La nota de 18 carillas está dirigida a la Presidente del Consejo Nacional Electoral venezolano, Tibisay Lucena, en respuesta al rechazo del ofrecimiento de una observación electoral de la Organización de Estados Americanos, en las elecciones parlamentarias a llevarse a cabo el 6 de diciembre de 2015. EL Secretario de la OEA, Almagro, se lamenta que “el rechazo se fundara en un posicionamiento político y no en los argumentos que hacen a la justicia y a las garantías necesarias para el desarrollo de un proceso electoral”
La carta de Almagro plantó una bomba en el debate de las izquierdas regionales y, naturalmente, dentro del Frente Amplio: hay que optar por estos principios o negarlos mediante la aplicación de populismos autoritarios, dicen algunos de los medios nacionales como El País, Búsqueda Nº 1841 12 NOVIEMBRE DE 2015, El Observador, Correo de los viernes etc.
Puntos principales, en palabras de Almagro:
Asegurar que las elecciones se van a llevar a cabo de una forma justa y transparente; las dificultades alcanzan solamente a los partidos de la oposición; rechazó que “velar por la justicia y la transparencia de las elecciones” fuese injerencia; claramente se vulneran derechos en el marco de la campaña electoral y “frente a estos hechos señora Lucena, no podemos mirar para otro lado ni usted ni yo”.
Además, “La libertad de expresión es un derecho esencial del funcionamiento de la democracia, como lo es el derecho al acceso a la información. Ambos deben ser garantizados en su más amplia expresión”. Sobre la condena de Leopoldo López. Tras hacer un recuento de la sentencia del caso, considera: “desde hacía tiempo en nuestro continente no se daba que uno de los máximos dirigentes opositores estuviera preso cuando una elección. La última referencia es la de Wilson Ferreira Aldunate en Uruguay en 1984”; “Recuerde señora Lucena que solamente el pueblo proscribe y proscribe a través del voto”.
"Posicionamiento político". Almagro lamentó la negativa del gobierno venezolano a su ofrecimiento de que la OEA observara las elecciones parlamentarias. Sobre todo deploró "que el rechazo se fundara en un posicionamiento político y no en los argumentos que hacen a la justicia y a las garantías necesarias para el desarrollo de un proceso electoral".
"El trabajo de justicia electoral trasciende completamente ese tipo de posiciones y requiere ponerse al frente de las garantías exigidas por los partidos, sean del gobierno o de la oposición", sostuvo.
El ex canciller uruguayo reprochó a Lucena porque en su nota de rechazo a la observación de la OEA, la presidenta del CNE venezolano no se puso "al frente de las garantías exigidas" para que las elecciones se realicen "de una forma justa y transparente".
Almagro enfrentó sin ambages la crítica del gobierno de Maduro en cuanto a su presunta "injerencia" en Venezuela. "Si la Secretaría General de la OEA fuera indiferente a los pedidos de la oposición de los países sobre una observación electoral, estaríamos faltando gravemente a nuestro trabajo, que es el de respaldar el buen funcionamiento de un proceso electoral para todos los partidos políticos involucrados", argumentó.
También señaló que sería una falta grave de su parte ignorar las condiciones en que se desarrolla la campaña electoral venezolana. Y afirmó: "Es preocupante que del análisis de esas condiciones tengamos que concluir que hoy por hoy, las dificultades solamente alcanzan a los partidos de la oposición". "Venezuela —enfatizó— tiene obligaciones con la democracia que trascienden su propia jurisdicción".
Luego comenzó a enumerar los problemas que existen para las elecciones del 6 de diciembre.
"Espionaje y seguimiento". El jefe de la OEA sostuvo que el terreno de juego está "desnivelado" en cuanto a las condiciones generales del proceso y la campaña electoral. "He sido advertido de que la oposición venezolana no ha gozado de condiciones de participación equitativas", indicó. Y agregó que las autoridades electorales, lejos de garantizar esas condiciones, "reproducen el discurso oficial y aumentan la desconfianza del electorado opositor sobre las elecciones e instituciones del país".
Entonces citó a Batlle y Ordóñez: "No es que el pueblo nunca se equivoque, sino que es el único que tiene el derecho a equivocarse". Sostuvo que se requieren "las máximas garantías de libertad" para que el pueblo se exprese y los partidos políticos sean electos. "Cualquier obstáculo en ese sentido limita la acción política en su más amplia expresión, limita los derechos del pueblo, los derechos de los partidos y los derechos de los ciudadanos", añadió.
Luego subrayó una frase de Marley: "What we really need is the right to be right and the right to be wrong" (Lo que realmente necesitamos es el derecho a tener la razón y el derecho a estar equivocados).
A continuación, Almagro indicó que fue informado de que "la ausencia de topes o controles al gasto de campaña significa que los candidatos del gobierno pueden, y en efecto lo harían, utilizar recursos. El gobierno incluso despliega a una gran cantidad de empleados públicos y recursos estatales para la campaña". Entonces citó un artículo de la Carta Democrática Interamericana que llama a "prestar atención especial a la problemática derivada de los altos costos de las campañas electorales y al establecimiento de un régimen equilibrado y transparente de financiación".
"Al parecer, esto se suma a la ausencia de garantías de acceso a los medios de comunicación para aquellas candidaturas que no cuenten con el financiamiento del Estado", destacó.
También señaló el riesgo de "confusión" de los votantes a la hora de sufragar, debido a que al lado de la tarjeta de votación de la opositora Mesa de la Unidad (MUD) se ubicó la del MIN-Unidad, un partido que además de tener denominaciones, símbolos y colores similares, presenta a un candidato a diputado con el mismo nombre que un conocido postulante opositor.
Almagro se refirió luego a la implementación del plan de seguridad Operación Liberación del Pueblo (OLP), que fue denunciado por organizaciones defensoras de derechos humanos "por ser responsable de detenciones masivas y de presuntas ejecuciones extrajudiciales".
"Igualmente se desarrolla una actividad permanente de amenazas y judicialización a los trabajadores, estudiantes o sectores populares que en la calle expresan su malestar por la situación económica y social del país", escribió.
"Es preocupante que esa actividad sea además promovida por el presidente Nicolás Maduro, quien asegura que tendrá mano dura contra quien proteste en el marco de esta coyuntura electoral, así como por el actual presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien apoya y da difusión a actividades ilegales de espionaje y seguimiento a opositores", añadió.
Las reglas y los medios. Almagro criticó después, que haya "cambios en las reglas de juego" en las elecciones venezolanas, con siete candidatos inhabilitados. "Las inhabilitaciones solamente operan para dirigentes opositores, quienes muchas veces han tenido problemas para presentar descargos y plantear defensa", observó. Y sostuvo que esa situación "limita los derechos del pueblo en cuanto a su posibilidad de elegir".
También se refirió a la "intervención de partidos políticos por el poder judicial".
"No puedo hacer la vista gorda ante hechos concretos que claramente vulneran derechos en el marco de la campaña electoral y al propio proceso electoral", destacó.
Sostuvo que "en el campo de las garantías para los electores, la situación más grave es la negación de los derechos y garantías constitucionales por la vía de la declaración del estado de excepción en 23 municipios de tres estados del país". Eso, continuó, limita "los derechos políticos de reunión, organización y movilización, eliminando efectivamente la posibilidad de realizar campaña en dichos municipios".
Almagro denunció que así "existe un riesgo de concentración de discrecionalidad en los gobernadores de (esos) estados", que "son parte de la alianza oficialista".
"La posibilidad de ejecutar registros sin orden judicial a cargo de los órganos públicos competentes, podría prestarse a abusos por parte de la fuerza pública con trasfondo político", evaluó.
Respecto a las libertades de prensa y de expresión, señaló que "es preocupante que se continúen reportando en gran cantidad amenazas, acosos y violencia contra periodistas y medios en Venezuela". Y enumeró diversos casos que involucran a periódicos y radios del país. También se refirió a la "escasez de papel de prensa, que afectó a varios rotativos", así como a la "falta de renovación de concesiones", que "ha colocado a medios independientes en situación de absoluta vulnerabilidad". Un párrafo aparte lo dedicó al cierre de RCTV, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos definió en junio como un acto arbitrario para "acallar al medio de comunicación".
"Horrendo crimen". Uno de los capítulos más extensos de la carta de Almagro refiere a la condena a Leopoldo López. "Desde hacía tiempo en nuestro continente no se daba que uno de los máximos dirigentes opositores estuviera preso cuando una elección. La última referencia es la de Wilson Ferreira Aldunate en Uruguay en 1984", recordó.
Luego describió en detalle el proceso que derivó en la pena de más de 13 años de prisión para López por su participación en las protestas del año pasado contra el gobierno, que dejaron un saldo de 43 muertos y 600 heridos. Y advirtió que "este fallo pone en manos de interpretaciones judiciales muy subjetivas la interpretación de los discursos políticos opositores y derecho a la asociación que significa la constitución de movimientos políticos".
"También considero fundamental decirle que la muerte de 43 personas es un horrendo crimen y es un horrendo crimen callar ante 43 muertos, ante 43 homicidios", remarcó. "Es un horrendo crimen callar ante la muerte de un estudiante que está manifestando pacíficamente. Es un horrendo crimen callar ante los estudiantes que permanecen encarcelados sin acusación fiscal por el mismo delito de manifestar pacíficamente".
"El pueblo proscribe". Almagro finalizó su carta señalando a Lucena que "en sus manos está la legitimidad del arma política fundamental que le queda a su pueblo, que es el derecho al voto con garantías para todos"."Recuerde, señora Lucena, que solamente el pueblo proscribe y proscribe a través del voto", destacó.
Y concluyó que "existen razones para creer que las condiciones en las que el pueblo va a ir a votar el 6 de diciembre no están en estos momentos garantizadas al nivel de transparencia y justicia electoral".
Almagro manifestó su esperanza de "que en el tiempo que queda hasta esa fecha (Lucena) pueda brindar soluciones a por lo menos algunas de esas condiciones esenciales, para evitar que las dificultades que ya se plantean en el proceso electoral y en la campaña se trasladen al proceso de escrutinio".
"Frente a la más mínima duda sobre el funcionamiento de la democracia, nuestro deber, el suyo señora Lucena y el mío, es dar garantías para todos y no desviar la vista ni hacer oídos sordos a la realidad que tenemos frente a nosotros", remató.
Y finaliza: “el 6 de Diciembre es de todos. La libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos son valores de todos. Frente a la más mínima duda sobre el funcionamiento de la democracia, nuestro deber, el suyo señora Lucena y el mío es dar garantías para todos y no desviar la vista ni hacer oídos sordos a la realidad que tenemos frente a nosotros”.Dice, muy sencillamente, que "las condiciones en las que el pueblo (venezolano) va a ir a votar el 6 de diciembre no están en estos momentos garantizadas al nivel de transparencia y justicia electoral" que el CNE "debería garantizar".Hizo todo eso con citas y referencias al ex presidente uruguayo José Batlle y Ordóñez, al extinto líder blanco Wilson Ferreira Aldunate y al ícono jamaiquino de reggae Bob Marley
Críticas de Almagro
El secretario general, ex canciller de Mujica hasta febrero y electo senador por el MPP con sus dichos a Venezuela abrieron un flanco inesperado para el gobierno uruguayo ya que se conoció en momentos en que negocia con Venezuela el envío de una misión diplomática de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) para supervisar esos comicios del 6 de diciembre en las que se renovarán los 167 escaños de la Asamblea Nacional
El Debate en el Senado
Promovida por el Senador Pablo Mieres se procedió a convocar a la Cámara Alta en sesión extraordinaria, para rechazar las declaraciones de Maduro que amenazó con desconocer los resultados de las elecciones del 6 de diciembre y con pasar a gobernar con un régimen cívico-militar."Hay una necesidad imperiosa de que algún órgano del Estado uruguayo se expida sobre la gravísima situación política que vive el hermano país de Venezuela", dijo PM del P Independiente
La sesión empezó manejada por el Presidente Agazzi, sin declaratoria de “extraordinaria” y el FA había designado a Rafael Michelini (Frente Líber Seregni) para que defendiera la posición oficialista, es decir oponerse a cualquier cosa que pueda rozar al gobierno bolivariano, por “compañero” y por el vil petrodólar. En setiembre, el grupo de Michelini, el Nuevo Espacio, emitió una declaración en la que rechazó la decisión de la Justicia de Venezuela de encarcelar por 13 años al líder opositor Leopoldo López. Michelini dijo en la sesión que el Frente Amplio tiene "razones" para no apoyar el planteo de Mieres y aseguró que no son "caprichosas". "Nadie tiene miedo de defender sus ideas en ningún lado. Lo que discutimos en la bancada, somos muy disciplinados, fue no confundir las expresiones de cada uno de los sectores —que hay muchas dentro del Frente Amplio sobre temas internacionales— con lo institucional", explicó. El mismo Michelini tuvo minutos después un intercambio con Luis Alberto Heber (Partido Nacional), lo que generó un momento tenso en la sesión. "Hay unos que viven presos de la disciplina partidaria. Al senador Michelini nadie le va a dejar de reconocer que ha hecho de su carrera política un compromiso con los derechos humanos. Le reconozco eso. Pero con Venezuela, disciplina partidaria. ¿Entonces el compromiso con los derechos humanos está determinado por la disciplina partidaria interna?", afirmó Heber
Michelini dijo que "no se sostiene" que esto sea un tema de "miedo". Afirmó que Uruguay tiene un rol de equilibrio en la UNASUR y que no se puede embanderar en un caso como este. "No se puede decir tranquilamente que es un tema de miedo. No tuvimos miedo en tiempos de la dictadura, ¿y lo vamos a tener ahora?", y agregó "No hay más ciego que el que no quiere ver. Yo sobre Venezuela me he expresado acá y afuera. La bancada hizo una diferencia entre las expresiones sectoriales y lo institucional y el rol que tiene Uruguay en este momento. Sobre derechos humanos, para alguien que votó la ‘ley de caducidad’, qué quiere que le diga", respondió Michelini. "Hace mucho tiempo que no bailo con la música de los blancos, ni bailo a la manija que ellos dan".
Cuando estaba en pleno el enfrentamiento entre el “progresismo” y la oposición, le tocó el uso de la palabra al Senador José Amorín, y el debate cambió cuando le tocó hablar a este último senador anotado: el colorado que advertido por el Senador Bordaberry de la existencia de la nota de la OEA, ya tenía en su poder una copia y la empezó a leer creando el desconcierto de los legisladores oficialistas.Los legisladores escucharon en silencio mientras Amorín leía la carta y expresaba su orgullo por la actitud del ex canciller uruguayo. "Es un hombre libre" y puede "expresar lo que quiere La bancada oficialista desconocía que Almagro había difundido ese pronunciamiento y no pudo ocultar su sorpresa
Rápido de reflejos, el presidente del Senado, Ernesto Agazzi, tocó el timbre y terminó la sesión del martes 10. Los senadores de la oposición le estaban pidiendo la palabra porque querían que se tratara una moción de apoyo a la carta del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, con una visión crítica sobre la situación en Venezuela de cara a las elecciones legislativas del 6 de diciembre.
Agazzi, que suplía al vicepresidente Raúl Sendic, pidió perdón y aseguró que había cometido un "error", pero explicó que no podía revertir su decisión. La sesión había terminado. Para legisladores de la oposición, esta fue una maniobra del oficialismo para no discutir sobre el contenido de la carta de Almagro, el canciller uruguayo durante el gobierno de José Mujica.
De todas formas, los senadores blancos, colorados y del Partido Independiente confrontaron al Frente Amplio por la situación en Venezuela y criticaron que el Estado uruguayo exprese su preocupación por el proceso electoral en aquel país.La defensa de los derechos humanos y la libertad para decir lo que se piensa marcaron debate en el Senado sobre situación en Venezuela
Pedro Bordaberry (Partido Colorado) opinó que era "bueno" para el Frente Amplio habilitar la discusión y aclarar su posición, porque de lo contrario iban a "alentar" en la oposición y la "opinión pública" algunas "sospechas". "Uno podría pensar que si no la habilitan es porque tienen un vínculo político muy cercano y entonces tratan de forma diferente a sus amigos políticos de quienes no lo son. O quizás podría pensarse que están siendo condicionados económicamente" por los acuerdos comerciales entre ambos países La oposición pidió entonces un cuarto intermedio. Mientras se esperaba, Enrique Pintado (Frente Líber Seregni) comentó con sus compañeros: "Ahora van a presentar una moción de respaldo a Almagro". Pero el timbrazo de Agazzi impidió que el tema fuera tratado.
Una vez que el FA, rechazara la declaración de condena, y sobre el final, la oposición propuso también el apoyo al pronunciamiento de Almagro, que fue asimismo objetado por el FA y pese al pedido de un cuarto intermedio, en el esplendor de la duplicidad, el Presidente Agazzi convocó a votar “si se trataba el tema político de Venezuela” (¡que ya había sido debatido durante dos horas!), 15 votos en 31, no se trata y levantó la ignominiosa sesión del Senado, bajo protestas de la oposición, que fueron ignoradas.
Mas Opiniones
Del Senador Michelini, voz cantante del “progresismo” en el Senado: “Comparto la preocupación de Almagro, si bien no existe una posición oficial del oficialismo acerca del texto enviado por el titular de la OEA”.Al día siguiente, Michelini expresó en Twitter su respaldo a la carta del ex canciller;Danilo Astori, pese a que sus legisladores no apoyaron la carta de Almagro, dijo, muy suelto de cuerpo, que "personalmente", la carta le pareció "magnífica" y "muy equilibrada, en defensa de los ciudadanos de Venezuela". Valenti, agregaba: “Mi más firme apoyo a la carta enviada por el secretario general de la OEA, Luis Almagro al gobierno de Venezuela. Preocupa la reacción...”
Así el Senador del MPP Ernesto Agazzi, expresó: "Me parece que no es una carta equilibrada. Un secretario general de la OEA no puede hacer una carta en base a lo que le han informado (...) Creo que no corresponde".
El ex Presidente José Mujica, quien dijo que prefería no opinar, pero como siempre, opinó igual: “No me gustan los presos políticos”, pero como te digo una cosa… “cada pueblo tiene que arreglar sus problemas, porque cuando nos metemos los de afuera, lo único que hacemos es agravar los problemas El Senador Andrés Berterreche (también MPP) fue más cauto: "No tengo por qué hacer declaraciones, la carta es del secretario general de la OEA y se juzgará por los países que la integran". "Allá él", dijo el Senador comunista Marcos Carámbula, al tiempo que llamó a "defender los gobiernos democráticos de América". El Diputado socialista Roberto Chiazzaro afirmó que le "sorprendieron" los comentarios y que "esto no cambia en nada la posición del Frente Amplio con respecto a Venezuela", agregando que “el sistema electoral venezolano es transparente y garantista” (¿!) … “Realmente causa sorpresa y desilusión lo que planteó Almagro, porque no pensábamos que tuviese este tipo de opinión".
El Diputado Gonzalo Mujica Frente Amplio, y fundador de la Agrupación Proyecto Nacional de Izquierda (PNI) que integra el Espacio 609, quién aseguró que la carta de Almagro "prestigia a la OEA y prestigia al Uruguay, porque esta organización vuelve a cumplir un rol esencial de garante de los procesos electorales latinoamericanos".
Mientras el Diputado comunista Gerardo Núñez: "Es una carta totalmente descentrada, que manifiesta niveles de injusticia con la realidad venezolana". "Duelen este tipo de declaraciones, porque no tienen ningún asidero. Si fueran verdad no tenemos ningún inconveniente de asumirlo; pero duelen más porque reproducen el discurso de toda la derecha continental".
También el Senador Leonardo De León (711) agregó una cuota cantinflesca siendo el único que habló para el noticiero Telemundo 12 al finalizar la sesión del Senado: “No lo he leído, he sentido comentarios. Obviamente la OEA es un organismo muy importante que hay que tener en cuenta. Almagro ahora es secretario general de la OEA, no puedo analizarlo como ex legislador del Frente Amplio. Creo que está actuando un rol muy importante en un organismo muy importante”.
Y sigue: “A mí me llama la atención el relato que se planteó hoy en el Plenario del Senado, porque es el mismo relato que se está haciendo por las derechas en toda América Latina. Es decir, se crea un relato para generar incertidumbres, para generar dudas, para plantear de que parece que cualquiera sea el resultado Maduro se tendría que ir el 7 de diciembre. Lo que hay que dejar bien en claro acá es que lo que hay el 6 de diciembre son elecciones parlamentarias”.
El Diputado Eduardo Rubio (Unidad Popular) entendió que la carta de Almagro "es digna de la triste historia de la OEA, instrumento del imperialismo yanqui. Esta es la OEA que echó a Cuba, que apañó a las dictaduras del continente. Almagro repite lo que la derecha del mundo dice de Venezuela “Jorge Larrañaga (Partido Nacional) dijo que "las expresiones de Maduro son una colosal amenaza, una desmesura". Afirmó que "no se puede ser cómplice de los abusos" y por eso adelantó que si estos problemas continúan, pedirá al gobierno que "plantee la expulsión de Venezuela del Mercosur porque está violentando la cláusula democrática" del bloque.
Constanza Moreira también habló por el Frente Amplio, debido a que fue aludida durante el debate. "Fue Cuba durante muchos años y ahora es Venezuela. No he escuchado una sola condena en este Senado a la actuación de los Estados Unidos contra los médicos de la Cruz Roja. No he escuchado en este Senado ni una sola condena por las acciones de Israel en la Franja de Gaza. No he escuchado en este Senado una sola condena por los muertos y las fosas comunes en México. No he escuchado en este Senado una condena por la muerte de periodistas y dirigentes sindicales en Colombia. Todos gobiernos condenables por las violaciones a los derechos humanos. Pero Venezuela está una y otra vez en el tapete". Advirtió que hay "un cuestionamiento y acorralamiento sistemático a un gobierno elegido"
El Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) emitió un comunicado en donde expresa su solidaridad con Venezuela y rechaza las declaraciones de Almagro: "El prestigio y las campañas de organismos que solo han servido a los intereses del imperio, no pueden poner en entredicho la solidaridad de los frenteamplistas con la hermana República Bolivariana de Venezuela"
La reacción de Caracas no se hizo esperar. El presidente de la Asamblea Nacional venezolana y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, respondió que "la institución más pervertida, corrompida y desprestigiada del mundo como es la OEA, en la voz de su secretario general, amenaza al pueblo de Venezuela, el martes 10 el gobierno de Maduro cumplió con el depósito de U$S 50 millones en la filial local del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BANDES) de Venezuela para conformar un fideicomiso que servirá de garantía de pago para exportaciones uruguayas a ese país. La operación, acordada a nivel de los mandatarios, estaba demorada y era un motivo de preocupación; sobre todo para empresarios del rubro lácteo
Uruguay no tiene autoridad moral para sentarse en ese sillón
Una carta del ex-canciller uruguayo y actual secretario general de la OEA Luis Almagro al presidente de Venezuela, ha motivado una polémica política en nuestro país. En Venezuela habrá elecciones parlamentarias parciales en diciembre, y esto ha motivado varias discusiones. Son una muestra de la hipocresía “democrática” de la clase política uruguaya, y su duplicidad.
¿Hay democracia en Venezuela? ¿Habrá golpe de Estado? ¿Hay garantías para la oposición política? ¿Debe Uruguay mandar una misión observadora? ¿Puede hacerlo sin haber sido invitado? Todo esto está en el contexto de la discusión sobre la política exterior del Estado uruguayo, que viene tomado cada vez más un curso claramente pro-imperialista. Podemos citar, por ejemplo:
1. La orientación proclive al desmantelamiento del MERCOSUR a la apertura directa y llana al capital transnacional imperialista.(Diferencia sobre las "dos velocidades" de subordinación)(1)
2. La política DIPLOMÁTICA alineada al interés pro-imperialista. Dentro de esto podemos inscribir la política anti-chavista de este gobierno. (2)
3. El respaldo político manifiesto a las intervenciones militares imperialistas y su papel de policía mundial, hoy bastante venido a menos.
Todo esto se da en el contexto del próximo ingreso de Uruguay al Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente, al que hacemos referencia en el título, que en general se considera como un "logro".
En estos aspectos mencionados puede verse una cierta diferencia entre la política internacional del gobierno "Tabaré II" respecto de Mujica. En este viraje el actual canciller Nin Novoa ha sido un vocero muy claro y muy torpe. Por ejemplo, su anuncio de impulsar una "brigada internacional de confrontación militar con el terrorismo", que luego resultó ser algo parecido a aquella guerra que Tabaré quiso hacer contra Argentina recurriendo a Bush.
La interpretación más usual de este viraje se basa en la idea de que hay dos bloques en el Frente Amplio, vazquistas y mujiquistas, que se califican de distinta manera según sea el perfil ideológico del analista que recurra a esta explicación. Los vazquistas son más "abiertos al mundo" y los mujiquistas más "latinoamericanistas", o como se los llame.
Lo interesante del hecho que comentamos, la carta de Almagro a Maduro, es que CONTRADICE por completo esa interpretación de los dos bloques. Almagro es un "mujiquista", canciller del gobierno de Mujica e instrumentador de esa supuesta política latinoamericanista.
En otras oportunidades hemos señalado las declaraciones que en su gestión como canciller hizo Almagro sobre la situación en Haití. Lo hacemos siempre con dos salvedades.
1. Nuestra posición por el retiro inmediato, total e incondicional de las tropas uruguayas de ocupación no tiene nada que ver con la posición de condicionar esa presencia a un proceso de institucionalización democrática “supervisada” de Haití, como lo planteó Almagro.
2. Una cosa es hablar del posible retiro de tropas, y otra cosa es retirarlas.
Hechas esas salvedades, conviene repasar acá lo sustancial de la posición de Almagro sobre Haití durante su gestión como canciller.
1. Uruguay debe retirar sus tropas de Haití. Las dos posibilidades, que Almagro supeditaba al curso de la política interna de Haití, eran entre el retiro inmediato y total, o el retiro progresivo escalonado. En esta segunda variante ese retiro quedaría completo en abril de 2016, faltan cinco meses.
2. Haití vive un proceso de regresión en términos de democracia. El gobierno del presidente Martelly se transforma en una dictadura, al no habilitar elecciones limpias y democráticas para la renovación del parlamento. De confirmarse esta situación, Uruguay debe retirarse por completo. “No seremos guardia pretoriana de una dictadura”, dijo en su momento Mujica.
3. Para que Uruguay mantuviese su presencia en Haití (que de cualquier manera terminaría al completarse el retiro progresivo, pero para no proceder al retiro total e inmediato) deberían darse condiciones que permitiesen la realización de elecciones libres, limpias, con plenas garantías, y con la participación y confianza de la oposición en ese proceso.
4. De no ser así, los objetivos declarados de “estabilización” para la intervención militar (que ya, de cualquier manera, estaban puestos en cuestión por la gravedad de la situación general haitiana y los problemas que la propia intervención ha recrudecido en vez de solucionar, como también lo reconocía Almagro) estarían notoriamente frustrados y la MINUSTAH sería un total fracaso.
Palabra más, palabra menos, esa fue la posición de Almagro durante su gestión como canciller. Vamos a ver ahora lo ocurrido en Haití. Pero es mejor verlo comparando con Venezuela, y comparar a su vez las posiciones políticas sobre esas dos situaciones.
1. En Venezuela va a haber una elección, en Haití ya hubo una “selección”, como dicen los haitianos. Que pueda haber o no fraude en Venezuela es una posibilidad o una conjetura discutible, que lo hubo en Haití es indiscutible, y además el gobierno incumplió durante años el calendario electoral provocando la caducidad del parlamento. Luego de la última “selección” rechazada totalmente por la oposición, el pueblo ganó las calles en protesta contra el fraude, y el gobierno respondió con la represión, que ya ha empezó a cobrar sus muertos, que se agregan a las víctimas de actos previos de represión.
2. En Venezuela la presencia de “observadores internacionales” podría cumplir o no el papel de salvaguarda democrática, según se vean las cosas. En Haití las “autoridades internacionales” han cumplido un papel notorio e indiscutible: fueron los organizadores del fraude.
3. Si van uruguayos o no a Venezuela a observar las elecciones, si lo hacen como invitados del gobierno venezolano o no, son todas eventualidades. En Haití HAY funcionarios del gobierno uruguayo, son las TROPAS que participan de la ocupación y cuya presencia es el respaldo de la represión de la policía haitiana. No entraron allí por invitación del pueblo haitiano ni de ningún gobierno democrático que lo representase.
4. Grandes discusiones en el parlamento motiva la situación en Venezuela y qué debe hacer o no Uruguay frente a eso. Prácticamente a tapas cerradas y durante ONCE AÑOS el parlamento uruguayo ha venido manteniendo la presencia de tropas en Haití.
Ahora, Uruguay estaría pronto para sentarse en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¿Para defender la paz mundial? ¿La ley internacional? ¿La democracia? ¿CON QUÉ ROSTRO?
El papel de Uruguay allí sería el de mascarón de proa de la guerra imperialista. Y en cuanto a la participación militar directa, es más vergonzosa todavía. Porque Uruguay, además de dar manija para que otros lleven adelante esa guerra, PARTICIPA en los hechos, pero solamente en operaciones miliares secundarias de “mantenimiento de la paz” conteniendo la rebelión de pueblos desarmados contra la “paz” que otros han impuesto por las armas, pero siempre y cuando los militares uruguayos no corran peligro verdadero. El caso de Haití es especialmente vergonzoso, Haití no está ni estuvo en guerra, no es ni ha sido nunca amenaza para Uruguay ni para nadie. La situación de penuria extrema del pueblo haitiano ha sido usada como cobertura para el negocio de “ayuda humanitaria” que queda en sus nueve décimas partes en los que curran con esa situación. Otros curran con la ayuda, Uruguay con la “seguridad” de la ayuda, no el negocio de las ONGs sino de las fuerzas armadas, que no tienen otra manera de mantener su naturaleza parasitaria.
Lo que importa señalar acá es que este viraje no es resultado de un cambio de personajes o de bloques, sino al cambio de coyuntura. Uruguay es un país dependiente y de débil desarrollo productivo, su margen relativo de autonomía depende de los ciclos de la economía mundial. Esto será así mientras no se modifique la base estructural de esta dependencia, lo que tampoco podría ocurrir en la circunscripción solitaria de Uruguay.
El agotamiento del ciclo neoliberal de los 80 y 90 trajo un ciclo socialdemócrata en el continente, con algún margen de autonomía fragmentada, balcanizada, como es el continente mismo. Cada clase dominante local y cada configuración política local usó la oportunidad a su manera. Uruguay la usa para promover una política mercenaria, entre otras cosas. Según las circunstancias, la política internacional de Uruguay puede moderar o exacerbar esa orientación mercenaria.
Tabaré y Nin fueron a Japón a tratar de vender carne uruguaya. No tuvieron suerte. Ahora tienen que pensar en vender otra cosa. No tuvieron suerte no por casualidad, sino porque las condiciones de la coyuntura para la venta de productos primarios no son las mejores. Entonces cobra mayor importancia “ofrecer un plus” y hacer marketing, la venta de servicios políticos.
Es un cambio de coyuntura y no un cambio de elenco, aunque el elenco marque un estilo. Pepe y Luis hubiesen hecho lo mismo que Tabaré y Rodolfo, como podemos ver. Tal vez el estilo de Pepe y Luis hubiese sido diferente, pero nada más.
Notas:
1) Con esto no quiero decir que la subordinación "en dos escalones" (o velocidad lenta) -que es lo que es el MERCOSUR en realidad- pueda ser una alternativa para el interés de los pueblos latinoamericanos. Digo que el MERCOSUR, que sirvió a las burguesías coloniales del continente y también a la penetración de capitales transnacionales en la etapa anterior, ha dejado de ser lo más útil a esos intereses en la etapa actual, además de no haber tampoco podido superar los conflictos inter-coloniales de esas burguesías. Y EN ESE SENTIDO la política internacional del segundo gobierno de Tabaré Vázquez de subordinación directa y llana (velocidad rápida) expresa esa "puesta al día" de los intereses pro-imperialistas.
2) En forma similar, NO ESTOY DICIENDO que el régimen bolivariano de Venezuela sea una verdadera alternativa popular anti-imperialista ni que el "Socialismo del Siglo XXI" tenga algo que ver con el socialismo o una transición a algo por el estilo. Digo que, en la fase de declive y agotamiento de la socialdemocracia latinoamericana pos-neoliberal, ciclo del cual forman parte -aunque en ubicadas en lados opuestos de un espectro relativamente amplio de este fenómeno- tanto la Venezuela bolivariana como el Uruguay frenteamplista, el objetivo imperialista es "escarmentar" cualquier intento de rebelión popular en el continente y aprovechar la coyuntura de ese declive socialdemócrata para avanzar lo más posible (en cada escenario nacional concreto) en una restauración neoliberal de pro-imperialismo directo. Las "diferencias dentro de la izquierda" que se ven en este caso son una manifestación de las esas disputas burguesas intra-colonialistas que mencionamos. Esto NO TIENE NADA QUE VER con la posición que se asuma sobre el papel absoluto o relativo de las instituciones democrático-burguesas o democrático-populares en los procesos de transformación social, etc. etc.
FERNANDO MOYANO
Palabras de Eduardo Rubio en la media hora previa en Cámara de Diputados
SEÑOR RUBIO (Eduardo).-Señor presidente: nos habíamos anotado para hacer uso de la palabra en la media hora previa por otro tema, pero hechos políticos de las últimas horas nos obligan a usar estos minutos para expresarnos sobre la carta que se conoció ayer, escrita por el ex canciller y actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, dirigida a la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela.
Para que quede claro de entrada, por si no lo está, manifestamos nuestro más enérgico rechazo a la carta del señor Almagro. Sin duda, es una carta digna de la triste trayectoria de la OEA, que históricamente ha sido el instrumento del imperialismo yanqui para imponer su política de dominación en el continente. Esta es la OEA que echó a Cuba de su seno por haber protagonizado una formidable revolución social y liberadora. Es la misma OEA que apañó a las criminales dictaduras que asolaron el continente. Esta es la OEA de Almagro, que en su carta no hace más que repetir lo que la derecha del mundo dice de Venezuela, con lo que la derecha del mundo ataca a Venezuela en su afán de frenar un proceso antiimperialista.
Pero lo más grave es que, aparentemente, esta no es una posición solitaria del ex canciller Almagro, porque es la misma posición que sustentan importantes referentes del actual Gobierno. Lo que dice Almagro es lo mismo que dijo el actual canciller Nin Novoa al poco tiempo de asumir su cargo, a lo que se suman las declaraciones en París, que colocan a Uruguay como parte del pelotón de acompañamiento de las tropas de la OTAN y Estados Unidos de América en su política de sembrar el terrorismo en Medio Oriente.
Es más: hoy mismo se conocieron declaraciones del actual ministro de Economía y Finanzas ?sin duda, principal figura del Gobierno? en las que plantea que la carta le pareció magnífica y muy equilibrada en defensa de los ciudadanos de Venezuela. Esto es muy grave.
No voy a caer en el error político y en la falta de respeto de atribuir este pensamiento y este posicionamiento a todos quienes integran la fuerza política de Gobierno porque nos consta que no es así. Recién debatimos en una mesa redonda en un canal de televisión con un diputado del partido de Gobierno que comparte nuestra visión. Lo que está claro es que los referentes del Gobierno sostienen esto, y es muy grave.
En el caso de Almagro ?que comete este dislate político en reiteración real, porque ya suma declaraciones en contra de la revolución bolivariana?, lo que nos asombra es que la inquietud que lo desvela por la democracia en Venezuela, ese país que lleva diecinueve elecciones durante la revolución bolivariana sin que se haya podido encontrar una mancha en el sistema electoral y donde hay garantías para todos los partidos, no le ataca por lo que pasa en Haití.
Entonces, aviso al secretario general de la OEA que en Haití hubo elecciones el 25 de octubre. Fueron fraudulentas, ilegítimas y violentas, y tuvieron una participación que no llegó al 15% de la ciudadanía. Ocho de los candidatos a presidente ?excepto el que ganó que, obviamente, es el oficialista? están pidiendo una comisión investigadora para denunciar el fraude. Además, un escuadrón de la muerte asesinó al guardia de seguridad de uno de los candidatos opositores que llamó a resistir el resultado electoral. Sin embargo, esto no es preocupación del secretario general de la OEA. Según él, en Haití, que tiene tropas de ocupación ?entre las que se incluyen las uruguayas?, reina la democracia.
Por tanto, queremos expresar nuestro enérgico rechazo a la carta de Almagro, así como a las expresiones de apoyo de los principales referentes del Gobierno. También queremos reiterar nuestra solidaridad con la revolución bolivariana y con la lucha del pueblo haitiano, y nuestra plena confianza en el proceso electoral que se está realizando en Venezuela
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea remitida a la OEA, a la Cancillería, a las Embajadas de Venezuela y de los países del Mercosur, y a toda la prensa nacional.
Gracias, señor presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Alejandro Sánchez).-Se va a votar el trámite solicitado.
(Se vota)
——Sesenta y nueve en setenta y tres: AFIRMATIVA.