Javier Antonio Vivas Santana*
Venezuela - las verdades de miguel edición 522 - 10/3/15
Aunque el presidente Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y sus quitamotas lo nieguen, el país ha entrado en una fase de ingobernabilidad. La inflación no se detiene (y aún no se “ajusta” el precio de la gasolina), el creado Sistema Marginal de Divisas (Simadi), si algo logró ha sido apuntalar el valor del dólar paralelo sobre las dos centenas, la escasez se encuentra en niveles alarmantes, en especial de medicamentos, todo ello envuelto en un escenario de máxima conflictividad social que sigue generando situaciones de indignación colectiva, como el asesinato de un niño de 14 años en San Cristóbal (mi Táchira natal) por parte de un funcionario policial, aunado con la acción en detener al alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma (con quien mantenemos profundas diferencias), cuyas consecuencias ha generado reacciones en el contexto internacional, la mayoría de ellas expresando preocupación por la situación política interna, incluyendo la del presidente saliente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, quien incluso ha llegado a afirmar que teme un “golpe” de militares de “izquierda”, declaraciones que por cierto no recibieron la automática condena del Gobierno nacional, como es común cuando alguien de importancia política extranjera opina sobre Venezuela. ¿Por qué será?
Tales declaraciones de Mujica, independientemente que provenga de un presidente “amigo” del Gobierno venezolano, no pueden pasar desapercibidas. ¿Cuál es la razón para que semejante afirmación no haya sido desmentida por el presidente Maduro y sus colaboradores? ¿Es qué en el fondo el Gobierno venezolano acepta lo dicho por Mujica como verdad? ¿Hay interés que militares de “izquierda” tumben a Maduro? ¿Será acaso que existe un marcado propósito en que pudiera originarse un “golpe” de tales características y, el Gobierno inicialmente en defensiva, venir luego en contraofensiva, como aquel 13 de abril de 2002, pero con una agenda y un plan premeditado, es decir, permitir el golpe para concluir en autogolpe, y con ello evitar unas posibles elecciones parlamentarias, o también generar la matriz de opinión que pudiera darle validez ante el país y la comunidad internacional que finalmente las “pruebas” previamente mostradas se convirtieron en realidad, y en consecuencia, terminar de barrer a sus adversarios y críticos (incluyendo sectores revolucionarios) con detenciones masivas?
Es muy grave que a estas alturas, nadie haya desmentido o reconfirmado las declaraciones de “Pepe” Mujica. ¿Qué pasaría si tal declaración hubiese sido emitida por algunos de los expresidentes que visitaron recientemente el país, o que una declaración de ese impacto hubiese venido del presidente de Colombia o Panamá, o peor, de algún funcionario de Estados Unidos? La respuesta sería tácita y creo que hasta devuelta con el papel higiénico que no tenemos por ninguna parte
El que la Cancillería o la Embajada de Venezuela en Uruguay no hayan mostrado ningún tipo cuando menos de desacuerdo sobre las palabras de Mujica, indican que estamos en una clara omisión diplomática con severas contradicciones (¿o intereses de algunos?) en promover inestabilidad política, lo cual sumado al ambiente de ingobernabilidad refuerza la tesis del golpe de Estado. Mantener afasia ante lo expresado por el ahora expresidente uruguayo, genera muchas dudas sobre lo que pudiera estarse manejando en los más alto del Gobierno nacional. El golpe del “tucano” ha quedado como un manso pajarito ante el golpe de militares de “izquierda”. ¿O estamos en presencia de militares de “izquierda” dispuestos a simular un “golpe” para que otros (incluyendo opositores) justifiquen un fraude constitucional, y por ende, comenzar a recapitular con la tesis del fallido “golpe” que allí estaban las causas para la ingobernabilidad y la crisis económica y social? A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea
El golpe del “tucano”
A propósito de ser ciego
En lo personal rechazo cualquier salida inconstitucional para sustituir al actual presidente de la República, Nicolás Maduro. Una cosa es ser crítico ante su forma de gobernar, la cual ha generado decepción, malestar y pobreza en los venezolanos, pero otra es pretender alterar el orden establecido que no rige para reemplazar a los integrantes del Estado. Espacio que nos encontrará enérgicamente en favor del Gobierno, más allá de nuestras diferencias.
Ahora bien, vaya por delante las palabras de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez sobre las pretensiones de un grupo inferior en una decena de oficiales de la Aviación, quienes con un “tucano” iban a “bombardear” Caracas el Día de la Juventud, y que según el presidente de la Asamblea Nacional, gracias a Dios que “llovió” porque de lo contrario, ¿qué hubiese sucedido? ¿Reconoce Cabello en tales declaraciones que de no haber sido por la lluvia el bombardeo se habría concretado? Si eso es así, pues pésimamente funcionaron los sistemas de inteligencia para desactivar el intento de golpe.
Otras interrogantes: ¿Qué ha pasado con los supuestos tres generales detenidos por otro intento de golpe “develado” el año pasado? ¿Dónde están presos los mencionados oficiales, entiendo con el grado de generales? ¿En la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), en Ramo Verde, en sus casas? Esa interrogante llama la atención en virtud de que al parecer no tienen familiares ni amigos que los visiten, y quienes nunca han aparecido por los medios confirmando o no la participación de ellos en el intento de golpe, ¿por qué no se ha intervenido el componente de la Aviación en la Fuerza Armada, si éste resulta por segunda vez envuelto en un hecho de tan grave magnitud? ¿Por qué en ambos casos nunca hemos visto al comandante general de la Aviación rindiendo declaraciones sobre estos hechos? Asimismo, ¿cómo explicar a la opinión pública que la página electrónica de la Aviación Militar venezolana, al momento de redactar estas líneas no tenga ni siquiera un comunicado condenando tales acciones ni en su sección de noticias ni en su página de inicio, cómo si aparece en la respectiva página del Ministerio del Poder Popular para la Defensa? ¿Ha sido destituido o ratificado el Alto Mando de la Aviación, actualmente encabezado por el mayor general Eutimio José Criollo Villalobos, quien por cierto ningún tipo de declaración ha aportado sobre la intentona golpista?
¿Es causalidad o casualidad que el intento de golpe de Estado se haya llevado el día en que el Gobierno a través del ministro de Finanzas y el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), anunciaban al país el inicio del “nuevo” Sistema Marginal de Divisas (Simadi), el cual legalizó el llamado dólar paralelo en Venezuela, y es el referente de origen para los precios de nuestra economía? ¿Sería ese el mejor momento que los golpistas o desestabilizadores encontraron para efectuar la insurrección, es decir, cuándo estaban distintos sectores políticos en actividades de calle?
Por lo pronto, el golpe del “tucano” no pudo llevarse a cabo, pero quedan muchas dudas si ese malestar ¿o venta de sus conciencias? dentro de un grupo de oficiales de nuestra Aviación Militar, continuará o seguirá extendiéndose hasta otros órganos de la Fuerza Armada. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea
* Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)