Varios Autores/ Aporrea
RUPTURAinfo 22/1/17
No al funesto chantaje del “carnet de la patria”!
Zuleika Matamoros 21/01/2017
“Una pregunta… ¿lo del carnet de la patria es obligatorio o no?”
Así preguntaban dos señoras, Es que el chantaje que se ha creado alrededor del denominado “carnet de la patria” no tiene límites. “Mija, Maduro dijo que todo el mundo debe sacarse el Carnet de la Patria, y en la reunión de UBCH y CLAP “fulano” dijo que sacarse el carnet era obligatorio, al menos que no quisiéramos tener los beneficios del gobierno”. Comentarios que se escucharon por estos días.
Mucho se ha hablado de la lista Tascón, usada como una manera de discriminar a quienes no eran afectos al gobierno de Chávez y que no se sentían parte del proceso revolucionario. Por supuesto, como siempre, en aquella oportunidad la fulana lista aplicaba para él “de a pie” porque muchos de los firmantes ocuparon cargos de Dirección en el Estado y hasta Ministros llegaron a ser, a pesar de aparecer en la temida “Lista Tascón”.
El “carnet de la Patria” ha dejado a la lista de Tascón como un simple juego de muchachos. ¡Qué barbaridad! tenemos un gobierno que toma medidas, no solo impopulares, sino que constituyen un “paquetazo rojo” en contra de los trabajadores y del pueblo al que han sometido a vivir una situación en la que la crisis la pagan los que viven únicamente de su trabajo. Estamos hablando de la misma política que ha vuelto añicos el poder adquisitivo y que ha hecho que lo que prevalezca hoy en nuestras vidas es el desabastecimiento, la escasez y el desamparo. El “Carnet de la Patria” viene quedando como una forma que tiene el gobierno de decir “el que no esté conmigo la va a pasar muy mal, peor que mal”
“No tengo qué comer, voy a ver cómo resuelvo” es una frase que hoy en día es tan común como los viajecitos para Aruba y Curazao que hacen burócratas para hacer sus mercaditos en dólares. “No consigo la medicina”, “Se murió de un infarto, era hipertenso y hace dos meses que no tomaba las medicinas porque no se consiguen”. Son expresiones de una situación que se ha generado a partir de la política económica de Maduro y su gobierno y, que por supuesto, ha generado descontento y desprecio hacia su gestión. La miopía del gobierno no le permite ver que para muchos, para millones de venezolanos, la situación ya no puede ser peor. Es decir, lo del chantaje para “acceder a los beneficios del gobierno” queda como una entelequia porque nosotros lo que hemos recibido es hambre y miseria.
Es por ello, que el gobierno en su desesperación inventa esta nueva forma de “amarrar” afectos a un gobierno que nada tiene que ver con el pueblo venezolano y que cada vez más camina por la peligrosa senda del autoritarismo y la vía antidemocrática.
Muchas dudas e incertidumbres quedan de esta “nueva táctica” del Partido de Gobierno, además de un sabor amargo que aliña la arrechera social que se acumula como una poderosa bomba de tiempo
¿Qué le pasará a quienes no se saquen el carnet de la patria? ¿La cédula de identidad queda como un simple papel sin validez o que solo identificará a los ciudadanos de tercera categoría? ¿Si vives en una zona popular no te venderán la escuálida bolsa del CLAP? ¿No podrás acceder a créditos en la banca pública? ¿Será razón de despido en las instituciones públicas? ¿No te darán empleo? ¿Cupos en las universidades? ¿Podrás inscribir a tus hijos en una escuela pública? …
y así una larga lista de lo que podría significar este perverso mecanismo de chantaje social por parte de un gobierno que a cada paso que da lo que siembra es odio y desprecio, por decir lo menos.
Es por ello, que los que hemos sido parte del proceso revolucionario, los que sabemos que hay que construir un nuevo referente que deje atrás estas cúpulas podridas de la MUD-PSUV y sus silentes y nefastos aliados. Los que sabemos que las libertades democráticas fueron parte de la columna vertebral de la disposición de cambio de este pueblo, no caeremos en el chantaje de este infausto “Carnet de la Patria”.
… Por cierto… ¿de dónde sacaron la plata para los carnet? ¿El funesto carnet es prioridad antes que los alimentos y las medicinas?
… ¿Quién no tenga el carnet es susceptible de entrar en “sospecha” por parte de quienes creen que proscribiendo, encarcelando y reprimiendo pueden mantenerse en el Poder?
¿Carnet de la Patria o pena de muerte?
Héctor Ignacio Escandell Marcano
21/01/2017
Las listas de Tascón y el 1% para revocar a Maduro generaron despidos masivos, discriminación y odio en la Venezuela reciente. Ahora presentan el Carnet de la Patria, me pregunto si esto es la institucionalización del “apartheid criollo”
Tomando en cuenta la historia reciente y las declaraciones de varios representantes del Gobierno, este instrumento es sin duda una de las mayores amenazas para la paz social.
“Todo el mundo debe sacarse el Carnet de la Patria”, dijo el presidente Maduro en su última alocución. ¿De lo contrario que pasaría?, ¿No habíamos quedado según la Constitución que el documento que identifica a un venezolano es la cédula; o en su defecto la partida de nacimiento o pasaporte?
Este instrumento, que fue concebido como una estrategia política del partido de Gobierno no puede reemplazar de buenas a primeras lo que indica la Constitución y las leyes.
A buen entendedor… pocas palabras
Por si existen dudas, según la historia reciente todas las listas y bases de datos construidas por el Gobierno han sido utilizadas para sobornar y chantajear a la gente. ¿Por qué tendría que ser diferente ahora?
Si tienes el carnet aseguras comida a precios bajos, créditos en la banca pública, acceso a vehículos, becas y cuanto beneficio social exista; de lo contrario que: ¿No comes?, ¿No puedes comprar un carro?, ¿No puedes aspirar a mejoras académicas?
¿Sin esta tarjeta de alto costo seremos venezolanos de categorías inferiores?, ¿Qué dice el Tribunal Supremo de Justicia ante esta nueva y clara violación a las leyes?
Negocio, presumo…
Detrás de todo lo dicho, de la implicación social y política que tiene este instrumento, ¿De dónde salió la plata para diseñar e imprimir tantas tarjetas?, se supone que en medio de la crisis económica más profunda que ha vivido el país se debería priorizar y no mal gastar lo poco que entra a las cuentas.
¿Quién diseñó y se encargó de imprimir esto?, ¿Se trata de un nuevo negocio con la patria de excusa?, perdonen el atrevimiento pero Mercal y Pdval terminaron siendo eso, un criminal negocio que pudrió la comida importada.
¿Carnet o muerte?
La patria es de todos y para todos han dicho hasta el cansancio los que gobiernan este país desde 1998, ¿Se acabó está premisa?
¿Qué saco de mi cartera cuando me pare un fiscal, militar o policía en una alcabala?, ¿Qué va a pasar cuando el patrullaje inteligente detenga a una persona y en vez del Carnet de la Patria saque su Cédula de Identidad?
Me hago estas preguntas porque la verdad no sé qué será de los venezolanos cuando ya no tengan para comprar comida importada. ¿Estarán firmando su sentencia de muerte los que no se saquen la cédula del PSUV?
Pd: Que pena, siempre fue mentira aquello de “Venezuela ahora es de todos”
El carnet antipatria
Javier Antonio Vivas Santana
21/01/2017
El madurismo ha llegado al paroxismo político.
Ante la pérdida de apoyo popular, y el saberse perdido ante cualquier evento eleccionario, ha inventado el más humillante de los instrumentos de inscripción forzosa en su corriente política, utilizando una simbiosis entre chantaje y amedrentamiento para obligar al pueblo, plagado de necesidades sociales, tener en la mayoría de los casos, que desprenderse de su dignidad para sumirse ante los deseos de la cúpula inmoral de un gobierno.
El madurismo es tan torpe en cada una de sus declaraciones que cuando dice que va a registrar 5 millones de familias con los nuevos instrumentos “gubernamentales”, acepta, si promediamos cuatro personas por familia, que 20 millones de venezolanos están en la línea de la pobreza, es decir, al asumir, que el país tiene aproximadamente unos 30 millones de habitantes, daría como resultado que el 75% de la población vive en condiciones infrahumanas. O sea, que mientras Maduro se jacta en afirmar que hasta “redujo” la pobreza en 2016, cuando hemos afrontado en combinación tanto la inflación más alta, como la caída económica más pronunciada de nuestra historia, la propia praxis del gobierno revela todo lo contrario; verbigracia, un aumento considerable de quienes ni siquiera pueden alimentarse y menos satisfacer otras necesidades.
Quienes integran el gobierno con esta acción, también demuestran lo inútil que ha sido la administración pública en el desempeño de sus funciones, cuando ni siquiera confían en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y menos en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) como garantes de la residencia y el ejercicio ciudadano de los venezolanos, o simplemente, intentan desde inicios de este año, realizar los movimientos ilegales de posibles votantes, hacia aquellos espacios en los cuales presentan mayor debilidad numérica, de acuerdo con los resultados electorales que obtuvo el madurismo en diciembre de 2015, los cuales representaron para ellos una estruendosa derrota.
El madurismo pretende con las nuevas entregas tecnológicas, que incluso superan con creces la composición y estructura de la cédula de identidad de los venezolanos; lo cual también deja al descubierto que el documento legal que rige la identificación de cualquier persona en el país (connacionales o extranjeros), conviene tenerla en un degradante formato, porque con ello, las cedulaciones rápidas o “exprés” no tienen inconveniente alguno, máxime en fechas cercanas de comicios nacionales, regionales o municipales.
Nicolás Maduro y sus zascandiles piensan que recurriendo desde la más sentida de las necesidades humanas, es decir, el hambre, pueden controlar y orientar el voto de los potenciales beneficiarios de una tarjeta de identificación en relación con sus cálculos políticos. Intentan corregir “como sea” los regalos que otorgaron en vísperas de las elecciones de la Asamblea Nacional, verificando de manera directa, hasta el desplazamiento de quienes en lo sucesivo, se “beneficien” de unos ingresos que apenas permitirán a tales familias, comida por unos días, porque aunque les vendieran los llamados CLAP en sus propias residencias, el resto del dinero tendrá que ser gastado en otras necesidades de transporte, educación, o salve Dios que sea de salud. Es decir, quienes piensan que el hambre les va a reportar votos, considero que ese mismo pueblo, sabe que están siendo despreciados, vejados y destruidos por el gobierno en su condición de vida.
El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), aquella organización de la cual Jorge Rodríguez se jactaba en decir que tenía 7 millones de inscritos, ha quedado reducido, si es que lo logra, a 5 millones de personas registradas de manera obligada, lo que tampoco les garantiza reciprocidad en sus mezquinos intereses de clientelismo político.
Mientras ello ocurre, el país continúa en su marcha autodestructiva, generada por el efecto de nefastas políticas públicas, tanto en lo económico como en lo social, razón por la cual, la inflación, la escasez, la delincuencia, la corrupción y la pobreza son el único camino que vemos los venezolanos mientras Maduro y sus huestes neototalitarias se mantengan en el poder.
El carnet antipatria ha sido la concreción del más perverso de los mecanismos partidistas que gobierno alguno haya empleado para restringir los derechos fundamentales de los ciudadanos, desde lo más intrínseco del ser: la necesidad de comer para poder vivir. El carnet antipatria es un mecanismo de sobrevivencia humana para algunos y de único interés político para otros. El carnet antipatria es la máxima podredumbre que ha aplicado el madurismo, y su confesión que sus días en el poder están en cuenta regresiva, porque el hambre del pueblo se ha convertido en su peor enemigo. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea
No Al Carnet De La Patria
Por: Armando Guerra Militante del Partido Socialismo y Libertad
18.01.2017
El gobierno de forma reciente ha propuesta una jornada de carnetización de la población, según ellos, a objeto de obtener los “datos necesarios para gestionar las políticas sociales dirigidas a proteger derechos fundamentales del pueblo”. En voz de Aristóbulo Istúriz, esto sería el objeto del citado carnet. En la primera oleada, el llamado va dirigido a los pensionados, jóvenes mayores a 15 años incluidos en el sistema de misiones sociales, organizaciones y movimientos que hacen vida en el I Congreso de la Patria, las estructuras del PSUV, los voceros de los consejos comunales y comunas. Y para dar el ejemplo, los primeros carnetizados serían los diputados del PSUV.
A objeto de ayudar al debate, formularé algunas preguntas que quizás el lector pueda hacerse: Luego de toda una vida de militancia y 18 años en el poder, el que hoy se declara humilde servidor del Gobierno Obrero, ¿Necesita aun información sobre las necesidades del pueblo venezolano? ¿Responde su política a satisfacer las necesidades del pueblo? ¿Necesitarán los diputados del PSUV un carnet, para el suministro de una bolsa de comida, por lo cual carnetizarse? Si a juzgar por la realidad vamos, el decir popular, reza que el pueblo hoy por flaco es víctima de la dieta de Maduro, tanto como que cada uno de los representantes del gobierno se ven cada vez mejor, si por gordura, lujosos carros y bien vestidos concluimos, que les va bien.
Pero eso aun así, esto es superficial. Veamos. El carácter populista del gobierno se ha hecho patente a lo largo de 18 años, mediante el control de los sectores más humildes de la población con el uso de la renta petrolera. El gobierno ha utilizado a su antojo a los empleados públicos, portando prendas de color rojo sean o no partidarios del gobierno cada vez que los requiere en una manifestación de calle. Ha amarrado a los misioneros ya no solo por los logros alcanzados, si aprendieron a leer o no, si alcanzaron un título universitario, si obtuvieron vivienda, un vehículo para trabajar, el motor de una lancha de pesca, una moto o una laptop. El gobierno, los convierte también en participes de su políticas, corrompiéndolos al cambian el carácter de lo que constituye un derecho, en una dádivas.
Recordemos el debate de la entrega de los apartamentos, de la GMVV y si estas debían o no ser acompañados de los documentos de propiedad y la cancelación de las viviendas. El gobierno entregó apartamentos sin asegurar el retorno de la inversión. Completamente gratis. Esta es la manera como se impone la incondicional sujeción a fin de mantenerse en el poder, a cuenta de dádivas, y a eso el gobierno lo llama: Socialismo. Si votas por mí, haré las viviendas. (*)
Fue esta la insinuación de Maduro, luego de la derrota del 6D. El mismo criterio ahora, se extiende a la bolsa de comida.
¿Y es que acaso esos no son los derechos, de los que debe gozar cada hombre o mujer, cada trabajador? A la vivienda, a la salud, a la educación, a la alimentación y a la vida digna? Y donde además el Estado debe ser el garante, porque así se acordó en la CRBV, citada tantas veces por el gobierno.
El carnet de la patria es una tarjeta de racionamiento, y al ser así, es otra forma de control del Estado sobre la población, como lo son también los CLAP, con su no tan regular provisión de alimentos a objeto de aumentar la dependencia de los sectores populares a los suministros, y amparados en la escases creada por el mismo gobierno. En medio del desabastecimiento y la carestía, son dádivas al pueblo, algunas veces de entrega a domicilio
¿Qué busca el gobierno con esto? Recuperar el terreno y los puntos perdidos, evidenciados después del 6D, y continuados con los nuevos desaciertos. Se busca mantener el apoyo al gobierno a través de medidas clientelares que además sirven de control sobre amplios sectores de la población. Mientras tanto te siguen violando los derechos.
Es que acaso ¿Ese carnet, va a facilitar, el cumplimiento de un derecho hoy violado a miles de trabajadores en el país, como es el derecho a elegir y ser electo, y gozar de una genuina organización sindical como lo reza la LOTTT y en la CRBV, respecto a las elecciones sindicales?
Por ejemplo: en SIDOR, Corpoelec, Metro de Caracas, las Cementeras o PDVSA, donde por injerencia e imposición del Estado y de burócratas mafiosos como Wills Rangel, José Meléndez, Ángel Navas, Edison Alvarado y otros, los trabajadores de estas empresas se les han violado todos sus conquistas y derechos?. ¿Podrá este carnet, levantar el veto de suspensión de elecciones sindicales en PDVSA, impuesto tres veces consecutivas por el gobierno y Wills Rangel, cuando los petroleros exigen elecciones libres, democráticas y transparentes? Por eso solo nos queda decir: Elecciones sindicales libres, democráticas y transparentes en PDVSA, SIDOR, Corpoelec, Metros y las demás empresas del Estado
Podrá esta tarjeta, hacer que el presidente de la república, sus sindicalistas, diputados y ministros reconozcan el legítimo derecho a huelga, cuando el estado desconoce las aspiraciones salariales de los trabajadores a la firma de un contrato justo como ocurrió con los trabajadores de Corpoelec en el 2016, o SIDOR en el 2013-2014. En este último caso: Diosdado Cabello, Héctor Rodríguez, Wills Rangel y el Gobernador Francisco Rangel Gómez, visitaron Guayana para descalificar a los sidoristas por sus exigencias y afirmaron que la baja productividad de ese año se debía a los continuos paros, realizados. En el año 2016, no se realizaron paros en SIDOR, sin embargo a consecuencia de la escasa planificación gerencial, la restricción de energía eléctrica y la falta de insumos todos atribuibles al gobierno, al cierre del 2016 la producción total de SIDOR alcanzó al equivalente de un mes del año 2007. ¿Servirá este carnet para exigir un balance público, del estado de las empresas básicas de Guayana, como claman sus trabajadores?
Para las personas que han tenido dificultad, -y han sido muchos- en recibir una bolsa de comida, “gozar” del carnet quizás represente una opción para lograr un abastecimiento de productos. La sujeción, triste realidad la que espera a los venezolanos, si nos resignamos a la aplicación de ese chantaje.
Los trabajadores, hombres y mujeres siempre han llevado el sustento de sus hijos a la casa, bien ganado con el esfuerzo de sus trabajos. Los hombres y mujeres que aprecian el valor de su trabajo no mendigan, el sueldo. Exigen salario, exigen el pago justo, para sostener a sus familias. Por eso es que los trabajadores no se ven representados en ese miserable aumento otorgado por Maduro. El trabajo cuando es bien remunerado no produce quejas. Por eso a los pocos días de haber otorgado el aumento Maduro, los trabajadores ya ni se acuerdan y sigue la rabia. ¿Servirá este carnet, para que el gobierno atienda la tripartita con representación sindical, se evalúen los niveles de inflación, se congelen los precios y se determine el valor del salario? ¿Servirá este carnet, para que se impulse la Reforma Agraria, la tierra sea de quien la trabaja, se asignen los recursos necesarios y se levante la producción en los campos?
Aceptar la aplicación de este carnet en un país petrolero, que llegó con el esfuerzo de los trabajadores a tener un gran potencial exportador de este recurso, y que con la renta petrolera y los recursos mineros de Guayana, levantó el gran emporio de las empresas básicas, hoy todas arruinadas por la corrupción y las nefastas políticas de este gobierno, no es aceptable. Eso sería como asentir a la gran mentira de la Guerra Económica, cuando la realidad es que el gobierno arruinó el campo venezolano, a las empresas del Estado y está dejando caer sobre los hombros de los trabajadores la crisis económica por ellos generada
Los gobiernos de Chávez y Maduro, a lo largo de 18 años, dilapidaron 900 mil millones de dólares, entregando recursos a las transnacionales del petróleo, de comunicaciones, nuevos y viejos banqueros ligados al gobierno, a importadores con dólares baratos y burócratas rojitos, y maletas llenas de dólares a gobiernos y empresarios amigos de su proyectos burgués. Robaron millones, que hoy hacen falta en hospitales y medicinas, en sembradíos productivos y alimentos para el pueblo, en calles y carreteras en buen estado y la culminación de infinidad elefantes rojos repartidos por toda la geografía del país. Huyendo hacia delante, descargan la crisis creada por ellos y sus socios de Odebrecht, los chinos, burgueses nacionales y muchos otros; sobre los hombros del pueblo trabajador.
Por último, y para que no se quede nada en el tintero, el gobierno junto a empresarios ha montado el Consejo de Economía Productiva, con reuniones periódicas donde discuten los ritmos y volúmenes de producción, precios y ganancias, y lo más importante los ajuste de medidas económicas que entre empresarios y gobierno nos imponen. ¿Tendrá este carnet el poder de revertir esta realidad sostenida con discursos, mentiras y el respaldo de los corruptos del CNE, TSJ, y las FAB?
Ya hemos visto como los inocentes muchachos asesinados en Barlovento por las OLP, como muchos en los barrios de Caracas, no cobraron justicia, y solo sirvieron para que de manera cínica, Maduro les dedicara escasos minutos en su “entrega de cuentas”, y le metieran una H intercalada a las fatídicas OLP. Sobran ejemplos para ver que ha Maduro, poco le importan el valor de las palabras, menos le importa la vida del pueblo.
Comparto la idea que el Carnet de la Patria es una nueva trampa para imponer mecanismos de dominación del gobierno sobre amplios sectores de la población, y que las conquistas y derechos enumerados en estas líneas, como el derecho a la alimentación; este gobierno es incapaz de responder. Solo la movilización unitaria, autónoma e independiente de los trabajadores y sectores empobrecidos, puede encaminar las banderas y sentires del pueblo venezolano y para ello, debemos levantar la voz defendiéndolas como el interés común de todos los trabajadores.
En lugar de carnet para institucionalizar la pobreza y la miseria, el pueblo y los trabajadores deben movilizarse contra el gobierno y su paquete de ajuste. Es necesaria la lucha, por aumento de salarios acorde al costo de la canasta básica, y ajustable cada 3 meses acorde al incremento de la inflación, congelación de precios, que los asalariados no paguemos ISLR. El salario no es renta.
Elecciones sindicales libres, transparentes y democráticas en todas las empresas. Respeto a la libertad sindical. No a los CLAP.
Por el respeto a los procesos electorales a alcaldes, gobernadores y nacionales. Plena libertad a los partidos políticos. No al pago de la deuda externa ilegal e ilegítima. Confiscación de los bienes y cuentas de las empresas que sobrefacturan importaciones.
Por la repatriación de los capitales fugados y que se encuentran en bancos europeos y paraísos fiscales. Por la eliminación del IVA y por la aplicación de impuestos progresivos al capital.
Por la rescisión de los contratos de empresas mixtas. Porque la producción petrolera este toda, 100% en manos de venezolanos, sin empresas mixtas, por el rescate desde las bases de las empresas básicas, por un gobierno de los trabajadores, debemos llamar a la movilización autónoma de los trabajadores.
(*) Declaración de Nicolás Maduro del 09.12.2015 ante la pérdida de la AN. “Yo quería construir 500 mil viviendas el próximo año. Ahorita lo estoy dudando. No porque no pueda construirlas, porque puedo construirlas. Pero te pedí tu apoyo y no me lo diste”