Y Daniel Irigaray tampoco. No pretendo salir a defender a Federico Leicht, porque ya es mayor y sabe defenderse solo. Pero Irigaray, en esta nueva demostración de tirar la pelota afuera, dice que tratar de demostrar que la historia del Uruguay es una falsedad tremenda –historia del Pepe incluida- es hacerle el juego a la derecha. Porque de eso es de lo que se trata. Y todo lo demás es tirar la pelota afuera para hacer tiempo.
Si desmontar las mentiras es hacerle el juego a la derecha, apagá y vámonos.
Es la misma jugada que se repite cada tanto que las papas queman. Defender a Mujica es ser cómplice de las más grandes aberraciones cometidas en aras de “mantener el horizonte revolucionario”
Porque no estamos hablando –solo- de si se asaltaron bancos para financiarle al Ñato y al Pepe sus carreras políticas. Estamos hablando de los compañeros que creyeron en ellos y salieron a jugársela, para acabar unos como Perdomo, otros como Scarzella y otros como el Toño Eizmendi, por el que nadie reclama.
Ya sé que esta actitud no es nueva. Te lo digo yo que no solo vi jugar a Spencer, sino a Martino, a Rial y a JJ Rodríguez. Después de todo, los años que confesás demuestran que te criaste creyendo en la historia que te contaron. Y que por lo visto todavía seguís creyendo. Es hora que espabiles, Daniel. Varias veces te referiste a mí en posta y cuando te contesté hiciste mutis. Arremangate y salí a jugarla. Dejate de balconearla.
Actitudes como la tuya y como la de otros, que acusaron al Ñato de traidor y hoy hacen lo mismo con el Pepe... pero se callan la boquita porque eso es hacerle el juego a los rosados, en el fondo demuestra que la vieja complicidad, el viejo pacto de silencio todavía funciona. Es el mismo pacto de silencio que evitó que se supieran los verdaderos comportamientos del Ñato, del Pepe, del Henry Engler, del káiser Marenales, del Ruso Rosencof y de tantos otros devenidos héroes, pero que no son más que figuritas de terracota.
Decís que se está desbaratando el cambalache. Te faltó decir ¡ en buena hora, carajo!!! ¿No será que vos lo que querés es mantenerlo? ¿No te parece que ya es hora de poner las cosas en su sitio?
No se trata de que nadie vaya en cana, sino que se sepa, urbi e orbi, la verdad de la milanesa. Que mientras unos se subieron al carro de la gloria sobre docenas de compañeros que ellos mismos mandaron a morir mientras pactaban la rendición incondicional y las comisiones de los ilícitos, a otros nos colgaron el cartelito del traidor. Y a todos les convenía mantener el cartelito, porque así se salvaban todos.
Dejate de recordar a los ignotos y a los ilusos y a los ilusionados de entonces. No hagas como Zabalza, que con su silencio cómplice los entierra un poco más.
No todo está dicho sobre la historia reciente. Algunos seguimos trabajando para desenredarla. Si no vas a colaborar, hacete a un lado, pero no estorbes