Benjamin Netanyahu ordenó reducir
relaciones al mínimo con doce países
El País - 26 de diciembre
Como en 2014, la histórica relación entre Uruguay e Israel atraviesa problemas. El gobierno de ese país convocó a los embajadores de los países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU (entre los que está Uruguay) para apercibirlos por su apoyo a la resolución que el viernes declaró ilegales las colonias judías en zonas que también reclama la Autoridad Nacional Palestina.
Uno tras otro, los representantes de China, Francia, Rusia, Gran Bretaña, España (que preside el Consejo este mes), Egipto, Japón, Ucrania, Uruguay y Angola fueron visitando a sus interlocutores en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Jerusalén para una "reunión de clarificación", según fuentes diplomáticas consultadas por la agencia EFE.
Las fuentes explicaron que debido a que ayer fue Navidad —el diario progresista Haaretz comparaba la situación con "convocar a un diplomático israelí en Yom Kipur", el día más sagrado del judaísmo— algunos de los embajadores no se encontraban en el país, por lo que asistieron a la convocatoria sus segundos o encargados de negocios. Por Uruguay fue el encargado de negocios de la Embajada, Miguel Moro.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó a sus ministros que durante las próximas cuatro semanas, hasta que asuma como presidente de Estados Unidos Donald Trump, se abstengan de viajar a los 12 países que, como Uruguay, votaron a favor de la resolución de condena a los asentamientos judíos, así como de reunirse con representantes de sus respectivos gobiernos. La decisión es evidencia clara de la molestia (que tiene larga data) de Netanyahu con la Administración de Barack Obama. Netanyahu quedó muy molesto con Obama cuando este llegó a un acuerdo con Irán respecto al arsenal nuclear de ese país.
La oficina de Netanyahu también convocó al embajador de Estados Unidos, Dan Shapiro, con la intención de "reprocharle" la abstención de su país en la ONU, según el servicio de noticias Ynet. Como miembro permanente de la ONU, Estados Unidos podría haber vetado la resolución, pero no lo hizo. La convocatoria a Shapiro es algo sin precedentes en la historia diplomática de las relaciones entre Estados Unidos e Israel. Estados Unidos ha sido el principal aliado de Israel, desde que este país fue creado.
Uruguay también tiene una larga relación con Israel y votó a favor de su creación en la ONU, hace ocho décadas.
Aprobada por 14 a favor, ninguno en contra y la crucial abstención de Washington, la resolución exige el cese "inmediato" y "completo" de los asentamientos judíos en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este, e insiste en que la solución al conflicto de Oriente Medio pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto a Israel.
La resolución condujo a un choque frontal entre Israel y el presidente Barack Obama, al que Netanyahu ha acusado de "abandonar a su suerte" a Israel en una "resolución anti israelí vergonzosa".
Ayer, en su acusación más explícita, el primer ministro israelí dijo al comenzar la reunión semanal del Consejo de Ministros: "De la información que tenemos, no nos cabe duda de que la Administración Obama estuvo detrás de su gestación (de la votación), la apoyó, coordinó su redacción y exigió su aprobación".
Horas antes el ministro de Medio Ambiente, Zeev Elkin, reveló que había constatado con las autoridades de Ucrania que Washington le exigió el voto a favor, cuando el gobierno de Kiev se inclinaba por la abstención.
Los únicos países que no han sido convocados a "clarificación" han sido Venezuela y Malasia, con los que Israel no tiene relaciones diplomáticas, y Nueva Zelanda y Senegal, que no le han enviado un embajador. Estos cuatro países impulsaron la resolución después de que Egipto, redactor original, la retirase de la mesa del Consejo por presiones de Israel. Netanyahu llamó ayer a consultas a sus embajadores en Nueva Zelanda y Senegal y suspendió a este último país toda ayuda financiera, una medida también aplicada a cuatro organismos de la ONU.
La Cancillería uruguaya no hizo ayer comentarios
Apoyo a cancillería
La resolución domina la agenda política israelí, con llamamientos como el del ministro y líder de un partido procolonización, Naftalí Bennet, para anexar las denominadas zonas C de Cisjordania, que representan más de la mitad de Palestina.
En Uruguay, el diputado socialista Roberto Chiazzaro, que preside la comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara Baja, dijo a El País que "acá no hay ninguna sorpresa" porque Uruguay "hace muchísimos años" que condena los asentamientos judíos y propugna la coexistencia del Estado de Israel con uno palestino.
"Uruguay siempre ha tenido excelentes relaciones con Israel. Fuimos de los primeros países en reconocer la independencia de Israel. Este Estado siente que le está faltando el apoyo de Estados Unidos, que siempre lo ha apoyado. Respecto a nosotros, sería bueno que hubiera una rectificación israelí. No se ataca a los amigos porque los amigos nos hagan ver los errores que cometemos. El Estado de Israel está convencido de que en la región puede hacer lo que quiere y no es así", sostuvo.
La senadora nacionalista, Verónica Alonso, que integra la comisión de Asuntos Internacionales del Senado, dijo a El País que es verdad que los asentamientos no se ajustan a la legalidad, pero consideró que se debe ver el conflicto palestino-israelí "como un todo" que debe abordarse con una negociación que ponga "todos los temas arriba de la mesa" y que contemple la coexistencia de dos Estados. Alonso recordó que Israel "es la única democracia de la región" y que también deben condenarse los abusos de países como Irán
Cortocircuitos en la relación.
El mal momento en la relación con Israel viene pocas semanas después de que el canciller Rodolfo Nin Novoa visitara el país y de que recibiera el Premio Jerusalén que otorga la Organización Sionista del Uruguay. El canciller agradeció en ese momento la distinción y dijo que Jerusalén ha sido un lugar donde para muchas religiones han sucedido milagros, y ahora debe ser el lugar de "un milagro de paz que deben poder hacer los hombres" entre los pueblos de Israel y Palestina. En Israel Nin Novoa se reunió con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Otro mal momento se produjo cuando, durante 2014, el expresidente José Mujica consideró que las acciones de Israel en la franja de Gaza constituían un caso de genocidio. En parte para subsanar lo ocurrido, el nuevo gobierno nombró a Bernardo Graiver, funcionario judío, como secretario general de Cancillería.
Israel enfrenta a las potencias por condena de ONU a asentamientos
Diciembre 26, 2016 - El Observador
Una resolución del Consejo de Seguridad contra la política de colonización de Israel, apoyada por Uruguay, enfrió las relaciones a días de la salida de Obama
El gobierno de Israel reaccionó ayer domingo con vehemencia ante la histórica resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), que por primera vez desde 1979 definió como ilegales los asentamientos judíos en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este.
Con Uruguay como integrante de uno de los organismos más relevantes de la comunidad internacional, el tema generó, a nivel local y sobre fin de año, un distanciamiento entre la administración del presidente Tabaré Vázquez y uno de los socios claves de Medio Oriente
Pero el asunto tiene un alcance más global. Porque el gobierno de Israel trancó fuerte y envió distintas señales diplomáticas que enfrían sus relaciones con todos los países que apoyaron la condena a la política israelí de colonización, aprobada el viernes tras una inusual abstención de EEUU. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel convocó a todos los embajadores de los países del Consejo de Seguridad con los que tiene relaciones diplomáticas, entre ellos el de Uruguay, para presentarles una protesta formal por su voto a favor de una resolución contra los asentamientos judíos.
Se trata de los diplomáticos de mayor rango establecidos en Israel de China, Francia, Rusia, Gran Bretaña, España, Egipto, Japón, Ucrania, Uruguay y Angola. Ayer, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió de urgencia con el embajador de EEUU, Dan Shapiro.
Los únicos países que no fueron convocados a "clarificación" fueron Venezuela y Malasia, con los que Israel no tiene relaciones diplomáticas, y Nueva Zelanda y Senegal, que no tienen embajador. Pero a estos últimos dos igual se les hizo llegar la molestia.
La ofensiva diplomática promovida por Netanyahu también prohíbe a sus ministros que viajen al menos durante las próximas cuatro semanas a los países involucrados en la determinación, según informó el diario El País de Madrid.
La convocatoria de los diplomáticos es una nueva medida israelí en respuesta a la resolución aprobada el viernes por 14 votos a favor, ninguno en contra y la crucial abstención de EEUU.
La resolución exige el cese "inmediato" y "completo" de los asentamientos judíos en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este, e insiste en que la solución al conflicto de Medio Oriente pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto a Israel. En una maniobra poco común, EEUU se abstuvo de apoyar a su principal aliado en Medio Oriente.
La resolución
La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU declaró ilegales las colonias en territorios palestinos ocupados por considerar que violan el derecho internacional. La resolución exigió que "Israel cese inmediatamente y completamente los asentamientos en los territorios palestinos ocupados, incluido Jerusalén Este". Además, recalcó que las colonias israelíes "no tienen validez legal" y "están poniendo en peligro la viabilidad de la solución de los dos Estados".
Aunque la resolución, promovida por Egipto y presentada finalmente por Nueva Zelanda, Senegal y Venezuela, no prevé sanciones contra Israel, los responsables israelíes temen que facilite demandas ante la Corte Internacional de Justicia y aliente sanciones contra los productos de las colonias. El organismo, que advierte que las colonias son ilegales en base al derecho internacional, alertó en los últimos meses que aumentaron las edificaciones. Unos 430 mil israelíes viven actualmente en Cisjordania y otros 200 mil en Jerusalén Este, que para los palestinos debe ser la capital de su futuro país.
Tensión
El diferendo palestino-israelí entró en una nueva dimensión a pocos días de que el presidente Barack Obama ceda el cargo a Donald Trump, quien intentó bloquear el texto de la ONU. El gobierno de Netanyahu calificó la resolución de "vergonzosa" y volcó toda su bronca contra la administración de Obama, al que acusó de "abandonar a Israel a su suerte" en un organismo que tradicionalmente se considera hostil a los intereses israelíes.
"Israel rechaza esta resolución anti israelí vergonzosa de Naciones Unidas y no la acatará", reaccionó inmediatamente el viernes el primer ministro. Netanyahu, que mantiene muy malas relaciones con Obama, atacó al gobierno norteamericano, al que acusó de realizar un "vergonzoso golpe anti israelí en Naciones Unidas".
Ayer, en su acusación más explícita, el primer ministro dijo al comenzar la reunión semanal del Consejo de Ministros: "De la información que tenemos, no nos cabe duda que la administración Obama estuvo detrás de su gestación, la apoyó, coordinó su redacción y exigió su aprobación".
Trump dijo el sábado que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU hará que las negociaciones de paz sean "más difíciles"
"La gran derrota ayer para Israel en Naciones Unidas harán más difíciles las negociaciones de paz. Una lástima, pero lo haremos de todos modos", dijo en Twitter.
En un mensaje anterior, advirtió que "las cosas serán diferentes en la ONU a partir del 20 de enero", día en que asumirá la presidencia.
El magnate inmobiliario se involucró en las negociaciones llamando directamente al mandatario egipcio Abdel Fatah al Sisi, para que pospusiera la votación. El proyecto de resolución fue inicialmente propuesto por Egipto para ser votado el jueves, pero ese país africano se echó para atrás y el texto fue finalmente presentado el viernes por Nueva Zelanda, Senegal, Malasia y Venezuela.
La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, justificó la decisión de su país alegando que la expansión de las colonias israelíes pone en peligro la solución de dos Estados.
"No creemos en que terceras partes puedan imponer una solución que no haya sido negociada por las dos partes, pero tampoco podemos reconocer de forma unilateral un futuro Estado palestino", declaró la diplomática.
Por su parte, el vocero de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina, dijo que la resolución del Consejo de Seguridad es "un gran golpe" para Israel, porque "se trata de una condena internacional unánime de la colonización y un claro apoyo a la solución de dos Estados". (Agencias) envió FMoyano
Más solo que el uno
Israel critica a Obama y evalúa romper lazos con la ONU
tras resolución contra los asentamientos.
la diaria - 26 de diciembre
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que va a rever los vínculos de su país con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) luego de que el Consejo de Seguridad adoptó una resolución que le exige a Israel el fin de la construcción de asentamientos en los territorios palestinos ocupados. Además, Netanyahu aseguró que no acatará la medida y tomó represalias en señal de protesta.
“Ordené al Ministerio de Relaciones Exteriores que complete en 30 días una reevaluación de todos nuestros contactos con la ONU, incluyendo el financiamiento israelí de instituciones de la ONU y la presencia de representantes de la ONU en Israel”, dijo el sábado Netanyahu en un discurso que fue transmitido en vivo por televisión. De esa manera, anunció la primera de una serie de medidas que tomó su gobierno en rechazo a la resolución aprobada el viernes por el Consejo de Seguridad de la ONU.
El primer ministro aclaró que ya exigió la suspensión del financiamiento a cinco instituciones de la ONU -a las que Israel enviaba casi ocho millones de dólares por año- que son “particularmente hostiles hacia Israel”. También aseguró que su país no cumplirá con la petición del Consejo de Seguridad y advirtió que “los que trabajen con Israel ganarán y los que no, perderán”.
La resolución, votada por los 15 miembros del organismo de la ONU, fue aprobada por 14 votos a favor y una abstención, la de Estados Unidos, que marcó un quiebre con su tradicional postura de proteger diplomáticamente a Israel. Es la primera vez en más de tres décadas que Estados Unidos no utilizó su poder de veto para respaldar a Israel, a pesar de las presiones que existieron durante los días anteriores a la votación. El sábado Netanyahu calificó la abstención de “vergonzosa” y ayer fue más allá al acusar directamente al actual presidente estadounidense, Barack Obama: “Según la información que tenemos, no nos cabe duda de que la administración Obama estuvo detrás de su gestación, la apoyó, coordinó su redacción y exigió su aprobación”.
Además, el líder israelí advirtió que la resolución “no sólo no acercará la paz, sino que la alejará”, y se manifestó confiado en que la medida se revertirá una vez que asuma el futuro gobernante de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente electo fue el otro actor que presionó al Consejo de Seguridad para que frenara la resolución y cuestionó especialmente a Obama, a quien le pidió que vetara la propuesta. De esta manera, y como hizo en otras ocasiones desde que ganó las elecciones, Trump intentó intervenir en materia de política exterior a pesar de que todavía no gobierna. El fin de semana aseguró en Twitter que “las cosas serán diferentes” con respecto a la ONU cuando él llegue a la Casa Blanca, en menos de un mes.
Por otra parte, el gobierno de Israel convocó ayer a los embajadores de los países del Consejo de Seguridad para manifestarles su “protesta formal” a la resolución aprobada el viernes. Fuentes diplomáticas consultadas por la agencia de noticias EFE explicaron que, a pesar de que era Navidad, representantes de Angola, China, España, Egipto, Francia, Gran Bretaña, Japón, Rusia, Ucrania y Uruguay se trasladaron a la cancillería en Jerusalén para una “reunión de clarificación”. En la tarde de ayer trascendió que el rechazo de Israel también fue planteado al embajador estadounidense en Tel Aviv, Dan Shapiro, en una reunión que el diplomático mantuvo con el propio Netanyahu.
Los únicos países que no fueron convocados son Malasia, Nueva Zelanda, Senegal y Venezuela, los cuatro que presentaron la resolución el viernes. Un día antes, el impulsor original de la iniciativa, Egipto, la había retirado de la mesa por las presiones que recibió desde Israel.
El sábado, como represalia, Netanyahu suspendió a Senegal su ayuda financiera en un proyecto de plantación en una zona pobre y canceló la visita de su canciller, Mankeur Ndiaye, que estaba prevista para dentro de tres semanas. Además llamó a consultas a su embajador en Nueva Zelanda y canceló una visita del primer ministro de Ucrania, Volodymyr Groysman, porque su país votó a favor de la resolución.
En el marco de esas medidas, el gobierno también anunció la suspensión de los contactos de carácter “civil y político” con la Autoridad Nacional Palestina (ANP). La orden no afectaría la cooperación en materia de seguridad, según informó Ynet, la edición digital del diario Yediot Aharonot.
La resolución motivó que el ministro israelí de Educación, el nacionalista Naftalí Bennet, llamara a anexionar las zonas C de Cisjordania, que según los acuerdos de Oslo representan algo más de la mitad del territorio palestino. “Hay dos alternativas: rendirse o buscar la soberanía. Rendirse y ceder lo hemos intentado desde hace 25 años. Ha llegado el momento de pasar a la soberanía”, dijo a Ynet.
Mientras tanto, Estados Unidos se dedicó a defender la abstención. La embajadora de ese país ante la ONU, Samantha Power, dijo que Washington no vetó la resolución porque “refleja los hechos en el terreno”, pero que tampoco votó a favor porque el Consejo de Seguridad “sigue estando con frecuencia predispuesto contra Israel, porque hay temas importantes que no habían sido abordados lo suficiente y porque Estados Unidos no coincide con todas las palabras en el texto”.
Por su parte, el secretario de Estado, John Kerry, explicó que su país se abstuvo porque, a pesar de no coincidir con todos los aspectos planteados, el texto “condena justamente la violencia y la incitación y la construcción de asentamientos e insta a ambas partes a tomar pasos constructivos para revertir la tendencia actual y avanzar en las perspectivas de una solución a dos Estados”.
Del otro lado
El texto aprobado el viernes por el Consejo de Seguridad pide a Israel que detenga “de inmediato” la expansión de los asentamientos en territorios palestinos ocupados y advierte que la comunidad internacional no reconocerá ninguna alteración de las fronteras establecidas antes de la guerra de junio de 1967 si no hay un acuerdo previo entre las dos partes. Además, establece que la construcción de asentamientos por parte de Israel “no tiene validez legal y constituye una flagrante violación al derecho internacional”.
La resolución fue aplaudida por los palestinos. Un portavoz del gobierno de la ANP señaló el sábado, en declaraciones a la agencia oficial Wafa, que la votación es un “logro histórico”. A su vez, dijo que supone un golpe duro para Israel y que demuestra el “fuerte apoyo a la solución de los dos Estados en la comunidad internacional”. Para la ANP, “la decisión marca un hito importante e histórico para apoyar y consolidar las bases de la paz en la región, poner fin a la ocupación y alcanzar la plena soberanía sobre la totalidad de los territorios palestinos ocupados en 1967 con capital en Jerusalén Este”.
En tanto, el secretario general de la Organización para la Liberación Palestina, Saeb Erekat, afirmó que el viernes fue “un día histórico en la lucha palestina contra la colonización” y marcó “una victoria del derecho internacional”.
Israel: ¿pluralismo o lavado de imagen?
Una árabe israelí es la cara del programa más visto de la tele israelí
Luis E. Sabini Fernández
http://revistafuturos.noblogs.org
Que un estado etnicista nos muestre en un lugar mediáticamente prominente a alguien que no pertenece a la etnia que se supone que ese estado expresa, nos muestra una instancia de pluralidad digna de examen.
En Israel tenemos de presentadora de un canal en hebreo, el más visto, a una árabe israelí.
Es la prueba “perfecta” de la pluralidad y la democracia israelí.
Lucy Aharish, 35 años, ha sido elegida además para encender la antorcha de homenaje a “los israelíes revolucionarios” en la ceremonia del Día que Israel ha declarado como “de la Independencia”, en el Monte “Herzl”, es decir en el monte que lleva el nombre del fundador del movimiento sionista y transitivamente del estado sionista, aunque no alcanzó a verlo en vida.
El Estado de Israel (en adelante EdI) se funda mediante una transacción de la dirección política sionista. Al hacérsele tan difícil el vaciamiento total del territorio sobre el que se quería implantar el EdI, siguiendo “mandatos” religiosos, bíblicos e históricos, sus dirigentes /1 aceptan erigirlo con una minoría árabe incluida (minoría que también fue aprovechada cumpliendo funciones económicas, haciendo las tareas menos calificadas o peor pagadas de la nueva maquinaria societal y estatal sionista).
Es de esa minoría (que se estima en un 20% de la población total del EdI) que proviene Lucy.
Su grado de integración mental al EdI es llamativo.
Lucy nos dice con total seguridad: “Cuando la gente me pregunta ‘¿Qué eres?’ yo digo que soy israelí […]Después soy una mujer, y después soy árabe musulmana.”
Esta penosa declaración no le ha sido arrancada en una coyuntura extraña o descontextualizada.
Según la info de internet, en 2015, ya se había expresado en los mismos términos y la reiteración revela la importancia que le asigna: “Ése es el orden: israelí, mujer, árabe musulmana” (en una entrevista con el Times de Israel).
Con lo cual nos damos cuenta de la consustanciación ideológica de esta presentadora televisiva con el EdI.
Lucy ha sido conocida en “las redes” por haberse expresado en inglés en lugar del habitual hebreo respecto de la tragedia en Alepo.
Y por ello ha tomado estado mucho más público lo que ella piensa y considera.
Refiriéndose a esa peripecia dice con tino que no quiere saber quiénes están “en lo correcto y quién equivocado. Quiénes son los buenos y quiénes son los malos, porque nadie lo sabe. Y francamente no importa. Lo que importa es que está sucediendo, ahora mismo frente a nuestros ojos.” Completa: “y nadie en Francia, en Reino Unido, Alemania o América [EE.UU.], está haciendo nada para detenerlo.”
Cabe preguntarse por qué no pregunta sobre otros intervinientes, como Rusia, Turquía, Irán, Israel. Pero dejamos la incógnita sin respuesta.
Su planteo, su orden de preferencias, nos hace acordar al sentimiento de pertenencia exigido por el nazismo y el fascismo en la primera mitad del siglo XX. Sus ideólogos sostenían que la pertenencia al estado era la primera y principal; en segundo y tercer lugar podían caber la pertenencia laboral y local (imaginamos que también el sexo o la etnia).
Justamente ésa fue opción clave con la que el nazismo y el fascismo se oponían a filosofías como la del marxismo, que ubicaba como pertenencia fundamental o principal la de clase, o como la del anarquismo que reivindicaba como atributos básicos aspectos individuales; su vocación, su sexo, su condición de poeta o de atleta…
Para los nazis la pleitesía al guía de la nación estructura a toda la sociedad. Si divinizamos al estado, podríamos saltearnos al guía (al Der Führer,)…
Volvamos a Aharish. Ella nos aclara que lo que pasa en Alepo es un genocidio. De acuerdo. Agrega: “Déjenme ser más precisa. Es un holocausto.” Esta precisión es perfectamente ideológica,
La diferenciación expresa otra vez la identificación que tiene con el Estado de Israel… y con la mitología que se ha ido forjando a partir de las atrocidades sufridas por los judíos durante la vigencia del Tercer Reich
Para Aharish genocidio no tiene la atroz trascendencia que tiene “holocausto”. El empleo de esta denominación requiere varias explicaciones.
Al usar este término, “holocausto”, va contra aquellos judíos muy identificados con la noción de “pueblo elegido” que entienden que lo ocurrido en Alemania en los ’40 con los judíos es algo incomparable con cualquier otro genocidio habido en la historia humana.
Entonces Aharish cumple con la profesión de fe ideológica del sionismo al situar por encima de todo a las atrocidades vividas por los judíos bajo el nazismo y asumir su vocabulario, /2 pero a su vez la subvierte porque aplica el término “holocausto” al destino trágico de población no judía (que no es la de El Libro); musulmanes, en suma. Como el de tantos palestinos que han sido matados durante la resistencia al implante sionista en Palestina.
Su condena tan fuerte a la inmovilidad, a la abulia política, el no reaccionar frente al destrozo de vidas humanas en Alepo es respetable y compartible. Pero Aharish remata sus imprecaciones con algo difícil de tragar: “Me da vergüenza que el mundo árabe esté siendo tomado como rehén, por terroristas y asesinos y que no estemos haciendo nada.”
Se equivoca: desde Israel no es que no se está haciendo nada; ¡se está haciendo algo y cómo! Que lea a Oded Yinon. Su juventud no puede ser escudo de ignorancia tan supina. Ni siquiera su condición de periodista /3
Lucy es un lujo ideológico de Israel que tranquiliza escrúpulos de judíos democráticos y es a su vez tolerada como coartada por los más ortodoxos.
Es más bien, entonces, la prueba perfecta de la pluralidad y la democraticidad israelíes.
Lucy encarna la figura de “el cipayo perfecto”.
NOTAS
1- Mayoritarios. Porque había sionistas que aceptaban de buen grado una convivencia con los árabes, como es el caso de Martin Buber.
2 - El vocabulario empleado por Aharish es en realidad el que Hollywood difundió como propio de la tragedia de “la solución final” nazi a la cuestión judía. ¿Por qué se acuñó el término “holocausto” para hacer referencia a dicho genocidio? Holocausto en la Biblia es “apenas” la ofrenda con sacrificios de animales que los judíos le hacían a su dios. Véase al respecto La industria del holocausto, una investigación formidable de Norman Finkelstein.
Habría un motivo para aplicar el término “holocausto” a la peripecia judía en Alemania y sus zonas de influencia (1941-1945): hay judíos que consideran que se trató de una expiación para “el pueblo judío” por sus incumplimientos… No es una posición que alberguen muchos judíos.
3- La excelente escritora, reportera y periodista María Esther Gilio solía definir que los conocimientos de un periodista, para ser mínimamente aceptables debían ser tan amplios como el de un océano, pero que su profundidad, por ello mismo, no solía ser más que la de un charco de lluvia.