- una vez que se haya eliminado lo imposible, la verdad tiene que encerrarse en el residuo, por improbable que parezca -
Encontramos esa frase por todas partes en Internet atribuida a Sherlock Holmes, pero en realidad está, cierto, en un cuento de Arthur Conan Doyle, El tren especial desaparecido, pero NO ES un cuento de Sherlock, es otro personaje.
Curioso, Conan Doyle se burla de sí mismo, y hace que su personaje se equivoque. Descarta como imposible lo que termina siendo la verdadera solución del misterio.
Determinar absolutamente de antemano si algo es imposible o solo muy improbable, me parece que es imposible, pero a lo mejor me equivoco.
¿Es posible que el Frente Amplio pegue un volantazo, corrija los errores de la campaña, revierta la tendencia, y termine ganando las elecciones?
En mi opinión lo que tendrían que eliminar como imposible es a Tabaré Vázquez.
Empecemos por revisar las cifras, muy someramente. Vamos a mantener nuestra costumbre de hacer las cuentas nosotros mismos, y dar poca credibilidad a las encuestas. No vamos a apostar a una cifra, primero queremos fijar un SEGMENTO. (Sigo recordando lo que decía un profe de Matemáticas que tuve, "vamos a hacerlo escolarmente bien". Y una cosa más: no creo en los milagros)
El FA obtuvo 1:105 en primera vuelta en 2009, un 47.9% sobre el total de votantes con 2.8 en blanco y anulados (B/A). Habían sido casi 1:125 en 2009, 50.5% con 2.5 B/A. El crecimiento vegetativo es casi un 4% de elección en elección, la abstención siempre ronda el 10%.
Entonces habrá unos 2:4 votantes en octubre
Entre 2004 y 2009 en FA bajó 2.4% de votos en primera vuelta sobre el total de votantes. Esto es el simple desgaste en el gobierno, no de "cualquier gobierno" como se dice a veces como excusa como si eso fuese inevitable, porque ha habido muchas fuerzas políticas que supieron CRECER estando en el gobierno, pero este no es el caso.
Solamente con REPETIR una baja relativa de la misma magnitud, la votación del FA en octubre no podría ser más del 45.3%.
Dentro de la escena actual no veo NINGÚN INDICIO que apunte a que el FA pueda evitar la prolongación -al menos- de esa caída inercial que es un fenómeno que es de mediano plazo. Un movimiento de CORTO plazo que CONTRARRESTASE esa caída, teóricamente es posible, pero está fuera de la caja de herramientas del FA.
Y lo que es más importante, está fuera del ABORDAJE con que ha encarado la campaña, Todo, poner de nuevo a Tabaré, el "vamos bien", anunciar a Astori, el estilo de campaña, el tono de los discursos, evitar el debate interno, TODO, muestra una estrategia conservadora. Descartamos totalmente una aventura de último momento. Entre la muerte y la aventura elegirán la muerte, así es como son.
Por lo tanto, con toda tranquilidad, me permito poner este TECHO ABSOLUTO a la posible votación del FA en octubre: 45%, alrededor de 1:080 mil votos. Un techo además improbable de ser alcanzado
Vamos ahora al piso. Hemos señalado que el factor de crecimiento "de junio a octubre" tiene para el FA un valor históricamente estable del 2.5. O sea, dos votos en las internas se transforman en 5 votos en las elecciones generales. Si aplicamos este factor a los votos obtenidos por el FA esta vez en junio, nos da un 36% en octubre, unos 850 mil votos.
Después de haber sido publicada una nota mía sobre esto, Daniel Chasquetti en un panel de analistas políticos toma el mismo dato y llega al mismo resultado. Pero agrega de inmediato que eso es "absurdo" porque todas las encuestas habían ubicado al FA por encima del 40%. Pensé en ese momento que lo verdaderamente absurdo es tomar por buena sin más una fuente que precisamente en ese momento debía ser puesta en entredicho por sobradas razones.
Y hoy puedo agregar: Era cuestión de esperar, TODAVÍA no había encuestas que ubicasen al FA por debajo del 40%. Ahora ya las hay
Tratemos de entender qué quiere decir ese factor. Es producto, entre otras cosas, de la acción de los círculos interiores sobre los exteriores, una forma en que se puede representar la dinámica de todo partido político moderno. Las elecciones internas están más cerca de los círculos interiores. Esa acción se traslada de distintas formas hacia afuera, hasta llegar a la masa de votantes pasivos en las elecciones generales.
Históricamente, el FA se ha apoyado en un fuerte círculo militante. La baja en las recientes internas es un indicador de la decadencia de ese círculo militante, entre muchos otros que apuntan en el mismo sentido. De este tema, hasta el comando de la campaña está ahora hablado abiertamente. Más aun, la noticia dice que en realidad ese "comando" ni se estaba reuniendo y las decisiones quedaban de hecho en manos de "la fórmula". y ahora cundió el pánico y hubo que rebobinar.
Volver a montar de un día para el otro lo que se vino desmantelando durante por lo menos veinte años es como querer ahora reforestar la Amazonia.
Lo que se quiere hacer en vez, y también está dicho expresamente además de ser algo obvio y previsible, es suplir la baja de la militancia con mayor "presencia mediática". También, es un recurso viejo del que no se puede esperar mucha magia, y menos cuando no es original, TODOS los partidos van a saturar los medios. Y además es donde el FA peor funciona, y Tabaré ni hablar.
Lo que ha venido haciendo Tabaré en esta campaña podría ser un buen ejemplo de "a quien Dios quiere perder, primero lo enloquece".
Por todo eso, aunque habrá sin duda alguna recuperación y hay todavía una bolsa de indecisos para repartir, no puede esperarse gran cosa. Ganar en primera vuelta y con mayoría parlamentaria, ni ellos se lo creen
Para llegar en octubre a un 40%, 1080 mil votos, ese factor de crecimiento que es una constante histórica de 2.5, tendría que trepar a 3.2. Y aun con eso se seguiría perdiendo claramente la mayoría parlamentaria, y casi con seguridad la segunda vuelta.
No estamos diciendo que ganar en noviembre vuelta sea absolutamente imposible, con señalarlo como improbable ya nos alcanza para sacar conclusiones. Una vez fijadas las fronteras cruciales, las pequeñas variaciones a un lado de la frontera no tienen importancia.
Los burócratas frentistas son necios y cínicos, pero no son tarados. Saben perfectamente la que se viene, y ya se están preparando. Lo mismo pasa con la dirección del PIT-CNT y ese paro general que "nadie entiende", en realidad no es tan difícil: "Se nos viene un gobierno no-frentista, tenemos que empezar a marcar la cancha desde ya". Sin duda un paro así no ayuda al Frente en medio de la campaña, pero para la burocracia sindical eso ya es menos importante.
La tecnocracia astorista se está preparando para un astorismo sin Astori. Luis Lacalle ya les dio la señal de "bandera blanca", no hay drama muchachos, todos estamos de acuerdo en la política económica, y en los cargos podemos arreglar porque nadie quiere riesgos innecesarios.
Eso es lo que hace cualquier burocracia, primero asegurar los cargos.
Quid pro quo. De cualquier manera, si gana Tabaré tendrá que negociar porque será sin mayoría. ¿Por qué no arrancar ahora? Eso es lo que quiso decir Pedro, pero le contestaron "no te vistas que no vas". Se puede negociar y acordar, pero no se puede decir ahora.
Podríamos segur especulando sobre el resultado de noviembre. No es lo más importante, el escenario ya está claro. Es post-frentismo con Tabaré o post-frentismo sin Tabaré.
En cualquiera de los dos opciones el ala derecha en el Frente terminará siendo minoría. Si pierden la presidencia buscarán un acuerdo con la derecha a pesar del Frente. Si retienen la presidencia, lo mismo sin mucha variación.
Para lo que queda de la campaña su objetivo sectorial será consolidar las fuerzas de su fracción para ESE escenario en cualquiera de las dos variantes.
Mónica Xavier y otros hablan ahora recurrir a los símbolos, la historia, etc. Nadie hará problema con eso, en este país hay libertad de culto. Tampoco tendrá muchos efectos.
Todavía podemos afinar el análisis pare tratar de establecer qué tan probable es una presidencia o la otra. No es imposible que gane el FA en segunda vuelta, se necesitarían determinadas condiciones que NO DEPENDEN de lo que haga ni la "formula" ni el "comando".
Pero si un cambio de rumbo dependiese de la gente que está al volante, ¿qué podríamos que esperar que hagan?
NO VAN A ARRIESGAR lo que para ellos es lo más importante, la posibilidad de un acuerdo transpartidario que les es imprescindible, la continuidad de la política y la posibilidad de ocupar cargos.
Más aun, para ellos sería preferible LIBERARSE de la atadura frentista. Ya han conseguido lo más importante, sentar las nalgas en el aparato. El compromiso con esa tradición y simbolismo ya les resulta un peso muerto, una traba para aplicar su programa sectorial, con o sin Frente.
Por eso, ni siquiera un ególatra enfermo como Tabaré se va a arriesgar, no habrá volantazo
El Frente Amplio pasará a la historia. Y eso traerá un gran cambio para la "izquierda radical", "verdadera izquierda", o como se llame.
¡No habrá a quien echarle las culpas!