"Al comprender que era el único sobreviviente del naufragio, se sintió huérfano de la humanidad"
Días atrás no enteramos de la muerte de Michel Tournier escritor francés que editó su primera novela Viernes o los limbos del Pacífico, una variación sobre Robinson Crusoe de Daniel Defoe. Y, justamente quiero referirme a ella mirándola a la sombra del mundo actual
En la novela de Defoe, Robinson llega a una isla remota y desierta, lo desconocido despierta en él angustia, siente que todo se le escapa de control y comienza a fijar límites, fronteras para sentirse seguro. Robinson necesita darle nombre a todo, ordenarlo según sus esquemas para conquistar la nueva tierra que habita
Pasados una veintena de años de absoluto aislamiento, Robinson rescata a un aborigen de una isla cercana de morir a manos de una tribu caníbal. Le llama Viernes, por ser el día de la semana en que lo rescata, y lo convierte en su esclavo.
La historia de Daniel Defoe, es una metáfora ideal para ayudarnos a entender sobre la sociedad en que vivimos y sobre nosotros mismos. Ante todo, sobre cómo miramos y nos relacionamos con el otro, sobre lo qué nos está pasando, y qué hacer con ello.
Al igual que Robinson Crusoe, la sociedad y nosotros seguimos mirando a Viernes como un esclavo; sin reflexionar que nosotros mismos en el mundo global nos vamos convirtiendo, en un Viernes Moderno
En la novela de Michel Tournier, "Viernes o limbos del Pacífico", Tournier revisa el mito de Robinson, aportándole a éste una nueva dimensión. Incorpora cambios cronológicos, en el enclave de la isla donde transcurre la historia y, en el tratamiento y carácter de los personajes. Convierte a Viernes en protagonista de la historia. Un día el amo, descubrirá la necesidad de respetar el punto de vista de Viernes, y hacerle su hermano a quien hasta entonces era su esclavo.
Tournier nos enseña el significado de la cultura y de la sociedad para llegar a entender al hombre y su forma de relación con el entorno y el verdadero sentido de la humanidad.
Viernes o los limbos del Pacífico nos muestra que la sociedad en la que vivimos está influenciada por nuestra cultura y muestra la manera de comportarnos. Robinson Crusoe tiene que aprender a vivir en soledad y en situaciones extremas, hasta que llega un araucano a su mundo y lo convierte en su esclavo. Tras una serie de eventos comprende la verdadera esencia de la convivencia humana sin importar la cultura.
La soledad hace que el hombre se quede sumergido en el pasado, como le pasa a Robinson que en pasado tenía una existencia y un valor considerable y el presente no valía más que como fuente de recuerdos, una fábrica del pasado. Tournier resalta con claridad que la consecuencia de la soledad es que el hombre llegará a dudar de su propia existencia.
La discriminación que existe hace que los hombres no nos desenvolvamos en plenitud con nuestro entorno y nos contrarresta el efecto de ayudarnos mutuamente, y que la presencia del otro es fundamental para el individuo y es irremplazable sin importar la raza, (o condición social)
Viernes para Robinson es toda la humanidad reunida en un solo individuo y este individuo proporciona todos los sentimientos de la humanidad que un hombre proyecta a todos los que viven a su alrededor
Tenemos que tratar de no implantar en el otro nuestra forma de pensar o vivir, sino complementarnos, ya que sin 'el otro' no existe la vida
El desenlace de la historia de Defoe, Robinson consigue embarcarse de regreso a Inglaterra, y abandonar lo conquistado
De alguna manera se refleja en la obra de Defoe, nuestra vida diaria, porque enseña cómo es que las personas rompen leyes, las normas y actúan a su manera dentro de la misma sociedad, esta relación con nuestro mundo actual
En la narración de Tournier, por el contrario, cuando le surge la oportunidad de retornar decide, sin vacilar, quedarse en la isla Speranza, una isla convertida en un territorio fecundo y repleto de oportunidades.
Hoy, nos llevan a estar obsesionados por un desmesurado afán de eficacia y control. Siempre ocupados y preocupados para lidiar con cuanto se nos impone, normativas, reglamentos, consumismo, nuestras ideas y teorías, etc. y, borramos de nuestra mira la relación con el otro, sea ese otro, familia, amigos, pueblos originarios, migrantes, etc. No somos capaces de acoger todo lo que ese otro nos pueda aportar y enseñar.
Qué hacemos en medio dentro de los contextos o colectivos de los que formamos parte?, acaso esperamos que alguien venga a nuestras playas y nos recate? Parece ser que nos resignamos a permanecer en nuestra "isla", en lugar de construirla juntos y con nuestras propias manos.
Sería esperanzador pensar que el mismo ejercicio de reconstrucción de la historia realizado por Michel Tournier, lo pudiéramos hacer nosotros en la intervención social, cambiando la mirada y comprometiéndonos a reescribir los relatos de los que formamos parte, si nos arriesgáramos a ponernos en juego en primera persona. Sólo así conseguiremos poner punto final a las tendencias asistencialistas y a los tecnócratas que ansían encontrar en nosotros una tierra propicia donde asentarse.
Quizás necesitamos autoconvencernos de que queda mucho por hacer y que es posible todavía, que aún podemos diseñar el futuro que queremos y no ser meros espectadores o víctimas de lo que está sucediendo, sino protagonistas responsables.
Si consiguiéramos volver la mirada, quizás tuviéramos una segunda oportunidad.
Un ejemplo: Los otros
Maldonado proyecta vender el predio del asentamiento Kennedy
La intendencia de Maldonado, luego de realojar el asentamiento Kennedy ubicado en Punta del Este junto al Club de Golf, iniciará un proceso para vender esas 65 hectáreas que tiene un alto valor en el mercado.
"La idea es mejorar la vida de los pobladores", dijo Alejandro Lussich, director general de Vivienda, Desarrollo Barrial y Salud. (El Observador).
Esos otros son unas 475 familias que se los trasladarán a una zona cercana donde deberán construir sus propias viviendas con materiales que aportará el Ministerio de Vivienda.
Esta noticia de desalojos, ni otras, en la misma zona no tuvieron la difusión que debería de los medios alternativos, ni de los grupos, partidos, organizaciones de izquierda, fuera o dentro del FA.
Hace 10 años estos asentamientos no existían (Nueva Esperanza, Los Eucaliptus y los Kennedy), dijo el dirigente nacionalista y jerarca de la intendencia. A su vez la intendencia de Maldonado confía en poder concretar los realojos canto antes para mejorar las condiciones que viven, 2.600 familias que están en asentamientos.
Nadie de los aguerridos defensores populares le ha prestado la más mínima atención. Estas familias son 'los otros'
De que valen entonces todos los 'ismos', 'foquismos', ni los 26 ni los 25 y teorías rimbombantes cuando estamos tan lejos de la realidad?
Nos hemos quedado en la isla de Robinson Crusoe de Defoe. A los 2600 viernes, no los consideramos dignos de representar.
Realmente no hemos tomado conciencia de que somos sobrevivientes del naufragio y nos falta humanidad.