Mario Maestri
Jueves, 17 de abril 2014
En Brasil, durante la guerra de 1864-1870, no hubo oposición política a la guerra imperialista, que liberó el estado imperial contra Uruguay y Paraguay. Durante la Antigua República, apenas los positivistas ortodoxos se opusieron a los graves daños que sufrió Paraguay, denunciando la agresión inaceptable contra las dos naciones pequeñas. Después de 1930, la historia de la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay siguió siendo un coto de caza reservado a la historiografía nacional-patriótica de Brasil, que se limitaba en general a cantar las glorias de los logros militares y navales Tupiniquins (*) en esas tierras lejanas.
En una simplificación vergonzosa la responsabilidad de la guerra se continuó depositando en las anchas espaldas de Francisco Solano López, descrito como dictador ambicioso, pretencioso, bárbaro y criminal. Llevándose por la imaginación, se lo acusa entre otras peripecias, de tratar de conquistar Uruguay, Corrientes y Río Grande do Sul para garantizar una salida a Paraguay a la mar. ¡Otra ambición desmedida suya habría sido querer casarse con una hija de Pedro! [Pedro I, Emperador de Brasil]. Apología e historia vivieron en completo contubernio por largas décadas.
Incluso la historiografía revisionista de vocación nacional, inicialmente impulsada por grandes intelectuales organizados bajo la bandera de Partido Comunista Brasileño PCB - Caio Prado Júnior, Werneck Sodré, Ruy FACO, Passos Guimarães etc. - terminó apuntalando las interpretaciones dominantes y reconstrucciones arbitrarias. No es raro que se sugiera que el conflicto fue un crisol para la creación del nuevo ejército, más republicano y más popular, en gran medida responsable de la abolición de la esclavitud, en 1888, y la proclamación de la República en 1889. Según esta interpretación, por lo menos algo de bueno habría salido de aquel terrible conflicto.
Mientras tanto ya desde el momento del conflicto comenzaron en Argentina, Uruguay y Paraguay las interpretaciones revisionistas des-sacralizantes. Pero en Brasil la guerra fratricida siguió siendo una ceñuda esfinge que repetía monótonamente a los historiadores nacionales: ¡Si me descifras, te devoraré!
En 1979, en el momento del lanzamiento de la "apertura lenta, gradual y segura" que garantizó a la dictadura todavía un lustro de vida más, resultó muy embarazosa la publicación de un reportaje histórico sobre la Guerra del Plata del periodista Julio José Chiavenato. Con el título llamativo, "Genocidio americano: la Guerra de Paraguay", el libro logró un éxito inesperado, sin contar para ello con ninguna referencia en los grandes medios.
La denuncia de ese conflicto como un crimen del Imperio del Brasil y su ejército contra un pequeño país que, según el autor, se destacaba en todo el continente americano por su desarrollo económico y social autónomo con independencia del imperialismo británico, ganó los corazones de multitudes de ansiosos lectores. También vieron el libro un ajuste de cuentas con la maledicencia, disparates e hipocresía practicados por los jefes de las fuerzas armadas en el gobierno de Brasil desde 1964. Vivíamos los años del fuerte resurgimiento del movimiento sindical y social en Brasil.
Atacado de inmediato por la prensa, los escribas e intelectuales al servicio de la dictadura, "Genocidio Americano" hizo un gran estrago a las interpretaciones monopólicas y monolíticas de la historiografía nacional de gran Guerra Sudamericana, influyendo fuertemente en los libros de texto, la educación universitaria, y la propia producción histórica. Sin embargo, no se abrió en el país de ciclo de la investigación revisionista que se basase en la importante bibliografía crítica platense.
A momento de la publicación de "Genocidio Americano" se construía la represa de Itaipú, a partir de acuerdos con un Paraguay sometido a Brasil, ya desde aquel conflicto. No sólo eso, el recuerdo de la guerra era - y sigue siendo - una cuestión de Estado en Brasil. La dimensión político-ideológica de su importancia se expresa en el hecho de que prácticamente todos los clientes actuales de las fuerzas armadas brasileñas se establecieron en Paraguay, excepto, por supuesto, la Fuerza Aérea. No sólo eso, fue lanzado un amplio movimiento historiográfico para la deconstrucción y deslegitimación de aquella lectura herética de los acontecimientos históricos.
Se abrió una impresionante fuego de artillería contra las defensas más débiles del libro impío, sobre todo la tesis de que la guerra por el Imperio de Brasil, la Argentina mitrista y el Uruguay florista fuese hecha poco menos que por cuenta del poderoso imperialismo británico. Posición defendida por algunos trabajos tanto platenses como internacionales y que había sido impugnada hacía tiempo por los autores revisionistas más aguzados y rigurosos. Entre otros baches, fueron señaladas muchas lagunas históricas y posturas apologéticas desmedidas hacia Paraguay y Solano López, algunas que venían ya de antes, durante o inmediatamente después de la guerra.
Veinte años más tarde, bajo el control total de la marea neoliberal que avasalló el mundo, "Genocidio Americano" ya se estaba en los infiernos más profundos de la historiografía nacional para el olvido eterno, y para una formación más fácil de las nuevas generaciones bajo los preceptos de la verdadera restauración de la antigua la historiografía nacional-patriótica, solamente a cargo de historiadores profesionales, en base a las prebendas que les daba el Estado.
"Genocidio americano: la Guerra de Paraguay", por JJ Chiavenato, prácticamente dejó de existir. Se rechazaron por completo sus tesis de sesgo revisionista y su condición pionera en sugerir nuevos temas, enfoques y fuentes, hasta ahora desconocidos en Brasil. Su inesperado éxito se presentó simplemente como un simple producto de los tiempos, de los historiadores y de la historiografía tercermundista, izquierdista, marxista, superados por la nueva historiografía sobre la guerra con Paraguay, que se pretendía desprovisto de cualquier resabio ideológico, para reanudar la defensa directa e indirecta de las glorias patrias de Brasil y la justificación de su acción imperialista y colonialista en el Plata
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"Una Revisión de la Revisión: Genocidio Americano, JJ Chiavenato", fue la tesis de maestría de Silvânia de Queiroz presentada el 23 de septiembre de 2010, en el Programa de Posgrado en Historia de la UPF (maestría y doctorado), teniendo como tribunal examinador. A Carla Luciana Silva (Unioeste), Ana Luiza Setti Reckziegel (UPF) y Mario Maestri, orientador, (UPF).
En este su estudio, Silvânia de Queiroz retorna con solvencia al libro maldito, tratando de entender, con las herramientas de la epistemología histórica, las razones subyacentes de su éxito único e inesperado, más allá de sus importantes e indiscutibles lagunas, tropiezos y limitaciones fácticas, históricas, historiográficas y metodológicas. Con este fin, se describe el marco general del Plata, Paraguay, la guerra y la historiografía platense, para comprender mejor el sentido del conflicto en Brasil, como de la narrativa historiográfica nacional-patriótica y la recepción de crítica a ella que plantea "Genocidio americano".
Silvânia de Queiroz aborda el marco general en el que surgió y se realizó el reportaje histórico de JJ Quiavenatto. También la historia de la recepción de la obra y el combate al libro por los ideólogos del Estado dictatorial, así como las razones y las muchas formas de su rotundo éxito con el que el autor nunca soñó. Además de los tropiezos innegables del libro, se discute "Genocidio americano" como un fenómeno cultural, político y social, con enormes repercusiones. La autora estudia los libros de textos escolares y en los historiadores y profesores de la generación actual, que eran jóvenes estudiantes cuando el libro salió.
Mediante el análisis de las deficiencias indiscutibles del ensayo, obra de un periodista profesional sin formación histórica en el contexto de un olvido casi total de la guerra por la historiografía académica de la época, apunta a los avances importantes allí sugeridos, mediante la introducción pionera en Brasil en forma singularmente tardía, orientado en abandonar la narrativa centrada en la descripción apologética de las grandes batallas y hechos, en favor del análisis del marco general diplomático, político, social, etc.
Además de las propuestas ideológicas, Silvânia de Queiroz restablece el importante y e irreversible papel de "Genocidio americano: la Guerra de Paraguay" de JJ Quiavento dentro de los límites indicados, en la cultura y la historiografía brasileña.
Queiroz, Silvânia. Revisión de la Revisión: Genocidio americano: la Guerra de Paraguay JJ Chiavenato. Porto Alegre: FCM Publishing, 2014 374 pp.
www.clubedeautores.com.br/book/163153--Revisando_a_Revisao_Genocidio_americano_a_Guerra_do_Paraguai#.U0bSY1cq22V
(*) Tupiniquins, pueblo originario de la etnia Tupi, pobladores de las costas de Brasil. En el habla popular brasileña es como para nosotros decir "charrúa", o sea "glorias militares y navales brasileñas". (NT)
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