Simplemente estábamos debatiendo
Ya van dos notas, en que el cro Moyano trasparenta una especie de enojo por conceptos críticos hacia un artículo suyo que vertí en el último aporte de opinión que envié a Posta Porteña.
Antes de refererirnos a esto, una aclaración a los lectores de Posta Porteña:
He debatido muchas veces con el cro. Y si lo hemos hecho, no es que tenga de mi parte una cuestión de carácter personal con su persona. Digo esto por si alguien lo piensa.
Por el contrario, lo he hecho, porque considero que es uno de los cros que elabora cuidadosamente sus argumentos, expone conocimientos reales, plantea cosas discutibles junto a otras inobjetables, con un afán de rigurosidad que se trasparenta en sus artículos y colaboraciones enviadas.
Pero además respeto su acción militante. Se trata de la polémica entre dos militantes y esto deben saberlo los que desacreditan las mismas, diciendo que cada uno trata de probar “quien la tiene más larga” y expresiones por el estilo. Con el cro nos encontramos muchas veces en marchas y actos, sabemos de su trabajo en el Comité de Solidaridad con el pueblo Haitiano, así como antes en muchos otros ámbitos. No somos tipos que nos dedicamos a “militar” con la computadora, haciendo solo artículos, para el solaz de nuestros egos y para que digan ¡qué bien que escriben...!
Posta Porteña debe funcionar justamente para eso. Un espacio de debate de ideas, conceptos políticos y procesos presentes o históricos, pero que pueden iluminar la actividad practica presente.
Y pasa una cosa curiosa: Si no hay debate algunos cros se quejan y si lo hay (bueno o malo, eso ya es otra cosa) otros dicen que los que participamos en ellos somos unos charlatanes, que nos dedicamos a hablar y no a luchar verdaderamente. A mí me ha pasado de recibir alguna alusión grosera, que he preferido ignorar ¡Palos si bogas y si no bogas, palos también!
Tal vez al cro le haya molestado alguna expresión irónica de mi parte. Quiero señalarle que no la hice con afán ofensivo y que el mismo las ha utilizado en respuesta a algunas opiniones mías, sin que ello me molestara. Considero que dentro de ciertos límites la ironía no está reñida con el respeto.
Ahora a la cuestión que nos ocupa:
Me reafirmo en lo que dije: Que la NO exposición de los indudables logros del proceso bolivariano le hace perder fuerza a su planteo contrario al golpismo derechista. No dije que el cro Moyano este a favor de dicho golpismo; entiéndase bien
Es en ese sentido que planteo el desequilibrio de sus artículos. Moyano solo ve lo limitativo, las carencias, lo negativo, del proceso bolivariano. En ningún momento señala algún logro y sabe además, que no me refiero solo a logros de carácter material del pueblo pobre venezolano (que son importantes y explican la adhesión del mismo a los gobiernos “chavistas”)
Tampoco dije que la izquierda bolivariana deba convertirse en el furgón de cola del gobierno. Que debe mantener una independencia critica. Lo grafique señalando que debe apoyar al gobierno frente a los embates de la derecha y al mismo tiempo, marcar críticamente toda tendencia a la capitulación o conciliación del mismo, con la derecha o una parte de la misma o del empresariado venezolano
Que debe luchar y presentar a los trabajadores y el pueblo propuestas políticas y organizativas que ayuden a avanzar en una efectiva transición socialista. Señale además que las características plurales del movimiento bolivariano (no solo ni principalmente el PSUV) habilitan a organizarse en el mismo, sin sacrificar para nada el perfil y las definiciones propias y la propia agenda militante de la izquierda bolivariana
En su artículo Moyano no contesta para nada los argumentos que expuse para la conveniencia, en el caso ESPECÍFICO de Venezuela (entiéndase bien!) la izquierda se organice DENTRO del movimiento bolivariano y NO fuera del mismo. Sólo un ¡ Mas confianza en las propias fuerzas, carajo!
Pues, cro, esa es la confianza que tenemos. La diferencia en este punto con Ud. es que quiere que la izquierda haga rancho aparte del movimiento bolivariano, porque en su concepción eso es lo único que asegura su independencia. Los hechos están demostrando que esa izquierda con las concepciones que Ud. tiene ( y que respeto y que son acertadas para otros países, como Uruguay, Argentina, Brasil, etc.) En Venezuela y en pleno proceso de confrontación con el imperialismo, no tiene ni siquiera el 1% de respaldo de trabajadores y sectores populares. Por algo será...
El cro subestima todo el proceso de toma de conciencia y de organización que se HA ido creando durante el proceso bolivariano( Y NO ANTES, hay que remarcarlo) Los miles de comunas organizadas ( algunas con buen funcionamiento y otras todavía en el papel, es cierto) los colectivos sociales de obreros, campesinos, pobladores, el hecho de que , según encuestas el 60% del pueblo venezolano prefiera el socialismo frente a solo un 29 % que prefiere el capitalismo ( con toda la ambigüedad que pueda tener lo que entiende la gente por “ socialismo”, igual ya es un paso indudable en una toma de conciencia, que puede incrementarse y esclarecerse en un proceso posterior...)
¿Acaso antes de 1998 tenía el pueblo semejante conciencia y se hubiera trasparentado similar resultado si se hubiera hecho una encuesta en esa época?
Estoy seguro que en el Egipto de Nasser o en la Indonesia de Sukarno, no había un nivel de conciencia POPULAR (no hablo solo de círculos de militantes esclarecidos) de carácter socialista o proto-socialista como en Venezuela.
Es claro que no vemos con el mismo dramatismo una eventual caída del proceso bolivariano o un retorno de la derecha. Ambos coincidimos en que sería negativo, pero diferimos en la profundidad de las consecuencias negativas que conllevaría dicha situación. Al comparar implícitamente el gobierno “chavista” de Maduro con los mencheviques en relación a la actuación de los bolcheviques en 1917 frente al intento de golpe del Gral. Zarista Kornilov (defender en cierto modo al gobierno menchevique frente a la derecha monárquico golpista, para derrocarlo un tiempo después por vía insurreccional) Moyano da la medida que le merece la existencia del gobierno bolivariano: Si Kornilov hubiera triunfado, no se hubiera perdido gran cosa (el gobierno menchevique) y la verdadera cuestión estaba en el riesgo de la represión que seguiría contra los bolcheviques ¿se entiende?
Pero resulta que si la derecha triunfa en Venezuela (en particular por la vía del golpe y/o la intervención extranjera coordinada por el imperialismo)no cae solo el gobierno “bonapartista” bolivariano, sino que se desatara una brutal represión contra toda la izquierda, este o no en el espacio bolivariano. Las consecuencias negativas serian también continentales y mundiales. Y a ello NO le va a seguir al tiempo, un gobierno de la “verdadera izquierda socialista”
Dejo de lado la queja de Moyano de que no se puede criticar a Maduro Él por cierto que lo ha hecho con total libertad en estas páginas y si miramos globalmente lo publicado por Posta Porteña, si algo abunda son los artículos de crítica al proceso bolivariano, algunos lapidarios
Otro capítulo es la opinión singular que tiene Moyano de Bolívar
¡Cuidado con la frase de Marx de su obra “El dieciocho brumario de Luis Bonaparte! en la que se refiere que el peso de las generaciones muertas pesa como una lapida sobre las generaciones vivas. Marx se refería sin duda a la reverencia irreflexiva del pasado, sus personajes elevados a categorías “heroicas” que no siempre son reales, etc. Pero de ninguna manera debe interpretarse como la supresión global del pasado como una categoría negativa, a hacer tabla rasa de todo legado que nos venga del mismo, ni en el terreno de la inspiración política, ni en el del arte (en este ultimo terreno Trotsky critico los intentos de construir una “cultura proletaria” desde cero, al margen de asumir dialécticamente la mejor herencia cultural proveniente de la sociedad burguesa y los periodos anteriores)
¿Acaso Lenin no reivindico a los decembristas, a Chernichevsky, a Lermontov, a Herzen y a revolucionarios y críticos literarios, algunos provenientes de la propia nobleza rusa, como antecesores de la Revolución rusa?
Sobre Bolívar: recomiendo a Moyano leer la obra de Gabriel García Márquez “El General en su laberinto”, si por ventura ya no la ha leído. Es muy triste, porque es una crónica novelada, pero rigurosa de los últimos días de Bolívar. Vaga enfermo y muere en la más absoluta soledad, abandonado de los suyos y de los doctores de las oligarquías locales, que atentaron más de una vez contra su propia vida, que asesinaron al Mariscal de Ayacucho, Francisco José de Sucre, a quien Bolívar veía como su sucesor en la obra de unificación de las republicas que había libertado.
¿Quién destruyo todo el proyecto de unión de Republicas latinoamericanas sino el exclusivismo de las oligarquías y la acción del naciente imperialismo norteamericano, que frustro el Congreso de Panamá?
¿Le parece a Moyano que la presencia de soldados británicos en sus huestes, indica que Gran Bretaña, apoyaba su proyecto unificador, no importa las carencias o irrealidades que pudiera tener el mismo? ¿Desde cuándo, Gran Bretaña apoyo tendencias a integración de republicas latinoamericanas en una sola gran Republica federal o incluso unitaria? Más bien, siempre apostaron en todos lados a balcanizar, como lo hicieron en el Rio de la Plata, con la creación en 1828-1830 del “estado tapón” del Uruguay. Por eso se opusieron también a San Martín y al propio Artigas.
Bolívar dijo como conclusión profética:”Los EEUU parecen estar signados por la Providencia a plagar a las nuevas republicas de nuevos males en nombre de la libertad”
Por supuesto que ni Artigas ni Bolívar eran socialistas. Pero hay un legado positivo de su pensamiento, que tiene actualidad, precisamente PORQUE no ha sido aun realizado y no es incompatible con una visión socialista o clasista.
Moyano quiere un proceso revolucionario latinoamericano que reniegue de toda consideración positiva de figuras del pasado y para ello hace lo mismo que con el proceso bolivariano: busca con una lupa lo que no tuvieron de socialistas (y no podían tenerlo) o de coherentes (y no lo fueron ¿y qué?)
Para él, solo existe la dimensión clasista de los procesos. El sano patriotismo del pueblo cubano con su ¡Patria o Muerte Venceremos! parece merecerle la misma consideración (esa sí, negativa) que el nacionalismo gran ruso (disfrazado de falso sovietismo) le merecía a Lenin cuando advertía del peligro del mismo, en el proceso de construcción de la naciente URSS. O el patriotismo de cualquier régimen burgués...
El internacionalismo proletario no es incompatible con una sana reivindicación de la nación socialista o en proceso de serlo, frente al imperialismo que la quiere destruir en alianza con los sectores burgueses dominantes (o ex dominantes, en el caso de Cuba)
Lo mismo con relación a las figuras del pasado. El pasado y su correcta interpretación, es también terreno de la lucha de clases en el terreno ideológico. Por no comprenderlo, cierta izquierda cae en la aridez de los análisis que ven la toma de conciencia de los trabajadores y del pueblo, como un proceso EXCLUSIVAMENTE intelectual, sin elementos simbólicos y emocionales. Los pueblos y los trabajadores, como parte fundamental del proceso revolucionario, no son así como se los representa el cro.
El culto a la personalidad debe ser diferenciado de la reverencia y el respeto que el pueblo le demuestra a las grandes figuras, que el pueblo intuye o razona, que se han jugado y dedicado su vida a su servicio. Por supuesto, que a veces no es fácil establecer donde termina el real y racional afecto e identificación emocional y donde empieza el culto de la personalidad y de la infalibilidad del líder.
Voy a marcar sin embargo, una clara línea, que puede ayudar algo: la reverencia, la identificación y el respeto que han merecido y merecen figuras como el Che, Fidel y el propio Chávez es algo que surge espontáneamente desde abajo El culto de la personalidad es un intento de “programar” estos sentimientos desde arriba, desde círculos áulicos de poder, con determinados objetivos, por cierto que no precisamente positivos. Y se remacha una adhesión irracional y una infalibilidad, que los propios aludidos nunca promovieron y más bien repudiaron en vida.
Para Moyano, sin embargo, toda esa adhesión a Chávez, le parece una edición del culto grotesco a la personalidad de Stalin; solo que cree (por supuesto que con razón en este punto) que ello no va traer consecuencias cruentas en como en la Unión Soviética de los años 1930...
Al respecto invitaría a Moyano a presentarse en la casa de alguno de los más de 500 mil venezolanos favorecidos con la entrega de apartamentos confortables, con amoblamiento incluido y decirles que su adhesión a Chávez tiene el aspecto de un culto a la personalidad programado... No quisiera estar en el lugar del cro, con relación a la respuesta inmediata que recibiría...
Por último, algo con relación a la polémica sobre Libia El cro reproduce párrafos enteros de lo que escribió referido a los probables desenlaces del proceso de ese entonces, donde quiere demostrar que él preveía la posibilidad de que se impusieran gobiernos reaccionarios peores aun que el gobierno de Gadaffi.
No niego lo que dice el cro. Pero la polémica que tuvimos en la ocasión, fue mucho más allá de ello y como prueba reproduzco el siguiente pasaje de los que escribió F.M. en el No 257 de Posta Porteña:
Rechazar la intervención imperialista es básico y en eso no hay diferencias entre nosotros. Pero ¿desde qué punto de vista? Algunos compañeros adoptan en este tema, inconscientemente, el punto de vista del nacionalismo burgués, al asumir el concepto de “soberanía” en función de los estados y no de los pueblos. La soberanía de los pueblos parte de la base del DERECHO A LA REBELIÓN, pero tomar como sujetos de soberanía a los estados es precisamente lo contrario.
Supone el concepto de “soberanía” propio de los Tratados de Westfalia de mediados del siglo XVII (fin de la Guerra de los Treinta Años), que instauran la idea de que cada Estado tiene el derecho de masacrar a su pueblo de la manera que le parezca, sin que lo demás Estados se metan. Se lo llama “no injerencia”, y es un acuerdo entre poderes.
El principio de “jus cogens” sostiene lo contrario, la idea de que hay imperativos superiores reconocidos por la comunidad internacional que están por encima de lo que puedan decidir los Estados, y que evoluciona por el propio proceso civilizatorio. En ese principio se apoya el derecho internacional de los DDHH. (Por ejemplo: la denuncia contra el estado uruguayo por mantener la impunidad supone la legitimidad de que una institución internacional meta la nariz en los "asuntos internos" de Uruguay, lo que no significa que nos vayan a invadir). Eso es lo que permitiría tal vez que un tribunal internacional juzgase a Khadafy por crímenes de lesa humanidad. El obstáculo formal está en que Libia no suscribió esos tratados internacionales. (¿Por qué será?).
Pero el “doble estándar” del imperialismo, defender la “no injerencia” para sí y pretender un rol tutelar internacional sobre los otros Estados que “violan los DDHH” y además justificando con ello invasiones salvajes, ha traído un profundo desprestigio sobre los pretendidos instrumentos institucionales del orden internacional, las Naciones Unidas.
En esa ocasión, comente lo peligroso que resultaban estos conceptos del cro, más allá de que su intención fuera opuesta. Si la soberanía de las naciones (o más bien de los Estados) no debe ser reconocida o más bien limitada, en función del concepto “soberanía de los pueblos” ¿quien INTERPRETA cuando la soberanía de los pueblos es vulnerada? ¿Cómo interpretar “cuál es la voluntad de un pueblo determinado? ¿SE da cuenta Ud., cro...?
Unos miles de energúmenos fascistas, como en Venezuela, apoyándose en el descontento de una porción de sectores medios e incluso populares, pero que no están de acuerdo en su mayoría con sus métodos, podrían presentarse (y de hecho están siendo presentados) como los “portavoces” de lo que “el pueblo quiere”
ESA es precisamente la cobertura “humanitaria” para la intervención imperialista: suspender la soberanía estatal de determinados países, declarándolos “Estados fallidos” y a continuación iniciar una escalada de bombardeos, intervención de tropas terrestres como en Afganistán, Irak, etc.
Moyano habla del Derecho Humanitario con relación a los Derechos humanos, como una porción del derecho internacional con carácter supraestatal. DE ninguna manera es mi intención negar que esa rama del Derecho Internacional se desarrolle. Pero el mismo reconoce que la vigencia del mismo implica su suscripción por cada Estado y además, se entiende que su aplicación NO puede incluir el recurso de usar la fuerza, para sacar de un país a un supuesto o real dictador.
El TPI (Tribunal Penal Internacional) ha actuado solo en casos que han interesado al imperialismo como el de Milosevic y donde el imperialismo (único brazo militar con poder planetario para capturar jefes de Estado o individuos, presunta o realmente incursos en violaciones a DDHH) ha querido hacerlo, en función de sus intereses (lo intentaron en el Líbano, a propósito del asesinato de un Primer Ministro, pero fracasaron estruendosamente)
Todo esto el cro Moyano lo escribía, a propósito de que nosotros decíamos que la intervención extranjera imperialista y sus cómplices (Arabia Saudita, Qatar) era un atentado a la soberanía del Estado libio. Opiniones como la del cro ¿no le abren cierta brecha de justificación a la intervención que se realizo, con el pretexto de la masacre que Gadaffi estaba haciendo contra el pueblo libio? Más allá de intenciones, claro...
Fíjense los cros, que Brezhnev elaboró también por los años 80 la teoría de la “soberanía limitada” de las naciones que componían el llamado campo socialista del Este de Europa Y así se justifico la invasión a Checoslovaquia, entre otros argumentos, con la invocación de que la había solicitado “el propio pueblo checoeslovaco”
Téngase en cuenta, que el cro Moyano polemizó conmigo, pese a que yo no defendía a Gadaffi, el cual había ya dado un giro prooccidental limitado, cuando lo sacaron de la lista de proscripción en que lo tenía EEUU por el atentado del avión en Lockerbie. Acentuado ese giro por la disolución de la URSS y el llamado campo europeo oriental “socialista”. Tampoco negaba los elementos autoritarios del régimen, sin negar tampoco algunas de sus realizaciones en su primera época. Pero dijimos, que igual Gadaffi los molestaba y por eso lo querían sacar del poder
También decíamos que no había ninguna revolución popular en Libia y que lo que se estaba desarrollando era una trama de rebeliones separatistas y de carácter tribal, trabajada por EEUU, Europa, Arabia Saudita y Qatar. Si se lee atentamente lo que Moyano dice en la parte transcripta, se concluye en que él SI creía que lo que se estaba desarrollando en Libia era una verdadera rebelión popular de carácter “democrático”
Concluyo así toda nueva polémica sobre este tema con el cro, al menos en este próximo periodo. Ya ocupamos bastante espacio, que deberían llenar otros cros sobre este y otros temas