septiembre 2015
Estimados camaradas:
Para responder los interrogantes acerca de la situación actual en Venezuela, me permitiré hacer algunas consideraciones, que la contextualicen.
a - la reciente medida de cierre de frontera en algunos municipios del estado Táchira (no todos) linderos con Colombia deben entenderse en el cuadro más general de retroceso del proceso revolucionario, ya extremadamente prolongado, pero que se agudizó en los últimos meses. Claramente: la revolución está a la defensiva desde, al menos, la muerte de Chávez, pero la situación no hace más que deteriorarse.
b- desde nuestro punto de vista de clase, el mayor rasgo de deterioro es el que debe medirse en el desarrollo de la conciencia de las amplias capas de población -las más explotadas y/o marginadas del sistema - que hasta el presente explicaron la vitalidad (y posibilidad de superar coyunturas adversas) del proceso bolivariano.
En este terreno se observa un claro retroceso, que se manifiesta en, por lo menos los siguientes hechos 1- crecimiento significativo del fenómeno de "pobre contra pobre" (el bachaqueo, que no es más que el pequeño especulador hormiga, estimulado por las grandes grupos comercializadores, algunos casi monopólicos);
2 - el aumento del escepticismo en sectores sociales definidamente chavistas, los que se habían incorporado a la vida política con este proceso;
3 - en el surgimiento de importantes tendencias centrífugas dentro del chavismo, algunas de las cuales, esgrimiendo críticas justas, no encuentran la respuesta adecuada para aunar las críticas con la imprescindible preservación de la fuerza unitaria como única posibilidad de derrotar a la contrarrevolución en marcha;
4 - en la actitud de la dirección política (aquí sigue sin poder diferenciarse el partido, Partido Socialista Unificado de Venezuela, del Estado) de soslayar, poner en sordina, desviar o aplastar toda crítica, sin abrir un debate real (El PSUV de hecho no tiene periódico de partido ni tiene revista, las proclamadas escuelas de cuadros vegetan o se diluyeron)
5 - el proceso de construcción de órganos nuevos de democracia directa o de convergencia entre los organismos legislativos institucionalizados por ley y las diversas formas de organización popular surgidas en estos años, está claramente estancado.
c- si la situación de defensiva de la revolución, es en sí preocupante, lo es mucho más el hecho que parece que la dirección ha perdido la capacidad de organizar un repliegue ordenado, para, en un punto, recuperar la ofensiva. Pareciera que apuesta esa posibilidad únicamente a un éxito del próximo proceso electoral, que pareciera cada vez más distante. Aquí no vale especular con las debilidades y fracturas de la oposición de derecha venezolana ni su notable nivel de descomposición en todos los órdenes, porque atrás de ellos está la mano del imperialismo, que siempre tendrá una opción (interna o externa) para suplir las falencias de sus lacayos locales.
d- en este cuadro, el gobierno aparece esbozando respuestas espasmódicas, no siempre coherentes ni articuladas entre sí (más allá de lo discursivo) ante la multiplicidad de frentes en los que debe responder.
El caso de la frontera colombiana no es nuevo, los problemas acumulados son de larga data (un reciente artículo de Modesto Guerrero los describe bien), agravados en los últimos años por el inusitado diferencial cambiario a uno y otro lado de la frontera, que por supuesto no obedece a la espontaneidad de la "oferta y la demanda" de dólares y es apañado con reglamentaciones que lo toleran desde el gobierno de Bogotá, entre otras cosas porque es un pingüe negocio para muchas élites colombianas y sus socios venezolanos, además de minar al gobierno de Maduro.
También hay que agregar que cuadros militares venezolanos, encargados de vigilar esas fronteras, históricamente han sido parte de ese entramado de negocios, como sabe cualquiera que estuvo por allí y habló con algún poblador, chavista u opositor.
e- todo indica que el detonante que impulsó al gobierno de Maduro a imponer el estado de excepción, "casi militar" (por primera vez en la era bolivariana), en esa área fueron las agresiones a los militares, que tampoco fueron las primeras. Vale recordar los choques entre militares y supuestos grupos guerrilleros, pero también de paracos que hacen sus negocios.
f- esto permitiría pensar (no tengo información concreta al respecto) que hubo una fuerte presión del ala militar del gobierno, que cada vez tiene mayor peso y responsabilidades, para no seguir pagando costos de un "control tibio" y tener manos libres para actuar. Esto estaría en línea con operaciones de limpieza de grupos -supuestamente paramilitares - que actúan en los suburbios de Caracas y otras ciudades.
No es nuevo y es real la constante infiltración de paramilitarismo (con mezclas de malandraje) en esas zonas urbanas. Muchos camaradas de izquierda lo vienen denunciando hace mucho tiempo.
g - en ese sentido se puede decir que la medida, aunque forzada y por supuesto muy demorada, debe ser apoyada, pero no participa de ella ningún sector popular como fuerza organizada. Todo esto entraña un cuadro muy riesgoso para el futuro de la revolución, en cuanto al creciente peso del estamento militar, como elemento de imponer -en un punto - cierto nivel de un orden, aunque este vaya a contramano del proclamado "protagonismo" del programa bolivariano.
Se verá si la operación cuenta con apoyo popular, lo cual indudablemente ocurrirá si realmente mejora el abastecimiento y hay acceso de mayor parte de la población a la mercadería a precio regulado y no especulativo. Hasta el día de hoy la mejora visible es en la disminución de las colas en los surtidores para gasolina. El resto aún no puede definirse (o yo no tengo elementos) en forma concluyente.
h- de ocurrir esta última tendencia se acelera la posibilidad de un autogolpe dentro del propio gobierno y una creciente militarización. Por supuesto esto tendría dos efectos claros: 1- podría mejorar la chance electoral del bloque chavista; 2- la transición se aceleraría, pero no hacia el socialismo sino hacia una recomposición de un estado burgués "serio", con chavistas y de los otros.
Por ahora, todo podemos escribirlo en potencial
Saludos
NB
Envió Jorge Alsur