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Lavadero Cambio Nelson, Lopez Mena y el voto Buquebus

Darío Pérez (FA): Wilson Sanabria tenía miles de votos alineados en base a “clientelismo” y así como “acordó” con Enrique Antía tuvo “mucha cercanía” con Oscar de los Santos

En Maldonado, la interna del Frente Amplio volvió a encenderse en los últimos días inesperadamente. En medio del escándalo del cierre del Cambio Nelson y la fuga de su propietario, Francisco Sanabria, un edil del sector que lidera el diputado Darío Pérez acusó al ex intendente Oscar De Los Santos de beneficiarse de supuestos vínculos con Wilson Sanabria, padre de Francisco, para ganar las elecciones departamentales de 2005. De Los Santos respondió que esas “conjeturas destilan odio, rencor y oportunismo”

Esta mañana profundizamos en este entredicho con el diputado Darío Pérez 17/3/17 En Pespectiva  Radio Oriental

El cierre del Cambio Nelson y la fuga de su propietario, Francisco Sanabria, vienen provocando repercusiones en distintos ámbitos.

A nivel político podía esperarse que complicara al Partido Colorado. Quizás no era tan evidente que también pegara adentro del Frente Amplio, reavivando una vieja disputa entre dirigentes locales de Maldonado.

Para profundizar en esta polémica, en la entrevista central conversamos con el líder de la Liga Federal, Cabildo 1813, el diputado Darío Pérez.

EMILIANO COTELO (EC) —El cierre del Cambio Nelson y la fuga de su propietario, Francisco Sanabria, vienen provocando repercusiones en varios ámbitos.

A nivel político, podía esperarse que complicara al Partido Colorado (PC). Quizás no era tan evidente que también pegara adentro del Frente Amplio (FA), reavivando una vieja disputa entre dirigentes locales de Maldonado.

Andrés de León, edil del sector frenteamplista Cabildo 1813, que lidera el diputado Darío Pérez, escribió este martes en Facebook un mensaje en el que daba a entender que el también frenteamplista Óscar de los Santos había contado con el apoyo del exsenador colorado Wilson Sanabria en las elecciones departamentales de 2005, lo que habría contribuido a su victoria en las urnas y al acceso a la Intendencia.

Esas declaraciones –que después fueron respaldadas por el propio Darío Pérez– molestaron a De los Santos, que el miércoles escribió una columna en la que expresaba que esas opiniones “destilan odio, rencor y oportunismo”.

Usted ha tenido muchas diferencias en el pasado con Óscar de los Santos. ¿Cuál es su relación hoy con él?

DARÍO PÉREZ (DP) —En forma personal no tenemos mayores dificultades, si bien hace un par de meses vertió algunas opiniones que me molestaron y directamente en ese momento ni contesté. Y a partir de ahí directamente no hablé más con él, porque uno no puede andar falluteando, así como soy en mi vida tengo que ser en la vida política.

EC —Esa era mi pregunta siguiente, si había diálogo entre ambos.

DP —No, no, no. Después de las elecciones departamentales no hablamos mucho y tenemos formas diferentes de actuar en la vida política. Esto no es una cuestión personal, son decisiones que se toman en la vida política que después uno comparte o no y te pones más distante o menos distante.

EC —Vamos a lo que publicó en su perfil de Facebook el edil Andrés de León, que además ha sido su secretario durante muchos años. Se refería a las elecciones departamentales de 2005. Puso: “En Maldonado el Frente Amplio tenía chances de ganar, el FA iba con tres candidatos: [Ricardo] Alcorta, el Flaco [Óscar] de los Santos y Darío Pérez. El último partía como favorito para ganarle la Intendencia al Partido Nacional.

Pero sucedió algo interesante que desbalanceó la elección, y fueron los apoyos económicos y también una corrida de votos hacia un candidato. En el famoso discurso del acto final de campaña del 2005, Darío dijo unas verdades que molestaron a muchos y otros lo tomaron como un ataque a la Santa Unidad del FA. En ese discurso Darío dijo de manera frontal […] que esta elección se definía entre dos candidatos del FA y dos modelos de gestión a llevar a cabo: uno, el que proponía Darío de llegar a la Intendencia sin compromisos y con las manos limpias; y otro, que era apoyado por empresarios de derecha como [Juan Carlos] López Mena y el famoso voto Buquebus que apoyaron al candidato De los Santos.

López Mena era muy amigo de [Wilson] Sanabria y en esa elección extrañamente el Partido Colorado no sacó ni un edil en la Junta Departamental. Ahora me pregunto: ¿para dónde fueron los votos de Sanabria en esa elección departamental, si no fueron para el Partido Nacional, ni para las candidaturas de Alcorta y Darío? ¿Dónde terminaron? (Saque sus conclusiones)”, terminaba diciendo De León.

Usted ha dicho que básicamente coincide con ese relato, con esa interpretación.

DP —A eso hay que agregarle el paralelismo con la última elección departamental, porque Andrés hace una hipótesis en base a indicios. Y las dos elecciones son parecidas, nada más que en la última elección departamental, en el caso del sector de Sanabria, que antes había logrado sacar un diputado, que es Germán Cardoso, disminuye dramáticamente su votación y nosotros sabemos que en los comités colorados de la línea de Sanabria se repartían votos de Antía, para decirlo crudo y claro, porque en los pueblos todos nos conocemos y viene uno y dice “fui a buscar una lista del Partido Colorado y me dieron una de Antía”

A partir de ahí Andrés hace un paralelismo entre el 2005, cuando el sector de Sanabria también saca un diputado, pero extrañamente, dramáticamente, también disminuye su votación, creo que saca 2.000 y pico de votos nada más, no llega ni a sacar un edil. Y además –también porque en los pueblos nos conocemos todos– vimos que militantes del sector de Sanabria a nivel nacional en las elecciones del 2004 pasaron –no te digo que en masa, pero reconocimos no menos de 10 personas– a militar en los comités de De los Santos. Posteriormente, durante ese período, que fue muy complicado, el primer período de gobierno departamental en el que De los Santos era intendente, se establece públicamente un relacionamiento no sé si decir cotidiano, pero de mucha cercanía entre Sanabria y De los Santos. Esto es reconocido por Sanabria una vez que estuvimos en Radio FM Gente, una vuelta en la que estábamos en un chisporroteo político de enfrentamiento con él, él reconoce que se reunía frecuentemente con De los Santos. Y a su vez algún dirigente colorado participó en los cargos de confianza de De los Santos, de la misma manera que en este período no menos de 12 militantes y dirigentes del sector de Sanabria participan en el gobierno de Antía.

EC —Volviendo a la elección del 2005, ¿usted entiende que perdió la competencia interna entre los candidatos del FA, y por lo tanto perdió la Intendencia, debido a esa aproximación entre De los Santos y Sanabria padre?

DP —Uno no tiene registro de votos, tiene indicios de las cosas que pasaron. Y Andrés hace un paralelismo entre estas dos elecciones. Yo pienso lo mismo que él, qué quieres que te diga, ¿qué no? Pienso lo mismo que él. Es una visión de la realidad política departamental en base a indicios, a cosas de las que fuimos testigos, como las que te relaté de los comités. Y en base a eso escribió, en su libertad, no me consultó a mí.

EC —Hay otra visión, incluso con números.

ROMINA ANDRIOLI (RA) —En una columna escrita el miércoles por De Los Santos, actual senador de Alianza Progresista, pide “recurrir a la información pública de la Corte Electoral, y confirmar con la documentación existente que efectivamente esos votos sí fueron para el PN”. Y publica una gráfica que demuestra que entre las elecciones nacionales de 2004 y las departamentales de 2005 el FA y el PC perdieron votos, mientras que el PN aumentó considerablemente su electorado. ¿Cómo evalúa esa respuesta de De Los Santos y esa información en la que se basa?

DP —Ni aun teniendo gráficas puedes definir para dónde van los votos. Lo que sí puedes ver son cosas que ocurrieron, como la desaparición de los ediles ya no de un sector sino de todo el PC. En otra radio comenté algo –porque para esto hay que tener una visión general del asunto– y lo voy a citar porque es un hombre de honor al que yo respeto. Pasadas esas elecciones departamentales, el exdiputado y exministro del Interior Fernández Chávez se acerca, me mira –en un evento– y me dice: “Mira, Darío, que yo voté al Partido Colorado”.

EC —Pero él era colorado…

DP —Fernández Chávez, el exdiputado del PC y exministro del Interior.

EC —Por eso. ¿Y por qué le decía que había votado al PC? No entiendo.

DP Y… como para aclararme que no había entrado en ninguna maniobra o asunto político extraño. ¿Se entendió?

EC —Ah, ahora sí.

DP —En base a esos indicios pensamos eso. Y lo pensamos, ¿qué le vamos a hacer? No es ni oportunismo ni una maniobra política. También relatamos que en el FA a nosotros se nos complicó la cosa. Muchos empresarios nos relataron –usted sabe que se recurre para donaciones o para cenas o para lo que sea para tener una campaña más o menos como la gente– que desde Montevideo se apuntaba a determinado candidato. Yo no era el candidato del establishment, indudablemente. Y bueno, no tengo más que agregar con respecto a eso.

EC —Usted, además de hacer los comentarios que de alguna manera hizo en su momento de manera pública, ¿no debió haber llevado el tema a los organismos internos del FA?

DP —Mire, yo cuando chico iba a la iglesia, hice la comunión, todas esas cosas, pero yo soy un librepensador. Y además, ¿luché contra la dictadura para después tener que andar pidiendo permiso para decir lo que pienso? Yo no ando pidiendo permiso para decir lo que pienso.

EC —No le digo que no pudiera decir lo que pensaba, digo que usted tenía elementos para dar por un hecho un acuerdo que el FA como tal no avalaba, supongo.

DP —Yo no estuve en ningún lugar donde pudiera mirar por el agujero de una cerradura un acuerdo, porque esas cosas no se hacen a la vista, en el caso de hacerse. Sí te puedo decir que un dirigente político como Sanabria tenía de 3.000 a 5.000 votos alineaditos en todas las elecciones, no tenía muchos votos, pero los que tenía los tenía alineados, en base a una cosa que de repente para Montevideo es difícil de explicar, pero que en el interior es “que te doy trabajo”, “que te hago una gestión”, que esto, que lo otro. No olviden que Sanabria tenía un inmenso poder y tenía un ejército que mandaba para donde quería. No eran muchos, pero en una elección departamental y en una elección nacional son muchos. Y bueno, y en esa dirección… Yo ni siquiera digo que se hayan sentado a conversar, digo, al igual que Andrés, que en nuestra hipótesis, y por lo que vimos que se desarrollaba en nuestra elección, fueron para ese lado. Ni De los Santos mostrándome gráficas ni nosotros diciéndolo de repente tenemos la verdad en un puño.

EC — ¿Ese tema no debía ser abordado por los organismos del FA?

DP — ¡Por favor! Cuando tuvimos todos esos líos hicimos una serie de críticas a cosas que ocurrían en el primer gobierno de De los Santos y me estuvieron por echar del FA, estuvieron a un tris de echarme. Vinimos a la Mesa Política con una caja de cartón llena de papeles y quedó ahí en la nada. No me echaron, pero quedó en la nada, establecimos una serie de cosas y el FA no actuó en ninguna de esas cosas que trajimos para debatir en esa mesa política. En la que no fui exactamente bien recibido, y si hubo alguna posibilidad de ir fue porque un viejo dirigente del FIdeL, una muy buena persona, trabajó mucho para que pudiéramos ir a hacer esa presentación. Pero estas cosas no. Fíjese que en el tema de Bengoa el Comité de Ética del FA al final ni terminó echándolo. Así que qué vamos a hablar de estas cosas. Además para no ser angelito, los padrino

s de uno y otro eran… yo soy flor de campo, yo no tengo apoyo en Montevideo. De hecho le estoy disputando al poder central a través de nuestra Liga Federal, que es una federación de grupos del interior. No soy del todo bien visto. Voy a seguir siendo frenteamplista; como decía el viejo Herrera, ni me callo ni me voy.

***

EC —Estos cuestionamientos que usted ahora pone sobre la mesa y que en realidad ya existieron, no son nuevos pero ahora cobran otra dimensión en este contexto, supongo que tienen dos bases. La primera, que habría existido un acuerdo “oculto” De los Santos-Wilson Sanabria. Y segundo, que ese acuerdo sería con alguien que no debería asociarse con figuras del FA, ¿hay implícito también un juicio crítico suyo sobre Wilson Sanabria?

DP —Yo digo lo que pienso. Con Wilson Sanabria siempre estuvimos en las antípodas. Es público y notorio acá en el pueblo, en el departamento de Maldonado.

EC —Sí, usted es de San Carlos y Sanabria tenía buena parte de su actividad centrada allí.

***

EC —Vayamos al fondo del asunto: ¿qué era lo cuestionable de un acuerdo, si existió, De los Santos-Wilson Sanabria? ¿Cuál era el problema con Wilson Sanabria?

DP —Wilson Sanabria fue un hombre que construyó, a partir del poder político, un poder económico. No sé cómo ni de qué manera, pero en forma muy rápida para el común de los mortales. Tenía prácticas políticas que a mí me parecían aberrantes, desde clientelismo, que capaz que era lo más suave, hasta “compra” de dirigentes, porque los mantenía con un sueldo o lo que fuera, y compra de votos, la forma en que se acercaba a la gente en busca del voto. Lo que te estoy diciendo se lo decía en vida, porque el hombre no está para defenderse y yo tengo que ir por lo menos hasta decir lo mismo que decía en vida de él.

EC —Ahora la discusión a propósito de los Sanabria es mucho más amplia que eso que usted acaba de plantear.

DP —Sí, por supuesto.

EC —Para usted, ¿qué pone de manifiesto el cierre del Cambio Nelson?

DP —Lo que ocurrió en Cambio Nelson ocurre en el ámbito privado. Repercute políticamente porque el hijo de Sanabria era el secretario del PC y eso pone la cuestión en la parte política. A mí me gusta separar bagres de tarariras, ocurrió en el ámbito privado, la repercusión política… Como todo en política, siempre se trata de mostrar los defectos de los otros y de realzar las bondades del partido al que se pertenece.

RA —Usted dice “hay que separar una cosa de la otra”; de todas formas, teniendo en cuenta lo que usted mismo señalaba, que tenía tanto peso como dirigente a nivel político y que influía de esa manera, ¿no está íntimamente relacionada una cosa con la otra?

DP —Sí; sí y no, porque ocurre en el ámbito privado. Tiene una repercusión política por ser quien es y porque quizás… vamos a ver qué es lo que se termina descubriendo de todo esto al abrir la caja de Pandora. Indudablemente aquí hay afectados de todo tipo, desde los trabajadores, que a veces ni en planilla estaban, hasta los inocentes, que no saben que un cambio es como una ferretería, como dijo Bergara, no lo saben y piensan que como eso está abierto y legal sería normal poner ahí dinero. Porque hay mucha gente que es así, la mayoría no es economista ni cosa por el estilo, ni tiene por qué saber que esas cosas no se deben hacer. Indudablemente hay también ahí una responsabilidad del Banco Central, se le pasó por abajo de la puerta o le entró por la ventana una situación que va a tener que rever para poder controlar de mejor manera. Porque la expresión “es como una ferretería” no es la solución. Por más que Astori diga que esto está recontrabien controlado según los estándares mundiales o lo que sea, algo pasó que no hubo el control adecuado para que esto pasara, tener un cuerpo inspectivo que pueda entrar cuando se le antoje a un cambio, lo que sea.

RA — ¿Para usted también era vox populi, como se dice en Maldonado, que esta situación era así en Cambio Nelson?

DP —No, te juro que ni sabía que poniendo dinero ahí pagaban interés por encima del bancario. Sabría la gente que anda atrás de los negocios, de los pesos, etcétera, capaz que sí. Yo no tenía ningún tipo de vínculo. Creo que una vez entré a cambiar US$ 100 en toda mi vida. No tenía conocimiento de que todo esto ocurría.

EC —Pero usted dijo hace unos minutos que Wilson Sanabria hizo fortuna demasiado rápido, palabras más, palabras menos

DP —Ah, sí, el hombre era muy habilidoso, no tengo cómo probar nada. Era un hombre habilidoso. Te digo más, si él hubiera estado vivo esto seguramente no habría llegado a pasar esto, porque era un hombre de inmensos recursos y relaciones partidarias y extra partidarias. Capaz que nunca nos habríamos enterado si él hubiera estado vivo.

EC —Pasando en limpio, ¿sus diferencias son Wilson Sanabria eran políticas simplemente, no había otra cosa de por medio? ¿Usted no le cuestionaba otros aspectos de su conducta, de su vida?

DP —Sabe que yo soy médico, hasta lo llegué a atender. Era un hombre campechano que entraba por la emergencia, yo a veces estaba de guardia y lo tuve que atender unas cuantas veces. Yo separo totalmente una cuestión de la otra, no me gustaba lo que hacía políticamente, me llamaba la atención el crecimiento de su fortuna, pero no tengo elementos para saber cómo lo hizo, francamente no tengo. Ahora aparecen nuevos elementos, que parece que la ruta acá, que esto. Tampoco, de eso no sabía nada.

RA — ¿De otros políticos relacionados con la operativa del cambio tenía alguna noticia? Esta semana hablamos con un extrabajador del cambio y nos señalaba, sin mencionarlos, que era frecuente que políticos concurrieran a hacer operativas, por ejemplo a hacer depósitos, más allá del caso que se hizo público y notorio, la presidenta departamental del FA, Susana Hernández.

DP —Probablemente el día que se conozca la lista famosa esa se sepa de algún político. Yo te aseguro que no, apenas pasaba por la puerta nomás. No tengo otros indicios más allá de lo que dice la calle; te imaginarás que, como pueblo chico, infierno grande, se dicen muchas cosas.

EC —Tengo una cantidad de mensajes de los oyentes, algunos muy críticos con usted. “Es lamentable que un político base sus denuncias en palabras sueltas tipo comentarios de peluquería”, dice uno.

DP —Puede ser, sí, para el que no lo vivió puede ser comentario de peluquería, para el que lo vivió no es comentario de peluquería. Y yo, la verdad, si me preguntan, no tengo por qué callarme lo que pienso. Que a algunos les guste y a otros no les guste, mala suerte. Estoy aburrido del cinismo en política, de la fantasía y el abrazo fácil, y del te paso la mano por arriba del hombro. ¡Por favor!

Y en cuanto a la competencia por quién es más frenteamplista, nosotros hemos trabajado por el FA en todas las elecciones, dando el máximo. Y ni tan siquiera hemos participado en el ejecutivo, nunca, porque nosotros sí que lo hacemos por la camiseta, jamás nunca participamos en el ejecutivo nacional y seguimos trabajando por el FA. Ni siquiera se nos ha dado esa oportunidad y seguimos trabajando por el FA. Y si no nos quieren en el FA nos van a tener que correr, porque yo no voy a hacer como Gonzalo, que habrá tenido sus razones para irse. ¿Sabe por qué?

EC —Está aludiendo a Gonzalo Mujica.

DP —Sí, a quien no critico por haber votado las investigadoras, de hecho yo pedí permiso y me lo negaron. No lo critico por eso. Es más, me agarré tal calentura con todo eso, como con la marihuana, que no sé hasta dónde no afectó mi salud. Porque entiendo que los políticos han ido cayendo en la consideración, lamentablemente, de mucha gente que descree, y para mí es muy importante que la gente crea en los políticos y en los partidos políticos, porque si no la que decae y se cae es la democracia. Nosotros hemos tenido toda la vida un estilo de total franqueza, ni hablando de forma elíptica ni metiendo el cuchillo por abajo del poncho.

EC —Leyó la columna de De los Santos, ¿no?

DP —No, no la he leído, la dejé de postre para el fin de semana, para ver si le contesto o no le contesto.

EC —De los Santos dice que esas conjeturas suyas “destilan odio, rencor y oportunismo”.

DP —Yo no tengo ni odio ni rencor ni oportunismo.

EC —Y dice: “Darío Pérez se ha convertido en el mejor actor que un guionista de la oposición pudiera imaginar, a menos que este guion sea escrito en conjunto”.

DP —Está suponiendo cosas, lo que tiene todo el derecho del mundo de decir si se le antoja, pero la verdad es que ni me va ni me viene lo que dice. Nosotros hemos demostrado en la cancha, en el departamento de Maldonado y en todo el país, lo que queremos al FA y lo que hemos trabajado. Nunca le echamos para atrás en ninguna elección, aun sabiendo que íbamos a perder. Siempre pusimos todo, absolutamente todo. Y plata de nuestro bolsillo también. Mucha. Y sin compromiso, ¿eh? Porque cuando tienes el traste limpio puedes decir cosas con absoluta tranquilidad; que a algunos les guste más, que algunos les guste menos, ta.

EC —Impresiona mucho que la polémica interna en el FA alcance estos ribetes, tenga estas temperaturas, esta terminología. Además en un contexto en el cual el FA interpela al intendente Antía hoy, exactamente hoy. Esa es una de las preocupaciones de Alianza Progresista, que este resquebrajamiento que se da en la unidad del Frente perjudique el posicionamiento en el llamado a sala de hoy, que es muy importante, por las modificaciones tributarias.

DP —Al ser frenteamplista habría que haber puesto toda la carne en el asador en estas últimas elecciones y no tener los comités cerrados y no trabajar los últimos 10 días. Si vamos a hacer un “frenteampliómetro”, habría que haber puesto todo en estas últimas elecciones.

EC — ¿A quién está aludiendo?

DP —Y no haberse desvinculado un año antes, haber soltado el timón a alguien que no tenía experiencia para seguir gobernando ese año. Tendría que no haber anulado una elección de 5.000 votos porque el candidato de él no era el que estaba ganando, lo que generó una estampida de mucha gente. En ninguno de los dos casos, ni en esta última elección departamental ni en la del 2005, estamos diciendo que dos más dos sea cuatro. En política no es exactamente así, ocurren cosas que modifican, en un escenario electoral acotado decisiones o cosas como las que nosotros presumimos pueden ocurrir perfectamente. Porque hoy en día nadie, por ejemplo para esta última elección departamental, nadie duda de que hubo un acuerdo entre el sector de Sanabria y Antía o que directamente decidieron apuntar para ese lado, porque hay 12 cargos de confianza y desaparecieron alrededor de 8.000 votos. Parece que eso nadie lo cuestiona. Y en 2005 pasó más o menos lo mismo.

RA —Según informó El Observador, Alianza Progresista tiene previsto plantear en la Mesa Departamental que sus compañeros fernandinos de la Liga Federal “se están comportando con manifiesta ‘falta de fraternidad’ y están asumiendo posturas que ‘lesionan la unidad’ del Frente Amplio en ese departamento. Los seguidores de De los Santos aspiran a que el asunto sea abordado en profundidad ya que la situación llegó a un límite muy preocupante”. ¿Cómo va a reaccionar la Liga Federal ante este planteo?

DP —No tenemos problema. ¿Dónde estamos nosotros? ¿En qué país estamos que una persona no puede manifestar lo que piensa? Que no te guste es otra cosa. Pero aquí muchos quemamos parte de nuestra vida por pelear por determinadas cosas, aquí no estamos en otros países donde por hablar te meten en cana. ¿Qué responsabilidad, qué le van a decir al hombre? ¿Lo van a expulsar? ¿O a mí, por decir lo que pensamos? Que planteen lo que quieran plantear.

Y con respecto al tema de Antía, ¿piensan que nosotros estamos contentos porque Antía está gobernando en el departamento? ¿A alguien se le ocurre que estamos contentos? ¿Que el municipio de San Carlos, por ejemplo, está acogotado? ¿Que tiene un tercio de la superficie del departamento y tiene dos o tres máquinas locas para todo ese lugar y un presupuesto que se vio visiblemente acotado? ¿Y la imposición del gobierno departamental de una rambla acá sobre el arroyo San Carlos que nadie quiere? Nadie quiere porque entiende que hay otras… capaz que en el reino de la abundancia se podría aceptar. ¿Piensan que estamos contentos nosotros? ¿Que después de 10 años que gobierna el FA perdamos un lugar emblemático como Maldonado, donde teníamos tantos sueños para seguir haciendo cosas? ¡Por favor!