Envíopostaporteñ@ 1652

En vez teorías de la conspiración prefiero el materialismo histórico

“...lo que denuncias yo solo me lo explico asumiendo que todo el accionar guerrillero fue una manipulación maquiavélica que anda saber hasta dónde sube esa rosca. Todos fuimos engañados, todos somos el negro de Queimada... Luchando por algo que siempre estuvo controlado y digitado”. Fragmento de un comentario que le enviaron a Ricardo

Eso es el resultado de la “interpretación policiaca de la historia” o “teoría de la conspiración”, que explica todo por traiciones y traiciones de las traiciones. Todo es una intriga maquiavélica.

Es irracional, porque es una interpretación absurda que no solamente niega que existan “condiciones objetivas” que expliquen nada, también niega y además denuncia cualquier explicación, porque son todas mentiras deliberadas para esconder la existencia del complot.

Insultante. Yo siempre estuve contra la concepción foquista de la guerrilla, no de la guerrilla sino de esa distorsión, y no fui “engañado”. Pero nunca cometí la falta de respeto hacia los compañeros de decir que fueron todos tarados, “engañados” por una “manipulación maquiavélica”. No es cierto, tenían una concepción equivocada como nos pasa a todos, cometieron un error como nos pasa a todos, y en todo caso se engañaron a sí mismos como nos pasa a todos

Y es reaccionario, pues su resultado es desalentar toda rebelión porque no tienen sentido. Refuerza las cadenas ideológicas del oprimido y favorece al enemigo, confirma la idea de que cualquier llamado de rebelión o resistencia es el acto de unos mentirosos.

Podemos tener una visión crítica de la experiencia guerrillera y DEBEMOS tenerla porque se aprende los errores, y no hay experiencia humana que no tenga errores. Pero decir que esa experiencia fue una manipulación maquiavélica es una mentira y una estupidez. Hemos hablado suficiente de ese tema en relación a la guerrilla de los 60-70. Ahora aplican sea teoría al “negro de Queimada”, y es además racista. Quiero aprovechar la oportunidad para ver cómo y por qué el materialismo histórico rechaza la teoría de la conspiración.

Queimada, Gillo Pontecorvo 1969 está basada en algo que no pasó, los portugueses no tuvieron colonias en las Antillas. Pero también los objetivistas se toman libertades con la realidad. Hubo un recambio imperialista entre dos potencias de momentos diferentes, Portugal e Inglaterra. Hubo un cambio en las relaciones de la clase dominante local con esas potencias. Y un cambio en la capacidad de respuesta e iniciativa de la clase explotada. Eso sí pasó en América en el Siglo XIX, en lugar del negro José Dolores de Queimada podría ser el gaucho José Artigas del Río de la Plata. Por eso antes de entrar en la ficción veamos la realidad.

¡Por más que los filósofos le explicaran al negro esclavo que no se tenía que rebelar porque no podía ganar, el negro se rebelaba!”. Eso dice Ricardo. Eso es una mistificación.

La esclavitud negra existió en toda América, Sur, Norte, Central y Antillas, pero con distinta importancia y formas. En muchas partes (acá no) hubo “zonas liberadas”, palenques o quilombos formados por negros fugados, cimarrones. Palmarés en Brasil aguantó casi un siglo. En Colombia, Cuba, Panamá, Perú, las hubo menores. Acá hubo fugados. Pero realmente una revolución solo hubo en Haití.

No hubo rebeliones masivas de esclavos en las formaciones sociales de economías ganaderas como la nuestra, mucho menos de ganado cimarrón porque la diferencia entre el esclavo y el peón “libre” es mínima, y por eso tampoco hubo peones “libres” hasta mucho después. Pero tampoco es tan simple, fugados hubo en todas partes pero no en todas las formaciones económico-sociales de plantación hubo rebeliones. En EEUU, el Sur era de plantaciones. Hubo una guerra interburguesa entre dos formas diferentes de acumulación capitalista, una de ellas implicaba abolir la esclavitud por las razones que explica groseramente “William Walker” (papel protagonizado por M. Brando) en Queimada con el ejemplo de costo/beneficio comparado entre la esposa y la prostituta.

Lo que Willie no explica es que para que existan “trabajadoras sexuales libres” tiene que haber alguien que compre sus servicios, y a su vez saque su plata de algún lado. Tiene que haber un cierto desarrollo mercantil que también tiene que venir de algún lado, un producto. Pero la producción, apropiación y distribución significa una lucha social, y más aun la definición del producto a obtener.

En la guerra civil en EEUU, hubo un regimiento negro que peleó (a gatas lo dejaron) del lado norte burgués abolicionista, pero en la zona de la esclavitud negra ¡no hubo ninguna rebelión! No me digan que por los filósofos sureños, para entenderlo hay que ir al materialismo histórico y analizar los distintos aspectos de esa formación social, su desarrollo histórico e inserción.

Verdadera revolución de esclavos negros sólo hubo en Haití, aunque conatos hubo otros. Los cimarrones fueron la base inicial de esa revolución, pero apenas la base inicial. Todo esto podemos verlo en otro momento, acá estamos simplificando mucho, pero para algo servirá.

Antes de la excelente Queimada podríamos proyectar hoy ese mamarracho con Esmoris haciendo de Artigas. Pero cuando llegué a la escena de las negras bailando candombe en el campamento apagué la tele.

¡Dejemos los cuentos de cuarta para el cine de cuarta! Voy a tomar este ejemplo como punto de partida para ver cómo ocurría en la realidad.

Uno de los problemas de los quilombos, por ejemplo Palmares, era la enorme desproporción entre hombres y mujeres, al punto que hacían incursiones militares para secuestrarlas de algún lado. También tenían relaciones homosexuales.

Las fugas de esclavas eran mucho más escasas que las fugas de esclavos. Y no era debido a ningún filósofo. Es porque el “mundo objetivo” era muy hostil para la negra esclava pero mucho peor para la negra fugada, mujer y sola en ese mundo. El negro fugado no llevaba una mujer, ya bastante difícil es fugarse incluso hoy. Con hijos, ni hablar. Y los hijos eran inevitables porque incluso los Artiguistas -y Artigas- violaban mujeres.

José Dolores a quién han llamado “Negro de Queimada” se niega a fugarse si le facilitan la fuga, porque dice que si otro te da la libertad no eres realmente libre. Medio filósofo este José, quisiera saber si le preguntó a la mujer secuestrada y llevada al quilombo de Zumbi, y a la mujer que entraba libre a trabajar en el quilombo de William Walker, cuál prefería, o si quería quedarse esclava en la fazenda,

Sir William es un Lord Ponsomby cualquiera, pero ¿vieron la película? Está bien hecha, la hizo un tano que manejaba el materialismo histórico. Willie llega a la isla porque ya había habido allí una rebelión de esclavos negros encabezada por Santiago, esa rebelión no era un invento maquiavélico. Pero su contacto es con la burguesía comercial local blanca que quiere usar la rebelión negra para sus propios fines. Llega tarde, la rebelión fue derrotada y pudo ver como a Santiago le arrancan la cabeza en el garrote. Es entonces que busca un posible sustituto y encuentra a José. Como Pontecorvo (n. 1919, m.2006) se basa en el materialismo histórico y no la teoría de la conspiración, ve la lucha de clases y sus antagonistas. Las potencias imperialistas, la burguesía local, los trabajadores esclavos. Su esquema no es binario sino ternario. Las relaciones de dependencia, la economía de monocultivo exportador, el comercio internacional, la marina de guerra.

Poco después José entiende que fue manipulado, pero no se ofusca por su orgullo herido ni se queda 50 años lamiéndose las heridas, ¡oh, cómo me jodieron! Estaba de acuerdo en lo que hizo, le sirvió, lo tomó como una ayuda y aprendió. Después siguió por su cuenta, no se dejó manipular otra vez, e intentó continuar la revolución. Pero su gobierno provisional llegó a un callejón sin salida. ¿Por qué? No fue por ningún filósofo ni traición.

José no buscaba la “liberación nacional” de Queimada, eso dejáselo al burgués Teddy Sánchez, lo de él era revolución permanente. Primero asaltó un banco junto con Willie, pero después, cuando empezó a caminar por su cuenta, su idea no fue un foco guerrillero sino guerra de pueblo ejército de pueblo

Willie es un ideólogo burgués pero hace exactamente lo contrario a lo que dice Ricardo que hacen los ideólogos burgueses. No trata de convencer al esclavo de que no se puede revelar, sino que puede hacerlo, y lo hace de mil formas, es un experto en ese know how. ¿Por qué plantea las cosas así Pontecorvo? Porque leyó el Manifiesto Comunista y está aplicando la metáfora del Aprendiz de Brujo: la burguesía desata fuerzas que luego no puede controlar. Por eso, no es que José sea marioneta de Willie, Willie es la marioneta, y José aprende la lección y se desengancha. Plantea las cosas en términos de know what y know why. ¿Ir hacia dónde? ¡Ojalá todos sepamos ser el “Negro de Queimada”!

El problema de José son... ¡las condiciones objetivas! Queimada es una pequeña isla de economía dependiente exportadora, no ha vivido aún su revolución industrial. La base material de su revolución es aún demasiado estrecha porque las condiciones no han madurado, no puede internacionalizar su revolución porque las otras colonias exportadoras son competidoras de Queimada en una economía de monocultivo. Entonces, al llegar a ese límite, lo único que puede hacer José es dejar una enseñanza, negarse a pactar con sus carceleros, y plantear la lucha en términos históricos.“Dices que la civilización pertenece al hombre blanco, pero ¿cuál civilización, y hasta cuándo?”

Pontecorvo quería usar en la música un himno religioso, pero  Ennio Morricone le dijo: “¡Como vas a usar un himno religioso para esta película, no! Yo te hago un himno laico.” Es Abolição, que escuchamos cuando marcha el ejército de José con el pueblo hacia la capital. Tiene razón el otro tano, la religión es el opio de los pueblos. La teoría de la conspiración también.