Por Jorge Ciasullo
Correo de los Viernes 632 - 15/7/16
“Ancap se quiere deshacerse del avión que Alur S.A compró en 2012 por U$S 385.000 y que hasta ahora ha costado otros U$S 500.000 por uso y mantenimiento. Considera que ahora ya no lo necesita, y la aeronave pasa más tiempo en el hangar que en vuelo. Sin embargo no encuentra ninguna institución que lo acepte y se haga cargo de mantener sus gastos” (El País 10 de julio de 2016)
Cuando en el transcurso del año 2011, el entonces Presidente de Ancap Raúl Sendic, y el Gerente General del organismo Leonardo de León, lanzaron la idea de la compra de una avioneta por la empresa Alur, recibieron fuertes cuestionamientos, basados, fundamentalmente, en que la situación financiera de la empresa entonces (y ahora) no justificaba, realizar ese gasto. Como también, porque las distancias entre la planta y la capital bien podrían cubrirse en automóvil, o aún, si fuera de real urgencia, contratando vuelos privados, todo lo cual resultaría menos oneroso.
Pero se insistió, intentando justificar la compra con declaraciones que trascribió el diario El País (22.11.2012): “El presidente de Ancap, Raúl Sendic, informó que el ente tiene un acuerdo con el Banco República, Antel y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) para el traslado de autoridades y personal en este avión.”
“También utilizarán el avión las empresas que funcionan en la órbita de Ancap, como por ejemplo Alur, que contratan servicios de privados y de la Fuerza Aérea, para traslados de autoridades y personal a diferentes puntos del país y de la región.”.
“Se acordó que Mujica, realice fundamentalmente vuelos internos con este avión y deje de utilizar un helicóptero de la Fuerza Aérea, con el que se ha desplazado en reiteradas oportunidades”.
Se llegó a justificar por el Señor Sendic que el avión podía aterrizar en pistas de pasto, para trasladar al presidente Mujica, quien, para sus traslados utilizaba un helicóptero de la Fuerza Aérea, que tampoco requiere pistas de cemento. Seguramente el señor Sendic, quiso proteger los oídos del Presidente ya que convengamos, el helicóptero es muy ruidoso.
En definitiva Ancap, agregaba a sus funciones (lo que no está previsto en ningún lado), el traslado de autoridades, BROU, Antel, ASSE; Personal, etc. y faltaba más “viajes a la región, sobre todo a Buenos Aires que con el cierre de Pluna se nos complica” (Raúl Sendic, artículo citado).
Cualquier extranjero que, sin mirar los resultados económicos, sí el tamaño de la empresa Ancap y sus subsidiarias, su presupuesto, personal, infraestructura etc. consideraría adecuada la compra del avión, para trasladar lo más rápido y cómodamente posible a los ejecutivos de la o las empresas, que tanta responsabilidad tenían sobre sus hombros (no cabezas).
Si el extranjero observara luego los números de su resultado económico (ingresos- gastos fijos+gastos variables) de cualquiera de las empresas de Ancap, no podría salir de su asombro y más aún si constatara que sus administradores seguían en sus funciones.
Porque: ¿cuál era la situación financiera de Alur? Inicialmente, se acordó que Ancap pagaría (subsidiaría) por el biocombustible adquirido a Alur los costos de producción más un 5%, pero en función de la reprogramación acordada entre de León y Sendic, eso sucedió solamente en 2010. Un año después Ancap pagó por la producción los costos más un 35% y a partir de 2012 abonó los costos más el 10%, lo cual incrementó las pérdidas en Ancap.
Por supuesto que sí se importara el biocombustible, Ancap ahorraría millones de dólares, pero los sueños son sueños y además paga otro (el pueblo).
En una palabra, perdían y pierden Ancap, Alur, las plantas de cal, las plantas de cemento. La primera monopólica, la segunda un sueño imposible y las dos últimas, baste decir que empresas privadas que producen exactamente lo mismo dan resultados altamente positivos...
El hecho es que ahora y curiosamente, cuando el control de los vuelos de la aeronave pasó de la dirección de Alur (desde 2013 a marzo de 2015) a la Gerencia General de Ancap, su uso cayó estrepitosamente: 2013 – 113 vuelos; 2014 – 63 vuelos; 2015 – 21 vuelos. “Es un pasivo y la empresa tiene que deshacerse de él”.
Por supuesto que nunca voló en misión oficial, pero sí que llegó trasladando ¿a? : Buenos Aires; Rosario; Santa Fe, Villa Ocampo Posadas, Mendoza y San Juan en Argentina, Porto Alegre (Brasil) y Asunción del Paraguay (El País 10 de julio 2016).
Esperemos que aparezca una empresa interesada en comprar un avión con tanta historia, historia que los ciudadanos, así como la fiesta de la regasificadora, la recapitalización de Ancap y hasta el título de licenciado, su responsable, el señor Raúl Sendic, un día nos la cuente.
Sugerimos un título: historia de mis fracasos (que pagaron otros)