"No hay objetivos imposibles, sólo personas que se cansan antes de lograrlos"
Bernardo Frau
“Nunca te entregues ni te apartes /Junto al camino nunca digas
/ No puedo más y aquí me quedo”
Palabras para Julia de Juan Goytisolo, poeta español
En estos días, después de haberse publicado una simple opinión bajo el titulo "Que Fuerzas Armadas…," aporte que en ningún momento pretendió ser la verdad absoluta y que solo aspiraba y aspira ser un aporte más a una “vieja” y generalmente siempre evitada discusión, cosa que no solo no le quita gravedad a este tema sino que de forma inconsciente mantiene y agrava la misma por omisión, varios amigos y algún conocido que otro, me hicieron saber lo “inoportuno” de tratar estos temas, mas cuando todos sabemos que el mundo y con él nuestra comarca, cambió.
Algún kilo de yerba gastado en mate y conversaciones con compañeros me permitieron dar cuenta que entre los miles de temas en discusión el tema de las FF.AA. es algo que no entra dentro de la agenda de la izquierda más allá de los titulares
Ciertamente esto es preocupante pero nos permite comprender más lo profundo del proceso de derrotas militares, políticas e ideológicas de esta y no creo que podamos atribuirlo solo a la pérdida de identidad, que si bien esta se verifica a diario no alcanza para dar respuesta a este tipo de carencias.
La ausencia de un conjunto de ideas, propuestas y militancia que permitan no solo elaborar una “agenda” de la gente común en clave liberadora, capaz de ser visualizada como posible alternativa a “… esto es lo que hay…valor”, es la que permite que la variante “progresista” del sistema (capitalismo bueno y humano), se pueda manejar en temas muy importantes y trascendentales para la vida de todos con la misma ligereza que se mueve el zorro cuando huele al cazador.
Pero guste o no el sistema es violento e impune, pero también es serio y trata por todos los medios posibles de hacer lo que promete, así que conocer “las promesas” de uno de sus pilares fundamentales no solo resulta interesante sino que es imprescindible. ¿Por qué? porque ellas (las promesas) nos permiten visualizar con más claridad el futuro próximo inmediato. Cualquier semejanza que podamos encontrar entre estas, al ver leyes, decretos, declaraciones y comportamientos políticos, no son simples casualidades, son el reflejo de acuerdos, políticas y comportamientos tendientes a cumplir “las promesas asumidas por el Comando Sur”, veámoslo al menos en parte:
Marzo de 2007
La Estrategia de Comando para el año 2016 del Comando Sur de los Estados Unidos“(USSOUTHCOM, por su sigla en inglés) proporciona el método para alcanzar nuestra visión y convertirnos en una organización conjunta inter- agencial líder que procura apoyar la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de las Américas. Nuestra visión y estrategia responden al mandato siempre presente de cumplir con nuestros requisitos militares conjuntos y de reconocer la importancia cada vez mayor de integrar todos los instrumentos de autoridad nacional para cumplir con los desafíos del futuro en todo el hemisferio. A medida que avanzamos hacia el futuro, nos comprometemos a consolidar un enfoque inter-agencial centrado en los objetivos que nos permitirá cumplir la promesa de las Américas. La palabra “promesa” tiene dos significados diferentes, pero igualmente importantes. El primer significado es un acuerdo mutuo entre las partes: un vínculo inquebrantable. El segundo significado es la intención de obtener grandes logros o de hacer algo vital e importante. El Comando Sur de los Estados Unidos se compromete plenamente a cumplir con lo expresado en ambas definiciones. “Prometemos” ser un buen socio en todo el hemisferio a medida que enfrentemos difíciles desafíos juntos. También trabajaremos con nuestros socios para ayudar a abrir la “promesa” del futuro
“La meta de la estrategia descrita en este documento es establecer relaciones duraderas y trabajar juntos en forma cooperativa en una sólida Amistad y Cooperación por las Américas.”
J. STAVRIDIS Almirante de la Marina de los EE. UU.
Contemporáneamente en una ilustrativa entrevista de La Diaria a la Sra. Embajadora de EE.UU. en nuestro país. La Sra. Reynoso afirma:”… somos el principal socio de Uruguay en asuntos de defensa, y eso quiere decir dinero. La manera en que podemos usar ese dinero es mediante la cooperación establecida en el acuerdo de 1953…”
¿QUE HACER ANTE ESTAS PROMESAS DE PRESENTE Y FUTURO?
Bueno nada obliga a nada, ni nadie obliga nadie, esto tan simple en los tiempos que corren hay que reafirmarlo.
Solo la oportunidad de vivir con dignidad, de acuerdo a lo que se piensa del camino hecho y no estar arrepentido, lo necesario para esto es o debería ser poner coherencia ante lo dicho una y mil veces, aunque somos conscientes que “la empresa permite un momento de arrepentimiento” (que a ellos le significa un buen negocio), cosa que para la vida y para los que no están, NO.
Lo primero a tener presente es que nos guste o no, queramos o no “esto SI es lo que hay, valor…” (Promesa del Comando Sur); es evidente que las respuestas son diferentes de acuerdo a los intereses de clase que se quieran defender o al que se pertenezca, pero en el caso del auto- definido Progresismo, empeñado en convertir los pequeños logros en el funcionamiento del sistema (equilibrio macroeconómico, resultados de encuestas, leyes de integración social y racial, leyes de igualdad sexual o de género, etc. ),que quieran convertirlos en grandes triunfos estratégicos, como si estas problemáticas de carácter social se solucionaran con leyes y decretos y no con la lucha consciente, constante, liberadora e integradora a través de la construcción diaria de una nueva sociedad y con ella, un SER Y ESTAR NUEVO.
Evidentemente debemos reconocer la inteligencia del sistema en lograr que estos mínimos y pasajeros “logros” se hayan convertido en el objetivo fundamental de una buena parte de sus enemigos de clase.
Uno de los temas que debemos profundizar y comprender es que sin la elaboración de una propuesta estratégica, que contemple una propuesta política integral capaz de ser avalada a diario sobre claros e intransigentes valores éticos, no será posible cumplir “nuestra promesa” que no es otra que la lucha por el SOCIALISMO.
Para analizar cada elemento en la confrontación política entre ambos modelos de sociedad siendo conscientes de su carácter irreconciliable, no podemos evadirnos del riguroso análisis del comportamiento y planes del enemigo.
Hacernos los distraídos, creer que en la lucha por la hegemonía global en nuestra comarca no es importante o confiar en la capacidad de maniobra de la casta política, no solo es equivocado sino que es suicida.
Sostener que el desarrollo económico (coyuntural) y la integración en grupos regionales (MERCOSUR, UNASUR, etc.) nos tendrá protegidos, alejados de las agresiones imperialistas, es profundamente ingenuo o de lo contrario son cómplices, hoy más que nunca la salida hacia una sociedad equitativa, libre, soberana, donde los trabajadores construyan el futuro con sus propias manos la decidimos nosotros (su pueblo, su gente), dependerá del enfrentamiento que nos imponen “las promesas” asumidas por el Comando Sur en nombre de los intereses norteamericanos en la región y de la correlación de fuerzas acumuladas para un proyecto integral liberador.
Podemos afirmar que hay un profundo vacío, es el de una izquierda capaz de reinventar el sentido revolucionario de la sociedad, capaz de actualizar la lucha por el Socialismo.
Seguramente hoy más que siempre es imprescindible luchar contra el capitalismo y sus mil caretas de colonización; el proyecto Progresista muestra rasgos de agotamiento importantes porque sus votantes, los trabajadores, la gente esperan de los dirigentes políticos Progresistas algo que ellos, como parte del sistema jamás les podrán brindar; por ejemplo, esperan que sean capaces de ponerles límites a la omnipotencia de los mercados financieros, de las multinacionales, de la especulación y piden y esperan un giro de timón a la izquierda poniendo en el centro del desarrollo el tema del trabajo, de la exclusión social, de la educación y protección de la bio-diversidad en procesos industriales no contaminantes, respetuosos del medio ambiente y sustentables.
La izquierda no puede renunciar como lo ha hecho el Progresismo a la gran y titánica tarea de definir un nuevo modelo de desarrollo, un modelo diverso, antagónico al Capitalismo, un modelo diferente de producción y consumo en un contexto regional capaz de dar respuestas concretas a temas estratégicos vitales, como por ejemplo el tema de la energía, de una producción sustentable para ciudades saludables, del gran tema de una catástrofe ecológica.
Para estos logros es necesario el Socialismo
La izquierda revolucionaria puede y debe plantearse la confrontación integral del sistema, pero para esto debe asumir la necesidad de una profunda revolución cultural que le permita entender la necesidad de la participación directa de los ciudadanos, de los diferentes tipos de movimientos sociales, partiendo de la problemática cotidiana, concreta, real.
Ciertamente no será la capacidad de una retórica más o menos florida, cazadora de votos, la que nos permitirá construir esa imprescindible línea de resistencia, esa área de combate a los intereses imperiales
Un área capaz de desconocer urgencias electorales, mercaderes de ilusiones, exclusiones estrechas, un área donde se articulen propuestas, ideas, métodos, siendo conscientes que nada debemos esperar sino de nosotros mismos. Una izquierda revolucionaria donde convivan diferentes pensamientos ideológicos capaces de tener la lucidez necesaria para reivindicar temas comunes, en una contundente práctica común