Envíopost@ nº 614

LIBERACIÓN O DEPENDENCIA CONSIGNA CONFUSA

La consigna “liberación o dependencia” sigue apareciendo como radical y efectivamente fue enarbolada muchas veces por queridos compañeros de combate. Sin embargo dicha consigna no va para nada a la raíz social de los problemas y, por ello en vez de contribuir a la revolución social, reproduce la confusión.

La peor y la más nefasta de todas las confusiones: la nacionalista.

Escribo esto porque me parece triste y hasta funesto, que compañeros que quieren retomar las viejas luchas clasistas y revolucionarias en ambas márgenes del Plata y que dicen muchas cosas fuertes y correctas (como he leído recientemente en “Posta”) retomen esa consigna.

En primer lugar hay que dejar claro que la misma no es para nada una consigna clasista, revolucionaria que llama a abolir la explotación del hombre por el hombre. Todo lo contrario, es una consigna que en vez de situarse en la lucha de clases y contra la explotación social sitúa el centro del conflicto en los países y las relaciones entre los países.

Pero incluso a este nivel plantea las cosas mal, porque el imperialismo NO es una cuestión de países. El mundo capitalista y la opresión imperialista no pueden abolirse sin destruir al capitalismo mismo. 

En efecto sin destruir las bases del capitalismo seguirán habiendo todo tipo de opresiones imperialistas.

No se puede oponer liberación a dependencia, porque en el capitalismo todas las relaciones sociales son de dependencia, todas las relaciones entre países son imperialistas. Nadie es independiente y mucho menos los países.

Los países colonizados o neocolonizados son dependientes, como lo son también las potencias imperialistas.

La noción de dependencia, el invento de que habría países dependientes y otros no viene históricamente de los intelectuales burgueses de las Naciones Unidas y la CEPAL y sólo sirve para ocultar las verdaderas relaciones de explotación social y la responsabilidad misma del capitalismo en la miseria y el “subdesarrollo” (¡otro concepto de la misma gente!, que esconde más de lo que muestra).

A pesar de que combatientes revolucionarios utilizaron y utilizan dichos términos no se puede negar su origen y función burgués, típico de la izquierda socialdemócrata.

Se nos dirá que con esa consigna se esté queriendo significar que hay que destruir las relaciones de colonia, de país colonizado, etc. Pero jamás podrá destruirse en el capitalismo una relación de dependencia.

¿O se pretende transformarlo  en potencia imperialista? Cómo tal o tal populista ha pretendido en nuestros países.

¿Puede existir algún país que sea liberado?

¿Qué es para ustedes compañeros un país que no es dependiente?

¿Estado Unidos?

Sostengo que NO que esta utopía de “liberación” es producto de la ideología burguesa de “liberación nacional”. Esa liberación nacional supuestamente opuesta a la dependencia NUNCA ABOLIÓ LA DEPENDENCIA.

Al contrario esa liberación nacional fue en toda la historia del siglo XIX y XX la sumisión a otra dependencia y más precisamente la incorporación de ese país en otro bloque imperialista. Ese proyecto de liberación es burgués y contrarrevolucionario, porque termina siempre sirviendo a una potencia imperialista contra otra.

Todas las independencias nacionales de los siglos XIX redefinieron las fuerzas imperialistas, pero nunca crearon países liberados en sí. La independencia yanqui terminó en el imperialismo yanqui, la independencia del resto de América fue incorporada a la lucha de los imperialismos anglosajones contra el imperialismo español y en otras partes cada “liberación” se transformaba en una nueva “dependencia”.

También en el siglo XX las liberaciones nacionales fueron incorporadas en bloques imperialistas y a largo plazo no fueron más que recambios burgueses que reprodujeron las guerras imperialistas que tanto necesita este sistema de explotación que es el capitalismo mundial.

Está en la naturaleza misma del capital esa dependencia general, todo lo “liberado” se vuelve “dependiente” aunque en el “mejor” de los casos se pase a ocupar el papel de “nueva potencia” como podría ser hoy China.

¡Qué buen ejemplo China! ¡Brutal potencia imperialista y también dependiente! Y Estados Unidos mismo,¡ más imperialista que nunca y más dependiente que nunca!

Debemos abandonar para siempre a la burguesía esas consignas de mierda: en el capitalismo no hay lugar para ninguna liberación opuesta a la dependencia, por lo que dicha consigna sólo puede oponerse a la necesaria revolución social de destrucción del capitalismo mundial.