TESTIMONIOS LIBRES de Simón Sáez
(N. de la R. comenzamos con esta entrega el texto enviado por el compañero Chino, como un aporte para la memoria y la vigencia de toda la, izquierda revolucionaria)
Simón Sáez Mérida, (1928-2005), murió como vivió: luchando contra la oscuridad. Agitador incansable, historiador, profesor universitario y gremialista, de textos corrosivos y verbo de fuego. Luchador contra el dictador Marcos Pérez Jiménez en la clandestinidad, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y de la revista Al Margen. Este folleto recoge el discurso de su última aparición pública, en febrero de 2005, en el Centro de Estudios Sociales Libertarios (CESL) de Caracas. Los antiautoritarios cultivaban con Simón el respeto y la amistad, el llamar a las cosas por su nombre. En tiempos de confusión, concesiones y oportunismo, reivindicamos su legado como parte del aroma de las luchas populares ingobernables, cuya rebelión se enfrenta al poder de turno en la permanente vocación de no ser ni víctimas ni verdugos
Ultimo discurso
(prólogo de Domingo Alberto Rangel)
Simón Sáez Mérida y yo somos los únicos fundadores del MIR que no sucumbieron a ese tsunami que ha sido el comandante Chávez en la política venezolana. Todos los demás, de una u otra manera, con discreción o con exhibicionismo acompañan al hoy Presidente desde el momento mismo en que resonaron en su marcha las trompetas del triunfo. No estoy estableciendo una especie de juicio moral o de sentencia bíblica para condenar a quienes hayan respaldado o acompañado a Chávez. Estampo una opinión política. En el fondo el comandante Chávez ha vendido a renovar o a profundizar la dominación burguesa sobre Venezuela. Tal posición del caudillo bolivariano vedaría a cualquier revolucionario sensato el apoyo que, no obstante, se le viene brindando desde casi todos los sectores matriculados por costumbre o por tradición, en la izquierda revolucionaria. Chávez sería un gamonal típico, de foete y cuerda de gallos, con una retórica antiimperialista. Pero, preguntaría alguien, ¿estas líneas constituyen un prólogo para el libro de Simón Sáez Mérida, o una reláfica contra Chávez?
Y ello me obliga a impetrar el perdón y a abandonar las observaciones sobre la contextura o la verticalidad de quienes hace ya tantos años fundamos al Movimiento de Izquierda Revolucionaria.
Simón Sáez y yo, junto con Gilberto Mora Muñoz que yo recuerde y sea propicia la ocasión para otorgarle el reconocimiento que merece, nos hemos refugiado en ese maravilloso Shan Gri-La que es la ideología.
Desde que la vida o el proceso político nos apartó de la acción nos hemos dedicado a escribir. Todo revolucionario está obligado como preceptuó, el Che Guevara, a hacer la revolución. En la juventud y en la madurez, la revolución se hace con un fusil, con una trocha abierta en una montaña, con un editorial vibrante en el periódico de un partido radical o creando sindicatos de intransigente vocación proletaria por ejemplo. La vida empero concede las facultades necesarias para esas tareas con cierta cicatería en cuanto al tiempo. Cuando se pasa de los cincuenta a los sesenta años pueden realizarse aquellas tareas o llevarse aquella existencia. Pero una buena mañana, tras puesta la frontera de los sesenta, alguien nos llama “viejo”, en tono cariñoso porque las verdades amargas se envuelven en celofán como se hace con las drogas heroicas. Aquella manera de saldarnos indica que ya somos, como dice el tango, un «descolado mueble viejo» que no se sabe dónde colocar.
Uno mismo tiene que labrarse el lugar que vaya a corresponderle.
No hay para quienes hayamos tenido responsabilidades mayúsculas sino dos alternativas. La literatura y la docencia. Simón Sáez Mérida no optó por la segunda porque la ejerció desde las mocedades, como profesor de oficio. Apelar a la docencia era, en la edad crepuscular para él, como un pretendido retorno a la primera juventud. Optó entonces por las letras, trillando en ellas el camino de los memorialistas, género al cual pertenecen las páginas que ahora presentamos. Tenía Simón para tal especialidad dos condiciones estupendas, buena memoria y lengua picante. En efecto, una lengua de ají chirel y una memoria de elefante son indispensables en el oficio de memorialista. Tampoco sobra una dosis, así sea pequeña y honesta, de mala intención. Es así como, desde lo que podríamos llamar su jubilación, nuestro personaje ha publicado, varios volúmenes de prosa punitiva que podrían servir de acta de acusación contra personajes o situaciones de nuestra vida contemporánea. Por desgracia, uno de eses criminales infelices, que ni siquiera llegan a hacerse conocer para que carguen su cuota de odio, arrojó aquel objeto contundente que troncharía la vida de Simón Sáez Mérida en una autopista caraqueña.
El crimen entre nosotros ha cobrado, y testimonio de ello es el asesinato de Simón Sáez, una forma o manera anónima. Homicidios sin autor, sin mano siquiera que pueda reconocerse. Del crimen se conoce solo ahora en ciertos casos el objeto que lo ocasiona. La piedra que baja del cerro arrojada o echada a rodar por una alma torva y unas manos mas torvas todavía, otra piedra que se deja atravesada en determinado lugar de una autopista para provocar el volcamiento criminal serian ejemplos de estas nuevas formas del delito una de las cuales arrebató la vida de nuestro amigo y compañero. No voy a cerrar esta breve presentación con la consabida frase que pide olvidar el crimen porque, en este caso, Simón vive en nosotros o entre nosotros. Si, él vive en la medida en que trabajemos como él y, en general, vivamos como él. Las vidas ejemplares se hacen eternas en la medida en que renazcan, por la imitación, en otras vidas que las recuerden y las exalten.
Domingo Alberto Rangel
Agosto del 2006
Hay hombres que luchan toda la vida... (1)
Hacia la medianoche del domingo 29/06/2005 falleció Simón Sáez
Mérida (1928-2005), activista sin claudicaciones de la izquierda revolucionaria venezolana. Murió en la sala de terapia intensiva de una clínica de Caracas, tras una agonía de más de un mes, luego del ataque sufrido por manos desconocidas el 25 de abril del mismo año.
Ese día, iba junto a su esposa en automóvil, cuando un objeto contundente impactó contra el parabrisas, golpeando fuertemente a Simón en el rostro. Aunque se desconocen las motivaciones del hecho, se presume que los autores del ataque aspiraban asaltar el vehículo, una práctica que se ha hecho corriente en esta ciudad; signo inequívoco de la descomposición social de nuestros días. Mencionamos además que, más de un año y medio después del suceso, no hay ningún resultado en la investigación policial, en patente muestra de incompetencia de los responsables de esa labor.
Simón fue militante activo de Acción Democrática en la lucha clandestina contra la dictadura de Pérez Jiménez, llegando a ser Secretario General del partido. Posteriormente funda el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, participa en la sublevación de «El Carupanazo» y en la lucha armada en la primera mitad de la década de 1960, en la que conoció la cárcel y la brutalidad represiva en el Cuartel San Carlos. Tras alejarse de un MIR que se iba desdibujando hasta desaparecer, Simón dedica sus esfuerzos a la lucha gremial, la docencia, denuncia e investigación, de lo cual resultaron varios libros, entre ellos el último que publicó en vida titulado Domingo Alberto Rangel parlamentario. Sáez Mérida fue marginado tanto por el «puntofijismo» como por el «proceso bolivariano», del cual fue uno de los primeros en denunciar, desde posturas revolucionarias, su carácter neoliberal y autoritario.
A la Comisión de Relaciones Anarquistas y al Centro de Estudios Sociales Libertarios nos honraba desde hace años la solidaria amistad de SSM. Con él manteníamos relaciones de respeto y admiración que se habían venido estrechando hasta tal punto que tuvimos el gusto de organizar con su presencia, a fines de febrero de 2005, la presentación del libro sobre DAR en el local del CESL en Caracas, en lo que nadie podía imaginar sería el postrer acto público en donde interviniese Simón. Transcribimos a continuación la grabación de ese evento, ejemplo de ese verbo agudo y desenfadado que tanto disfrutábamos quienes le oíamos. La publicación de este testimonio reitera nuestro cariñoso recuerdo al amigo y nuestra palabra de aliento a sus familiares. Que la tierra le haya sido leve a un hombre libre
Continuara....
Venezuela / Esto no se aguanta más
Por: Luis González 6/11/15-
LaClase|INFO
Porque mientras el gobierno derrocha en gasto militar, corrupción, prebendas, caprichos, lobby internacional y lujos, cientos de miles de venezolanos y venezolanas padecemos la falta de medicinas e insumos hospitalarios, lo cual para muchos se traduce en muere. ¡Sea como sea, esto no se aguanta más!
Porque mientras por un lado la Corrupción, la Complicidad, el Abuso de Poder, el Nepotismo y la Impunidad campean olímpicamente ante la mirada complaciente de la presunta institucionalidad, por el otro la persecución, la represión, el acoso, el chantaje y hasta la desaparición física, se van convirtiendo en prácticas cotidianas de gobierno y como muestra de esto tenemos el caso de la desaparición del luchador social merideño Alcedo Mora ocurrida el 27 de Febrero de 2015
Sea como sea, esto no se aguanta más.
Porque jamás en nuestra historia los venezolanos habíamos sido sometidos a tan brutal plan de ajuste, el cual ha desaparecido de nuestra mesa hasta a las humildes pero bien nutritivas Caraotas Negras y Lentejas, colocando a la población en riesgo nutricional ante la falta de alternativas proteicas a las cuales recurrir, considerando que hoy la canasta alimentaria supera los Bs. 62 mil al mes y la canasta básica los 90 mil, mientras por otra parte el Gobierno se enorgullece de haber colocado el salario en Bs. 9.649 y el Bono de Alimentación en 6.670 Bs., lo cual resulta evidentemente insuficiente.
Sea como sea, esto no se aguanta más.
Porque mientras a la gente que se esfuerza y trabaja, la someten a la “sabrosa” tortura de tener que calarse horas y más horas de colas y humillaciones para obtener alimentos e insumos, hay una casta de altos funcionarios, militares y familiares de las cúpulas del gobierno que viven como reyes aunque pregonen impune y descaradamente discursos de justicia e igualdad
Sea como sea, esto no se aguanta más.
Porque mientras el Gobierno en boca de sus más destacados voceros insiste en hacerse llamar Pueblo, bien es sabido por todos que no hay nada menos parecido a eso en la realidad, pues estos señores, lejos de ser y parecer Pueblo son cada vez más una élite que derrocha lujos mal habidos y conductas propias de la clase social que ayer criticaban, lo cual bien les ha merecido el nombre de boliburguesía parasitaria.
¡Sea como sea, esto no se aguanta más!
Pues aunque “connotados” ex-ministros, ex-funcionarios y ex-militantes del propio PSUV y sus aliados han denunciado con pruebas en mano la desaparición “misteriosa” de más de 200 mil millones de dólares de las arcas nacionales, no existen a esta fecha funcionario ni persona alguna tras las rejas por estos crímenes de lesa patria, lo cual sin lugar a dudas coloca en entredicho la prevalencia de la justicia en nuestro País y trae como consecuencia la precarización de la calidad de vida de todos los venezolanos
Sea como sea, esto no se aguanta más.
Pues es muy difícil hablar de mejor porvenir para las presentes y futuras generaciones de nuestro País mientras no se garantice ni siquiera la salud. Ni la alimentación básica, ni la seguridad personal y social, ni mucho menos viviendas dignas que puedan estar al alcance de los bolsillos de quienes trabajan a diario por construir un verdadero futuro para sus familias.
Es repugnante oír hablar a gritos de independencia en molestas cadenas, mientras sigue Chevron campante saqueando nuestro país, y mientras se entrega palmo a palmo el país a transnacionales de China, Rusia, Irán, la UE y EEUU, bajo la figura de empresas mixtas y ahora también bajo la leonina figura de zonas económicas especiales.
Es indignante, vergonzoso y causa pena oír hablar de soberanía, mientras que ni la comida que hoy colocamos escasamente en nuestra mesa se produce soberanamente en el País, ni siquiera al pabellón se le puede llamar ya pabellón criollo.
Sea como sea, hagamos lo que hagamos, esto no se aguanta más.
A los hospitales públicos debemos llevar las medicinas, a las oficinas públicas, registros, notarías, prefecturas, fiscalías, tribunales, banca pública, hay que llevar hasta el papel si tenemos que sacar algún documento. En el aeropuerto de Maiquetía colocaron unos filtros de ozono y empezaron a cobrar hasta el aire que uno respira… menos mal se dieron cuenta que ya la vaina era una verdadera locura, un repugnante descaro.
Sea como sea, ya ni la Señora María que vende Arepas para sostener a su familia; ni Pedro, el Abogado Mecánico; ni Ramón, el Arquitecto que ahora es Mensajero; ni Alicia, la que sale de su trabajo en La Gobernación y se para a vender tortas frente al Cine, ni los Taxistas, ni los Maestros, ni los Profesionales de la Salud, ni los Profesores Universitarios, ni Simón, el músico, que a veces hace de maestro y otras mata algún tigre por ahí para llegarle con dignidad al cuarto de Canasta Básica… ni nadie.
Nadie que trabaje honestamente y que obre con sentido común encuentra ya qué hacer para poder cubrir lo necesario para vivir. La mayoría estamos en una permanente peladera de bolas. Hagamos lo que hagamos, sea como sea.
¡Es por eso que digo que sea como sea, esto no se aguanta más!
¡Y no me vengan con cuentos ni excusas de Guerra Económica!
Porque aquí la única guerra que existe y siempre ha estado presente en nuestro país, es la Guerra a la que siempre nos han sometido los gobiernos lacayos de turno, los Grandes Empresarios Nacionales y Transnacionales, y la Banca, guerra de la cual, sin lugar a dudas, sea como sea, tarde o temprano saldremos victoriosos a pesar de los lacayos, sapos y traidores
Si Maduro se va. ¿Quién lo sustituye?
Edición 556 nov. 6, 2015 por Miguel Salazar en Las Verdades de Miguel
En caso de una derrota en las parlamentarias de diciembre, no es descartable que se imponga el ala radical del PSUV con miras a desconocer la posibilidad de una Asamblea Nacional cuya composición le sea adversa. Si ello llegara a ocurrir, Venezuela puede convertirse en un grave problema para la región, donde converjan los distintos factores de poder que hacen vida en el mundo actual. No digamos que podemos repetir el escenario Siria, pero si un teatro armado dadas las condiciones de violencia que se reflejan en toda la nación. Luego entonces, para quienes sueñan con una transición, primero, Venezuela no está aislada en el cuadro geopolítico internacional. El primer aliado del Gobierno revoluciónario es Rusia, lo cual conlleva a plantearse si la presencia de Maduro en el poder es una condición imprescindible para que Vladimir Putin admita discutir un escenario para nuestro país distinto al presente. Los rusos son reacios a un Gobierno sin Maduro porque estiman que tendría consecuencias inaceptables para Moscú, por ello es viable que el Kremlin negocie un proceso político que mantenga algunas características del actual, pasando por una transición conducida por uno de los jerarcas de la línea de mando del PSUV, que permita inclusive su postulación en unos eventuales comicios con una opción cierta de victoria. Segundo, faltaría saber si los Estados Unidos y otros países como Colombia estén dispuestos a aceptar la presencia de Maduro o de cualquiera de los otros dirigentes oficialistas en un proceso que concluya en unas elecciones presidenciales. Tampoco se conoce cuál sería el papel de Brasil y los miembros del Mercosur, esta última como una instancia que hoy no presenta el apoyo monolítico que manifestaba a favor del Gobierno revolucionario estando Chávez en Miraflores; sin duda que hay divergencias entre sus miembros, sobre todo si en Venezuela se agudiza la crisis actual; inclusive, el apoyo de Ecuador no se puede asegurar. A ninguno de los países del área les interesa un conflicto armado en esta parte del continente. Tercero: Otro factor sería China como socio con importantes inversiones en Venezuela. En política internacional, los chinos siempre han hecho gala de pragmatismo (recordemos el caso Chile 1973), por salvaguardar sus intereses, los asiáticos estarían dispuestos a pactar inclusive con el diablo, en todo caso, paradójicamente, sería un anticomunista el hombre que contaría con la anuencia de Beijín, asunto que no ve con buenos ojos la ortodoxia cubana, salvo que aquel garantice las actuales relaciones entre Caracas y La Habana. Hipotéticamente, muy a pesar de su conducta frontal ante la oposición, los Estados Unidos considerarían su presunto anticomunismo para verlo como un candidato viable para una transición.
Protestar y disentir se paga con despidos
en las empresas estatales
La protesta laboral no ha punteado en 2015 la conflictividad social en Guayana, pero las retaliaciones y calificaciones de despido a dirigentes que han ejercido su derecho a la manifestación no han cesado.
En lo que va de año, al menos ocho casos de despido se suman a la lista de calificados de 2014, todos con un denominador común: dirigentes con algún tipo de liderazgo que han manifestado, abiertamente, su inconformidad con las políticas laborales del Gobierno nacional y las prácticas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Los casos van desde trabajadores que se negaron a participar en la campaña #ObamaDerogaelDecretoYa, hasta técnicos que han protestado por discusión de contratos colectivos.
El episodio más reciente es el del trabajador de Orinoco Iron, Orangel Palma, quien esta semana recibió una notificación de calificación de despido. Palma ha sido uno de los líderes de las últimas protestas en la empresa briquetera cuya producción vive un largo letargo: casi dos años paralizada por falta de insumos y repuestos.
La manifestación surgió después de seis años sin actualización del contrato colectivo, el mismo lapso desde que la empresa fue estatizada en 2009.
Contra el imperio
Un caso emblemático fue el del trabajador Diego Carrero, con más de 21 años de servicio en CVG Carbonorca. Tras negarse a participar en la recolección de firmas en contra del decreto de Estados Unidos que mencionaba a Venezuela como una amenaza, recibió la carta de despido en marzo de este año.
Carrero era superintendente de mantenimiento y se negó a participar porque consideraba que era una actividad política irrelevante. “Siempre he tenido una relación de trabajo, una posición técnica. Si nos ponemos a ver cómo están las condiciones de las empresas es lamentable. (…) Yo pienso que uno está aquí es para aportar y hacer su trabajo, y meter la política partidista a las empresas es lo peor que se ha hecho en este país”, dijo en una entrevista tras enterarse de su despido.
Desde entonces, y con la cercanía de las elecciones parlamentarias, otros trabajadores fueron sumados a la lista de criminalizados y judicializados en las estatales, pese a las declaraciones de Justo Noguera, como presidente de la CVG.
Aquella campaña en contra del decreto, es –quizá- el antecedente más inmediato del despliegue partidista que en las últimas semanas han denunciado trabajadores a propósito de las elecciones parlamentarias.
Liderazgo sindical
También la posibilidad de la derrota en elecciones sindicales ha estimulado calificaciones de despido dentro de las estatales. En CVG Bauxilum al dirigente del comité ejecutivo de Sutralúmina, candidato a la secretaria general del sindicato, Richard Potella, fue calificado de despido con un procedimiento de 2014, pocas semanas antes de que comenzara la contienda.
El procedimiento fue aprobado por la Inspectoría del Trabajo y hace seis meses la defensa solicitó su nulidad. El abogado defensor, Frank Silva, informó que todo está dentro de sus lapsos.
El despido de Potella lo marginó de participar de las elecciones y permitió la ventaja, aunque por un margen aún no esclarecido, de la plancha del PSUV en la refinadora de alúmina.
Trabajadores de CVG Venalum creen que la misma lógica se ha aplicado en la reductora de aluminio. En agosto de 2015 la empresa reactivó procedimientos a más de 30 técnicos, un porcentaje de ellos líderes que participaron en las protestas por el control obrero.
Douglas González, uno de los calificados y voceros del colectivo, vinculó el procedimiento a la cercanía del vencimiento del período electoral en el sindicato Sutralum, actualmente dominado por el PSUV.
Este proceso, en teoría, ha sido suspendido dentro de Venalum después del cambio gerencial pero en la Inspectoría del Trabajo continúa el procedimiento sancionatorio.
A mediados de 2014 a los promotores del sindicato en la empresa Veniram Tractor, Jesús Pereira, entre otros, fueron despedidos por supuesto abandono de su sitio de trabajo. El Ministerio del Trabajo autorizó la calificación en la empresa mixta, aún fuera del área territorial de su competencia.
En contra de la seguridad
Los defensores de la salud y seguridad en el trabajo no han escapado del blanco de criminalización. Casos relevantes los de la Hidrológica del estado Bolívar (Hidrobolívar) y Ferrominera Orinoco (FMO).
En la procesadora de mineral de hierro la gerencia activó calificaciones de despido en contra de delegados de prevención que se atrevieron a activar el artículo 53 de la Ley Orgánica de P (Lopcymat). Los argumentos de los apoderados judiciales fue la defensa de la actividad económica de su defendida, en detrimento de los argumentos de seguridad y salud. Dos meses después, un trabajador con más de 30 años de servicio murió en un accidente laboral en la planta de PMH.
Una argumentación similar utilizó la empresa dependiente de la Gobernación para despedir a delegados de prevención, en contra del artículo 55 de la Lopcymat.
Castigo ejemplarizante
Otros despidos han tenido como fin contener los reclamos: es el caso de la detención de los trabajadores de SIDOR en 2014 -luego de las protestas por la discusión del contrato- y su posterior liberación condicional, después de ocho meses presos en el SEBIN.
Las detenciones fueron acompañadas con calificaciones de despido a 14 trabajadores participantes de las protestas.
Después de esa medida, ni una protesta vinculada a reclamos laborales se ha registrado en SIDOR por parte de trabajadores activos pese a la caída estrepitosa de la producción, el despliegue partidista y la no divulgación del contrato colectivo.
Es el mismo efecto que se ha replicado en la estatizada FRIOSA, donde una de las voceras y líder de las protestas que impulsaron la intervención por denuncias de corrupción, Noraida Potellá, fue despedida. Tras la medida tampoco se han registrado manifestaciones en empresa.
Casos como los del trabajador de CVG Carbonorca, Edgar Campos, han sido la excepción. El caso fue atendido como una medida humanitaria del PSUV, con los mismos actores que autorizaron su despido. En la empresa fue asumido como una especie de escarmiento a quienes alzan la voz. No es la misma historia del director laboral de Venalum, Luis Vásquez, cuya calificación de despido fue entregada por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN)
(Clavel Rangel, Correo del Caroní 6/11/15)