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A Juntar.... a Juntar

No quería meterme en esta discusión, de que si está bien o no, desde el punto de vista estratégico juntar firmas para poder plebiscitar la megaminería en el Uruguay en las próximas elecciones.

Estoy de acuerdo con aquellos que, -como Boga-, opinan que todos los métodos para luchar contra la instalación del modelo extractivo que propone el Gobierno son válidos.

Si el Fiscal Viana trabaja denodadamente para impedirlo por la vía Judicial, alabado sea el fiscal.

Si se organizan manifestaciones contra la entrega del país, contra todos los emprendimientos multinacionales depredadores, alabados sean ellos, los apoyo, y por suerte he participado en las mismas en tres oportunidades, y estoy esperando con ansiedad la próxima manifestación

Estas, cada vez concentran más adherentes, han ido creciendo en número de manifestantes, y lo más importante, a la gente que observan las mismas las veo más simpatizantes de la causa.

Y ahora, que un grupo de gente, también valiosa y luchadora de toda la vida contra estos emprendimientos, organice esta "juntada" de firmas para promover el plebiscito me parece muy positivo y lo apoyo.

Yo también comencé a juntar firmas, llevo unas setenta, no es mucho, pero me siento bien, estoy entusiasmado.

He escrito varios artículos en los diarios locales, lo han leído muchas personas, y me han empezado a llamar pidiéndome papeletas, siento que se está empezando a mover algo importante

Inmediatamente mi mente volvió al pasado, cuando el PIT-CNT llamó a juntar firmas para defender las Empresas Públicas, en esos momentos estábamos enfrascados políticamente en obtener el Gobierno, (cuando pertenecíamos al Frente Amplio), y hubieron las mismas discusiones que ahora

Muchos opinaban que era contraproducente "jugarse" a juntar ese volumen de firmas que se necesitaban, el partido político que tibiamente al principio apoyaba la iniciativa era el Frente Amplio, y ese partido era minoría en las elecciones

Todo indicaba que era imposible juntarlas, si blancos y colorados hacían caso a lo que sus dirigentes opinaban era casi imposible lograr el objetivo

Así y todo, muchos militantes frenteamplistas nos lanzamos a la acción, primero muy lentamente, muy solos, y empezamos a ver algo maravilloso,....conocidos votantes blancos y colorados comenzaron a firmar, y nos decían: "esto va más allá de los partidos, esto es para defender la patria, la que forjamos todos, hasta nuestros abuelos"

Al final de la campaña todo era entusiasmo, ya nos animábamos a poner mesas frente a la llegada de los ómnibus, y no dábamos a basto en el trabajo, logramos miles de votos y obtuvimos un rotundo éxito

Las Empresas Públicas, en ese caso ANTEL, siguieron siendo estatales, fue la lucha ganada por el pueblo más importante de éstos últimos años.

Y si vemos lo que ha pasado con las empresas privadas en países que nos rodean, la batalla ganada se multiplica.

Entonces, lo que quiero recalcar, es que frente a una causa de interés nacional, de defensa de la soberanía, el pueblo no es gil (como le gusta decir al presidente), el pueblo sabe lo que quiere.

Otra cosa importante, la gente que firmaba, en sus cabezas quedaron registradas quienes eran los que ponían su tiempo y militancia para defender la patria.

Al tiempo ganó el FA.

Hoy la historia es otra, pero a mi parecer la historia se vuelve a repetir, otra vez se está convocando a la ciudadanía a defender el "rico patrimonio de los orientales", que son sus tierras y su gente

No nos molesta perder otra batalla, no nos vamos a deprimir, hemos perdido otras y a la larga se ha visto que no son derrotas porque se juntan muchas voluntades que de no haber existido esas batallas, ni se hubieran molestado siquiera a pensar en sus motivos

Toda lucha, si es justa, suma y no restan

Personalmente, a mi me han vuelto las ganas de militar por algo, hacer una lista de posibles firmantes de las papeletas, sacar fotocopias de las mismas, ir por sus casas, hablar con la familia sobre el tema, etc., me ha hecho bien, me siento útil conmigo mismo, y se los recomiendo

Esto va creciendo, y espero que en Marzo y en Abril, hasta nos animemos a poner mesas en las ferias vecinales y en las terminales de ómnibus

Por ahora en Mercedes estamos bastante desorganizados, hay varias personas que no se conocen entre sí levantando firmas contra la megaminería, es hora de organizarse más eficientemente.

Lamento que el Sr. Aníbal Terán, (cuyos artículos disfruto al leerlos) esté en esa posición que defendió en la última Posta, espero que cambie su parecer y nos ayude

Bueno, no era mi intención escribir sobre el tema, y no quiero "perder" más tiempo en esta -para mi, inocua discusión-, y salir a juntar más firmas

Saludos desde Mercedes

Horacio Zefferino de la Fuente

 

Araca, Aratirí

¿Qué pretende está inquieta muchachada pequebú que pedalea en la rambla y lagartea en el Polonio? ¿Qué pretenden estos ofuscados oligarcas que se apean del caballo para montarse en la 4x4? ¿Por qué no les sirve el proyecto Aratirí? ¿Quieren eternizar la pobreza? ¿Matar a la gallina de los huevos de hierro?

Estimados oligarcas y pequebúes: despreocúpense del país que habitarán sus nietos y nietas. El Poder Ejecutivo y la subsidiaria de la transnacional Zamin Ferrous se harán responsables del futuro de una inmensa área del territorio uruguayo a fin de mes, “cuando firmen los contratos por ahora secretos que habilitarán la extracción de hierro en Durazno y el paso del mineral por otros cuatro departamentos”. El ministro Roberto Kreimerman aseguró que “se han elevado las exigencias ambientales” y de “transparencia”. Así que, por un par de semanas, mientras se desconozcan los detalles, la confianza de cada cual en el proyecto quedará librada a “la veleidad de los hombres” y no a “las garantías del contrato”, como dijo un oriental del Uruguay viejo y sabio apodado Pepe.

Imaginate este país dentro de 30 años, cuando la extirpación de todo el hierro de las cinco minas a cielo abierto en VALENTINES haya servido para financiar, como se anuncia, mejoras en la educación, la salud, la energía, la seguridad. Imaginate que en ese lapso se crearán fuentes de trabajo para los miles de mineros que quedarán cesantes entonces. Imaginate minas, vertederos de residuos rocosos y un ducto hacia un nuevo puerto en la costa atlántica, todo eso tan bien hechito que no habrá mayor contaminación de aguas fluviales, freáticas y marinas, aire y suelos, por contacto o en forma de lluvia ácida. Todo tan limpio que los cultivos, la ganadería y otras actividades productivas locales sobrevivirán. Imaginate que, una vez extraído el hierro, se rellenarán las 400 hectáreas de cráteres de cientos de metros de profundidad.

Seguí imaginando. Porque a la recaudación prevista se le debe deducir la anunciada exoneración del IVA, el Impuesto al Patrimonio y eventuales aranceles. Aratirí tampoco pagará el agua que consuma y se le rebajará 66% la tarifa eléctrica. ¿Acaso el precio del hierro se mantendrá constante durante 20, 30 años? ¿Y los cráteres? Nunca se rellenan: la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos estimó en 2008 que “devolver las rocas residuales a la cantera duplica el costo del vertido, un factor crítico en las ganancias”. ¿Qué se podrá hacer ahí? ¿Un parque de rock climbing? ¿Torneos de clavado de altura? ¿Cría de cabras? ¿Cómo sufrirían la tierra, el aire y las aguas si cayeran allí lluvias como las de estas semanas?

Las compañías mineras suelen caracterizarse por su irresponsabilidad social y ambiental: no pocas financian guerras civiles y dictaduras, recurren al trabajo esclavo o en condiciones inhumanas y descuidan la biodiversidad y la salud de la población local. Legisladores de Europa, África, el Caribe y el Pacífico coincidieron el año pasado en que “la opacidad de los contratos mineros permite manipular a Estados débiles e ignorar los controles parlamentarios”. Las empresas, añadieron, prefieren exportar todo el mineral “a granel o concentrado”, con mínimo valor agregado.

Dirás que tenés confianza en el Estado uruguayo y sus controles parlamentarios. Y te tranquilizará que el ingeniero Fernando Puntigliano apadrine el proyecto. Una persona de bien, de izquierda, seria. Un tecnócrata competente con sensibilidad política. El jefe que te gustaría tener. Un gerente que no escatimaría en gastos ante cualquier señal de contaminación. El caudillo de la revolución minera mundial progresista. Pensalo: si fuera así, ¿cuánto duraría al frente del proyecto? ¿20 años? ¿Y si Zamin Ferrous termina vendiendo Aratirí, como se desembarazó en 2010 del proyecto Bahía Minerals, de Brasil?

No importa. El Poder Ejecutivo se aferra al plan fijado con un secretismo prepotente. La organización Uruguay Libre recoge firmas para convocar un plebiscito contra la megaminería, pero, según la última encuesta de la consultora Cifra, 55% de los entrevistados de todo el país y 54% de los del área afectada apoyan a Aratirí. Aunque se desconozcan los términos del contrato, pesa mucho la palabra de un gobierno que sigue la corriente mundial: la consultora InfoMine Inc., con sede en Vancouver, contabilizó más de 150 minas a cielo abierto activas en todo el planeta, de las cuales 11 están en Brasil y cuatro en Argentina. En 21 de esas minas se extrae hierro.

Cualquier país en desarrollo vive pendiente de la idea brillante que lo saque de pobre. Uruguay abrigó unas cuantas quimeras, autóctonas o de inspiración foránea: el corned-beef, los cueros, la remolacha, los tops de lana, los arándanos... En años recientes, con inversiones descomunales, los eucaliptos, la celulosa, los transgénicos... Ojalá que todo sea para bien, que todos en Uruguay terminen ricos y sanos. Ojalá que el país no se vea dentro de 20 o 30 años llorando como la lechera del cuento al caérsele el cántaro. Mirá si la pobre se da cuenta entonces de que la leche estaba podrida.

Marcelo Jelen

la diaria 14/2/14