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FALTÓ EN EL PASADO, FALTA AHORA, PERO HABRÁ MAS GUEVARISMO (8)

Cuba y el Che. La ruta mágica”.  de  Torres, ya fallecido, fue uno de fundadores del MLN-T, y un protagonista directo y de primera línea en algunos aspectos cruciales de los primeros tiempos. Dejó reflexiones muy serias sobre la experiencia tupamara, y más en general sobre las experiencias guerrillera en el continente, que pueden ser compartidas o no. Pero más allá de menciones puntuales, lo que no veo es, ni que se recupere y continúe su planteo, o que se lo refute. De los temas que él planteó, simplemente no se habla. “

Se transcribe del primer capítulo del libro:

Otro aspecto de no menor importancia, y que marcó al conjunto de los intentos fracasados, es el número de víctimas que, de hecho, aquellas experiencias produjeron. Si bien es cierto que hasta la fecha no se ha realizado un cálculo global de víctimas, que por otra parte resulta muy difícil, las estimaciones que pueden hacerse a partir de diferentes fuentes superan los cientos de miles, con mayor o menor número según cada país y cada experiencia llevada a cabo

Pero a esa cantidad aterradora hay que agregar todavía al análisis de los aspectos cualitativos que distinguen a una parte de esos cientos de miles de individuos aniquilados por los ejércitos represores. Es que, dentro del total, cayeron definitivamente miles de combatientes que pueden ser calificados, sin cometer exageraciones ni errores, como partes integrantes de las cabezas políticamente más lúcidas en cada uno de los países. Vale decir que estamos señalando el costo en capital social que podría haber resultado decisivo para implementar otro futuro en cada caso y también para orientar a las generaciones siguientes

El cuarto aspecto que merece especial destaque es que, como consecuencia de las experiencias guerrilleras llevadas a cabo, surgieron, y se consolidaron por largos años, sangrientas dictaduras militares que arrasaron con las tradicionales instituciones democráticas, con las organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles, impulsando e imponiendo, de paso, planes económicos neoliberales que tuvieron como resultados el incremento de la pobreza, la marginación de grandes sectores de las sociedades, la inequidad social a todos los niveles, el exilio y el terrorismo de estado como metodología, y finalmente los discursos y las medidas económicas que no eran otra cosa que las que impulsaban las grandes multinacionales y los países centro del poder económico mundial.

(Jorge Torres. Cuba y el Che. La ruta mágica - Fin de Siglo, 2007)   -  Fernando Moyano

En las notas 6 y 7 hemos intentado refutar las aseveraciones de Torres del punto 4,  donde   considera de que las guerrillas fueron responsables de los golpes terroristas de estado.

Aplicando el método marxista de análisis, en el caso el materialismo histórico a los golpes de estado oligárquicos y  prohijados por el imperialismo (británico y yanqui), surge nítidamente cientos de golpes de estado en América Latina, cuyas causas hay que encontrarlas en las grandes crisis periódicas del capitalismo, por ejemplo, en 1880, 1929, 1958, 1973 y en la necesidades de dominación del imperialismo de los países latinoamericanos  por materias primas, mercados y zonas estratégicas;,  y en la segunda mitad del siglo XX,  el imperialismo desarrolla en el plano económico el neoliberalismo, y en lo político-militar la Doctrina de la Seguridad Nacional,  los Santa Fe I-II –III y IV, las Escuelas de la Américas (Formación ideológica y entrenamiento militar), Plan Conintes en la Argentina,  el Plan Cóndor, el Plan Colombia, los escuadrones de la muerte, el paramilitarismo,  las guerras de baja intensidad, “guerras sucias”, “guerras contrainsurgentes” “ guerras antisubversivas”,  “Guerras contra el terrorismo”, etc., donde el “enemigo” no son solamente los grupos revolucionarios,  sino  las luchas sindicales y estudiantiles, el avance de frentes populares y  movimientos religiosos e indígenas  cuyos objetivos se refirieran a la justicia social. Los ejércitos de las dictaduras se convirtieron en ejércitos de ocupación interna con campos de concentración, tortura sistemática, violaciones de todo tipo de derechos humanos, generando  la “institucionalidad del terror”.

En esta nota intentaremos refutar las consideraciones de Torres acerca  de que los intentos fracasados  gestaron, la “aterradora” cantidad  de cientos de miles de  víctimas y la calidad de víctimas consideradas “cabezas más lúcidas”.  Siguiendo Torres  en su concepción de lo que es válido el éxito y es desechable el  fracaso, evalúa los costos del capital social y sus  resultados, como si la revolución fuera una empresa en el mercado socialista. Torres considera textualmente “Vale decir que estamos señalando el costo en capital social que podría haber resultado decisivo para implementar otro futuro en cada caso y también para orientar a las generaciones siguientes”, o sea que  no se tendría que haber  desarrollado la guerra de guerrillas (otro futuro en cada caso) y dejarles a las generaciones siguientes otro camino.

Apliquemos nuevamente el método, materialismo histórico a los intentos revolucionarios armados de la clase trabajadora que trajeron como consecuencia de la derrota, un martirologio e inmensos sacrificios.

Iniciemos con la primera gran derrota del proletariado en el  levantamiento de “La Comuna de París” y la primera revolución rusa de 1905

Resultados del levantamiento de la Comuna: 30 mil parisinos murieron, 50 mil fueron arrestados, fusilamientos, deportaciones, etc.  París fue puesta bajo ley marcial durante cinco años y fue ilegalizada la Primera Internacional. El movimiento obrero francés brutalmente reprimido durante años. La Primera Internacional prácticamente dejó de existir, la mayoría de sus dirigentes muertos, presos o en el exilio.

Resultados de la primera revolución rusa de 1905: 15 mil muertos, 18 mil heridos y 79 mil encarcelados. Los años de reacción tras la derrota, debilitaron a la clase obrera organizada. El Partido Socialdemócrata de Lenin reducido a la sobrevivencia.

En setiembre de 1870,  Carlos Marx, medio año antes de la Comuna advierte que la insurrección  sería una locura. En abril del 71,  al ver el carácter insurreccional de los acontecimientos,  dirigida por anarquistas,  blanquistas,  internacionalistas y pequeños burgueses  escribe:”…qué iniciativa histórica y que capacidad de sacrificio tiene estos parisienses…” la historia no conoce todavía otro ejemplo de heroísmo semejante”. Marx escribe de la Comuna: “El París de los obreros, con su Comuna, será eternamente ensalzado como heraldo glorioso de una nueva sociedad. Sus mártires tienen un santuario en el gran corazón de la clase obrera. …”

Marx sin ocultar al proletariado ni uno solo de los errores de la Comuna,  considera: “Naturalmente sería sumamente cómodo hacer la historia universal si la lucha se pudiese emprender solo con infalibles probabilidades de éxito”  “Los canallas burgueses de Versalles  plantearon ante los parisienses la alternativa: aceptar el reto a la lucha o entregarse sin luchar: la desmoralización de la clase obrera en este último caso habría sido una desgracia mucho mayor que el perecimiento de cualquier número de líderes” (Cartas de Carlos Marx a L. Kugelman)

Lenin en Enseñanzas de la Comuna escribe  el 23 de marzo de 1908: “… el proletariado jamás debe olvidar que, en determinadas condiciones, la lucha de clases adopta la forma armada y de guerra civil; hay momentos en que los intereses del proletariado exigen un exterminio implacable de los enemigos en combates a campo descubierto. El proletariado francés lo demostró por primera vez en la Comuna y el proletariado ruso le dio brillante  confirmación en el alzamiento de 1905.  No importa que estas dos magnas sublevaciones de la clase obrera hayan sido aplastadas. Vendrá una nueva sublevación ante la cual serán las fuerzas de los enemigos del proletariado las que resultarán débiles y ella dará la victoria completa al proletariado socialista”

“El proletariado no tiene otra escuela que el de la lucha. Clase explotada, clase oprimida, clase por definición de vencidos,  es en los reveses donde aprende a vencer; solo el hecho de alzarse y actuar, es ya en cierto sentido, una victoria y sus sensacionales derrotas equivalen a veces, en la historia, a fecundas victorias.  Así, ocurrió en 1905.  (El año I de la Revolución Rusa – Víctor Serge)

ALGUNOS EJEMPLOS DE GENOCIDIO DE LAS DICTADURA TERRORISTAS DE ESTADO EN AMÉRICA LATINA

GUATEMALA: desde la caída de  J. Arbenz (1954)  hasta 1996; desaparecidas y asesinadas unas 200 mil personas. HAITÍ: DESDE 1971 – 1986 - Dictadura de Papa Doc y Baby Doc: 30 mil desaparecidos y asesinados y unos 500 mil exiliados

PARAGUAY: Dictadura de Stroessner. Cuatro mil asesinatos  y otro tanto de prisioneros

REPÚBLICA DOMINICANA: Invasión de marines (1965) y caída de J. Bosch, mueren varios miles de dominicanos

BOLIVIA: 1966-1968 tras el golpe militar entre 3 mil y ocho mil personas fueron ejecutadas por paramilitares y gobierno. Golpe de García Meza produjo en un año 500 asesinatos políticos

CHILE: 1973 -1990, la Comisión Retting calcula entre asesinatos y desapariciones unas tres mil personas y decena de miles arrestadas y campos de concentración

ARGENTINA: 1966-73 Y 1976-1983, los organismos de DDHH calculan entre 20 y 30 mil asesinados y desaparecidos con unos 500 campos de concentración

EL SALVADOR. 70 mil muertes COLOMBIA: Millones de personas entre desaparecidos, asesinatos, en combates, desplazados, exiliados, refugiados, etc.

CONCLUSIONES

La mayoría de las organizaciones que asumieron la resistencia y una estrategia de poder a los golpes terroristas de estado tenían los objetivos de la revolución y  la causa más hermosa que haya engendrado la humanidad: el socialismo, la eliminación de la explotación del hombre por el hombre

El imperialismo y las oligarquías cómplices a través de las dictaduras terroristas de estado colocaron a los pueblos en la encrucijada de la sumisión o  la  lucha.  

 Movimientos  conscientes y organizados del movimiento popular optaron por el camino de la lucha armada, la fase superior de lucha en dictaduras terroristas de estado y en algunos casos, combinaron con  métodos de lucha legales bajo democracias burguesas tuteladas, restringidas  o limitadas.

El número de víctimas de cada proceso fue dispar, y tuvo carácter genocida en algunos países   (Colombia, Perú, Nicaragua, Guatemala y aún El Salvador) donde se tuvo dominio territorial de zonas por parte de las fuerzas revolucionarias y eso fue posible, debido que grandes sectores de la población acompañó las luchas.

Las mujeres y hombres que ofrendaron sus vidas en esas luchas viven en el corazón del movimiento popular, como precursores de la definitiva liberación. ¿O acaso no viven en el sentimiento de los pueblos los grandes derrotados militarmente como Che Guevara, Camilo Torres, Santucho, De la Puente Uceda, Lobatón, Enríquez, Sendic, Gatti, Marighela,  Turcios Lima, los Peredo,  Marulanda Vélez, Reyes, Cerpa, etc.?

¿No son las capas medias las bases electorales y sociales de las derechas y centroderechas y sin embargo, por la atracción  sublime de la causa justa del socialismo de sus filas surgieron la mayoría de los jefes revolucionarios, dispuestos a traicionar sus propios intereses y pasarse a la filas de la clase trabajadora, que los recoge en su seno?  ¿No enaltece a la clase trabajadora, que miles de miles de sus mejores hijos se ofrendaran por la causa del socialismo?, ¿es que los guerrilleros derrotados de los últimos cincuenta años denigran o enaltecen la lucha por el socialismo? ¿No se sacan enseñanzas de sus luchas?

No se tendría que haber luchado con esos métodos, dicen algunos. ¿Debía de lanzarse la lucha con una póliza de triunfo asegurado? ¿No era que en una revolución de verdad se triunfa o se muere? ¿No murieron? 

¿Tendríamos que haber pasado el período de las dictaduras terroristas de estado solamente tirando volantes, editando un periódico clandestino, algún sabotaje, redes clandestinas, haciendo alianzas con burgueses progresistas,  juntada de firmas, concentraciones, marchas, paros generales por la restauración de libertades democráticas, acciones políticas  por la liberación de presos políticos, dentro de los límites o en el borde de lo permitido?

La insania  del imperialismo y sus cómplices, en un capitalismo decadente,  con su desarrollo técnico militar de destrucción masiva, con el desprecio por los pueblos  a base de bloqueos y todo tipo  de hostigamientos, de invasiones e intervenciones (Afganistán, Irak, Siria, Yemen; Libia, Paraguay. Honduras, Venezuela, etc.),   donde la población sucumbe cada vez más  en proporción mayor que los combatientes, con sus más de 100 bases militares y flotas intimidatorias recorriendo los mares alrededor de los continentes,  descartan toda ilusión de salida pacífica.   Los precursores señalan un camino, está en nosotros recorrerlo, lo que no tenemos derecho a recorrerlo sin combatir y eso implica para la clase trabajadora en su proceso de liberación,  a “vadear un vasto lago de sangre”                                                                                                                                                                                                                                    

Próxima entrega: La Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) 1967 en Cuba. Síntesis del guevarismo