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DISCUTAMOS SOBRE EL LENINISMO (2)

Hace unos años, chamuyando con un anarquista con el que siempre me he llevado muy bien, le pregunté cuál era, desde su punto de vista, el zanjón que separaba drásticamente al anarquismo en serio de la doctrina que hemos dado en llamar marxismo-leninismo y de la cual me he nutrido desde muy joven con absoluta convicción, y él, sin empacho alguno, me respondió: "ALGO MUY SUBJETIVO: LA MATANZA DE KRONSTADT"...

Pasó el tiempo y ambos seguimos en las mismas andanzas, convencidos de que hay una síntesis posible y necesaria entre ambas vertientes del pensamiento revolucionario, y que, en nosotros dos, se resume en la aspiración de alcanzar lo que nos gusta llamar "COMUNISMO LIBERTARIO", y que tratamos de ir plasmando en una práctica común cotidiana, con matices de diverso grado, por supuesto, pero sin plantearnos algo así como una especie de competencia conciliadora (QUE LAS HAY, POR CIERTO) ni abandonando tampoco la obsesiva idea maoísta, según parece, de que "LAS CONTRADICCIONES EN EL SENO DEL PUEBLO NO SON ANTAGÓNICAS"

En aquel chamuyo de hace tanto tiempo, había otro anarquista, que, tratando de platicar lo más desapasionadamente posible acerca de La Matanza de KRONSTADT y lo que ella había dejado como lastre seguramente imperecedero, tuvo la sinceridad de decirnos: "SI EL PREDOMINIO HUBIERA SIDO NUESTRO, DE LOS ANARCOS, A USTEDES, LOS LENINISTAS, LES HUBIERA IDO IGUAL QUE A AQUELLOS ANARQUISTAS RUSOS; NO DEJÁBAMOS UNO EN PIÉ, PERDÉ CUIDADO"...

Con este segundo anarco no comparto ni una sola actividad de pretensiones revolucionarias aunque vivimos en el mismo barrio y nos vemos con bastante frecuencia y tenemos un trato lo más respetuoso posible...

Así, pues, Ricardo, que con lo que te cuento debiera bastarte para entender que, aunque pudiera parecerte la "IDEOLOGÍA ONDA NI CHICA NI LIMONADA" pos modernista, es en este carril de "utopía sintetizadora" en el que trato de que mis últimos años sirvan para algo más que para lamentarnos de lo mal que estamos y seguir eternamente considerando interpretaciones de otros sobre "los clásicos y su obra"... Es por eso que seguiré aconsejando leer a Lenin, Bakunin o a quien sea y dejaré que ellos se defiendan de lo que vos llamás cariñosas críticas "EN CONTRA", seguro, como estoy, de que otras sensibilidades e intelectos críticamente receptivos sabrán hacer sus propias interpretaciones y conclusiones que faciliten una vida lo más revolucionaria posible en estos tiempos en los que hay tanta cosa que aún no son sometibles a una rigurosa reflexión teórica.

Respecto a tu visión de la historia, solamente diré que jamás tuve, ni aún en mis años mozos, esa propensión tuya a ver todo tan perfectamente encuadrado según juicios tan pero tan categóricos que impiden, creo, percibir factores que no dependen estrictamente ni de la voluntad humana ni de las concepciones redondas del universo que podamos tener... Verbigracia, diría algún miembro de la academia de ciencias, nuestro zanjón es enteramente filosófico, puramente filosófico, radicalmente filosófico e imperecederamente contradictorio.

No obstante, espero que tu respuesta a qué se hubiera hecho en Kronstadt en caso de que la bocha hubiera rodado de otro modo, no sea la del segundo anarco al que aludo

Entiendo que fustigues mi sugerencia de que Lenin sea leído aun si hubiera sido un simple plagiario -es tu obligación moral hacerlo, diría-, pero debés entender que me ocurre lo mismo que a vos: a esta altura del partido, no podrás convencerme... Es lo que tienen el conocimiento y el raciocinio ideológicos; a cierta altura de su desarrollo la impermeabilidad es su rasgo dominante por más vueltas que le demos

De lo que se trata, pues, es de que con esta harina hay que hacer las torta fritas y que, cuando el capitalismo más acogota acogotado, "LO DEMÁS ES LO DE MENOS", al decir de Morosoli en uno de sus cuentos

(No quiero despedirme sin decirte que seguramente Lenin tuvo lo mismo de "no anti capitalista" o de "pro capitalista" que lo que hoy tenemos nosotros en vivo y en directo a pesar de toda el agua corrida bajo los puentes: somos hijos del esclavismo, del feudalismo y de este mismo capitalismo que respiramos, y lo seguiremos siendo hasta que no quede un solo vestigio de clases sociales sobre la tierra y nadie crea que las virtudes de alguien en lo que sea, merezcan la veneración de los demás; cuando eso ocurra, Lenin, Bakunin y el conde de Montecristo serán simple literatura para recrear espíritus totalmente despojados de la peor de las esclavitudes: la cultural, y la historia no será otra cosa que un buen manual de lo que debemos degollar de parado para no recrear todo aquello por cuyo aplastamiento dieron la vida anarquistas, leninistas y otro montón de istas que no entran en una enciclopedia de la peripecia humana).

ABRAZO Y ¡COMUNISMO LIBERTARIO YA HOY Y NO SOLAMENTE EN EL SOÑADO PORVENIR!!!

SARACHO

Querido Saracho:

Me alegró mucho que te hayas decidido responder, me parecía mal que no lo hicieses y también me dolía.

En cambio en cuanto al contenido de tu respuesta: no solo no estoy de acuerdo sino que confirma mis sospechas: tu punto de vista es el del ESTALINISMO.

No, compañero no es ningún insulto, sino que trato de que veas que es una VERDADERA CORTINA DE HUMO que impide ver la historia real, la verdadera lucha de clases. A ver si logro explicarme.

Sintéticamente:

1)   Tu contraposición entre marxismo leninismo y anarquismo es un invento del estalinismo, la misma no obedece ni a la historia, ni a las contradicciones que tratás. Toda tu respuesta está llena de afirmaciones de ese tipo en la que me parece que no sos consciente del carácter estalinista de las mismas. La principal de ellas, es presentar a todos los críticos del leninismo como “anarquistas”, y al  propio proletariado de Krostadt como anarquistas. Todas tus discusiones con los “anarcos” amigos se basa en ese error de partida. Ni lo que yo escribo, ni mis posiciones son del “anarquismo” salvo en la vieja y reiterada manía descalificatoria del stalinismo (y luego del trotskismo). Esa es la cortina de humo ideológica que impuso el estalinismo y que sigue siendo dominante, sobretodo en la totalidad de la izquierda uruguaya

2)   La represión de Kronstadt fue una verdadera lucha de clases, entre el proletariado y la burguesía, y no una contradicción ideológica. Para mí fue la represión del proletariado revolucionario que llamaba a continuar con la revolución y al poder de los soviets frente a un partido, que de “comunista” no tenía nada y que era acusaban de traicionar la revolución. Ni quienes reprimieron lo hicieron en nombre “marxismo leninismo” (¡concepción que todavía no existía!) ni quienes fueron reprimidos se decían anarquistas (también esto es un mito posterior). La gran mayoría de los reprimidos formaban parte de la vanguardia revolucionaria del proletariado y no se posicionaron como militantes de ningún partido. Sólo como proletarios en lucha la mayoría se decían socialistas, socialistas revolucionarios; y los más decididos se decían, internacionalistas, maximalistas, comunistas, anarquistas y también muchos pertenecían a los bolcheviques –cientos de ellos quemaron su carnet-. Descalificar eso como “anarquista” forma parte de la falsificación del poder, del Estado, así como también atribuirle al proletariado insurrecto la reivindicación de “la libertad de comercio”. Según los represores eran anarquistas aliados a los Generales Zaristas que querían imponer la libertad de comercio. Todo eso es falso: los manifiestos y documentos elaborados por ese movimiento son llamados revolucionarios. Todo se conserva… , la contrarrevolución leninista no pudo ocultar su contenido, ni la familia anarquista pudo hacer de Kronstadt un “movimiento anarquista”. Quienes en realidad planificaban implantar la “libertad de comercio” como supongo sabés, fueron los bolcheviques en el poder. Luego de la represión sangrienta del proletariado en Petrogrado y Kronstadt, Lenin y los suyos generalizan la represión a todo el país, e imponen  la libertad de comercio contra el proletariado agrícola y urbano. Saracho: todo fue falsificado para esconder la vieja contradicción de clases y justificar el terrorismo del Estado burgués dirigido por Lenin y Trotsky.

3)   El marxismo leninismo, no es para nada la teoría de Marx, más la teoría de Lenin, sino un invento de Stalin y del aparato de Estado en Rusia para justificar el capitalismo y la represión.

4)   La continuidad entre Marx y esa teoría de Estado, es tan absurda como el Papa presentándose como continuador de la obra de un tipo que se habría llamado “Cristo” (¡lo que también es un invento histórico a posteriori!, ¡Cristo fue inventado aproximadamente doscientos años después de “Cristo”!). Una sola contraposición basta para probar mi afirmación: nunca Lenin, ni Stalin afirmaron la necesidad de abolir el trabajo asalariado y el trabajo a secas, como Marx. Sino que al contrario fueron apologetas totales del trabajo (¡los Stajanov festejados por la revista americana Live eran los héroes de Lenin y el taylorismo defendido ya en 1918!)

5)   El culto de la personalidad de Lenin es efectuado por Stalin en su puja contra otras fracciones dominantes en el Estado burgués (¡decir que es burgués desde el punto de vista marxista no tiene nada de subjetivo: era el Estado que administraba el capitalismo en Rusia!), cuando muere Lenin. La primera sistematización del “marxismo leninismo” como ideología es obra de Stalin luego de la muerte de aquel, con la publicación de su folleto: “los principios del Leninismo” de 1924. Subrayo que dicho panfleto no se inscribe para nada en la lucha revolucionaria sino en continuidad con la socialdemocracia que nunca había sido un partido revolucionario.  Como lo dice el propio Stalin, su libro se encuentra en continuidad con la  la “verificación de los dogmas teóricos de la Segunda Internacional”. Aquí también la contraposición con la obra de Marx es total no sólo porque Marx (y Engels) nunca adhirieron a dicha internacional, sino porque criticó todos sus programas (crítica al Programa de Gotha y otros proyectos así como la crítica de Engels al programa de Erhurt) y nunca aceptó considerar al marxismo como un dogma como haría el leninismo de Stalin. Anticipando el leninismo stalinista Marx dijo: “yo no  soy marxista”…¡y menos “marxista leninista” debiéramos agregar nosotros!

6)     Me parece una descalificación al pedo, sin fundamento y gratuita cuando decís:”JAMÁS TUVE, NI AÚN EN MIS AÑOS MOZOS, ESA PROPENSIÓN TUYA A VER TODO TAN PERFECTAMENTE ENCUADRADO SEGÚN JUICIOS TAN PERO TAN CATEGÓRICOS QUE IMPIDEN, CREO, PERCIBIR FACTORES QUE NO DEPENDEN ESTRICTAMENTE NI DE LA VOLUNTAD HUMANA…”  No veo en que dejar la ideología entre “bolches y anarcos” y poner en evidencia la contraposición de clases sea una propensión a ver las cosas encuadradas. Al contrario, y hasta queda jodido cuando en realidad vos estás repitiendo un conjunto de esquemones estalinistas ¡cuando llamás a leer a Lenin!. Subrayo que no pusiste ni un solo aporte de Lenin a la teoría de Marx, si hubieses querido nombrarlos tendrías que repetir la ideología reaccionaria de Stalin, simplemente porque Lenin ni siquiera fue discípulo de Marx, sino del renegado Kautsky (y su versión rusa: Plejanov!) y mucho menos podía aportar.

7)     En vez de repetir el esquemón dogmatico que creó Stalin sobre ese señor, debieras preocuparte en comprender al Lenin de carne y hueso. ¡Lo mismo sobre Kronstadt en vez de la realidad histórica y las contradicciones concretas de clase,  llevás las cosas esquemática y estalinistamente a una cuestión entre ideologías! Yo no veo nada “tan perfectamente encuadrado”, pero si veo que hubo una clara frontera de clase de un lado estaba la revolución, del otro el Estado y el capitalismo. ¿a eso le llamás esquemón?

8)   En efecto Saracho, no soy yo el que hago juicios hoy, sobre que Lenin defendía el capitalismo, sino que Lenin decía clarito que había que desarrollar el capitalismo y no el socialismo en Rusia. El Lenin de carne y hueso, defendía las tareas democráticas burguesas y el capitalismo contra todos los partidos revolucionarios de su época (hasta contra los más consecuentes de su propio partido: Miasnikov, Osinski…), incluso defendía el taylorismo concebido para aumentar la tasa de explotación capitalista. 

9)   El Lenin que implantó el socialismo en Rusia, nunca existió, es un mito que surgió años más tarde: fue inventado por Stalin. Falsificando toda la historia real y en función de la ideología del “socialismo en un solo país” nos inventaron un Lenin que había dicho que eso que había en Rusia era socialismo. ¡Fue toda una novedad, y aceptarlo ideológicamente significó mucha purga más! ¡Lenin reconocía que era capitalismo! Contra la teoría de Marx se inventó entonces un “socialismo” leninista en el que seguía existiendo la mercancía y el trabajo asalariado. Saracho no es cuestión de nombre, ni de esquematismo llamarle a ese “socialismo” burgués, que el Stalinismo había inventado, por su nombre: sociedad mercantil, capitalismo, tal como Marx lo había calificado

10)   Fue el stalinismo el que desarrolló por primera vez ese invento en nombre del recién creado “leninismo”, en ese “socialismo” seguían existiendo todas las características mercantiles que Marx había descrito como la esencia del capitalismo. Bordiga hizo una excelente crítica de esa defensa del capitalismo stalinista en “Dialogo con Stalin” y en “Diálogo con los muertos” explicando que era una falsificación total de la obra de Marx. Para Marx el socialismo no podía ser mercantil. También se denuncia en esos escritos el siniestro invento estalinista de que el comunismo sería algo diferente al socialismo (¡otra etapa!) y que sería algo para después de muchos años de ese “socialismo” con mercancía.

11)    Saracho ¡lo de blandir el anarquismo para descalificar la teoría es también  estalinismo! Es tirar un esquemón barato sin ir al fondo de la cuestión y situarse en línea recta de quienes reprimían. En realidad quienes denunciaron, el carácter permanentemente capitalista del régimen y el Estado ruso, no fueron principalmente los anarquistas, que salvo honrosas excepciones (Makhno, Archinov, Gorelik, Berkman…), se quedaron en protestas insubstanciales sobre el autoritarismo y cayeron en la cloaca democrática y burguesa. Quienes denunciaron el carácter contrarrevolucionario de la política de Lenin, fueron principalmente militantes de la izquierda comunista, que no podrás decir que eran “anarquistas”: el Partido de los socialistas revolucionarios de Izquierda Internacionalistas en Rusia  (¡Maria Spiridonova fue secuestrada y torturada en prisión hasta la muerte, por orden directa de Lenin y los generales alemanes, con quienes había hecho sus conversaciones –¡no eran las del Florida!- y pactos ), la izquierda comunista alemana (Otho Rhule, Appel, Pannekoek…), italiana (Papalardi, Otorrino Perrone, Bordiga…), de Yugoslavia y otros países (Cíliga)…y muchísimos compañeros sobrevivientes de los campos de concentración (hasta el propio “Campesino” comandante español!)

12)    Habrás comprendido que la crítica que te dirijo es una crítica compañera, que tampoco tiene por objetivo criticarte a vos como persona, sino al leninismo, como religión de Estado stalinista, que ha impregnado toda la izquierda. Desde la teoría de Huidobro de colaboración con los milicos del Florida a los blogs de noticias uruguayos están impregnados de esa nefasta teoría que se concreta hoy en hacer la propaganda de cualquier régimen capitalista en nombre del socialismo (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba... ), y eso si me parece importantísimo. Creo que debemos combatir esa teoría capitalista y estatista poniendo en evidencia que lo que ellos defienden es el estalinismo y el capitalismo. Como me parece importantísimo criticar esa ideología, que también viene del leninismo estalinista de reducir el imperialismo a un país y hacerse cómplice de todos los otras potencias imperialistas en esa cruzada.

13)   Por último, quiero recordarte que la tortura (que según los testimonios compañeros utilizaban desde el principio la picana, el submarino y otros inventos) y los campos de concentración en Rusia siempre se encubrieron en nombre de “no hacerle el juego a la derecha y al imperialismo”, cuando en el fondo ¿quién podría haber sido más de derecha (¡si tiene algún sentido esa palabreja!) e imperialista que el leninismo y el stalinismo que trabajaron a la par para restaurar el poderío de Alemania y de Rusia, que hicieron juntos las famosas policías secretas? Desde los tratados de  Brest Listovsk a Rapallo a la firma de los acuerdos Stalin Hitler existe una continuidad imperialista indiscutible que se confirmaría en la guerra mundial. ¡ y por eso te llamo a rechazar juntos a quienes dicen hoy que estas discusiones y denuncias del leninismo “hacen el juego…”!

14)    Sabés  tan perfectamente como yo, que los bolches latinoamericanos y los leninistas en general siempre, usaron esos métodos para encubrir al terrorismo de Estado ruso, cuando estaban masacrando a nuestros propios compañeros. Si lo denunciabas decían , era “hacerle el juego al imperialismo”.  Hoy que el capitalismo mundial, empuja de nuevo a la guerra imperialista, esos mismos enemigos leninistas (los bolches y sus aliados) llaman al silencio cuando la represión la hace el Estado Ruso (así como otros Estados que tienen contradicción con los yanquis como China, Irán, Siria, Bolivia, Venezuela…)

15)    La asimilación del imperialismo a un solo país o Estado (¡olvidando que quien es imperialista es el capital mismo! ) y la teoría de los leninistas y bolches del “enemigo principal”, cumplen HOY nuevamente un papel nefasto y contrarrevolucionario, por eso me parecía tan importante criticar tu “leer a Lenin” ¡El enemigo de  la especie humana es el capitalismo y no como dice el “leninismo” tal o cual país imperialista!  La falsificación leninista divide al proletariado, aísla a los reprimidos en los países considerados “no imperialistas” y contribuye a la polarización y guerra imperialista que es lo que realmente necesita el capital

16)   La verdadera contradicción es en todas partes entre el capitalismo y la humanidad, entre guerras imperialistas y revolución social. El leninismo hoy como ayer, está del lado del capital y las guerras imperialistas contra la revolución social.