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F.Moyano - Siria

En La Posta N° 1478- 2015/10/01 Fernando Moyano Condena el régimen de Bashar al Asad, y estoy de acuerdo, no es democrático ni nada que se parezca. Pero discrepo en varios puntos

Debemos dejar muy claro que: el más de un millón de sirios que abandonan el país en forma desesperada y suicida no lo hace escapando de Bashar al Asad, lo hace por los ataques del Estado Islámico (ISIS)

Moyano dice que "Bashar al Asad, es un hijo de puta y no es 'mi' hijo de puta porque tenga una contradicción ocasional con los yanquis, su proyecto no es mi proyecto"

Moyano justifica la invasión yanki a Siria porque los crímenes del actual gobierno sirio le abrieron las puertas, le dieron las causas, y compara una invasión extranjera a un Estado con el vecino que golpea a su "mujer legítima"; al que parecería Moyano defender por legítima y no por mujer

Ahora aclaremos sobre las invasiones a Medio Oriente. La invasión a Siria es llevada a cabo por EE.UU., Inglaterra al igual que con el apoyo y colaboración de la OTAN

Entiendo a través de su razonamiento, Fernando Moyano debió apoyar las invasiones a Irak y Libia

En nombre de la democracia, Estados Unidos ha promovido revoluciones, golpes de Estado, violencia contra cualquier país que no considera democrático. Así derrocaron en Irán a Mossadegh para instalar  al Sha. La democracia es el golpe de Estado en Ucrania. La democracia de Pinochet. Y si bien, como dijo Lyndon Johnson: " son nuestros hijos de puta".

Pero desde la Guerra Fría y sus consecuencias la palabra ' democracia' significa un país pro estadounidense con políticas neoliberales y no importa si el país es una dictadura militar o su gobierno fue traído por un golpe de Estado (eufemismo como una revolución de color) como en Georgia y Ucrania

Un gobierno 'democrático' se ha redefinido simplemente como aquel que apoya el Consenso de Washington, la OTAN y el FMI. Es un gobierno que cambia de formulación de políticas fuera de las manos de los representantes electos para un Banco Central 'independiente'  y cuyas políticas son dictadas por la oligarquía centrada en Wall Street, la City de Londres y Frankfurt

Como el mismo Obama dice los países no van a sufrir golpes de estado, revoluciones violentas o terrorismo, lo que significa que los países dentro de la órbita diplomática de Estados Unidos estarán libres de desestabilización patrocinados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, Departamento del Tesoro y de Defensa.

Los países cuyos votantes eligen un gobierno o régimen que actúa en forma independiente (o incluso simplemente busca el poder para actuar con independencia de las directivas de EEUU) se desestabiliza al estilo Siria, Ucrania o al estilo de Chile al mando de Pinochet. Como dijo Kissinger: "solo porque en un país votaron a los comunistas tenemos que aceptarlo.  Este es el estilo de "las revoluciones de colores" patrocinado por la Fundación Nacional para la Democracia.

ISIS está armado con armas de Estados Unidos y sus soldados fueron adiestrados por las fuerzas armadas yanquis

Sin alguna duda el mismo Obama reiteró en las Naciones Unidas que hasta que el presiente sirio no fuera eliminado en favor de uno de los más sumisos al petróleo y la política militar de EEUU el enemigo principal no es ISIS

Moyano debería preguntarse si los planes conjuntos anunciados entre Irán, Irak, Siria y Rusia para luchar conjuntamente a ISIS - una coalición que EEUU/OTAN se han abstenido a unirse- viene en contra de las tropas estadounidenses o incluso financian a ISIS y Arabia Saudita.

Todo lo que le queda a EEUU es blandir su espada de amenaza contra la democracia como arma para dar golpes de estado para activar países recalcitrantes como Libia, Irak y Siria

Y, sin olvidar que Israel y Turquía apoyan a EEUU. Recordando la lucha del pueblo kurdo en Siria que lucha contra Assad, Turquía, y el Estado Islámico.

La lucha Kurda no es bien mirada por EEUU, OTAN, Israel.

Si EEUU, no ha intervenido militarmente en las últimas décadas en América Latina es por estar ocupado en Medio Oriente y en Asia, (si lo ha intentado en Cuba, ej. Playa Girón) es porque desde hace décadas también a pesar del bloqueo, de las No Relaciones, se han mantenido diálogos entre Carter y Fidel muy amigablemente

Por lo demás EEUU, dejó de lado por un tiempo a Latino América en su agenda, y en el Caribe tuvo otros planes, a modo de ejemplo Hondura, donde se desestabilizó el país para imponer una democracia, en realidad una dictadura desde las urnas

EEUU durante años fue creando nuevas Bases Militares en Colombia, militarizando la zona del Caribe, y la presencia de la  Eterna Flota rodeando.

Moyano, nada tiene que ver la situación en Siria, ni con sindicatos y 'maridos legales' en Uruguay. Quizás, que algunos sirios toman mate y cultivan yerba, algo que fue llevado por sirios que vivieron en el norte Argentino

Ahora le pregunto a Moyano, y Arabia Saudita es democrática? No se comenten a diario crímenes horrendos? Decapitaciones en plazas públicas, azotamientos, etc., y miles de presos políticos a los que nadie nombra.

El Nuevo Orden Mundial, de eso se trata. Pero a no preocuparse el gobierno frenteamplista sigue las órdenes a pie y letra.

Un gobierno democrático

Deberíamos analizar profundamente si los 10 años de gobierno frenteamplista es o no un gobierno democrático que cumple las ordenes del FMI, de la política monetaria que se está implementado por el Banco Central a favor del empresariado y siguiendo la política del Banco Central de EEUU.

Esto tiene mucho que ver con inversiones, nuevas fuentes de trabajo, inflación, deflación y conflictos laborales en el futuro

Tiene mucho que ver con el derecho a la huelga, la protesta, la ocupación, es decir, las herramientas del pueblo en su lucha.

El futuro lo dirá

PS: Tampoco me gusta Putin ni me gustan los chinos.

Pelusa

 

Siria| Entre la compasión y el cinismo

Roland Mérieux y Francis Sitel (Ensemble! )

Traducción de Faustino Eguberri – Viento Sur

Siria, ayer ignorada y abandonada, ha vuelto al primer plano de la actualidad. En París, en medio de una conferencia de prensa presidencial de François Hollande, en Nueva York, como tema estrella de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Todo ello con el trasfondo de los ataques contra el Daesh (Estado Islámico), cuyo impresionante número (más de 7 000 según algunas estimaciones) no parece garantizar la eficacia, y de la llegada masiva de refugiados sirios a Europa.

François Hollande explica:

1) que hay que acoger a los refugiados sirios, sin confundirlos con los demás refugiados, y menos aún con los “inmigrantes económicos”;

2) que los ataques franceses contra Daesh deben ampliarse de Irak a Siria. La proximidad de las dos afirmaciones da a entender que esos refugiados sirios son fundamentalmente víctimas de la barbarie de Daesh. Una percepción que refuerza a gran escala el tratamiento mediático del asunto.

Merkel, por su parte, siguiendo un razonamiento similar llega a una conclusión clara: si se quiere derrotar a Daesh y responder a los problemas a los que está confrontada Europa, hay que discutir con el régimen sirio; por tanto, relegitimar a Bachar Al-Assad como un interlocutor presentable.

De todas estas aproximaciones confusas conviene extraer los verdaderos granos:

1) Sí, hay que acoger a los refugiados sirios. Pero no limitarse a 24 000, cuando los que huyen del horror se cuentan por centenares de miles en Europa y por millones en Medio Oriente.

2) Sí, estos refugiados huyen del horror de Daesh pero son, en primer lugar y de forma masiva, víctimas de la barbarie del régimen de Bachar al-Assad que, para salvar su poder dictatorial, lleva a cabo una guerra implacable contra su pueblo.

3) Sí, hay que combatir a Daesh, pero unos ataques aéreos no permitirán acabar con él, ni preservarse de los atentados terroristas, y menos aún responder al desafío de las migraciones

La idea nueva es la “gran alianza antiterrorista”: todos contra Daesh, ¡incluso el régimen sirio! Una idea que Putin defiende de forma ardiente, que encuentra un eco favorable en Merkel, y que en Francia se repite en diferentes ámbitos. Y no solo de la derecha, puesto que Hubert Védrine, antiguo ministro de asuntos exteriores de Mitterrand, lo promueve.

Se trata de un engaño. Una ecuación simplista y puramente militar (“en una guerra, el enemigo de nuestro enemigo debe ser considerado como un amigo”) que sirve para enturbiar la verdadera cuestión: ¿qué soluciones políticas plantear para desenrollar la compleja madeja de las contradicciones en la región?

Además, incluso desde el punto de vista militar, es falsa. ¿Es el régimen sirio, como quieren creer algunos, el enemigo de Daesh? Esto obligaría a excusarle del terror que inflige a su pueblo, a olvidar los más de 200 000 muertos civiles, las ciudades destruidas, las torturas a gran escala, los repetidos bombardeos por armas químicas y barriles de TNT… Pretender verlo asó es no ver que los primeros yihadistas fueron liberados por Bachar Al-Assad de sus prisiones para hacer de ellos la excusa que justificara el necesario apoyo a su régimen. Y es ignorar por qué Palmira ha caído tan fácilmente en manos de Daesh, por qué en el pasado mes de junio la ofensiva de los rebeldes anti Assad para conquistar Alepo fue impedida por un ataque de Daesh en Marea contra esas mismas fuerzas… ¿Cómo no interrogarse sobre una evidente coordinación entre el régimen y Daesh?

Y también sobre una situación que permite la circulación sin obstáculos en el mismo espacio aéreo de los aviones de la coalición que van a golpear a Daesh y los del régimen que continúan bombardeando la población civil siria. Y ahora son los aviones rusos los que lanzan sus bombas, “contra el Daesh”, ¡precisamente en lugares en los que Daesh no está presente! Es cierto que el poder ruso dice no hacer diferencias entre los diferentes “terroristas islamistas” (lo que, parece, no le impide analizar a los opositores al régimen de Bachar Al-Assad para golpear a los que le parecen más peligrosos…).

Sin embargo, está claro que cuando Merkel (junto a otros) dice que hay que discutir con Bachar Al-Assad, lo que quiere decir en primer lugar es que hay que entenderse con Putin.

En efecto, en el tablero sirio, se está afirmando de forma creciente, y volviendo más complejo, el juego entre potencias exteriores. Cada una de ellas tan empeñada en defender sus propios intereses como indiferente a la suerte del pueblo sirio. Cuanto más se debilita el régimen, más se implican Irán y Rusia.

Y más problemas tienen los Estados Unidos para saber cómo gestionar las injerencias de sus múltiples aliados. Para la administración Obama, la prioridad está en el restablecimiento de las relaciones con Irán, que comparte esta preocupación pero no quiere abandonar a Bachar Al-Assad. Mientras, Arabia Saudita no está dispuesta a la conciliación con el régimen sirio (ni con Irán), y Turquía tampoco, más preocupada en reprimir a los kurdos que en combatir a Daesh… De ahí la confusión que parece dominar la política americana y de ciertos cambios de opinión a costa de tal o cual aliado en determinados momentos.

En cuanto a Rusia, ésta ve en Siria la posibilidad de reafirmar su papel de gran potencia mundial y de superar los efectos desastrosos de su papel en Ucrania. Está también directamente concernida por el debilitamiento del régimen sirio y no puede ver tranquilamente la progresión de la amenaza del llamado terrorismo islamista.

Una situación cargada de grandes cambios en el futuro, de consecuencias difícilmente previsibles. ¡Pero, desgraciadamente, que no augura nada bueno para el pueblo sirio! Los pocos impulsos de compasión hacia sus desgracias no pueden disimular que lo que está en el puesto de mando es la real politik y su implacable cinismo.

En el maelström actual el único punto de referencia que permite desbaratar las trampas y manipulaciones de los diferentes actores estatales, es el reconocimiento de la legitimidad de la exigencia del pueblo sirio de liberarse de la sangrienta dictadura de Bachar Al-Assad, y la de los kurdos e iraquíes de decidir por sí mismos, al margen de toda influencia extranjera, sobre su propio futuro.

El combate contra el Daesh debe ser llevado a cabo con determinación, no puede justificar un acuerdo que permita a Bachar Al-Assad mantenerse en el poder. Eso no sería más que una nueva traición al pueblo sirio y su derecho a la libertad.

En cuanto a los y las refugiadas, deben ser acogidos, no de forma vergonzosamente parsimoniosa, ni siquiera solo desde un punto de vista humanitario, sino de forma conscientemente política. Su tragedia debe ser comprendida y explicada. Con la preocupación de presionar para que se pueda dibujar una solución política global. La de una Siria libre, capaz de reconstruirse, en un Medio Oriente pacificado, liberado del control de las potencias extranjeras y respetuosas de los derechos de sus diferentes poblaciones.

Fuente Correspondencia de Prensa-Ernesto Herrera