos que fueron encontradas ese mismo año en un avión de  Southern Winds (SW) No serían las únicas valijas voladoras.

El 29 de diciembre de 2010, en la base aérea de Morón, el avión Callanguer 604 fue cargado con cajas repletas de droga con destino a España donde estuvieron implicados los hermanos Juliá y el piloto Gastón Miret

Lo que sí están confirmado es que el avión Cessna de Meldorek (Meldorek SA, la constructora que realizó casi todos los emprendimientos habitacionales de las Madres y que, curiosamente, comparte su domicilio fiscal con el ex apoderado de la Fundación de Bonafini, Sergio Schoklender,)realizó setenta y siete viajes al Chaco y veintiocho a Santiago del Estero. Al Cessna de Schoklender abordaron funcionarios locales y el sindicalista Hugo Moyano. Jorge Capitanich, en declaraciones al matutino Clarín, negó conocer la aeronave. Schoklender, en cambio, dijo que el gobernador voló varias veces en el Cessna Citation. Se sabe que el avión gozaba de la inmunidad oficial para volar y sus tripulantes no eran revisados por la Policía de Seguridad Aereoportuaria.

La cantidad de viajes realizados por Schoklender al Chaco no guarda relación con el mapa de la distribución de obras en otras provincias, lo que despierta sospechas de los reales motivos de los constantes vuelos. Según una fuente, dentro de la policía de seguridad aereportuaria (PSA), por las características del pequeño avión de Meldorek, el destino de Resistencia era ideal para cargar combustible y continuar viaje rumbo a otros destinos como la Triple Frontera, Bolivia, Paraguay y Brasil. El exapoderado reconoció haber viajado desde Resistencia hacia “otros destinos” pero sin especificar si había estado en Santa Cruz de la Sierra.

Esa ciudad boliviana es el centro de tráfico de cocaína más impresionante de la región y la ruta Santa Cruz de la Sierra-Resistencia es una de las más usadas para el ingreso de droga a la Argentina, con destino para el mercado interno y también externo, principalmente para Europa. Es más, a 30 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra se encuentra un pequeño pueblo llamado Montero, donde en los años ochenta se había plantado una inmensa cantidad de cañaverales y era costumbre de los patrones mandar a traer camiones repletos de hojas de coca.

Su población, prácticamente en su totalidad, se dedicaba al secado y elaboración de la pasta base. Por ello la conocían como “ciudad blanca”. En aquella época relatan los memoriosos locales, los colombianos enviaban a sus “cocineros” a enseñar a los bolivianos a tratar la pasta base. La banda de Pablo Escobar fue la primera en llegar a Montero, lindante a Santa Cruz de la Sierra, lugar que visitaría, años después, Sergio Schoklender. Los vínculos de esa ciudad con los Schoklender son muchos. Allí fue encontrado Pablo luego de estar varios años prófugo de la justicia. Allí también viajó Sergio a adoptar a su hijo Alejandro cuando gozaba de libertad condicional

Hay otras conexiones entre los Schoklender y Santa Cruz de la Sierra. Un ex integrante del Servicio Penitenciario de apellido Soria conoció a los hermanos en la cárcel de Devoto, donde fue denunciado por agredir a Sergio. Un tiempo después trabajó en la SIDE y, en sus horas libres, se ocupaba de la custodia personal del mayor de los Schoklender. Luego, conoció a una mujer de 20 años en Santa Cruz de la Sierra. Con ella se casó y luego se mudó a Corrientes donde conoció los vínculos con las mulas del tráfico de drogas y con un ex barra del club Rosario Central, el gordo Lito, que también vivió en Santa Cruz de la Sierra y habría trabado amistad con Pablo Schoklender.

En Resistencia, los informantes explicaban la salida de Sergio Schoklender de la Fundación (Tiempos Compartidos) como un intento de “tapar” en escándalo mayor que la estafa en la construcción de viviendas. Señalaban que a Sergio no lo echó ni Hebe ni sus enemigos internos del gobierno nacional con el  secretario de Obras Públicas, José López a la cabeza, sino que las advertencias habían sido efectuadas por la DEA y organismos de control local que seguían la pista de  Ibar Esteban Pérez Corradi, (presunto autor intelectual de triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en la localidad bonaerense de General Rodríguez, sigue prófugo)

La periodista Emilia Delfino reveló en el diario Perfil que la financiera Crédito del Sur estaba en la mira de la DEA desde el triple crimen de General Rodríguez, porque era utilizada por los empresarios que compraban y vendían efedrina a los mexicanos, como Sebastián Forza y Pérez Corradi tenía una causa inicada por la DEA por el tráfico ilegal de oxicodona –una sustancia controlada por los Estados Unidos- y todos sus contactos financieros estaban bajo la lupa.

Christian Sanz, el periodista que había entrevistado al empresario Forza semanas antes de su asesinato, corroboró la versión. Otro periodista que prefiere el anonimato, advierte que la DEA estaba investigando las supuestas conexiones entre Meldorek y Medical Jet, la compañía dueña del Challanguer en el cual los hermanos Juliá viajaron a Barcelona, España, enero de 2011, con 944 kilos de cocaína.

Los extraños vuelos de los aviones de Meldorek, que viajaban sin pasajeros, llamaron la atención a las autoridades locales y de los agentes internacionales