UNA VEZ MÁS FERNANDO MOYANO
NOS VENDE GATO POR LIEBRE *
Hay acontecimientos que pesan como una losa sobre la acción y el pensamiento políticos de los individuos, de las organizaciones e incluso de las generaciones. El asesinato de Andreu Nin por el estalinismo fue uno de esos hechos históricos preñados de consecuencias inesperadas que, en su caso, amordazan críticas, hasta entonces duras y aceradas, a la acción y teoría de un hombre que, asesinado brutalmente, deja de ser un igual, al que se puede y debe discutir, para convertirse en un héroe santificado, un mito y una bandera sacrosanta a la que sólo cabe defender.
AGUSTÍN GILLAMÓN
*NdeR: esta nota es en relación al artículo On és Nin? de FERNANDO MOYANO - en postaporteñ@ 1785 - 2017-06-25
https://postaportenia.blogspot.com.ar/2017/06/1785-hubo-un-tiempo-en-que-creia-cuando.html
No puedo aceptar que se siga contribuyendo a la falsificación de la historia de la revolución y contrarrevolución presentando a los programas y personajes que fueron tan importantes en la contrarrevolución mundial como líderes de la revolución. Como otros marxistas leninistas (estalinistas/trotskistas) Fernando Moyano parece especializarse en deformar groseramente la historia, para presentar del lado de la revolución proletaria a quienes en realidad fueron sus más importantes traidores, o todavía peor, socialdemócratas especialistas en copar las estructuras proletarias para amaestrar a los proletarios y someterlos a la defensa del trabajo, del capital, del Estado. Basándose en la deformación oficial de la historia efectuada por el marxismo leninismo (es decir la macabra invención de Stalin y amplificada por Trotsky), Moyano en sus innumerables textos y como quien no quiere la cosa, nos hace pasar como revolucionarios a personajes claves de la contrarrevolución, nos vende gato por liebre.
En sus intervenciones sobre la Revolución Rusa nos presenta a los bolcheviques como un partido proletario e impulsor de la revolución; cuando en realidad dicho partido con Lenin, Trotsky, Stalin, Zinoviev, Kamenev a su cabeza fue siempre un partido socialdemócrata, contrapuesto a los revolucionarios en Rusia y consecuentemente partidario de la democracia, el trabajo, el Estado. Que por otra parte como partido en el poder reprimió sangrientamente a las organizaciones y fuerzas revolucionarias del proletariado para imponer un programa capitalista, estatista, imperialista que incluyó, desde el principio, someter al proletariado a los campos de trabajo obligatorio en todo el territorio de la URSS con las consecuentes masacres de quienes resistían al trabajo y el capital: millones de muertos en los campos de concentración. Insistimos en que dichos campos del trabajo y muerte no fueron inventados y desarrollados por Stalin sino por Trotsky y Lenin: el chivo expiatorio de Stalin y la glorificación del “mártir” Trotsky fortifica el mito positivo que del mismo y de Lenin nos han vendido. Es así que nos venden gato por liebre.
Pero para ello se oculta la historia del proletariado revolucionario y los partidos y fuerzas que desde la primera hora fueron socialistas revolucionarios (¡y no demócratas!) y que en Rusia se autollamaron comunistas, anarquistas, maximalistas, internacionalistas; al mismo tiempo que se oculta que Lenin y los suyos se impusieron en el proletariado gracias a la ayuda económica y militar de las fuerzas del capitalismo y el imperialismo mundial (el Estado Alemán, el de Estados Unidos, la banca de Wall Street, el Estado inglés y francés…)
Lo que siempre se esconde es que toda la socialdemocracia rusa (bolcheviques, mencheviques, fracción Kerensky de los sr…etc.) siempre tuvieron el mismo programa que los Generales (alemanes, norteamericanos, ingleses, franceses), que los Bancos internacionales, que la burguesía mundial: desarrollar el trabajo (campos de trabajo impuestos por Lenin/Trotsky) para realizar las tereas democráticas de la burguesía. Lo que los bolcheviques defendieron siempre: “realizar las tareas democrático burguesas”. ¡Y las llevaron a cabo a la perfección! ¡Que ello lo realizaran en nombre del proletariado o de la propia burguesía no cambia nada al asunto: en ambos casos el objetivo es el desarrollo del capital y el trabajo!
Con respecto a la “cuestión española” Moyano hace exactamente lo mismo, nos vende a (un gato) Nin como un revolucionario (liebre), pero claro, como amordazando críticas, se parte de que Nin fue un “desaparecido” por los crímenes estalinistas, desconociéndose, como hace la contrarrevolución en España hoy, las críticas que sus contemporáneos hacían a dicho sujeto. Más se hace circular un texto que simula ser radical y partidario de la dictadura del proletariado, cuando el propio Nin en julio 36, cuando el proletariado en la calle luchaba por imponer la “dictadura de la anarquía” Nin apareció al lado de Companys y los partidos burgueses “socialistas” (PS y PC) apaciguando las masas y proponiendo respetar al Gobierno de la Generalidad en nombre de la Alianza Antifascista y el Frente Popular, que por otra parte consagró al propio Nin como Ministro de dicho Frente. Supongo que a Moyano le gusta Nin, porque también fue un leninista consecuente. Contrariamente a lo que dicho texto pareciera decir (dictadura del proletariado) al proponer la conocida fórmula socialdemócrata de un “gobierno obrero y campesino”, sobre todo cuando leemos entre líneas que entre los “partidos obreros”, están justamente los partidos socialdemócratas y leninistas (PS y PC) a los que el proletariado insurrecto les había pasado por arriba, de lo que se trata en realidad es justificar en nombre de los “obreros” el Frente burgués, aunque excluyera al propio catalanismo de Companys.
Esto es fundamental e invariante en todo el leninismo: consideran como “obreros” a los partidos burgueses que se denominan “socialistas”, reduciendo el concepto mismo del proletariado a la composición “obrera” de esos partidos y sindicatos. Para ellos el “Gobierno obrero y campesino” como en Rusia es un gobierno burgués como cualquier otro que organiza a los proletarios para el trabajo masivo y la explotación. Es que Nin nunca dijo coherentemente otra cosa, no podía hacerlo, nunca perteneció a las fracciones proletarias en ruptura con el Estado burgués sino al leninismo que Fernando Moyano o la revista Alfaguara siguen cocinando y publicando desde hace años /1
En realidad solo, en base a encajarte la LOSA encima, se puede hacer una apología de Nin.
La historia del Nin real lo muestra como un consecuente contrarrevolucionario impregnado en su concepción socialdemócrata y leninista defendiendo siempre al Estado. Su papel como agente del poder capitalista ruso fue poderoso y nefasto en el sindicalismo internacional en toda la década del 20. En España, tanto en su primera época como socialdemócrata “libertario”, como luego como leninista activo fue un destacado agente del Estado capitalista contra la autonomía del proletariado, logrando al fin imponer el frentismo, el frentepopulismo, la sumisión del proletariado al Frente imperialista republicano que concluyera con la masacre generalizada y la guerra mundial.
Para nosotros, esto que hace un socialdemócrata leninista como Moyano, es una verdadera ESTAFA HISTÓRICA, una brutal falsificación de la historia. Es por eso que no respetaremos la LOSA MORTUORIA que censura la historia real en nombre de la desaparición de Andrés Nin en manos de sus aliados de ayer. Acercaremos documentación probatoria de las posiciones de Nin, y de su práctica. Ello permitirá dejar claro que Nin no fue un proletario más o menos boleado y atraído hacia el reformismo, sino un representante permanente del poder del Estado republicano contra la lucha del proletariado por su autonomía.
Ricardo
1/ ¿No sería bueno recordar que ese mismo programa fue el que llevó a Fernando Moyano a invitar al “marxista” Katz que hoy defiende la represión terrorista del régimen en Venezuela?