Los denominados “paneles” de los medios de comunicación vernáculos son intentos de fijar cánones de opinión que se establezcan como la visión común, general, de la sociedad. A los mismos concurren “celebridades” de entre casa que reúnen –todos ellos- una condición básica:ser “bichos” en el arte de “no sacar las patas de la palangana” y tener una carga sobrenatural de auto-estima personal. Van a opinar, para “hacerse auto-bombo”
El tema del librito de María Urruzola ha tenido el efecto de tensar la cuerda al máximo y de dividir las aguas. Por un lado están los panelistas “tradicionales” (entiéndase “burgueses y serios”), las “momias” criollas y, por otro, la extraordinaria falange de los periodistas “progresistas” que reúne una variopinta colección de chupamedias, arribistas, pícaros-con-ganas-de-hacer-un-mango y mercenarios diversos. Son “la Armada Brancaleone” del “Pepe” Mujica y su mujer “La Tronca”.
Contemplar en un “panel” donde está presente -entre otros tránsfugas- el “renegado” Esteban Valenti, al Sr. Fernando Butazzoni, muy suelto de cuerpo, señalar que leyó del libro un solo capitulo: el que se refiere a su persona y que con eso le bastó es, aleccionante. Como en medio del espiche metió una referencia al “entrañable amigo Mauricio Rosencof”, nos bastó a nosotros, esa expresión para “sacarlo” al Butazzoni, como decimos los caneros. Si tu amigo es “esa mierda” de egotista, alcahuete y batidor, por lo menos los presos que pasamos por Punta de Rieles, y lo vimos chuparle las medias al coronel Albornoz, jefe del Penal, sabemos que vos sos peligroso. Aquí, en este país, el que anda con mala gente, es mala gente. Lógica elemental y popular.
Lo mismo pasa con un Grille, Leandro, que es otro proyectito de personaje: Dice que “ni leyó ni piensa leer” y por otro lado se manda un juicio que contradice su afirmación anterior y demuestra que leyó tanto…como para hacer una referencia a las “metodologías históricas”…. para defender a otro batidor serial: su “amigo admirado” el “ñato” EFH.
Finalmente tenemos “el espiche” o “los espiches” de Jorge “el Tambero” Zabalza.
La parte más anodina del asunto es su referencia a “los principios” o sea el derecho a expropiar a los expropiadores. Hasta allí todo bien. Es parte de la “imagen” de sí mismo que le gusta cultivar. Después viene “la parte difícil” el “deschave” del 77 que él, entonces, catalogó “de carne podrida”. Ya hemos reseñado en un artículo anterior que la afirmación le costó al Tambero un bosque de puteadas en la prensa alternativa del momento. Las puteadas están allí y las puede coleccionar el que desee incorporarlas como “referencia histórica”
Nosotros, para ilustrar el tema, nos vamos a referir a nuestra experiencia: estábamos…en Suecia, cuando a la cocina, que era nuestra mesa de trabajo, el ordenador nos dejó el presente. Habíamos roto con el Ñato ya en el año 1972 ante su propuesta de rendición incondicional que él después, quiso denominar “tregua armada”. Cuando vimos los nombres que se publicaban en la lista creímos –literalmente- que se nos partía el pecho, que nos moríamos allí, de golpe, que algo, alguien, nos golpeaba con una maza brutal,… el aire se nos volvió pesado, no podíamos reaccionar ante las imágenes que daba la pantalla. Rápidamente, enviamos una copia de la lista recibida a dos personas: uno que era nuestro amigo personal entonces (estaba en la lista L.A.) y otro, que fue una carta a Aníbal “el Caqui” de Lucía ofreciéndole un espacio de respuesta en SURDA. SE….ante el brutal agravio que se le hacía.
Después salimos a caminar por el bosque cercano, necesitábamos aire frio y seco, sumergirnos en oxígeno con olor a pino, para reponernos del golpe, sacudirnos el aturdimiento que habíamos recibido….caminar, horas y horas por dentro de un bosque para echar a funcionar la cabeza y evaluar la gravedad de la noticia, las consecuencias, un variedad innumerable de asociaciones y recuerdos….tristes, feos, dolorosos.
Sabíamos, leyendo la lista, que lo que allí se decía era de verdad, no importaba si venía de la “inteligencia militar o policial”, lo importante era la gravedad de esas afirmaciones.
Constatábamos, repentinamente, cuan bajo puede llegar “un jefe”, cuan miserable era un hombre con el que habíamos roto por cuestiones políticas pero que todavía respetábamos. Cientos o miles, en esos momentos y en las horas inmediatas posteriores, sabíamos (en todo el mundo) que lo que allí estaba estampado era de una gravedad (y una inmundicia) de proporciones.
Señalamos esto porque las “racionalizaciones” actuales del Tambero no nos caben. Y queremos rescatar el “shock”, el “impacto”, la “gravedad” de aquellas revelaciones.
En los días próximos constatamos que ni sus compañeros de dirección (Marenales, el Pepe), ni los formadores profesionales de opinión pública, ni los intelectuales de renombre nacional, le daban al asunto, la importancia que el asunto tenía. La redacción de SURDA. SE, tomó la resolución de reproducir, año a año, en la fecha, el documento con la intención de estimular el debate que nunca llegó. Samuel Blixen que ya era una figura periodística establecida en “Brecha” tomó el asunto recién cuando EFH se murió. Antes de eso, nadie, ninguno, de la prensa grande o de la chica tomó el tema, convocó un panel, escribió un editorial, hizo campaña periodística o radial.
Todos los que hoy se apresuran a mover “la sin hueso” en los paneles, mesas redondas y demás, por un puñado de dólares, rapiñados en “democracia”, se callaron la boca en un ejemplo de cobardía nacional y “oriental” como en los tiempos de plomo. El “País de la Cola de Paja” de Benedetti, cuarenta o cincuenta años después, en toda la inmensidad de sus miserias y su doble moral. Paisito… de mierda!!!
…………
Nuestro tema, sin embargo, son aspectos críticos. Empecemos con el primero que nos parece fundamental: el “quebrado”.
El tema es viejo en la literatura uruguaya, cuando a los “quebrados” se los llamaba “flojos”. Y ni más ni menos que el principal dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez escribió sus pareceres en “Cartas de un Flojo”. Florencio Sánchez era –sin embargo- un semi-anarco honesto. El “Ñato” que provenía de la corriente “nacionalista” del marxismo, ni siquiera le llega a los talones.
El “Ñato” es un mentiroso porque es un “quebrado”. María Urruzola atisba esa posibilidad cuando habla de la “tregua armada”, pero después –tendrá sus particulares motivos (que no acierta a formular con claridad)- reincide en su criterio central. Para nosotros que venimos insistiendo en el tema de los quebrados (en el caso del viejo MLN-Tupamaro son varias decenas, agrupados principalmente en el área jefes, responsables de grupo, subcomandos) el motivo es claro. El “quebrado” no puede aspirar a jefatura alguna, a lo más y después de la experiencia a una militancia “liviana” de “apoyo” donde no tenga acceso a conocimientos que dañen la vida política activa. La “Tronca” otra “quebrada” fue sancionada durante cinco años. Lo sabe todo el mundo aunque la nueva burocracia del MPP, pretende ignorarlo.
El Ñato que aspiraba al poder máximo y que hizo una larga campaña de defenestración de otros para llegar al poder (inclusive la campaña contra Raul Sendic padre) sabía bien que reconociendo “que se había quebrado” su prestigio y capacidad de decisión se iba al tacho. Así de sencillitas son ciertas cosas.
Como el área “quebrados” en la “interna” abarca a varias figuras principales, se hicieron fuertes en el apoyo mutuo, para eludir el tema. Con eso y el prestigio de “rehenes” a los ojos de la militancia les alcanzaba para rehacer el viejo “aparato” más verticalista que antes. Y cuando Sendic murió se les hizo el campo orégano. Es también por eso que cuando EFH pierda pie en la interna (y por elecciones) apelará al recurso de la fracción: el CAP-Libertario.
Simultáneamente y en paralelo, la Inteligencia Militar lo tenía “sentado en la calesita” por sus colaboraciones pasadas, y ya “le habían medido el aceite” (y evaluado después, largamente) a él y a otros en el Florida. Así que apenas recuperó la libertad le fueron a “tocar el timbre” y le dijeron “Pica, pica, picarón”, vení que tenemos que conversar un poquito contigo”.
María Urruzola, varias veces a lo largo de su libro juega –mentalmente- con esa idea, hay más de un elemento que la tienta, pero vuelve siempre, mansita al redil. Tomemos un ejemplo para que el lector mismo juzgue, en la pág. 110 de su libro:
“Las interrogantes que quizás nunca se formularon son muchas: ¿.por qué EFH se entregó ese 14 de abril y no resistió aún estando herido, sabiendo que con él y David Cámpora caía documentación vital del MLN? ¿Por qué exigió la presencia de “Campitos” de quién ya se sabía que integraba el Escuadrón de la Muerte? ¿Por qué eligió al capitán Carlos Calcagno para vigilar sus salidas del Batallón Florida a contactar al MLN, cuando había sido el responsable del asesinato salvaje del matrimonio Martirena? ¿Por qué si lo que estaba en juego era una “tregua” nunca se manejó la presencia de un observador ajeno a las partes?
Vista a la distancia, la llamada “tregua” se parece más bien a un intento desesperado por modificar el cariz de la derrota absoluta y salvar algo de lo que había sido “el protagonismo” político del MLN, al precio incluso de entregar a su líder máximo”
Excelente o, justamente (si tendrá que explicar David Cámpora y eso desde hace años!!!). Tempranamente, muchos compañeros llegaron a esa misma posición y fue Ricardo Perdomo “el mexicano” el que la formuló en forma de libro o folleto en Suecia, en la localidad de Bro, cercana a Estocolmo. El “Tambero” Zabalza que ahora se sube al camión de Ricardo, compartiendo como compartieron la jefatura en el zonal 4, frente al Parque Posadas, nunca buscó un estrechamiento de vinculación política con el mismo. Lo hace “ahora” cuando la tarea política es imposible. Y no lo hizo antes, porque Ricardo Perdomo, no se tragaba para nada el mito de los “rehenes” y su “martirologio”. Las cosas son como son: al pan, pan y al vino…tinto!!!
Vayamos ahora a otro aspecto crítico del libro de María Urruzola: el polifacetismo del Ñato, los “varios” Ñatos.
La idea original, la lanzó Samuel Blixen cuando EFH murió e hizo una nota. En aquella oportunidad “se acordó” de varias cositas que antes y a lo largo de muchos años había silenciado (entre otros las tristes declaraciones del “detenido especial” del año 1977). A la idea se subió ahora Zabalza y la misma idea está presente a lo largo de todo el libro de Urruzola.
No creemos en la idea, la sugerencia o el invento de “varios Ñatos” a la vez. En principio porque nos evoca la denominada personalidad clivada, el esquizofrénico. EFH era un personaje neurótico y muy contradictorio, con un brutal ángulo homosexual que alguna vez hemos narrado, pero definitivamente esquizofrénico no era. A Blixen y a otros las diferentes transformaciones del Ñato, chocan con el recuerdo del viejo “compañero” que fue antes de ser un “quebrado”. En el libro de Urruzola, el Ñato que aparece, es más bien parecido a Jorobeta, el del tango. (Busque el tango en la red el interesado y saboree un buen y viejo tango).
Las personalidades son una sola, de pies a cabeza, con las modificaciones que da la vida y las circunstancias, pero definitivamente no hay varios individuos. Hay uno solo. El “joven” Marx, es lo mismo que el Marx “maduro”. El Ñato ecléctico proveniente del “nacionalismo” es el mismo “marxista-nacional” o el mismo “nacional-populista” que el argentino Rolando Astarita ha caracterizado en tantos “progresistas” de la hora actual.
Y con estos aspectos críticos, damos por terminadas nuestras observaciones sobre el excelente libro de María Urruzola. Colorín…colorado, este cuento se ha acabado.
Vale c.e.r.
Jorobeta Tango
Música: Agustín Magaldi / Pedro Noda
Letra: Claudio Frollo