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VNZL: El sofisma del antiimperialismo bolivariano

José Rafael López Padrino / Soberania.org 26/8/16

Cada vez que el régimen bolivariano percibe que se resquebraja el apoyo popular apela al fantasioso libreto del enemigo externo, de ser víctima de las confabulaciones del gobierno de WashingtonCon ello busca despertar un sentimiento nacionalista para reunificar su debilitada, fragmentada y desmoralizada militancia. Su discurso lo fundamenta en un falaz antiimperialismo que no trasciende más allá de una maniquea retórica y una crítica espasmódica a la política exterior de los EEUU.

Pero más allá de los desvaríos discursivos “antiimperialistas” y de las fantasiosas “confrontaciones” con el Imperio, el proyecto bolivariano ha asumido posturas entreguistas que superan con creces las posiciones nefastas de los gobiernos de Rafael Caldera (I,II), Carlos Andrés Pérez (I,II), Jaime Lusinchi, y Luis Herrera. Fue precisamente este proyecto antiimperialista y revolucionario quien firmó el “Tratado de la doble tributación”, el “Tratado de la propiedad Intelectual” y el único gobierno latinoamericano que ha firmado el “Tratado de Promoción y Protección de Inversiones” (TPPI)

Además, tanto el fallecido comandante galáctico, como el ungido Maduro han expresado su voluntad de permanecer en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI), del Banco Mundialinstrumento supranacional de dominación capitalista contrario a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. 

Esto aunado a la creación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) (13/11/2001), paraísos de explotación capitalista salvaje en el territorio nacional, cuya soberanía será cedida al control del inversionista extranjero. Igualmente, estos maleantes ideológicos institucionalizaron la precarización laboral en las empresas del Estado como nueva forma de relación laboral, y conculcaron los derechos sindicales a los trabajadores siguiendo las recetas neoliberales.

Resulta irónico e indignante que detrás de este falso discurso antiimperialista y soberano se gesta una política genuflexa y antinacional que persigue la entrega de nuestros recursos al capital extranjero a través de una nueva apertura petrolera y los convenios leoninos del Arco Minero del Orinoco. Estamos en presencia de un malévolo proceso de desnacionalización neoliberal de las actividades medulares de la industria petrolera y de minería plasmado en la figura de las “empresas mixtas bolivarianas

Estas políticas antinacionales han quedado al desnudo una vez más con la creación de una de “zona franca minera”, bajo control de la nauseabunda bota militar: el Arco Minero del Orinoco. Espacio territorial que se le ha cedido a más de 130 empresas, entre ellas a la Gold Reserve. Empresa depredadora del medio ambiente que tendrá derechos mineros al oro, el cobre y la plata en 18.000 hectáreas, incluyendo los depósitos de Brisas-Cristinas. Asimismo, esta empresa gozará de la exención de pago del impuesto sobre el valor agregado, impuesto de timbres fiscales, e impuestos municipales. Además, estará autorizada para exportar y vender su concentrado y barras que contengan oro, cobre, plata y otros minerales estratégicos fuera de Venezuela y mantener los ingresos de tales ventas en cuentas fuera del país en moneda norteamericana.

Igualmente llama la atención el silencio sepulcral del mal llamado ministerio de “Ecosocialismo” sobre las implicaciones medioambientales de la producción de oro por parte de la Gold Reserve. Cómo callar ante la depredación del medio ambiente traducido en la excavación de profundos cráteres, en la remoción de la cubierta vegetal y la utilización del cianuro, sustancia altamente tóxica que luego es vertida en los ríos de la región. Son una caterva de farsantes, cínicos y cómplices.

El Socialfascismo bolivariano insiste en su el carácter soberano y antiimperialista, sin embargo ha subastado al país al mejor postor a fin de complacer al proyecto hegemónico global, así como para obtener divisas para seguir financiando su bastardo proyecto militarista. El régimen del indigente mental de Maduro ha sido el más entreguista, servil y antinacional de todos los gobiernos en estos últimos años.

Nota Final

Sectores disidentes del chavismo han acusado a Maduro de neoliberal, de haberse apartado del legado antiimperialista del comandante eterno. Lamentablemente se olvidan que todas estas medidas “tipificadas como neoliberales-proimperialistas” forman parte del legado, pues fueron aprobadas por el Tte. Coronel durante su permanencia el poder. ¿De cuál legado antiimperialista pueden hablar?

 

 

LA NUEVA DERECHA

Por: 

PORREA

Lo dijimos hace muchos años (2000), La gran labor de Hugo Chávez fue la de desviar habilidosamente, con el cuento de revolucionario el proceso constituyente originario, hacia una constituyente derivada para relegitimar el viejo poder constituido, lo cual resultó dramático y terrible pues se viene modificando la estructura del capitalismo estatal venezolano rentista y populista, hacia un capitalismo globalizado, trasnacional que en la práctica ha entregado las riquezas del país a los conglomerados extranjeros y a medida que avanza el tiempo se consolida…

Existe un pueblo que sigue insistiendo en la necesidad de que la riqueza del país debe administrarse con honestidad y rectitud, más sin embargo, pareciera que la historia del país se repite de manera muy triste, hoy observamos como la "nueva" clase política que se califica de "revolucionaria", repite los viejo vicios del "punto fijismo". Nuevos ricos, nuevos contratistas, nuevos traficantes de influencia y nuevos corruptos que vieron en el llamado "socialismo del siglo XXI" la posibilidad real de seguir desangrando la economía del país, tal y como lo vienen haciendo.

El gobierno trata de ocultar lo inocultable, se sigue negando el nivel profundo de corrupción jamás visto en la historia de nuestro país, por aquello de los ingresos millonarios que obtuvimos a través de la renta petrolera.

No se quiere reconocer tanto pillaje, tanta impunidad, tanta vileza y donde el presidente Maduro de vez en cuando se refiere a la corrupción para lavarse las manos y seguir manteniendo su imagen que por mucho esfuerzo que la publicidad le haga su deterioro es imparable frente a las masas. Los discursos le han dado al presidente Maduro un efecto negativo, ante una realidad donde cada día que pasa el salario se menoscaba a la velocidad del sonido y es aquí donde es válida la observación de Kleber Ramírez quien en una oportunidad señaló:

"En estas condiciones ciertos políticos teorizan diciendo que debemos luchar por la perfectibilidad de la democracia, pero por supuesto, siempre en el sentido de las reformas, pero ellas son las que se pueden ir acumulando en las diversas etapas; ahora hemos llegado al final del ciclo, las reformas adquieren un sentido vacuo, en vez de entusiasmar producen reserva, porque la gente intuye que son cambios para que todo siga igual, cuando de lo que se trata es de realizar profundas transformaciones".

Al lado de estos temas que nada tienen que ver con el socialismo, hay otros que agravan la situación y que evita que nuestros pueblos puedan ser emancipados, pues esa misma clase política que hoy se encuentra en el gobierno es la que se presta de manera canalla e impía, para que las trasnacionales sigan saqueando la riqueza del país y ellos poder seguir cobrando sus comisiones respectivas, no importándoles la soberanía y el futuro de la patria.

LA GLOBALIZACIÓN ATRAPÓ AL GOBIERNO

En el campo de los que creemos que al país hay que darle un cambio profundo, en la búsqueda de un modelo civilizatorio distinto al socialismo y al capitalismo, ya se señala con argumentos que la globalización tiene atrapado cualquier proceso que intente la emancipación de nuestros pueblos y esto se debe a que los gobiernos que se tildan de "izquierda" sólo han servido para adaptar el capitalismo globalizado a las necesidades de las multinacionales, adecuando el plan globalizador sobre el manto hegemónico político-militar-económico del imperio del gran capital.

Prueba de esta situación se encuentra expresada en el Plan Colombia, el Plan Puebla-Panamá y el ALCA (IIRSA en Venezuela) que se vienen desarrollando en nuestros territorios silenciosamente sin oposición alguna, bajo la figura de acuerdos binacionales o la llamada "integración".

Estamos en lo que el gobierno llama socialismo del siglo XXI y además bolivariano, donde la cara del capitalismo más perverso se hace presente con sus trasnacionales y las llamadas empresas mixtas saqueadoras de nuestras riquezas, que junto a sus agentes del gobierno corrupto y negociadores hacen del Estado-nación un Estado corporativo para sus negocios respectivos que lesionan gravemente nuestra soberanía nacional, para continuar mostrándonos su desdeñosa mueca de vampiros.

Lo dijimos hace muchos años (2000), La gran labor de Hugo Chávez fue la de desviar el proceso constituyente originario, hacia una constituyente derivada para relegitimar el viejo poder constituido, lo cual resultó dramático y terrible pues se viene modificando la estructura del capitalismo estatal venezolano, rentista y populista hacia un capitalismo globalizado, trasnacional que en la práctica ha entregado las riquezas del país a los conglomerados extranjeros, conglomerados que son la expresión más salvaje del imperio del capital.

Es así como nace la nueva derecha en Venezuela, que supera la vieja derecha tradicional que aspira hoy día llegar nuevamente al gobierno con el llamado referéndum revocatorio y hacer cambios para que nada cambie.

Estos escenarios pueden llevar, a los que aspiramos transformar la patria, tanto a los sectores verdaderamente democráticos, patrióticos y revolucionarios a lanzar una plataforma o un programa que nos impida caer en la trampa que los grupos económicos y la alta jerarquía del PSUV, le tendió a los sectores populares que creían que el llamado gobierno bolivariano les iba a reivindicar en sus aspiraciones más sentidas.

 

La amenaza y la oportunidad del 1 de septiembre

Por:  | - escuela política - El Arado Y El Mar |

APORREA - Sábado, 27/08/2016 

El primero de septiembre está en el centro de las expectativas políticas, lo que ese día suceda marcará el futuro del país. Las piezas se mueven con nerviosismo, cada uno esconde y muestra a su conveniencia. Intentemos un examen del evento que nos permita comprender mejor lo que ese día pase. Exploremos.

Esta manifestación tiene relación directa con el referéndum, la batalla se traslada desde las oficinas del CNE, del cumplimiento de los requisitos, de las respuestas tardías a una toma de fuerza en la calle. Es decir, el 1 de septiembre está ligado a la intención de revocar al gobierno, a la búsqueda de reforzar al revocatorio, de presionar la fecha de la elección, pero también de endurecer otras vías.

El gobierno, que erró en el objetivo de la batalla contra el revocatorio, que en lugar de recuperar el apoyo popular se limitó a trabajar en los vericuetos legales, que en lugar de forjar un liderazgo en la calle resucitó a escarrá, ahora no encuentra cómo frenar el posible ascenso de la derecha externa.

Entonces, el 1 de septiembre es un episodio más de la pugna de la derecha del gobierno enfrentada a la derecha de la MUD, una batalla entre capitalistas. En el fondo, el revocatorio y la manifestación son componentes de la guerra por la transición, lo que se discute es quién administra el capitalismo, si el gobierno con su populismo o la oposición restringiendo al máximo la participación de los humildes en la renta.

Parece ser que ninguno de los dos bandos tiene capacidad para una movilización que asombre, ya pasaron los días del chavismo con Chávez llenando avenidas, ahora se prestigian los escenarios cerrados, acotados; y parece que la derecha perdió la capacidad de aquellas manifestaciones de abril.

Esta situación le da al 1 de septiembre una importancia crucial. Si la derecha externa consigue impresionar, por lo menos suficiente para lo mediático, si el gobierno no consigue disipar esa imagen de fuerza, entonces, la derecha externa escalará otro peldaño igual al de las elecciones del 6 de diciembre, habrá cambios de calidad, la situación dentro del gobierno será otra, y la relación con el gobierno de los demás factores políticos cambiará. Quizá ahora, bajo la presión, el gobierno deje el pragmatismo, la superficialidad, reconozca los errores y emprenda su rectificación, el camino de recuperar la pasión que otrora acompañó al Chavismo.

Ahora bien, si la manifestación es escuálida, si la derecha externa no consigue movilizar ni siquiera para llenar las tomas abiertas de la televisión, entonces su situación interna cambiará, el referéndum se alejará y las salidas violentas se acercarán, los liderazgos se moverán, las posiciones se revisarán, aparecerá el diálogo junto a la vía violenta.

Falta ver cuál será, en este caso, la actitud del gobierno: ¿volveremos a los llamados a diálogos, regresarán los pedidos de fechas del revocatorio, o es posible que el gobierno petrifique su posición y fuerce a una sustitución del liderazgo en la MUD?

Para los chavistas revolucionarios la situación en cualquier caso sigue igual: es necesario que el Chavismo entre en la batalla que hasta ahora escenifican dos facciones del capitalismo. El día que el Chavismo se dé cuenta que el Rondón de estos tiempos es el Socialismo, y que el Socialismo no es un asunto de retórica sino de cambios en la economía y la conciencia, ese día la batalla estará ganada.

 

 Protestar no es un delito, es un derecho

Carlos Nieto Provea 26/8/16

Quiero comenzar mis líneas de esta semana haciendo referencia al artículo 68 de nuestra Constitución Nacional donde se establece: “Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley. Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público”. Igualmente la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones en su artículo 36 nos dice “Todos los habitantes de la república tienen derecho de reunirse en lugares públicos o de manifestar, sin más limitaciones que las que establezcan las leyes”.

En uso de los derechos anteriormente citados, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha convocado para el próximo jueves primero de septiembre a una gran manifestación que han denominado la “Toma de Caracas” donde la  demanda central de la Jornada será la exigencia del Cronograma Electoral (20% de firmas para activar el referéndum revocatorio + Referéndum Revocatorio+ Elecciones Regionales 2016), enmarcada esta exigencia en la lucha contra el hambre y la crisis humanitaria.

Según el Plan Operativo que ha difundido la MUD se ha dejado claro que “Toda la Jornada, desde el desplazamiento desde el interior del país, la concentración en Caracas y el posterior regreso debe caracterizarse por el carácter PACÍFICO de la actividad. Incluso las provocaciones y agresiones oficialistas deben ser respondidas con firmeza desde nuestra postura pacífica, ejerciendo la No Violencia Activa”.

La organización de derechos humanos “Espacio Público” en una guía de derechos humanos sobre manifestaciones públicas señala lo siguiente: “A través de las manifestaciones pacíficas ejercemos el derecho a la libertad de expresión y exigimos el cumplimiento de los derechos. A través de estos actos se expresa en público, de manera individual o colectiva, y por medios no violentos, la insatisfacción, desacuerdo o indignación con hechos o situaciones que les afecten directamente o perjudiquen el interés público, exigiendo soluciones o cambios en el marco de una sociedad libre y democrática. Los Estados deben adoptar medidas para promover, mantener y fortalecer el pluralismo, la tolerancia y una actitud abierta con respecto a la disensión en la sociedad, y deben respetar y proteger por igual a los que expresan opiniones divergentes, impopulares o disidentes”.

La criminalización de la protesta se ha vuelto el pan nuestro de cada día en Venezuela, ante la avalancha de todo tipo de protestas, que ocurren en Venezuela día a día, el régimen no ha tenido una respuesta diferente a la represión y en muchos casos al encarcelamiento de los que ejercen el derecho de expresar su descontento y pensar diferente, desde ya vemos como los principales voceros del gobierno han alzado su voz criminalizando este llamado a la “Toma de Caracas” pretendiendo satanizar este llamado de la MUD.

Roberto Gargarella, abogado y sociólogo, profesor de “Derecho Constitucional” en las universidades Torcuato Di Tella y la Nacional de Buenos Aires quien ha estudiado el derecho a protestar dice sobre esto “Es la base para la preservación de los demás derechos, si esto falta hay razones para pensar que todo lo demás puede caer. Si esto no falta, uno puede reclamar por todo lo demás. En el núcleo esencial de los derechos de la democracia está el derecho a protestar, el derecho a criticar al poder público y privado. No hay democracia sin protesta, sin posibilidad de disentir, de expresar las demandas. Sin protesta la democracia no puede subsistir”.

Hay grandes expectativas por la “Toma de Caracas” el próximo jueves 01 de septiembre, hay un pueblo deseoso de manifestar su descontento ante la grave situación que estamos viviendo, un pueblo que clama por el respeto a sus derechos humanos,  las instituciones, la separación de poderes pero sobre todo el derecho a vivir en paz, ojala el régimen entienda que esta protesta pacífica es un derecho que tenemos los venezolanos para manifestar nuestro descontento con el caos que vivimos.

Me preocupa que el gobierno se esté preparando para una guerra, impacta ver en las autopistas a militares, carpas, armamento, etc. instalados desde ya como si fuéramos a vivir una gran batalla, les cuesta entender que va a ser un acto pacifico donde el 80 % de los venezolanos que queremos un referéndum revocatorio para salir por la vía democrática de este régimen, no entiendo cuál es el miedo de dejar al pueblo expresarse y manifestar su inconformidad.

El jueves 1 de septiembre ejerceremos nuestro derecho a protestar pacíficamente, junto a miles de venezolanos que como yo queremos un país democrático, donde se respeten a los ciudadanos y se garanticen nuestros derechos humanos, veremos la luz al final del túnel y como decía Gallegos en Doña Bárbara “Y el miedo dejo de ser el miedo, y volvió a ser Altamira”, nos vemos en la “Toma de Caracas”