Hoy se discute acaloradamente si lo mejor sería
la renuncia o el referéndum revocatorio
Nicmer Evans
Notiminuto, Caracas, 9-2-2016
¿La renuncia de Maduro o qué?
El presidente Maduro y su gobierno, producto de la ruptura con las políticas esenciales de Chávez, y en un profundo extravió ante la necesidad de tomar decisiones eficientes y eficaces producto de la crisis económica que vive el país desde hace 3 años, ha llegado a una encrucijada definitiva: ni su propia gente cree que él pueda ya, producto de la falta de credibilidad y confianza, ser parte de la solución a los graves problemas del país, al menos que se haga a un lado, y permita la recomposición de las fuerzas políticas dentro y fuera del chavismo.
La oposición desde siempre, tanto contra Chávez como contra Maduro, han accionado mecanismos fuera o dentro de la Constitución para lograr salir de lo que ha sido la ruta definida por el pueblo venezolano ante la crisis de la 4ta República, pero hoy, incluso quienes forman parte de la 5ta República, conscientes de la depauperación política y el aceleramiento del deterioro después de la muerte del presidente Chávez, y ante la necesidad de rescatar lo que queda del capital político que aún se preserva, discuten acaloradamente si lo mejor sería la renuncia o el referéndum revocatorio.
Mientras tanto la oposición incorpora otras dos herramientas constitucionales: la enmienda y la constituyente, vías aparentemente rápidas para una salida compleja desde el punto de vista político.
Si me tocara asesorar al chavismo, entendiendo a éste como un sector político que va mucho más allá del gobierno de Maduro y del PSUV, lo primero que le recomendaría es que no se dejara arrebatar su propia existencia, demostrada el 6D del 2015, cuando más de 2.5 millones de chavistas decidieron castigar al gobierno de Maduro desde la abstención, el voto nulo o el voto castigo, demostrando su autonomía a pesar de la ausencia de Chávez.
El chavismo aún hoy es más de 8 millones de venezolanos, pero un tercio de ellos decidió decirle a Maduro el 6D que están arrechos con un gobierno que engaña, que no representa sus intereses y al cual ya no le tiene confianza, y hoy, a dos meses de esa expresión, son aún más los que se han sumado a ese chavismo crítico, sin ataduras emocionales sino racionales, que comprende que la lealtad es principalmente hacia el propio pueblo venezolano.
Lo segundo que le recomendaría, es que fuese protagonista de su propio logro, y asumiera que para la reconstrucción de las fuerzas chavistas hoy divididas por el mal gobierno y mala conducción política de Maduro y su corresponsable terna: Diosdado Cabello y Cilia Flores, se pidiera la renuncia del presidente Maduro principalmente como una lección ética que garantizaría allanar el camino para una poderosa rearticulación de la fuerzas chavistas que en unas próximas elecciones tenga posibilidad de decirle algo distinto al pueblo venezolano y siga siendo una opción por años para la política de nuestro país, a pesar de los errores de estos últimos tres años.
La tercera recomendación es que si esta exigencia ética para la reconstrucción del chavismo a partir de la renuncia no logra concretarse, entonces, evocar al Chávez de Maisanta, y en el marco constitucional, asumir la bandera de la convocatoria a un referéndum revocatorio sería no sólo lo más democrático sino lo más consecuente con el propio chavismo, pero un revocatorio sin medias tintas, sin trabas burocráticas, sin tecnologías electorales mal utilizadas para torpedear lo que es un clamor nacional.
Si después de todo lo anterior, la obcecada obsesión por el poder se resiste ante lo que es evidente para el bien del país, estoy seguro que el pueblo, en el marco de la Constitución, seguirá encontrando mecanismos para terminar imponiéndose, como siempre lo ha hecho.
MAREA el 16 de febrero
El 16 de febrero MAREA Socialista tendrá la audiencia que fue postergada por la Sala Electoral del TSJ en diciembre, para seguir luchando por el derecho constitucional de poder participar políticamente con tarjeta propia, después de haber sido cercenado ese derecho por el CNE en las elecciones del 2015. Pido prestar atención a este caso, ya que creo que podrá convertirse en un referente de lucha democrática contra el totalitarismo político de una secta que pretende controlar todos los hilos del poder en Venezuela, con la complicidad de sus aparentes enemigos.
fuente Correspondencia de Prensa - Ernesto Herrera
Ausencia de justicia para asesinados durante protestas 2014 ratifica existencia de impunidad estructural en Venezuela
10/2/16
Cuando se cumplirán 2 años de los primeros tres asesinatos del grupo de 43 personas que perdieron la vida en el contexto de manifestaciones durante el año 2014, la ausencia de justicia, en la gran mayoría de los casos, refleja las dificultades de la justicia en el país, que en la práctica ocasionan la existencia de una impunidad estructural en Venezuela. Se habla de la existencia de impunidad estructural cuando la actuación, de los diferentes órganos del sistema de administración de justicia, de manera articulada o no, genera en un alto porcentaje la no sanción de los delitos y violaciones de derechos humanos.
Al revisar los sitios web, tanto del Ministerio Público como del Tribunal Supremo de Justicia, se constata que la mayoría de los casos se encuentran en fase de investigación y juicio. Si bien algunos de los presuntos responsables se encuentran privados de libertad, la ausencia de sentencias definitivamente firmes en casi todos los casos, nos obliga a afirmar la carencia de justicia, lo cual favorece que hechos similares puedan repetirse.
Por otra parte, el Informe de Gestión Anual 2015, presentado recientemente por el Ministerio Público ante la Asamblea Nacional, no informa sobre el adelanto del conjunto de los casos reportados, contabilizados en 43 víctimas por la propia Fiscalía, 32 de ellos civiles y 10 funcionarios policiales y militares.Esta opacidad en el acceso a la información forma parte del conjunto de situaciones que promueven impunidad en el país.
Si bien todos los delitos y violaciones de derechos humanos deben ser sancionados, estableciendo diferentes mecanismos de reparación a las víctimas, la conmoción nacional generada por las 43 personas que perdieron la vida en el contexto de la conflictividad iniciada a comienzos de febrero de 2014 debió haber motivado un especial interés de las autoridades por resolver todos y cada uno de los casos, sin discriminación alguna, garantizando el debido proceso para las personas imputadas.
En su momento diferentes altos funcionarios, incluyendo el presidente Nicolás Maduro, adelantaron públicamente responsabilidades por los hechos, violando los principios de no intervención en el Poder Judicial y presunción de inocencia que forman parte del derecho humano a la justicia. La propia Fiscal General de la República, doctora Luisa Ortega Díaz, en una comunicación enviada a Amnistía Internacional en febrero de 2015 afirmaba que las protestas eran motivadas por “planes políticos injerencistas” y que las personas muertas y lesionadas eran producto de acciones violentas con fines políticos, lo cual evidenciada la ausencia de independencia del Ministerio Público para llevar a cabo las investigaciones con imparcialidad, transparencia y autonomía.
La impunidad en delitos y violaciones de derechos humanos es utilizada por el Ejecutivo Nacional como herramienta propagandística para la criminalización de la crítica a su gestión. Omitiendo su responsabilidad de impartir justicia y sancionar a los responsables, los esfuerzos oficiales se han canalizado en intentar capitalizar políticamente los crímenes, incluyendo aquellos donde se han señalado a funcionarios policiales y militares como responsables.
El informe presentado por el propio Ministerio Público en febrero de 2015, afirma que en un caso, el del obrero Elvis Rafael Durán De La Rosa (29), falleció producto de politraumatismos tras impactar contra un alambre colocado en la Avenida Rómulo Gallegos de Caracas, diferentes voceros del Ejecutivo Nacional y el Sistema Nacional de Medios Públicos afirman insistentemente la existencia de asesinados por “degollamiento” durante las protestas. Otros lamentables hechos de conmoción también se mantienen sin resolver con objetivos similares, como por ejemplo las muertes ocurridas durante los hechos del Golpe de Estado de 2002 o el asesinato del Fiscal Danilo Anderson o sucesos más antiguos como el Caracazo
Este uso propagandístico de la impunidad, por quien debería garantizar el correcto funcionamiento del sistema de administración de justicia, es inaceptable en una sociedad democrática.
En opinión de Provea la impunidad, junto con la pobreza, constituyen las violaciones de derechos humanos más preocupantes del país y agudizan otras problemáticas, como la violencia e inseguridad ciudadana
El irregular funcionamiento del sistema de administración de justicia afecta especialmente a los sectores más vulnerables del país, quienes no tienen la capacidad económica o el acceso a los medios de comunicación para hacer frente al abuso de poder cometido por funcionarios policiales, cuerpos de investigación, fiscales, tribunales y centros penitenciarios del país
Cualquier proyecto de fortalecimiento de las instituciones democráticas del país pasa, necesariamente, por una profunda reestructuración de las condiciones en que los ciudadanos acceden a su derecho humano a la justicia.
Ante un nuevo aniversario se repetirán los discursos oficiales sobre la voluntad de hacer justicia. Sin embargo, los familiares de las víctimas –del 2004, del 2002, del Caracazo o de La Masacre del Amparo- y el país siguen esperando que se sancione a los responsables materiales e intelectuales
Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA)
El vigente Amor Eficaz en Camilo
Por: Freddy Gutiérrez Trejo | |Aporrea
La acción política, por los tiempos que corren, está muy disminuida. La ausencia de causas legítimas que la determinen, la falta de valores, principios y reglas que sean rectores, y el pragmatismo delirante que se ha apoderado de ella, la han llevado a la plutocracia, el nepotismo, y el exhibicionismo, entre otros pecados capitales que lesionan su alma. No es que antes no los hubiera, pero ahora se han extendido de tal modo, que su presencia se hace dominante.
En tales circunstancias, se hace imprescindible entender la fuerza de la ruptura con esos ditirambos que enrarecen la política; valorar la asunción del compromiso con planteamientos rectores esencialmente distintos a los que hoy prevalecen; poner de relieve la comprensión del riesgo que implica una conducta diferenciada; y resaltar el sacrificio que puede acarrear la acción política determinada por el impulso en la búsqueda de un hombre y una sociedad, realizándose para alcanzar estadios superiores en la ruta civilizatoria. En esta línea, es que emerge el nombre de Camilo Torres Restrepo y su testimonio. Entonces, volver de nuevo a escrutar su vida tiene una vigencia descomunal.
En Camilo Torres hubo una fuerza que lo motivó a la asunción de los actos que movieron su existencia. Hubo una constante en la razón de su vivir: El Amor Eficaz. Cualquiera podría decir que el amor no necesita calificativos, sin embargo, adopta un carácter diferente en el testimonio que pervive en el tiempo, toda vez que se trata del acto de amar, no sólo como el deleite o regocijo que se experimenta como un hecho individual y autocontemplativo, sino como una expresión de amor al prójimo que se traduce en solidaridad.
Se trata, en el decálogo del imperativo cristiano, de "amar al prójimo como a sí mismo." Quien no se ama a sí mismo no puede amar a nadie y nadie puede dar lo que no tiene, pero si puede dar lo que tiene, como acto infinitamente generoso. En otras palabras, aún teniendo a Camilo como el mismo sujeto, la exteriorización de la idea podría ser: Amo porque tengo amor y lo doy, y tengo amor porque, por ustedes, el amor me ha sido dado.
Visto en otra clave, pero sustantivamente con la misma legitimidad de una causa política, Ernesto Guevara de La Serna tuvo un pronunciamiento que se conoce universalmente: "Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor"
Es el acto amatorio que deriva en resultados, tanto para sí mismo, porque se hacen tangibles en el cosmos interior, los regocijos por la dación de amor, como por la cristalización derivada de los actos y de las obras que los ojos ven y la piel palpa, porque en el otro, el amor traducido en obras ha sido recibido. Hecho mágico gratificante en la dación y recepción del amor.
Pero no sólo es así para el dador que experimenta la grandeza de la dación, sino que también lo es para el sujeto singular o plural que es receptor de la acción de amar. En ese movimiento donde el principio y el fin del amor no tienen racionalidad explicativa, se convierte en hecho esplendoroso cuando se trata de un pueblo amado y al mismo tiempo pueblo amante. Ser amante y ser amado al mismo tiempo. Esa sinergia mágica en Camilo, hace que haya una razón para vivir, y para morir, que también es vivir. Todo, impulsado por la eficacia del acto de amar.
Es preciso entender que no es, de ninguna manera, el amor banalizado, vacío de contenido, usado para la ocasión y olvidado enseguida. Desafortunadamente, así se ha impuesto la expresión amor en el desenvolvimiento de la política minúscula que, a mi entender no es política, pero si es mercadería del te doy para que me des, de la lista de los deberes y los haberes, de la puja en la subasta para ver quién da más.
En cambio, el amor como entrega es el que no espera recompensa, pero su vitalidad es tal, que es capaz de abrir la carne para la explosión de un nacimiento, o de abrir la mente para dar a luz canciones, poemas y composiciones, o de romper la tierra para que la hierba y las flores se hagan paso, que es, en definitiva, crear vida que, a su vez es recreadora de vida en un movimiento incesante e infinito.
Entonces, el político para que sea tal, debe encarnar una ética que provoque disidencias o concurrencias, pero está codificada como plataforma de elaboración del hombre y la sociedad en un proyecto por el que se apuesta sin reservas. Asimismo, debe tener una épica, que por su naturaleza no es futura, que no se relaciona con un plan, porque es el resultado de un diario vivir despojado de la palabra hueca, sin farándula, y un existir con la espiritualidad convencida y convincente de que el verbo se hace carne. Palabra con compromiso provisto de esencialidad.
Así comprendida la política, es sustancialmente el amor eficaz al que aludía Argimiro, que era el seudónimo de Camilo Torres cuando se hizo luz en Patio Cemento, San Vicente de Chucurrí, Departamento de Santander, Colombia. Bajo ese entendimiento, entonces, no es aceptable que las cosas de la política sean convertidas en productos de la mercadotecnia televisiva. Por contrario imperio, la concebimos edificándose sobre la base de ese amor eficaz que impulsado por un movimiento continuo y sin fin, se entierra y al mismo tiempo se eleva en la dialéctica de la existencia plena
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