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POSTALINAS

La CTA Autónoma rechaza el acuerdo sobre

el impuesto a las ganancias

Desde la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma hacemos pública nuestra posición respecto a la pretendida “solución” encontrada en las frenéticas negociaciones mantenidas entre el gobierno y la mayoría de los legisladores nacionales en base al injusto impuesto al salario que sufrimos cientos de miles de trabajadoras y trabajadores.

En ese sentido, ratificamos que el hermetismo y la cerrazón del gobierno para discutir este tema sólo con quienes sostienen que los trabajadores debemos seguir pagando, trajeron como consecuencia una ley que mantiene como contribuyentes del impuesto al 80% de los trabajadores y trabajadoras que ya tributaban.

Lamentablemente, la conducción de la CGT avaló este procedimiento con resultados pobres para la mayoría de los compañeros y compañeras que están alcanzados por el impuesto. Estas consideraciones se deben a que:

·   No habrá actualizacióndurante todo el año próximo dado que la ley votada indica que la misma se pondrá en práctica desde 2018. Es decir, los aumentos salariales que los trabajadores/as logremos en paritarias para enfrentar la inflación real en 2017 retrotraerá la situación a valores similares a los actuales.

·  Las escalas votadas para efectivizar el descuento del impuesto al salario son insuficientes y no tienen ninguna relación ni proporcionalidad con el congelamiento distorsionador que se verificó en los últimos años.

·   Las alícuotas que se tomarán en cuenta para el descuento de cada categoría arrancan con una leve mejora para la primera de ellas (5%), pero luego los porcentajes votados para las alícuotas siguientes hacen que la mayoría de los trabajadores termine tributando más en caso de recibir un aumento salarial a partir de 2017, particularmente los que acuerden incrementos durante los primeros meses del año.

·  El aguinaldo seguirá tributando. La forma en que se acordó la liquidación del mismo traerá como consecuencia que el trabajador/a adelantará el pago del tributo para no sufrir descuentos elevados en julio y diciembre perdiendo contra la inflación real. Para nuestra CTA-A es una obligación evitar el cobro del impuesto sobre este rubro.

·   La inclusión de una parte de las horas extras en las deducciones habilitadas por esta ley producirá inequidades salariales entre quienes las cumplan durante días hábiles o domingos y feriados. Debe tenerse en cuenta que existen ramas de la producción y los servicios donde no puede dividirse o acumularse la prestación de dichas horas para evitar su pago pleno.

·  En el caso de hijos/as, se votó que serán deducibles sólo hasta los 18 años, lo que genera que una buena parte de los trabajadores/as casados pierda el supuesto “beneficio” de las nuevas escalas y alícuotas y comience a tributar como si no tuviera hijos/as.

·  El mecanismo para deducir una parte de lo abonado en concepto de alquiler es engorroso y no toma en cuenta el alto grado de informalidad y desproporción que existe en la relación entre dueño e inquilino en favor de los primeros.

Desde la CTA Autónoma reiteramos lo expuesto en el Senado de la Nación ya que estamos convencidos de que queremos un país con progresividad tributaria, donde quienes más ganan paguen más impuestos, donde se estimule el trabajo y la producción en lugar de la timba financiera, el juego y las actividades contaminantes.  Queremos un país para sus trabajadores y su gente y no un país que sólo le asegura alta rentabilidad a los bancos. Señalamos una vez más que el impuesto al salario es confiscatorio, ilegítimo y anticonstitucional. La Constitución Nacional, los Tratados Internacionales sobre la materia y la Ley de Contrato de Trabajo consideran que el trabajo en relación de dependencia y la remuneración del trabajador deben ser protegidos.

En este marco, creemos que esta es una lucha que no terminó con un acuerdo parcial como al que se ha llegado sino que por el contrario los trabajadores y trabajadoras y el movimiento sindical deberemos discutir nuevas estrategias para lograr su eliminación en el marco de una profunda reforma tributaria.

Pablo Micheli – Secretario General CTA Autónoma

José Rigane – Secretario Adjunto CTA Autónoma

 

¡¡¡ Vivan los compañeros!!!

Informamos que el  día 25 de diciembre de 2016 falleció el compañero Guillermo Gómez Canessa en  Montevideo, a los  73  años de edad.

Guillermo "El Turco" Gómez (Nº 2108 en el EMR Nº1) permaneció recluido desde 1976 hasta 1984 durante el período del Terrorismo de Estado.

 El colectivo de CRYSOL rinde homenaje a  este auténtico protagonista de la lucha del pueblo uruguayo y hace llegar sus sinceras condolencias  a sus familiares, sus compañer@s y amig@s.   

       ¡¡ Hasta siempre, TURCO!!

CRYSOL

 

Venezuela / A propósito de ser ciego

Pronósticos 2017:

PSUV perderá 21 gobernaciones y más de 290 alcaldías

 | Aporrea - 

En el medio de la peor crisis de la historia contemporánea de Venezuela, Nicolás Maduro comenzará su cuarto año de gobierno, desde un ambiente en el cual ni siquiera las encuestadoras más optimistas hacia su persona le otorgan dos cifras de apoyo popular.

De hecho, que los venezolanos hayan tenido que soportar en 2015 una inflación oficial de 180,9%, y en 2016 un índice de precios al consumidor que no debe ser inferior al 300%, es evidente que no podemos esperar algo mejor para 2017. Es más, el desastre cambiario y monetario, así como el evidente derroche de gasto público que habrá con fines de clientelismo político, asumiendo que habrá elecciones para gobernadores (postergadas ilegalmente por el Consejo Nacional Electoral –CNE-) y alcaldes, aunado con un escaso liderazgo de la dirigencia oficialista, y tomando en cuenta el alto rechazo de Maduro ante el pueblo, el partido oficialista, también perderá no menos de 21 gobernaciones y más de 290 municipios.

¿En qué me sustento para tales pronósticos? Pues, en los hechos similares que nos llevaron a la conclusión de la pérdida que tendría el gobierno sobre la Asamblea Nacional (2015), así como el haber señalado desde 2013 /1, el agravamiento de los indicadores políticos, económicos y sociales, ante la negativa del gobierno en rectificar el camino que había tomado sobre el destino del país.

Sabemos perfectamente que Maduro tiene un equivocado diagnóstico de la realidad social y del comportamiento político de los electores al momento de emitir su voto. Pretende que por el simple hecho de ser "beneficiario" de alguna de las misiones o que se ejecute o inaugure una "obra" (a veces sin concluir), el voto es automático. Maduro considera que entre miles y miles de egresados en misiones educativas, muchos de ellos, sin posibilidad de empleo, o (sub)contratados con promesas de mejorar en el futuro, esa gente votará por sus candidatos. Maduro equivocadamente, presume que por cada vivienda entregada tiene cuando menos dos votos para sus "seleccionados". Piensa que por entregar rutas de autobuses rojos o taxis, todos los usuarios de esos transportes serán votos endosados para su causa "revolucionaria", y lo único cierto es que mientras el salario y las condiciones de vida de la gente no mejoren, mayor será el repudio hacia sus políticas de gobierno, aunque éstas hablen de entregar el cielo.

Maduro nada habla para combatir la inflación. Contra ella, la única lucha que tiene es repetir con sus panegíricos el agotado e inútil discurso de la guerra económica, inventando cuánta teoría del caos o de la conspiración pasen por sus mentes, creyendo que los electores terminarán convencidos de sus fantasiosas historias, cuando la verdad, es que la gente, cada vez que va al mercado, sólo atina a decir: "esto ya no se aguanta", "aquí va a pasar algo".

Sobre eventuales elecciones, el madurismo perderá la mayoría de cargos de elección popular, y sólo juega a su favor, las propias divisiones internas en el seno de una oposición maltrecha, que salvo algunos liderazgos emergentes, tampoco representan a nadie, en virtud de que el pueblo votará contra Maduro, pero nunca a favor de quienes le adversan, situación que al parecer, no ha terminado de ser comprendida por la cúpula de la parapléjica Mesa de la Unidad Democrática (MUD), quienes, por cierto, también se niegan a ser sustituidos por rostros diferentes, más aún, cuando han tenido un año en donde abundan los fracasos y carecen de éxitos.

Para colmo, el CNE cierra las opciones de voto, y juega a la nefasta polarización, cuando niega a otras organizaciones, como por ejemplo, Marea Socialista, la certeza de poder existir en el plano de ser un partido político.

Igualmente, sí algo mantiene de pie al gobierno, además de los errores de la oposición, es un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que sólo funciona para los intereses de un poder reactivo, lleno de ególatras y temperamentalmente desquiciado en sus decisiones de orden político y económico, lo cual, sólo ha empobrecido a millones de venezolanos.

Ante tal realidad, ni porque el madurismo logre su propósito totalitario al intentar controlar todas nuestras acciones con un "carnet" o "tarjeta", semejante ambición será misión imposible en el plano de la lucha política, social y tecnológica, porque la verdad es que la escasez, la inflación y la gravedad de los problemas en el quehacer de nuestra vida diaria, no podrán cambiar el decurso de la historia.

Maduro, además se sumerge en el medio de fuertes disputas internas por el posicionamiento del poder contra el resto de sectores que le adversan dentro del contexto del PSUV. Tiene pulverizada cualquier decisión que pudiera cambiar el rumbo de su agonizante gobierno. Sólo jugará al caos y la explosión social, buscando la posibilidad de un (auto) golpe que le permita seguir "mandando" sin realizar elecciones, porque de realizarlas, la derrota está inscrita en su frente y en su cronología histórica.

Maduro se ha convertido en la figura política más rechazada del país, al punto que hasta Diosdado Cabello lo supera en las encuestas.

A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

¹ La solución a la crisis políticaAsamblea Nacional constituyente