Envíopostaporteñ@ 1811

ASTARITA Y DAVID RICARDO: FALSIFICACIÓN DE MARX Y APOLOGÍA DEL TRABAJO

La función histórica de la socialdemocracia (y en particular el Leninismo, estalinista o trotskista) es convencer al proletariado que su contraposición primaria, radical, total, con respecto al trabajo y en general la sociedad del capital y su progreso, es una utopía sin sentido y que hay un terreno común entre ambas clases, que debemos transitar juntos. Según el caso el progreso, la ciencia, la economía, el trabajo, la democracia (¡o todo eso junto!)…sería ese terreno común entre el proletariado y la burguesía y sería infantilista desconocerlo. En dicho “terreno común” el proletariado debiera obligatoriamente reconocer la validez de lo que proclama la burguesía, de sus explicaciones, de sus teorías, de su ciencia.

Con respecto a la obra de Marx, toda la sabiduría de la socialdemocracia (y el trotskismo en particular) se reduce expurgar dicha obra de lo que constituyen sus rupturas fundamentales proclamando que Marx es un científico, un economista, un demócrata… y por lo tanto un continuador de las ideas burguesas. El objetivo de todo esto es siempre someter al proletariado, en nombre de Marx a una alianza, un frente y/o la incuestionable necesidad de realizar tareas que corresponden objetivamente a la burguesía: las “tareas democrático burguesas”. Esa es la concepción de base que se encuentra en las funestas teorías para el proletariado de todo el frentismo: frente único, frente popular, frente antiimperialista, frente antifascista….; toda esa mierda se fundamenta invariantemente en el supuesto interés común en la democracia, en el antifascismo, en el progreso, en el trabajo y el desarrollo…

No se puede ignorar que detrás de esta “inocente” y burda falsificación que proclama que el punto de partida sería el interés común entre las clases (por el progreso, la democracia, el trabajo…), la socialdemocracia ha proporcionado el fundamento “marxista” para defender la necesidad de los campos de concentración como método indispensable hacia el socialismo. Es con esa teoría que los leninistas, estalinistas y trotskistas han desarrollado su teoría de la necesidad del progreso, de las tareas democrático burguesas y en particular la necesidad de generalizar el trabajo de hacerlo obligatorio y que para ello no había otra solución que la constitución de campos de trabajo (los campos de concentración fueron todos concebidos como campos de trabajo)

Por eso detrás de las apologías de la ciencia, del progreso, del trabajo, de la democracia…, que hacen los socialdemócratas, los trotskistas y los estalinistas nosotros denunciamos siempre el contenido burgués, explotador y rotundamente contrarrevolucionario de esa concepción.

Nuestra principal tarea es justamente denunciar ese funesto papel del trotskismo y el leninismo…al servicio de la contrarrevolución y en particular hincarle el diente a las ideologías…que hacen del “marxismo” una concepción con interfaces comunes con la ciencia burguesa: una teoría científica, una teoría económica, una teoría del valor trabajo…

Por eso en este caso tomamos como ejemplo un texto que pudiera pasar por científico, por erudito o puramente intelectual de un ilustre pensador trotskista para denunciar que en el mismo no hay nada de neutral, que detrás del mismo se encuentra la falsificación completa de la ruptura de Marx con la economía burguesa y en última instancia una apología encubierta de la ciencia, de la economía, del valor trabajo, de la explotación capitalista. Y recordamos al lector que el trotskismo siempre fue cómplice de los campos de trabajo estalinistas, que incluso los presos trotskistas fueron defensores de sus torturadores directos en base a esa ideología de las tareas democrático burguesas que nunca dejaron de apoyar.

 NUESTRA CRÍTICA A ASTARITA Y SU ARTÍCULO:

Rolando Astarita: 200 años de los "Principios" de David Ricardo

PUBLICADO TAMBIÉN EN POSTA PORTEÑA

TESIS 1. El 19 de abril de 1817 se publicaba en Londres Principios de Economía Política y Tributación, de David Ricardo (1772-1823). Por estos días se cumple entonces el bicentenario de la aparición de una obra fundamental en la historia de la ciencia

CONTRATESIS 1. Primera constatación: a David Ricardo se lo considera un científico y no un cínico economista de la clase dominante, como lo consideraba Marx, desde sus primeras lecturas sobre la economía nacional (1843/44). Segunda Astarita hace la apología aclasista de la ciencia como un terreno neutro y progresivo, como todo socialdemócrata. El método de David Ricardo sería el “científico”, lo que sería un valor positivo en sí mismo.

Para nosotros no existe ese terreno neutro para “abrazarnos” científicamente con David Ricardo. Lo que realmente nos interesa de David Ricardo es el hecho de que haya proclamado abiertamente la inhumanidad de la economía y que toda la (su) ciencia se contrapone radicalmente a la crítica humana de la misma.

Al mismo tiempo ese punto de partida de Ricardo y Astarita sitúa a ambos del lado de la ciencia y la economía burguesa y no desde el punto de vista de la crítica de la ciencia y de la crítica de la economía política como nosotros. La crítica de la ciencia y de la ciencia económica tiene que ir a la raíz y la raíz de la misma es siempre el ser humano, la contraposición entre el ser humano y el sacrificio del mismo proclamado como necesidad de la rentabilidad del capital.

TESIS 2. Es que a pesar de que la mayoría de los capítulos del libro están dedicados a cuestiones prácticas, principalmente a la tributación, “los pocos capítulos teóricos le garantizaron a Ricardo una fama permanente como uno de los grandes economistas” (Rubin). En particular, porque en los Principios… Ricardo basó su teoría en la determinación del valor de las mercancías por el tiempo de trabajo

CONTRATESIS 2. Aquí se concreta lo anterior “Ricardo es un gran economista”…. cómo si los grandes economistas hubiesen sido otra cosa que apologetas del capital y su progreso y por lo tanto apologetas de la explotación y del trabajo. Por eso Astarita subraya la “determinación del valor de las mercancías por el tiempo de trabajo” como aspecto progresista y por lo tanto abiertamente pro burgués como si eso fuese neutro o un terreno común de la burguesía y el proletariado, cuando ese punto de vista es un lugar común de toda la economía burguesa desde Aristóteles y ni esboza el principio de la crítica de la economía burguesa misma. En realidad eso de poner el trabajo en el centro de la economía, de centrar el valor en el trabajo, corresponde a la necesidad misma del CAPITAL, de hacer del trabajo el valor universal. No hay que olvidarse que el hecho de hacer del trabajo el valor es al mismo tiempo la contrapartida de quitarle todo el valor al ser humano mismo.

TESIS 3 Al respecto, escribió Marx: “La base, el punto de partida para la fisiología del sistema burgués –para la comprensión de su coherencia orgánica interna y sus procesos vitales- es la determinación del valor por el tiempo de trabajo. Ricardo parte de ahí y obliga a la ciencia a salir de sus carriles, a explicar la medida en que las otras categorías –las relaciones de producción y comercio- desarrolladas y descritas por ella corresponden a dicha base, a ese punto de partida, o lo contradicen… Esta es, pues, la gran importancia histórica de Ricardo para la ciencia. (…) El hecho de que Ricardo exponga y describa la contradicción económica entre las clases –como lo muestran las relaciones intrínsecas- y que por consiguiente la economía política persiga, descubra la raíz de la lucha histórica y el desarrollo, se encuentran estrechamente unidos a ese mérito científico” (Teorías de la plusvalía, t.2, p. 141).

CONTRATESIS 3. Astarita cita a Marx subrayando que esa comprensión es el punto de partida para la fisiología del sistema burgués…, sin contraponerle para nada que ese NO es en absoluto la clave de la crítica (ruptura) de Marx, como si eso fuese también el objetivo de Marx, cuando lo que hace Marx como nosotros no es preocuparse de esa FISIOLOGÍA…, sino que nuestro interés es siempre LA NECROLOGÍA DEL SISTEMA BURGUÉS.

Contrapongamos las primeras observaciones de Marx en sus primeros contactos con la obra de David Ricardo…”de ahí se infiere 1) que la economía nacional no se preocupa en absoluto del interés nacional, del hombre, sino que sólo le interesa el ingreso neto, la ganancia, la renta; que ese es el objetivo supremo de una nación 2) que la vida misma del hombre carece de valor 3) que el valor de la clase trabajadora se limita exclusivamente a los costos necesarios de producción, y que los trabajadores sólo existen para producir el ingreso neto, es decir la ganancia de los capitalistas y la renta del terrateniente” (Páginas Malditas)

Mientras Astarita pasa por encima de los intereses de clase para hacer la apología de Ricardo, Marx toma como punto de partida la contraposición de clases en Ricardo como punto de partida burgués y denuncia su total desprecio del ser humano desde el principio. Cuanto más valor tiene la clase trabajadora para el capital y más la economía se reduce al trabajo productor de valor, más el ser humano carecerá de valor.

Es de ahí, de la contraposición de clases, que deriva todo lo que viene después. Para Astarita lo importante es la economía, y por eso habla de un “gran economista”; para Marx se trata de criticar a la economía política y de denunciar a la mismísima economía nacional (de todos los países). Expresemos esta contraposición en la forma más explícita posible: nuestro proyecto social es la destrucción total de la economía.

Solo situándose desde el punto de vista del ser humano se puede ir a la raíz de la economía nacional. Es por eso que Marx subraya que  “desde el punto de vista de la economía nacional la afirmación de Ricardo es tan verdadera como consecuente…” y que concluya coherentemente: “la humanidad se halla fuera, y la inhumanidad dentro, de la Economía nacional” (Páginas Malditas)

TESIS 4. En ese pasaje Marx también recuerda que Say había considerado que el de Ricardo era “un sistema de discordias”, que tendía “a la producción de hostilidad entre las clases y las naciones”; y que Carey lo había denunciado como “padre del comunismo”. Es que al plantear Ricardo que el trabajo humano es la única fuente del valor, abrió el camino para entender a la ganancia del capital y la renta de la tierra como resultados del trabajo. Por eso Engels escribía, en el prólogo a la edición de 1884 de Miseria de la filosofía, que “el socialismo moderno, sea cual sea su tendencia, se remite exclusivamente a la teoría del valor de Ricardo”, y que esto se debía a dos proposiciones fundamentales de los Principios…:  a) que el valor de una mercancía está determinado únicamente por el trabajo requerido para producirla; y b) que el producto de la totalidad del trabajo social se distribuye entre las tres clases sociales, terratenientes, capitalistas y trabajadores. Esas dos proposiciones “habían proporcionado, a partir de 1821 en Inglaterra, material para conclusiones socialistas”. Thomas Hodgskin y William Thompson fueron dos destacados exponentes de ese socialismo ricardiano.

CONTRATESIS 4. Como todos los socialdemócratas Astarita no hace partir el socialismo de la lucha contra la explotación y la crítica social y práctica de la economía política, realizada por el proletariado en su lucha contra la explotación,…., sino por el contrario de las ideas de los intelectuales burgueses….¡Cómo si siglos y siglos de sumisión violenta al trabajo, a la explotación no le hubiesen bastado al proletariado para entender lo que es el valor gracias a su trabajo y fuese la economía y la ciencia quien debiera explicárselo! ¡En este caso el portador de ese “socialismo” de Astarita sería ni más ni menos que el más ilustre representante burgués de la economía capitalista! De paso Astarita está situando el “socialismo” no en la contraposición y abolición de la explotación…sino en las ideas y dentro de esto en unas “conclusiones socialistas” que no planteaban otra cosa que la invariante reforma redistributiva promovida por la izquierda burguesa desde por lo menos la “revolución” (contrarrevolución social) francesa. (Lo del valor trabajo lo dejo expresamente para después). Detrás de esos puntos comunes entre la economía burguesa y el socialismo de los burgueses siempre se encuentra el intento de esos mismos partidos burgueses para el proletariado (socialdemocracia) de someterlo al capital.[1]

TESIS 5. Digamos asimismo que Marx elogia en Ricardo “su característica imparcialidad científica y amor por la verdad” (El Capital, t. 1, p. 533), en relación con el rol de la máquina en el desplazamiento de obreros y la generación de sobrepoblación. Es que en las ediciones tercera y cuarta de los Principios… Ricardo agregó el capítulo “De la maquinaria”, corrigiendo su idea originaria de que la máquina solo traía beneficios para la clase trabajadora.

CONTRATESIS 5  Astarita buscó mucho para encontrar una cita como esta en que Marx habla tan bien del hijo de mil putas de David Ricardo [2], y aclaremos de paso que en esa pequeña nota Marx lo que hace es decir que es menos cínico que los otros economista más apologetas todavía como: James Mill, MacCulloch, Torrens, Senior, John Stuart Mill… Pero eso Astarita lo esconde y lo presenta como si fuese general, negando que Marx denuncie todo el tiempo el cinismo de Ricardo en su defensa de la intensificación de la explotación. Por eso resulta tan chocante que Astarita, en su revisión de Marx, subraye tanto: “imparcialidad científica y amor a la verdad” y muestra que más allá de esta frasecita Astarita piense enserio que en el fondo “es un buen científico”. Por eso puede creer en la fábula del “amor a la verdad” en vez de denunciar (como Marx) que Ricardo busca imponer en todas partes el interés de la ganancia capitalista cagándose en el ser humano.

TESIS 6. Todo lo anterior no significa desconocer las diferencias entre la teoría del valor trabajo de Marx y Ricardo. Tengamos presente que Marx criticó a Ricardo por no haber examinado siquiera la forma del valor, y haberse limitado a sus magnitudes, las cantidades de trabajo general, abstracto, que genera las diferencias en las cantidades de valor de las mercancías. Ricardo tampoco cuestionó la forma específica del trabajo humano que constituye la sustancia del valor, y de ahí que consideró que bastaba que hubiera trabajo invertido para que existiera valor. Con lo cual naturalizó el valor y lo convirtió en una categoría ahistórica. Dado que, además, nunca problematizó la realización del valor, consideró al dinero como un simple medio de cambio, destinado a circular. Lo cual encaja con su aceptación de la teoría cuantitativa del dinero y la ley de Say.

CONTRATESIS 6. Bueno, ¡al fin!, los marxistas y marxólogos no pueden negar toda la ruptura de Marx y Astarita acepta que “también” criticó a Ricardo! Pero obsérvese bien que aunque diga que hay críticas, porque no puede ocultarlo….ya introduce la mayor de las falsificaciones al identificar “la teoría del valor trabajo de Marx y Ricardo”. Respuesta: NO Marx NUNCA ADHIRIÓ A LA TEORÍA DEL VALOR TRABAJO sino que la toma como PUNTO DE PARTIDA DE SU CRÍTICA. Es decir que desde el punto de partida (relación cuantitativa entre mercancías) al punto de llegada (el valor en proceso) Marx critica la teoría del valor de la economía clásica y no le interesa esa relación sino que denuncia al valor mismo y proclama la necesidad de su destrucción. En forma rigurosa debiéramos decir que para Marx no se trataba de hacer otra teoría del valor trabajo, sino al contrario poner en evidencia la necesidad humana de destruir el valor en proceso y criticar toda la economía política que hacía la apología de ese proceso (el de valorización). Por eso lo importante en la ruptura de Marx con respecto a toda la economía política no es machacar con el “valor trabajo” que los economistas había puesto en evidencia, sino en exponer el fetichismo de las mercancías, la enajenación del trabajo y considerar que es ese valor en proceso que se constituye en el enemigo principal del ser humano. La verdadera ruptura del proletariado con la economía nacional, lo que define la crítica de la economía es justamente el situarse decididamente en la resistencia histórica del proletariado a la tasa de ganancia del capital que es lo esencial de la dictadura burguesa. En síntesis lo que es revolucionario no es el valor, no es el trabajo, no es la economía…, sino por el contrario poner en evidencia la contraposición total entre la humanidad y el valor, el trabajo, la economía… y en última instancia proclamar la absoluta necesidad de su abolición para la constitución de la verdadera comunidad humana.

TESIS 7. Por otra parte, su equivocada idea de que el trabajo tiene valor le impidió explicar de qué manera la plusvalía va a parar a manos del capitalista; ni siquiera investigó el mecanismo. En palabras de Marx, “Ricardo nunca se interesa por el origen de la plusvalía. Lo trata como cosa inherente al modo capitalista de producción, el cual en sus ojos es la forma natural de la producción social” (El Capital, t. 1, p. 625). Sobre esta cuestión, Marx agrega que los economistas burgueses advertían, instintivamente, que era peligroso indagar en profundidad sobre el origen de la plusvalía. Por último,  Ricardo nunca pudo conciliar su afirmación de que el valor de las mercancías está determinado por los tiempos de trabajo, con el hecho de que en la sociedad capitalista los precios de mercado oscilan en torno a los precios de producción (regidos por una tasa media general de ganancia).

Sin embargo, y a pesar de las críticas, no hay que perder de vista que Marx se levantó sobre los hombros de la obra de Ricardo. Esto es, la crítica de Marx a la teoría de Ricardo contiene también preservación; o sea, hay ruptura, pero también continuidad. Se trata de un doble movimiento que está en el centro del movimiento dialéctico. Es que “lo nuevo” nunca es completamente “nuevo”, sino contiene también “lo viejo”, pero criticado. En alemán existe el término Aufheben que tiene este doble sentido de “mantener” y al mismo tiempo “hacer cesar”, “poner fin” (Hegel, Ciencia de la Lógica).

CONTRATESIS 7. Toda la crítica que hace Astarita de Ricardo es superficial, es como si se tratara de un pequeño detalle sobre el valor y la economía, ignorando conscientemente la contraposición de clases y el hecho de que el objetivo de la crítica es justamente la destrucción de la economía. Hasta la incursión en el alemán le sirve a Astarita para disimular el antagonismo y negar la necesidad de destruir el valor, el trabajo, la economía hasta en sus fundamentos. Nosotros vemos en esta necesidad del marxismo burgués de afirmar siempre que “también hay continuidad”, que hay coincidencia en el valor trabajo, la emergencia apenas disimulada del socialdemocratismo, del frentismo trotskista, que nunca asumirá la crítica radical del  edificio burgués: progreso, trabajo, valor, economía…; y su inconfesable necesidad de mantener “lo positivo”…el buen trabajo, el buen valor, la buena economía, las buenas tareas democrático burguesas…¡como hizo el marxismo leninismo en Rusia!!

TESIS 8 Leer a Ricardo   Como no podía ser de otra manera, la economía burguesa rescata de Ricardo los aspectos más apologéticamente superficiales de su obra: su reivindicación de la ley de Say, de la teoría cuantitativa del dinero, y su teoría de las ventajas comparativas. Nosotros, en cambio, reivindicamos en Ricardo el haber presentado “al conjunto del sistema de economía burgués como sometido a una ley fundamental” (Marx): que el valor está generado por el trabajo humano. Este es el punto de partida, y la piedra basal, de la crítica a la sociedad capitalista; y también el eje de la independencia de clase de los trabajadores.

CONTRATESIS 8 Primero, no es que “la economía burguesa rescata de Ricardo” tal o cual cosa, sino que Ricardo es economía burguesa dura y pura. La afirmación de Astarita asimilando economía burguesa a una de sus fracciones es también típica del frentismo y el reformismo. Segundo la ley fundamental de la economía burguesa no es precisamente lo del valor trabajo (esto es en realidad el punto de partida preburgués), sino el proceso del valor en su autonomización con respecto a los valores de uso humano y al trabajo contenido en las mercancía y en última instancia el hecho de que el valor en proceso es el verdadero dictador de la sociedad burguesa. La clave no es la misma afirmación que hace Ricardo, sino la contraposición real de intereses entre los intereses de la burguesía y el proletariado, y por lo tanto es la negación. Lo importante no es el valor sino su destrucción.

TESIS 9  Por eso, cerramos esta nota alentando a los jóvenes estudiosos de Marx a que lean a Ricardo. En particular, los dos primeros capítulos de los Principios…, dedicados al valor y a la renta, respectivamente. Marx decía que en ellos se contiene lo esencial de la obra. En cualquier caso, estamos seguros, les permitirá profundizar en la teoría del valor y de la plusvalía de El Capital.

CONTRATESIS 9  En cuanto a los “jóvenes estudiosos”, no es que no haya que leer a los economistas clásicos, sino que no hay que leerlos como si estuviéramos frente a un primer aporte científico que Marx completara después. Al contrario de lo que dice Astarita hay que leerlos como exponentes de los intereses del capital, de la burguesía y por lo tanto como los mejores defensores del valor, del trabajo, de la economía. A los economistas burgueses hay que leerlos como lo que son: generales del ejército enemigo que han hecho del trabajo y la explotación los valores universales de esta sociedad y que frente a ellos nuestro interés es denunciarlos.

Si el valor trabajo es la piedra basal de la economía política, la clave de la crítica de la economía política es precisamente su crítica social, es decir su destrucción revolucionaria

NUESTRA CONCLUSIÓN

En última instancia la clave de la visión de Astarita se encuentra en la socialdemocracia, en el “marxismo leninismo” (obra contrarrevolucionaria del estalinismo y el trotskismo) cuyo principal obra es haber impuesto el trabajo como valor de la sociedad limitando para eso al “marxismo” a la “teoría del valor trabajo”. ¿Pero qué otra cosa es el trabajo sino el valor decisivo de la sociedad del capital, como sustancia decisiva de su progreso y de la realización de su democracia (tareas democrático burguesas defendidas por Lenin/Trotsky). Para erigir el trabajo en valor de toda la sociedad y ponerlo en el centro de todos los congresos del partido, en los himnos y banderas de la URSS…, se requería falsificar a fondo la obra de Marx y reducir su crítica del capital y la economía…., a los “puntos comunes” (progreso) de las dos clases antagónicas del capitalismo. Por eso los Astaritas no proclaman la destrucción del trabajo y el valor sino que leen a Marx para encontrar en él las Ricardeses, como en general en política socialdemócrata siempre se está buscando el supuesto interés común que el proletariado tiene en el trabajo, en el valor, en el progreso, en la democracia…y en general en todas las “tareas democrático burguesas” que invariantemente proclaman como imprescindibles. ¡Qué mejor apología del sistema social de la burguesía para convencer a los proletarios! ¡Qué mayor subsunción del proletariado en el capital!

COMUNISTAS INTERNACIONALISTAS


[1]  No nos sorprendamos entonces si los “astaritianos” en las reuniones sostienen que la lucha contra el trabajo no empezó hace miles de años con el mismo trabajo y la explotación secular…, sino en Europa en pleno siglo XX, confundiendo la contraposición de clases con la elaboración ideológica de tal o tal grupo de intelectuales de izquierda

[2] Amigo lector no se sorprenda si usted  pone esa apología textual en Google y solo aparece la cita en “El capital” y en este trabajo de Astarita: no existe en otra parte nada parecido y menos de Marx

COMUNISTAS INTERNACIONALISTAS