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cuando la derecha te la manda a guardar doblada...y te morfas tu relato

Agazzi o el cinismo en estado puro

Correo de los Viernes 566 - 20/2/15

En declaraciones a Radio Sarandí –cuya página web lamentablemente impide acceder a la reproducción del texto– el senador Ernesto Agazzi afirmó el miércoles pasado que en este período de gobierno que se inicia se trabajará intensamente para regular la extranjerización de la tierra o impedirla definitivamente.

Agazzi fue consultado a propósito de una nota del diario El País que resumió un interesante estudio de expertos de la Universidad de la República, que demuestra que en los últimos años hubo un proceso de extranjerización y de concentración de la propiedad agropecuaria, "¿Acaparamiento de tierras en Uruguay?,  elaborado por los docentes de la Facultad de Agronomía de la Udelar, Gabriel Oyhantcabal y Pablo Areosa y por el docente del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio, Ignacio Narbondo.

El estudio indica que 27 conglomerados empresariales acaparan en Uruguay 1.641.000 hectáreas, un 10% de la superficie productiva. De esta forma este grupo de empresas transnacionales "controlan prácticamente la misma superficie que los 21.645 establecimientos que había registrados como agricultores familiares y que en 2013 acumulaban 1.690.000 hectáreas”.

El informe agrega que la superficie concentrada por los 27 grupos transnacionales supera en algo más de 500.000 hectáreas el relevamiento "Land Matrix" que a julio del año pasado acumulaba 1.125.800 hectáreas acaparadas en Uruguay, en base al procesamiento de 72 operaciones comerciales "debidamente comprobadas.

"Las cifras relevadas dan la pauta de que el acaparamiento transnacional de tierras en Uruguay supera al menos el millón y medio de hectáreas, ya que es altamente probable que haya más superficie en propiedad de empresas transnacionales que no pudieron ser relevadas para este trabajo", sostienen los autores. Esos datos señalan además que los capitales que han comprado tierra en Uruguay provienen del norte de Europa con 557.679 hectáreas y 29 operaciones, seguido por Estados Unidos con 295.338 hectáreas y 17 operaciones; y América del Sur con 229.341 hectáreas y 10 operaciones, acumulando entre las tres regiones el 96% de la superficie transada.

Ante la contundencia del informe, que los periodistas de Radio Sarandí trasmitieron al senador Agazzi, el parlamentario ensayó algunos pretextos, dado que evidentemente la situación le resultó notoriamente incómoda, al quedar al desnudo la incongruencia del Frente Amplio, que proclamó en sus programas exactamente lo contrario. Como se sabe, el Frente estaba en contra de las inversiones extranjeras cuando era oposición – votó en contra del Tratado de Inversiones con Finlandia que permitió la radicación acá de Botnia – pero luego cambió su discurso y empezó a alentarlas desde el gobierno. Esa grosera contradicción hizo que a lo largo del reportaje el senador no pudo hilvanar ningún argumento sólido, por lo que intentó al final del mismo un último recurso retórico, prometiendo que este gobierno que se inicia será el encargado de dar una respuesta definitiva, contraria al proceso de extranjerización. No aclaró cómo, es decir si intentará disminuirla, castigarla con impuestos o directamente prohibirla. Es decir, ¡¡ lo que el Frente Amplio deliberadamente no hizo en la década que ahora termina va a hacerlo en los próximos 5 años!!

Agazzi pudo dar una explicación más sensata y creíble, en línea con lo que indica el estudio de la Udelar: la extranjerización y concentración de la tierra es un proceso que se da en todos los países y que viene de la mano del crecimiento económico mundial y del trasiego de inversiones. Además de que implica más producción y creación de puestos de trabajo, el proceso ha significado en Uruguay una importante incorporación de tecnología, sobre todo en la agricultura, sector en el que especialmente los empresarios argentinos introdujeron innovaciones que luego adoptaron los productores uruguayos.

Pobre senador Agazzi. Todavía no se ha dado cuenta de que el mundo ha cambiado y que el Frente Amplio se ha venido adecuando a las nuevas realidades, convirtiéndose hoy en un recién llegado abanderado de la inversión extranjera