Envíopostaporteñ@ nº 588

ERA UN HOMBRE MUY SOLIDARIO

Comerciante asesinado había militado en el MLN

Luis Alberto Mussio, el comerciante asesinado ayer por dos delincuentes en su comercio de Justicia y Amézaga, había sido militante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T),  y a su vez que trabajaba en la empresa Alpargatas razón por la cual estuvo casi 12 años recluido en el Establecimiento Militar de Reclusión Nº1, más conocido como Penal de Libertad, donde tenía el número 1.237.

Consternados vecinos y empleados se vieron sorprendidos por el asesinato de Mussio, conocido como el "Paqui" por sus amigos y compañeros, fue muerto a balazos en un asalto a su comercio, un supermercado de La Comercial, en el que resultó asesinado un joven que se desempeñaba como guardia en la zona.

"Era un hombre muy solidario, siempre comprometido con los más humildes", dijo a Ultimas Noticias Waldemar Tarocco, dirigente de CRYSOL, la organización que reúne a los ex presos políticos. Recordó que, tras su salida del penal en 1985, Mussio se dedicó a tareas en el comercio hasta abrir su propio negocio hace poco más de 10 años.

Cayó preso en el año 1973 y cuando salió, volvió al mercado laboral, hasta que se instaló con una distribuidora en La Teja. Sobre finales de los años `90 abrió el supermercado donde ayer dejó la vida.

El propio ministro del Interior dijo conocer a Mussio. "Fue militante y yo lo conocía hace bastante tiempo, ahora hace años que no lo veía", dijo Bonomi a El País. Confirmó que estuvo preso con él, en el penal de Libertad, pero en otro piso.

Bonomi dijo que se conocieron después que salieron en libertad. "Cuando lo conocí ya era comerciante, tenía un negocio mayorista en La Teja, que se llamaba El Águila Blanca", comentó el ministro, quien calificó a Mussio como "una buena persona".

Tarocco precisó que su amigo no tenía militancia partidaria, "era un independiente de izquierda" que trabajaba mucho en temas sociales. Entre los años '60 y '70, Mussio adhirió al MLN y se mantuvo siempre vinculado a sus ex compañeros

"Era un hombre muy solidario. Cuando había una actividad de CRYSOL él ponía las bebidas, por ejemplo, y las dejaba a precio de costo. Siempre fue muy colaborador con las causas populares"

Entre los ejemplos de la solidaridad de su ex compañero, Tarocco recordó que "en un momento nos ofreció entregar canastas con alimentos para los compañeros más necesitados, y pagarlas en la forma en que pudieran"

"Incluso era colaborador de la organización solidaria Ibiray que ayuda a las víctimas del terrorismo de Estado. Era muy humilde y su militancia pasaba por ahí", señaló.

(U. Noticias y El País15/7)

 

EL PAQUI

Estoy yendo, casi, para este momento especial en el que creemos poder disipar en algo la pérdida de alguien querido, participando de un ritual que en realidad tiene mucho, aún, de la actitud pre-histórica, animal, en la que la sorpresa de la muerte no podía neutralizar la esperanza de que ella fuera algo pasajero, reversible, y que la espera junto a quien perdíamos, resultara en algo así como una resurrección milagrosa, una vuelta a esta cotidianeidad que hoy, “en los tiempos históricos”, es pro-piamente el horrendo drama de la existencia en un mundo en el que todo debe ser así, trágico, espantoso, brutal, necesariamente brutal desde que la injusticia es dueña y señora de cuanto existe y desde que quienes la han impuesto, lo han hecho y lo seguirán haciendo de la única manera en que la injusticia puede imponerse: por la fuerza, por la violencia, por la compulsión del poder sin sensibilidad, sin razón y sin posibilidades de sustraerse a su propia auto condena a una violencia que un día acabará con toda la violencia y con toda la injusticia.

Estoy yendo al velorio del Compañero Luis Mussio

Ayer al mediodía, “El Paqui” cayó fusilado por la sociedad de la muerte, que no es la de alguna película en onda, sino esta inmundicia en la que subsistimos peor que animales a pesar de tanto seudo avance tecnológico-cultural y necios espejismos de progreso humano, confort digitalizado y estúpidas cifras de “crecimiento económico”.

“El Paqui” cayó, ayer, abatido por la misma violencia contra la que supo rebelar-se desde muy joven, desde que entendió que más tarde o más temprano, los poderosos, los profesionales de la injusticia, nos irían poniendo a cada cual un fierro en las manos.

 A unos para luchar por un mundo sin injusticia y sin opresión, apuntan-do como hay que apuntar. A otros, desdichadamente, apuntando para abajo, contra sus iguales, golpeando a los golpeados, ayudando con su violencia a la violencia de los de arriba, una violencia que es totalmente funcional a las pautas de vida de quienes han postulado que vivir dignamente es vivir de otros, sometiéndonos, chupándonos la sangre, rapiñándonos desde que nacemos y hasta que morimos.

“El Paqui” sabe muy bien de donde salieron los disparos que lo mataron a él y al botija de 24 años laburando por tres chirolas

Y no le calienta –al contrario, quiere que lo digamos con fuerza— la repetición machacona acusando a los verdaderos asesinos que hay atrás de cada rapiña, cada copamiento, cada arrebato contra los de abajo.

“El Paqui” quiere que insistamos diciendo que esta violencia de hoy, es la misma de hace 40 años y más. Y que también es la misma porque los que en general siguen cayendo abatidos, no son precisamente sus responsables

El Compañero asesinado quiere que digamos que su muerte también podía haberse debido no a la bala de un chorro, sino a la de un milico ensoberbecido o algún sicario de la impunidad.

No decirlo por temor a caer en fraseología revolucionaria o algún “lugar común” de la agitación ideológica, sería defraudar a “El Paqui”…

Decirlo y no insistir en que sin pueblo organizado y rebelado contra la violencia y la injusticia, seguiremos siendo apenas víctimas virtuales de alguna bala llegada desde abajo o desde arriba, no sería honrar la memoria del Compañero Mussio como él se lo merece.

A “El Paqui”, ayer, no se lo llevo la “inseguridad ciudadana” de Cana l4 y la campaña fascista por bajar la imputabilidad; se lo llevaron las mismas fuerzas tenebrosas y terroristas que durante añares lo mantuvieron secuestrado en el campo de concentración “de Libertad”

Se lo llevó la violencia capitalista, esta violencia que seguirá impune y masacrándonos hasta que nuestras fibras de oprimidos y explotados estallen en revolución y justicia popular, en pos de un mundo que no ponga en las manos y los corazones de los más humildes, un arma que apunte contra sí mismos, sino una herramienta de trabajo y una dignidad humana que ya nadie puede esperar del capitalismo.

Abrazo, “Paqui”. ¡Habrá patria para todos!-

 

Saracho

 

VELA DE ARMAS POR “EL PAQUI”

                             

   A Luis Mussio, asesinado cobardemente. (14 de julio de 2011)   

 

Nos faltaba ésta

-Paqui-

la del tiro en la frente

-digo-

la de mirar a los ojos al asesino

y

“morir en el acto”...

 

(esta vez

el verdugo fue un rapiñero

-da lo mismo-

últimamente toman formas distintas

son rateros de cuarta

pobrediablos condenados de antemano

desgraciados de cerebros vacíos

un ejército miserable sin códigos ni honor

cretinos pastabásicos mandaderos de la mierda

un subproducto basura del capitalismo salvaje

esa manga de cobardes de la otra impunidad...)

 

te tocó a vos

-hermano-

está para cualquiera

en esta timba loca de la violencia que no sirve...

justo a vos

que la palabra laburante

la metáfora de sol a sol

la del sudor de tu frente

te cabían enteras...

justo tu frente

señalera de rumbos irredentos

por la liberación definitiva...

no hay vuelta

-Paqui-

es la verdad de siempre:

hay que tener 2 cargadores

de la browning “high power” de 14 tiros

uno para dar combate a los enemigos de nosotros

y

otro para agotarlo con los chorros

esos hijosdeputa desclasados

que son los enemigos de todos...

 

(y pegar primero...)

 

honor a tu memoria compañero Luis Mussio

definitivamente libre...!!                                             

                                                                                   miguel ángel olivera “el cristo”