Entrevista con Noam Chomsky
Jueves 05 de Enero de 2017 - C.J. Polychroniou, Truthout
http://www.truth-out.org/opinion/item/38981-trump
-and-the-flawed-nature-of-us-democracy-an-interview-with-noam-chomsky
[Son dos entrevistas sucesivas, esta es la primera. Hemos agregado algunas notas referidas a la historia de las instituciones políticas de EEUU, y documentación citada, por si ayuda]?
La victoria presidencial de Trump expuso al mundo entero la naturaleza defectuosa del modelo estadounidense de democracia. A partir del 20 de enero, tanto el país como el mundo tendrán que enfrentarse a un líder político con grandes conflictos de intereses que considera su estilo impredecible y destructivo como un activo de su liderazgo. En esta entrevista exclusiva para Truthout, el renombrado intelectual Noam Chomsky arroja luz sobre el tipo de modelo democrático que los Estados Unidos han diseñado y analiza la importancia política de la victoria de Trump para los dos partidos principales, cuando empieza esta nueva era política.
C.J. Polychroniou: Noam, quiero empezar por pedirte que reflexiones sobre lo siguiente: Trump ganó las elecciones presidenciales aunque perdió el voto popular. En este contexto, si "una persona, un voto" es un principio fundamental detrás de todo modelo legítimo de democracia, qué tipo de democracia prevalece en Estados Unidos y qué se necesita para deshacer el anacronismo del Colegio Electoral?
Noam Chomsky: Originalmente, el Colegio Electoral era un cuerpo deliberativo formado por elites educadas y privilegiadas. No necesariamente respondería a la opinión pública, que no era muy apreciada por los fundadores, para decirlo suavemente. "La masas populares ... rara vez juzgan o determinan el derecho", como lo expresó Alexander Hamilton [1] durante la formulación de la Constitución, expresando una visión común de la élite. Además, la infame cláusula 3/5 garantizó a los estados esclavos un bono adicional [2] un tema muy importante considerando su papel prominente en las instituciones políticas y económicas.
A medida que el sistema de partidos tomó forma en el siglo XIX, el Colegio Electoral se convirtió en un espejo de los votos estatales, lo que puede dar un resultado muy diferente del voto popular debido a la regla fist-past-the-post"
[ 3] como lo hizo una vez más en esta elección. Eliminar el Colegio Electoral sería una buena idea, pero es prácticamente imposible ya que el sistema político ya está constituido. Es sólo uno de los muchos factores que contribuyen al carácter regresivo del sistema político estadounidense, que, como observa Seth Ackerman en un interesante artículo de la revista Jacobin, no pasaría de acuerdo con los estándares europeos.
[4] Ackerman se enfoca en un defecto severo en el sistema estadounidense: el predominio de organizaciones que no son partidos políticos genuinos con participación pública, sino instituciones de selección de candidatos dirigidas por una élite que a menudo se describe, y no es irreal, como las dos facciones del único partido empresarial que domina el sistema político. Se han protegido de la competencia por muchos dispositivos que eliminan los partidos políticos genuinos que surgen de la libre asociación de los participantes, como sería el caso en una democracia que funcione correctamente. Más allá de eso, está el papel abrumador de la riqueza concentrada privada y corporativa, no sólo en las campañas presidenciales, como ha sido bien documentado, particularmente por Thomas Ferguson, sino también en el Congreso.
Un estudio reciente de Ferguson, Paul Jorgensen y Jie Chen sobre "Cómo el dinero conduce las elecciones al Congreso de EE.UU." [5], revela una correlación notablemente estrecha entre los gastos de campaña y los resultados electorales en el Congreso durante décadas. Y un extenso trabajo en ciencias políticas académicas -particularmente por Martin Gilens, Benjamín Page y Larry Bartlett [6]- revela que la mayoría de la población está efectivamente no representada, ya que sus actitudes y opiniones tienen poco o ningún efecto en las decisiones de las personas por las que votan, que están mayormente determinados por la franja superior de la escala de ingresos y riqueza. A la luz de factores como éstos, los defectos del Colegio Electoral, aunque reales, son de menor importancia.
CJP: ¿En qué medida esta elección presidencial es un momento decisivo tanto para los republicanos como para los demócratas?
NCh: Durante los ocho años de la presidencia de Obama, la organización republicana apenas podría clasificarse como partido político. Una descripción más exacta fue dada por los respetados analistas políticos Thomas Mann y Norman Ornstein del conservador American Enterprise Institute: el partido se convirtió en un "insurgente aislado - ideológicamente extremo, despreciativo del régimen heredado de política económica y social, desdeñando compromisos, con una comprensión convencional de los hechos, desdeñando la evidencia y la ciencia, y despreciando la legitimidad de la oposición a su política". [7]
Su principio rector era: Cualquier cosa que Obama intente hacer, tenemos que bloquearla, pero sin ofrecer ninguna alternativa sensata. El objetivo era hacer al país ingobernable, para que la insurgencia pudiese tomar el poder. Sus payasadas infantiles sobre la Ley del Cuidado de Salud Accesible son una buena ilustración: votos sin fin para rechazarla, en favor de... nada. Mientras tanto, el partido se ha dividido entre el "establishment" rico y privilegiado, dedicado a los intereses de su clase, y la base popular que se movilizó cuando los compromisos del estabishment con la riqueza y el privilegio se hicieron tan extremos que sería imposible obtener votos presentándose tan descaradamente.
Por lo tanto, era necesario movilizar sectores que existían desde siempre, pero no como una fuerza política organizada: una extraña amalgama de evangélicos cristianos -un enorme sector de la población estadounidense- nativistas, supremacistas blancos, trabajadores blancos y gente de baja clase media víctima de las políticas neoliberales de la generación pasada, y otras que estuviesen asustados y furiosos, los abandonados de la economía neoliberal que al mismo tiempo perciben que su cultura tradicional está siendo atacada. En las primarias pasadas, los candidatos que se levantaron desde la base, Bachmann, Caín, Santorum y el resto, eran tan extremistas que fueron anatemizados por el establishment, que pudo usar sus amplios recursos para librarse de esta peste y elegir su propio candidato favorito. La diferencia en 2016 es que no pudieron hacerlo.
Ahora el Partido Republicano se enfrenta a la tarea de formular políticas distintas al "No". Debe encontrar una manera de elaborar políticas que de alguna manera pacifiquen o marginen la base popular mientras sirven al verdadero electorado del establishment. Es de este sector que Trump está escogiendo sus estrechos colaboradores y miembros del gabinete: no exactamente mineros de carbón, trabajadores del hierro y el acero, propietarios de pequeñas empresas, o representantes de las preocupaciones y demandas de gran parte de su base de votantes.
Los demócratas tienen que afrontar el hecho de que durante 40 años han abandonado prácticamente cualquier compromiso que tuvieran con los trabajadores. Es bastante chocante que los demócratas se hayan alejado tanto de sus orígenes modernos del New Deal, que algunos trabajadores ahora están votando por su enemigo de clase, y no por el partido de FDR [Franklin Delano Roosevelt]. El regreso a alguna forma de democracia social no debería ser imposible, como lo indica el notable éxito de la campaña de Sanders, que se apartó radicalmente de la norma de las elecciones efectivamente compradas por la riqueza y el poder corporativo. Es importante tener en cuenta que su "revolución política", aunque muy apropiada para los tiempos, no hubiese sorprendido mucho a Dwight Eisenhower, otra indicativo del corrimiento a la derecha durante los años neoliberales
?Si el Partido Demócrata se convirtiese en una fuerza constructiva, tendría que desarrollarse y comprometerse de manera creíble en programas que aborden las preocupaciones válidas del tipo de gente que votó por Obama, atraído por su mensaje de "esperanza y cambio", y cuando desilusionado por la desaparición de la esperanza y la falta de cambio se pasó hombre que declaró que traería de vuelta lo que había perdido. Será necesario afrontar honestamente el malestar de gran parte del país, incluidas personas como aquellas del Bayou de Luisiana, a quienes Arlie Hochschild estudió con tanta sensibilidad y perspicacia [8], y sin duda incluía al antiguo electorado obrero de los demócratas.
El malestar se manifiesta de muchas maneras, sobre todo por el asombroso hecho de que la mortalidad ha aumentado en el país, algo desconocido en las democracias industriales modernas, fuera de acontecimientos catastróficos. Esto es particularmente cierto entre los blancos de mediana edad, principalmente a lo que a veces se llaman "enfermedades de la desesperación" (opioides, alcohol, suicidio, etc.). Un análisis estadístico citado por The Economist encontró que estas mediciones de salud se correlacionan con un notable 43 % de las ventajas del Partido Republicano sobre los demócratas en las elecciones de 2016 y siguen siendo significativas y predictivas incluso diferenciadas por raza, la educación, Estado civil, inmigración y empleo. Todos estos son signos de un colapso severo de gran parte de la sociedad, especialmente en las zonas rurales y de clase obrera.
Además, estas iniciativas tienen que ser emprendidas junto con una dedicación firme a los derechos y necesidades de aquellos sectores de la población que históricamente han sido negados en sus derechos y reprimidos, a menudo de manera dura y brutal. No pequeña tarea, pero no más allá del alcance, si no por los demócratas, entonces por algún partido político que los reemplace, a partir de los movimientos populares y a través del constante activismo de estos movimientos, más allá de la política electoral.
Muchos en el resto del mundo -con la notable excepción de algunos dirigentes políticos extremistas nacionalistas y anti-inmigrantes- también parecen estar bastante preocupado por los objetivos y propósitos de Trump. La victoria de Trump fue vista en Europa con sorpresa e incredulidad. La reacción general fue percibirla con bastante precisión, por ejemplo, en la portada de Der Spiegel [un importante semanario alemán]. Representaba una caricatura de Trump como un meteorito que se precipitaba hacia la Tierra, con la boca abierta, lista para tragarla. Y el encabezado principal decía "Das Ende Der Welt!" ("¡El fin del mundo!"). Y es eso en verdad, aunque no exactamente en la manera en que el artista y los autores tenían en mente.
Notas:
1] Alexaner Hamilton: Primer Secretario del Tesoro de EEUU, economista, cara de los billetes de 10 dólares.
2] Punto de acuerdo entre los estados del norte y los del sur en la Constitución de EEUU. Se había resuelto que la representación de cada Estado en el Senado y en el Colegio electoral, y también los impuestos que pagarían, fuese proporcional a la población. El problema era si se contaban a los esclavos, que no votaban, y como contarlos. El Norte quería contar sólo a los "hombres libres", el sur contarlos para representación pero no para impuestos. Se llegó a la fórmula de que a ambos efectos se contaban los "hombres libres" y luego "las demás personas" como 3/5 de persona, los indios no se contaban para ninguna de las dos cosas ni como personas ni como partes de personas. "Mucho se ha dicho de lo impropio de representar a hombres que no tienen propia voluntad... Son hombres, y aunque degradados a la condición de esclavitud son personas reconocidas por las leyes municipales de los estados que habitan, así como por las leyes de la naturaleza. Pero la representación y los impuestos van juntos... ¿Sería justo imponer una carga especial sin conceder alguna ventaja adecuada? "Alexander "diez-dólares" Hamilton
3] "El primero que pasa el poste", cuando se elije un solo representante por cada circunscripción esta regla margina a las minorías, se hacen muchas circunscripciones chicas y se aplica mayoría simple en primera vuelta.
4] "Un plan para un nuevo partido",
https://www.jacobinmag.com/2016/11/bernie-sanders-democratic
5] Se puede descargar el .PDF en inglés de acá: https://www.ineteconomics.org/uploads/papers/How-Money-Drives-
US-Congressional-Elections-More-Evidence.pdf
6] "Poniendo a prueba llas teorías de la política americana: Elites, grupos de interés y ciudadanos promedio", https://scholar.princeton.edu/sites/default/files/mgilens/files/gilens_
and_page_2014_-testing_theories_of_american_politics.doc.pdf
7] "Es aun peor de lo que parece. Cómo el sistema constitucional americano choca con la nueva política del extremismo", pero no está en .pdf, hay que comprar en libro.
8] Arlie Hochschild, profesora de sociología y sicología social de la Universidad de Berkeley, California, libro: "Extraños en su propia tierra", puede encontrarse un resumen acá: "Donald Trump en los pantanos. El Tea Party, un hundimiento en Louisiana, y las contradicciones de la vida política americana", http://www.tomdispatch.com/blog/176181/tomgram%3A_arlie_hochschild,_