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Ganó MaKri y lo que viene

Leí el escrito del Sr. Luis Bilbao sobre la victoria en las elecciones del candidato Macri. Primero hace un análisis de lo que representa y llevará a cabo dicho personaje. Pero como conclusión, ante el ajuste que se viene y que como siempre pagará el pueblo, su "primer medida" es "defender la Revolución Bolivariana de Venezuela y los gobiernos del Alba".... es algo increíble!!!

El pueblo argentino tendrá que enfrentar un ajuste cada vez más reaccionario, y su iniciativa principal es apoyar a los gobiernos (no menciona a los pueblos) de Venezuela y otros países de la región. No digo que no sea un tema importante, sí digo que el apoyo debe ser total al PUEBLO venezolano y latinoamericano, de igual manera que necesitaremos nosotros todo el apoyo para enfrentar lo que se nos viene con el ajuste, ahora con tono macrista. Los pueblos de la región deben apoyarse mutuamente, y nunca correr detrás de gobiernos que imponen las políticas que benefician a los bancos y las multinacionales.

Pd: Muchos kirchneristas están "preocupados" por la represión que hará Macri (no sé por qué, ya que ellos en 12 años jamás estuvieron en una manifestación). Habría que recordarles que este gobierno le deja en bandeja una ley aprobada en 2011 (y ya estrenada) llamada LEY ANTITERRORISTA, que ya sabemos para que la usan. Escuchará Cristina a sus súbditos y derogará esta ley antes del 10 de diciembre??? Difícil pedirle peras al olmo...

Saludos

FACUNDO

Respuesta al artículo del Sr. José Juan Requena

"LA DERROTA DE LOS PIBES"

Las elecciones del domingo pasado solo fueron una expresión de la derrota del kirchnerismo, una de las tantas caras del peronismo

 El pueblo ya había sido derrotado mucho antes, cuando le hicieron pagar millones de dólares de deuda externa, cuando le impusieron el saqueo y la contaminación de empresas mineras, petroleras, del agronegocio, etc., cuando le entregaron parte del territorio a China, cuando persiguen (y asesinan) a los pueblos originarios, cuando reprimen a trabajadores, estudiantes, ambientalistas por reclamar por sus derechos, son derrotados todos los días por la inflación, la precarización laboral, el "impuesto a las ganancias", el desempleo, cuando fue vetado el 82% móvil para los jubilados, cuando pusieron a un genocida al frente del ejército, cuando se apoyaron en la burocracia sindical contra los trabajadores, cuando implementaron medidas como el Proyecto X, cuando aprobaron (y usaron) la Ley Antiterrorista, etc., etc. Por estas y muchas razones más el pueblo ya había sido derrotado, y no tenía relevancia cual de los dos candidatos del ajuste triunfara en el balotaje. Lo más importante es continuar con la lucha e incrementarla, cosa que será por descontado, ya que el ajuste será cada vez más profundo  Y si en Venezuela sucede algo similar, no busquen culpables en los rivales políticos, sino en la situación real que están padeciendo los venezolanos. Creo que ahí encontraran la respuesta.

Pd: No puedo evitar la sonrisa al leer la expresión "izquierda peronista", es casi como pedir un helado caliente...

Saludos  

FACUNDO 

El fin del productivismo trucho

Por Máximo Merchensky

(Desarrollista en el PRO y miembro del Grupo Manifiesto)

20/11/2015 | Perfil.com

Durante más de una década, el relato presumió de propiciar un modelo productivo de matriz diversificada. La verdad es que, como balance del ciclo kirchnerista, tenemos al final un modelo estatista y fiscalista, de matriz subsidiada y capitalismo de amigos. Entre sus más extraordinarios logros se cuenta haber pasado del inicial crecimiento a tasas chinas con tipo de cambio alto y superávit gemelos, al actual escenario de déficit récord y retroflación: una combinación de inflación, recesión y retraso cambiario, en el marco de una sostenida fuga de divisas.

En los comienzos del modelo (etapa Remes/Lavagna), el productivismo pareció un discurso atractivo. La idea de recuperar la producción local, luego del fracaso de la experiencia neoliberal del menemismo (con su sesgo importador, anti industrial y anti productivo establecido en la paridad uno a uno, fuertemente retrasada), tenía asidero. Había un tipo de cambio alto fruto de la devaluación; inflación controlada por la depresión de precios, tarifas y salarios; y una aceptable capacidad ociosa fruto de varios años de capitalización gracias al dólar barato de la Convertibilidad.Pareció que estaban dadas las condiciones para reconstruir el aparato productivo diezmado durante los noventa.

Pero el gobierno empezó a subsidiar el consumo antes que preocuparse por la inversión (curiosa idea productiva). A recalentar la economía y alimentar la inflación.  A mentir con las estadísticas oficiales. A atropellar al Banco Central. Y a partir de cierto punto, se empeñó en ofrecer un compendio de mala praxis en materia de política económica: altísima presión fiscal; maraña de subsidios cruzados; controles de precios y las obvias distorsiones de precios relativos; déficit y emisión descontrolada, cepo cambiario y media docena de tipos de cambio (pero fuerte retraso del tipo exportador); regulaciones, registros y todo tipo de trabas a las actividades económicas; deterioro de la calidad de los servicios públicos; un Estado caprichoso y altamente ineficiente; y un largo etcétera.

El productivismo resultó, en definitiva, la excusa para una parafernalia de estatismo berreta, populismo ramplón, abusos de poder, corrupción y capitalismo de amigos, a los que la sociedad dio la espalda en las últimas elecciones. Frente al ocaso de esta idea, vale la pena recuperar el concepto más abarcador del desarrollismo

Algunas reglas del desarrollismo clásico argentino, formulado por Frondizi y Frigerio hace más de cincuenta años, nos indican:

1) La prioridad de la política económica es la inversión, pública y privada, interna y externa; 2) El Estado no debe intervenir en la economía con regulaciones, precios máximos, cupos, cuotas o registros que desalientan la inversión; 3) Todos los precios y tarifas (incluidos los salarios y el tipo de cambio) deben tender a sincerarse; 4) El rol del Estado en la economía es fijar prioridades estratégicas para la inversión; 5) El tipo de cambio alto sólo debe/puede ser un colchón de protección mientras se generan condiciones de competitividad sistémica en la producción local; 6) Cada peso que se gasta en el Estado es un peso que se sustrae a la inversión, por lo que debe optimizarse el gasto público y bajar la presión fiscal; 7) El respeto de las instituciones (i.e. INDEC, Banco Central, Poder Judicial) es clave para ofrecer garantías de seguridad jurídica y reglas de juego claras y estables al capital.

Quizás uno de los rasgos centrales del kirchnerismo haya sido el cinismo con el que impostó posiciones caras al progresismo argentino (productivismo, justicia social, derechos humanos, antiimperialismo, anticapitalismo, etc.) para legitimar y llevar adelante un gobierno populista e irresponsable. El gobierno entrante tiene la oportunidad y la responsabilidad de devolvernos al terreno de la normalidad institucional y macroeconómica, como punto de partida para una política seria de desarrollo económico y social.  Después del fin del productivismo trucho, este desafío será un verdadero control de calidad para medir cuánto aprendió la dirigencia argentina del fracaso de las recetas neoliberales y populistas.

 

Diario LA NACIÓN CONSECUENTE

SIEMPRE JUNTO A LOS GENOCIDAS Y REPRESORES

No nos extrañó la editorial del diario La Nación del día 23 de noviembre, ya que en ella es coherente con su historia de ser, como parte de ellos, voz de los poderosos, represores y genocidas. Dice "que deben quedar sepultadas de una vez para siempre las ansias de venganza" (venganza de quién, del pueblo contra los desaparecedores de 30000 de los suyos y apropiándose de 400 de sus hijos; y manteniendo un silencio que produce que a casi 40 años continúen desaparecidos tantos unos como otros)

Además plantea que hay que terminar con los juicios contra los genocidas, revocar las prisiones, dejar de perseguir a los jueces procesistas, y condena la decisión del TOF 1 de La Plata que, respetando la ley, decide revocar las prisiones domiciliarias de los genocidas. Finaliza exhortando a "terminar... con las actuales violaciones a los derechos humanos"

Ante esta repudiable editorial, como organismo de DD.HH. conformado por sobrevivientes de los Campos de Concentración y exterminio que funcionaron en nuestro país durante la última dictadura genocida, sólo queremos aclarar: 

1) en nuestros 31 años de existencia y más, desde que salimos de los Centros Clandestinos de Detención buscamos JUSTICIA, no venganza

No sólo por lo que vivimos sino por nuestros compañeros y el pueblo argentino. Justicia que le permita elaborar una memoria que sea basamento en la construcción de un país sin ninguna forma de opresión ni explotación, país por el que dieron su vida nuestros 30000 compañeros

2) que enjuiciar, condenar y encarcelar genocidas NO es violar los DD.HH. sino hacer justicia. Violar hoy los DD.HH. es perseguir, reprimir e inclusive matar a los que salen a reclamar por sus derechos ausentes (tierra, trabajo, vivienda, salud, educación, medio ambiente)

3) nos presentaremos ante la justicia para que se determine si la redacción del diario La Nación con su editorial no violó las Convenciones de Prevención del Delito de Genocidio, de Crímenes de Lesa Humanidad y del Derecho de Gente

JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS POR TODOS LOS COMPAÑEROS

JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS EMPRESARIOS PARTICIPES Y CÓMPLICES DE LA DICTADURA

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS

PORQUE LUCHAMOS NOS DESAPARECIERON, PORQUE APARECIMOS SEGUIMOS LUCHANDO

ASOCIACIÓN DE EX-DETENIDOS DESAPARECIDOS

 

Comunicado de prensa  de Justicia Ya La Plata

Pero lo que pretende el Diario La Nación, bajo el paraguas del resultado electoral del último domingo, es no solo la reivindicación del terrorismo de estado y la impunidad de los genocidas procesados y los ya juzgados, sino también ocultar que el genocidio fue impulsado por los grupos del poder económico que planificaron y financiaron el golpe a favor de una política que los beneficiara a costa de la miseria para nuestro pueblo y que el golpe no hubiera sido posible sin la complicidad de muchos medios de prensa, como lo fue sin duda el diario La Nación, que integraron parte de esta "pata" civil autora del genocidio. 

Una vez más el diario La Nación convoca a perpetuar la impunidad para los genocidas de la dictadura cívico militar instaurada en marzo de 1976. El editorial del 23/11 del diario de los Mitre mediante argumentos falaces intenta hacer creer que la justicia por la cual venimos luchando hace 40 años es venganza intentando influir para que no continúe la investigación y el procesamiento a los jueces que fueron partícipe del genocidio encubriendo las desapariciones, rechazando miles de habeas corpus y tomando declaraciones durante las torturas. Este editorial pretende tapar con tinta, al igual que lo hizo durante el terrorismo de estado, la desaparición de 30.000 compañeros y compañeras, la apropiación de más de 500 niños y niñas mediante el secuestro, la tortura y el asesinato de la mayoría de sus madres
El editorial del diario La Nación, además, ataca la decisión del TOF 1 de La Plata que en un fallo histórico condenó por genocidio a algunos de los miembros del Grupo de Tareas 5 a los cuales en virtud de los gravísimos delitos cometidos y comprobados en el juicio oral, les revocó la prisión domiciliaria

Los juicios se han logrado con el esfuerzo y la lucha popular y con el costo de la segunda desaparición de López y el asesinato de Silvia Suppo. Estos juicios a los que tanto teme el diario La Nación se hacen en base a la tarea la que llevan adelante los sobrevivientes y familiares, aún frente a la orfandad que produce el Estado al negarse a abrir todos los archivos que facilitarían enormemente la reconstrucción de la verdad histórica para lograr la justicia necesaria. El retardo del Estado en llevar a juicio a todos los genocidas, así como los beneficios extraordinarios de prisiones domiciliarias o excarcelaciones que muchos genocidas gozan, son también parte de esta construcción de impunidad por la que aboga este editorial.
Somos parte de la expresión de los avances en materia de DD.HH. que la lucha popular logró llevar adelante, no daremos un paso atrás, no retrocedemos, seguiremos dando batalla por sostener, ampliar y profundizar los derechos conquistados.
Los organismos de DD.HH., abogados y querellantes que conformamos Justicia Ya La Plata, al igual que lo hemos hecho siempre, contra la ley de auto amnistía desde la propia dictadura, contra las leyes de obediencia debida y punto final, contra la amnistía menemista, contra los juicios parciales y a cuentagotas, gobierne quien gobierne, seguiremos luchando por lograr que se juzgue y se condene a todos y cada uno de los genocidas, sean policía, militares, jueces, burócratas sindicales, miembros del clero, empresarios o dueños de diarios y que se los juzgue y condene por todos y cada uno de los compañeros secuestrados, torturados, asesinados o desaparecidos.
Las pocas condenas en relación a la cantidad de genocidas que perpetraron asesinatos, secuestros, desapariciones, violaciones y robos de bebes, lejos de configurar violación a los DD.HH. de hoy como lo señala este editorial, son algo de justicia reparadora del tejido social roto por la dictadura y por el contrario la impunidad que pretenden, así como el sostenimiento del aparato represivo, la utilización de la desaparición forzada y el gatillo fácil por motivos políticos o sociales, para mantener los mismos intereses que defendieron los genocidas a costa de nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos constituyen las verdaderas violaciones a los DD.HH. actuales.

JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS, POR TODOS LOS COMPAÑEROS

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS NO NOS RECONCILIAMOS

Justicia Ya La Plata

No es venganza

Se trata de memoria, verdad y justicia

Aún no terminó el recuento definitivo de votos y ya, desde las columnas editoriales de los voceros del poder económico más concentrado y entreguista, claman por “no más venganza”. Así llaman a la búsqueda de memoria, verdad y justicia por las responsabilidades políticas y materiales del terrorismo de estado, intentando retornar a la impunidad de la obediencia debida, el punto final y los indultos, aludiendo a una supuesta verdad ‘incompleta’.

Hay una verdad completa, que la historia y nuestro pueblo ya saldaron.

La verdad completa es que el terrorismo de estado significó la  brutal represión, racional y planificada  contra  nuestro pueblo y que tiene  un nombre  preciso: genocidio. Genocidio que impuso la desaparición de  hombres, mujeres,  jóvenes  , niños,  para sembrar el terror y  que  tuvo como objetivo  aniquilar el amplísimo movimiento obrero y popular  que se proponía  conseguir profundas  transformaciones en la Argentina. Por esto se buscó destruir todas las formas  de organización de los trabajadores y el pueblo.

La verdad completa es que el terrorismo de estado fueron los  campos de  concentración, la  desaparición, el  asesinato, la  cárcel, el  exilio,  el secuestro, la  tortura y el robo  de  niños, que destruyó miles de familias.

La verdad completa es que ese genocidio  fue impulsado por  los grupos del poder económico que  planificaron y financiaron el golpe a favor de  una  política que los beneficiara a costa de la miseria sistemática  para  nuestro pueblo.

La verdad completa es que en ese genocidio participaron las  patronales y dirigentes sindicales traidores que entregaron  cuerpos de  delegados, como en Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford;  la mayoría de la jerarquía de la Iglesia que los bendijo,  los jueces que los  ampararon,  los  políticos que  los  avalaron y  a los  grandes medios de  comunicación  que  les  lavaron la cara a todos ellos.

La verdad completa es que el terrorismo de estado fue la desaparición de los derechos políticos y democráticos de la mayoría de los argentinos, la metódica violación a sus derechos humanos.

Detrás de este reclamo de impunidad al terrorismo de estado se agazapan un nuevo saqueo al salario, un ataque a las paritarias y el derecho de huelga, la criminalización de la protesta y, en definitiva, un ajuste para descargar sobre los trabajadores y el pueblo los costos de una economía estancada y en crisis.

Repudiamos este burdo intento por restaurar la total impunidad a la dictadura genocida y sus cómplices civiles.

Convocamos a transformar la conmemoración del 40° aniversario del golpe de 1976 en un masivo repudio a estos intentos y la ratificación de nuestros reclamos de  memoria, verdad y justicia sobre los crímenes del terrorismo de estado

AEDD

 

Secretos de una hazaña

Jorge Fernández Díaz

LA NACIÓN | 24 de noviembre de 2015

El hombre de la hazaña cambió su destino el día en que descubrió el engaño de su padre. Franco Macri, un italiano de elogio parco, había preparado con detalle y rigor a Mauricio para comandar su holding, y finalmente había anunciado a toda la familia su retiro. Franco quería dedicarse por fin a la vida y al descanso, luego de décadas de intensa brega. Le organizaron una larga y afectuosa despedida, y el grupo se aprestó a recibir las órdenes del heredero.

Pero a poco de andar, Mauricio comenzó a notar que sus ideas por una u otra razón se desbarataban y que a veces sus directivas eran desoídas en los distintos niveles. Contrariado por ese misterio, inició una investigación. En el extremo final de esa madeja se encontró con la mano invisible que seguía gobernando las compañías: su padre había engañado a todos, sencillamente porque se había engañado a sí mismo; en realidad, no podía ni quería retirarse.

Nadie se retira de su obra ni de sus sueños. Fue entonces cuando Mauricio Macri entendió que no debía suceder al patriarca ni jugar su juego. Comprendió que debía partir y abrirse camino solo y muy lejos de aquella larga sombra rectora.

La consecuencia de ese empeño personal fue la conquista de Boca Juniors, que gerenció con éxito, para sorpresa de propios y extraños. Carlos Menem se percató de que aquel joven dirigente de fútbol podía ejercer el liderazgo político y creyó percibir en él un distinguido toque popular. Lo llamó y le dijo que podía convertirse en el nuevo conductor del peronismo: le proponía una carrera, tal vez una instrucción, quizás una tutela.

Pero Mauricio no creía en tutelas, en empresas de otros ni en fuerzas tradicionales: declinó la propuesta y siguió por su cuenta y riesgo. Su partido nace de las hogueras de 2001, cuando se instala en la Argentina la certeza de que todos, absolutamente todos habían fracasado. Esa formación es integrada, en primer lugar, por no-políticos, por tecnócratas sin ideología y también por peronistas desencantados. Desde sus inicios, Néstor Kirchner detectó en Mauricio Macri un antagonista peligroso. Hay que reconocerle fino olfato al marido de Cristina, puesto que el resto de la clase política tendía entonces a subestimar fuertemente al ingeniero. Néstor mandó a hostigarlo día y noche sin piedad. Eran las remotas épocas de la transversalidad y el ex presidente soñaba con colocar al kirchnerismo en la centroizquierda del tablero.

Necesitaba, para su malogrado propósito, instalar enfrente a un Aznar de bajas calorías, un centroderechista de referencia pero con partido vecinal, el enemigo deseado, un mero sparring para el campeón. Pero había que vigilarlo de cerca, no fuera que el pibe creciera y les pegara un buen susto.

Macri se entrevistaba con todo el arco y trataba de aprender el oficio, pero caía a veces en la tentación de transformarse en lo que Néstor pretendía. Aunque de vez en cuando emitía mensajes de simple profesionalismo gestionario, de desprejuicio total y de insólitos desmarques: era mucho más liberal que conservador, confraternizaba con peronistas y con progres, y coincidía punto por punto con la defensa republicana de los radicales. Alguna vez señalé en este diario que si Pro no se inscribía en una tradición, por default siempre sería la reencarnación de Álvaro Alsogaray. Un jovencísimo Marcos Peña me vino a ver al café Roma: estuvo discutiendo conmigo una hora y media sobre la imposibilidad de adoptar tradición alguna y sobre la importancia de fundar algo completamente nuevo. Sin mentores, ni liturgias, ni pasado. No me convenció, aunque me hizo sentir un poco viejo.

La conversación siguió en la oficina de Jaime Durán Barba: el gurú aceptaba únicamente la chance de que Mauricio reivindicara a Arturo Frondizi, brillante estadista fallido e ídolo máximo del ingeniero. Puertas adentro, Pro gozaba con su carácter incómodo e inclasificable. Un partido del siglo XXI que construía de abajo hacia arriba, que resistía las categorizaciones clásicas y que, por lo tanto, los veteranos no alcanzábamos a decodificar.

Cuando ganó las elecciones de 2011, la Presidenta lo llamó por teléfono a Mauricio y le dijo: "Te felicito, ahora quedamos vos y yo". Scioli no entraba en su horizonte. Menem, Néstor y Cristina: los tres líderes peronistas vislumbraron que ese advenedizo venía para quedarse y que estaba para las grandes ligas

La chavización que operó la patrona de Balcarce 50 empujó luego a Macri hacia el radicalismo y hacia el peronismo disidente, colectivos en los que encontró interlocutores y coincidencias. Nunca se sintió parte de una lucha entre peronistas y antiperonistas, ni entre progresistas y neoliberales. Siempre pensó, al igual que Laclau y Sebreli, que la disyuntiva del momento era populismo o república. La construcción del Frente Cambiemos obedece a esas coordenadas candentes.

Pro se atrevió, durante esta década, a disputar con el peronismo los segmentos más carenciados del país, y esto resultó toda una novedad. Se equivocan quienes afirman que el triunfo de Macri despertó la alegría de los más pudientes y las lágrimas de los más postergados. Eso hubiera sido muy conveniente para el folklore justicialista, donde está grabada para siempre la famosa anécdota de Ernesto Sábato en 1955, cuando los doctores celebraban la caída de Perón y las modestas empleadas lloraban en la cocina. Nada de eso ocurrió esta vez: María Eugenia Vidal destronó a la corporación del conurbano al captar el voto de los pobres.

Durante la feroz campaña del miedo que instrumentó la Casa Rosada en las últimas dos semanas, pudo constatarse que en muchos hogares de clase media alta y decididamente alta los jóvenes empleados del Estado o estudiantes universitarios se plegaban al antimacrismo, mientras las mujeres dedicadas a la limpieza (todas habitantes del conurbano profundo) no sólo votaban por Macri, sino que colocaban su triunfo en la cadena de oraciones de sus parroquias. No se puede llegar a la Presidencia de la Nación sin el voto de los más humildes en un país que tiene 14 millones de personas bajo la línea de la pobreza

Los kirchneristas se equivocaron al no combatir al verdadero Macri, sino a la caricatura fantasmal que ellos mismos habían inventado: lo acusaban de hablarles a los ricos (cuando lo oían también los pobres), de defender la dictadura (cuando jamás tuvo nada que ver con ella) y de ser un privatizador serial (cuando en la ciudad llevó a cabo una política de Estado presente). También se equivocó el Gobierno al decir que era el candidato del establishment: varios miembros del "círculo rojo" quisieron presentarle su pliego de condiciones y Macri, sin complejos y porque los conoce de sobra, los sacó carpiendo. Scioli, en cambio, les otorgaba de antemano todo lo que le pedían. Vaya paradoja.

El triunfo de anteayer es en cierta medida revolucionario: demuestra que un argentino puede crear de cero un partido político, ganar un bastión importante, gestionarlo contra viento y marea, articular desde allí una alianza nacional y quedarse con el premio mayor. Nadie lo había logrado. Mauricio Macri deberá probar ahora que es capaz también de robustecer la gobernabilidad, administrar generosamente la coalición, negociar las políticas de Estado, restaurar las instituciones, desarmar la bomba económica sin que los carenciados sufran. Y eludir las conjuras destituyentes que siempre acechan a los mandatarios no peronistas

No bastará, para semejante desafío, con su épica personal ni con su partido inclasificable. El ingeniero construyó pieza por pieza un prototipo, que funcionó a escala local. Necesitaremos verlo evolucionar en las pistas del gran escenario para saber si levanta vuelo. Habrá que vigilarlo de cerca y criticarlo sin empachos si se equivoca, dado que en sus manos quedó la chance de una alternancia, la renovación peronista y la recreación del sistema de partidos políticos

Lo que hay en juego es mucho más que la epopeya de un hijo desafiando el ardid de su padre. El partido único de poder, momentáneamente derrotado, espera un error para volver y quedarse para siempre

Antonio Mas Mas (El gallego) video

  Todavía se escucha cuando el gallego gritaba....

¡¡ libertad para Mas Mas y todos los demáaaas !!!

La vida de Antoni Mas se apagó el 28 de agosto de 2003 en María de la Salut, donde había nacido en Mallorca 1947  y emigrado junto a sus padres y su hermana a Uruguay en 1952, con apenas 5 años de edad Un verdadero  símbolo del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN)- pasó en la cárcel trece años, desde 1972 hasta 1985. Allí, junto al capitán Martínez, otro guerrillero tupamaro, se convirtió en el "trofeo para la tortura de la dictadura", como lo glosó con motivo de su fallecimiento Daniel Rey, otro de sus correligionarios que tuvo emigrar tras estos duros años de represión a Holanda.

 Por eso y a pesar de las agachadas  todavía....

se escucha, se escucha  ARRIBA LOS QUE LUCHAN  como el GALLEGO MAS MAS!!!!

https://vimeo.com/37518911