CHILE – PIÑERA vs GUILLIER: EL TRIUNFO DE LA MENTIRA
Por Alejandro Lavquén dic. 15 2017 | Werken Rojo
La segunda vuelta para elegir al presidente de Chile que gobernará el país entre marzo de 2018 y marzo de 2022 enfrenta a dos candidatos que tienen algo en común: Mentir a sus electores. Y no sólo ellos mienten, sino que también mienten los dirigentes de los partidos de la Nueva Mayoría y los dirigentes de la Alianza por Chile. Así de concretos son los hechos de la causa.
Las mentiras, acomodos y transacciones, en beneficio propio, de Sebastián Piñera, son proverbiales. Por su parte, Alejandro Guillier mintió a todo Chile como rostro publicitario de las Isapres, y sus posturas sobre cambios estructurales en el sistema socio-político y económico están lejos de lo que el pueblo reclama. Ambos candidatos se encuentran distantes de los cambios que podrían convertir realmente a Chile en un país justo y democrático.
Piñera y Guillier son defensores de un sistema “republicano” nacido del embuste (gracias a Diego Portales y la oligarquía, en el siglo XIX), reforzado con sangre y muerte (por Pinochet, Jaime Guzmán y la DINA-CNI, en el siglo XX) y alivianado, (para estar acorde con los tiempos, desde finales siglo XX), tras el triunfo del NO en el plebiscito de 1988, con “mentiras democráticas”, por los gobiernos de la Concertación, la Alianza y la Nueva Mayoría. Una verdadera democracia debería comenzar con poner fin al sistema “republicano”, extirpándolo de raíz, para dar paso a un nuevo sistema político, estructurado a partir de las organizaciones de base, como por ejemplo las juntas de vecinos, hasta conformar una Asamblea Nacional de Gobierno que reemplace el actual parlamento.
Los partidos políticos, las fuerzas armadas y el poder judicial, con la actual estructura política-administrativa, lo único que han hecho en doscientos años es provocar una sangría enorme de recursos del Estado, a través del presupuesto de la nación, para su propio beneficio, siendo perjudicados millones de chilenos en sus derechos de salud, vivienda, educación, previsión, trabajo y servicios básicos. A eso súmele coimas, cohecho, robos, hurtos, saqueos de recursos naturales, destrucción de la industria nacional, evasión de impuestos, etcétera.
Los candidatos presidenciales Guiller y Piñera (y los partidos que los respaldan) repiten como cacatúa, cuando se trata de mejorar la calidad de vida de los chilenos, una mentira ancestral: que hay que ir de a poco, porque no hay dinero para esto o lo otro, pero para financiar a sus partidos, subvencionar a privados, cobrar menos impuestos a los empresarios o jubilarse los políticos con privilegios exclusivos y financiar a las fuerzas armadas, si hay dinero disponible por millones de dólares. Pero claro, ellos siguen mintiendo, interminablemente mintiendo. Y lo peor, tratando de conquistar votos con las más burdas patrañas, traducidas en ofertas que jamás cumplen cuando son electos, atribuyendo su incumplimiento a la oposición de sus rivales de turno en el parlamento. O sea, una farsa de nunca acabar.
Los candidatos afirman que poseen vocación de servicio público y por eso han llegado hasta estas lides. Es decir, están aquí para beneficiar a la ciudadanía (la palara pueblo les da urticaria) con sus propuestas. Pero nuevamente mienten. Sus famosas propuestas, que luego llevan a discusión en el parlamento son sólo eso, propuestas, y cuando alguna se concreta va siempre acompañada de letra chica, lo que termina desarticulando lo de “fondo” y dejando aún más desamparados a los trabajadores.
Luego está la mentira mayor, cuando los candidatos afirman que su gran preocupación es favorecer a la clase media, tan golpeada por los reveses de la economía. Los más pobres explican, tienen la solidaridad y ayuda permanente del Estado (¿?). Pero seamos claros, la clase media es un invento, una mentira más. Lo que existe son explotados y explotadores, y lo que ellos llaman “clase media” no es más que un sector de los explotados a los que se les otorgan mayores posibilidades de acceso a servicios y sueldos, así como acceso a profesiones universitarias u otros trabajos calificados. De esta manera este sector se convierte en el mayor consumidor de bienes de consumo de todo tipo, ofertados por los grandes empresarios y monopolios económicos. Bienes que son producidos, en su inmensa mayoría, por la fuerza de trabajo del sector más empobrecido de los explotados.
La llamada “clase media” (obligada a mantenerse endeudada permanentemente) es el muro de contención para evitar cualquier insurrección popular que exija cambios estructurales al sistema político-económico oligárquico que nos rige. Se puede protestar, pero hasta por ahí nomás. La conciencia social de la “clase media” es manipulada diariamente por la televisión y la prensa escrita y radial en manos de la derecha pinochetista-guzmanista. Sus principales agentes son El Mercurio, La Segunda, LUN, radio Agricultura y los matinales de TV, cuya función, además de distorsionar la realidad y embobar la conciencia, están destinados, a través de los autodenominados “rostros” (actores, periodistas, locutores, modelos y una larga fila de cortesanos pagados millonariamente) a convocar a la gente a comprar y endeudarse. La función de los “rostros” es motivar al pueblo a endeudarse más y más y más. Toda esta maraña de embustes es sostenida por los gobiernos de turno y el parlamento. Es la manera de legitimar la mentira.
Alguien ha visto alguna vez a algún candidato presidencial fotografiarse con un indigente o con uno de los niños que duermen en la calle y decir: “Quiero acabar con esta situación vergonzosa”. No les interesa. O alguien los ha visto interesados en resolver problemas básicos como acabar, por ejemplo, con los abusos en los cobros mensuales que realizan las compañías de agua, luz, telefonía. Por cierto cobros respaldados por las leyes cocinadas en el parlamento. Jamás, tampoco les interesa.
Es verdad que Piñera y Guillier no son lo mismo en varios planos, pero en lo esencial; es decir, en la defensa del sistema imperante, si lo son. Y el sistema que nos gobierna se basa en la mentira, en la reproducción de la mentira elección tras elección. Es lo que tenemos y por lo que votarán los chilenos el 17 de diciembre, o por la mentira mayor o por la mentira menor.
¡Repudio a la decisión de Trump sobre Jerusalén!
¡Solidaridad con el pueblo palestino!
La decisión del derechista y reaccionario Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital del estado racista de Israel, es un nuevo apoyo de los Estados Unidos al sionismo. Y una nueva agresión al pueblo palestino que lucha por recuperar sus tierras y su derecho a la autodeterminación nacional.
Con el apoyo del imperialismo, el sionismo viene ocupando ilegítimamente desde hace más de setenta años la tierra palestina y ejecutando sobre su población originaria una verdadera limpieza étnica, paralelamente con la fragmentación y militarización de los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza (convertida en la "cárcel a cielo abierto" más grande del mundo), la expansión de las colonias israelíes y la implementación de un estado racista de apartheid, similar al que existió durante décadas en Sudáfrica.
El actual jefe del estado sionista, Netanyahu, ha salido a manifestar su felicitación a Trump. Mientras el repudio a la decisión de Trump es generalizada en el mundo. Y el pueblo palestino ya ha salido a las calles: Huelga en Jerusalén Oriental, movilizaciones en Belén, Hebrón, Ramala, y en la Franja de Gaza. El movimiento Hamas llama a una nueva Intifada.
Los pueblos del mundo deben manifestar su repudio a la decisión de Trump y repudiar una vez más al agresor y criminal de guerra Netanyahu y al estado sionista de Israel.
¡Basta de agresiones al pueblo palestino! ¡Abajo el Muro racista y represor de Cisjordania! ¡Libertad a todos los presos palestinos! ¡Basta del estado de Apartheid de Israel! Solo con un Estado único, laico, democrático y no racista en Palestina podrá haber paz en la región. Un estado con igualdad de derechos para todos sus ciudadanos incluidos los judíos que acepten este estado con libertades. ¡Fuera el imperialismo de Palestina y todo Medio Oriente!
Desde la UIT-CI, los socialistas revolucionarios expresamos nuestro apoyo incondicional a la lucha del pueblo palestino y reclamamos a todos los gobiernos del mundo que rompan relaciones diplomáticas, militares, comerciales, culturales y académicas con el Estado sionista.
Llamamos a los pueblos del mundo a movilizarse en apoyo a la resistencia del pueblo palestino y a la más amplia unidad de acción en repudio a la medida de Trump y a toda su política de agresión a los pueblos y de apoyo a la acción criminal del estado sionista de Israel.
Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
7 de diciembre de 2017
¡Solidaridad con el pueblo hondureño! ¡Abajo el fraude electoral!
Honduras se moviliza contra el fraude
En las elecciones presidenciales del domingo 26 de noviembre, un masivo voto castigo le propinó una dura derrota al régimen surgido del golpe militar de junio de 2009. El presidente Juan Orlando Hernández del Partido Nacional, se lanzó a la reelección pese a la prohibición constitucional, en virtud de un fallo judicial que lo autorizó para ello. Durante la campaña recurrió a la compra de votos y las peores formas de clientelismo, y luego de su derrota electoral ha maniobrado para imponerse mediante un escandaloso fraude.
Las autoridades electorales pospusieron el conteo de votos hasta asegurarle mediante la falsificación de actas. En la madrugada del lunes, las autoridades reconocían al candidato de la Alianza opositora, Salvador Nasralla, el 45,17% de los votos frente a 40,21% de Hernández, con el 57,19% de los votos contabilizados. El conteo posterior, marcado por reiteradas "caídas" del sistema de transmisión de datos, fue reduciendo la ventaja de Nasralla hasta otorgarle una ventaja, cuatro días después, a Hernández. Aunque Nasralla es un locutor deportivo ajeno al ámbito político y a las luchas sociales, con un programa burgués moderado, logró capitalizar el repudio a la mafia gobernante, cuestionada por su corrupción, los ajustes contra los trabajadores y los sectores populares y por ser la expresión directa del poder empresarial de Honduras, uno de los países más pobres de Latinoamérica. En los últimos años el saqueo minero imperialista y la construcción de hidroeléctricas provocaron desastres ambientales. La resistencia indígena y campesina fue brutalmente reprimida, con el saldo de decenas de asesinatos por bandas mafiosas vinculadas a los empresarios y al Estado. Entre ellos fue asesinada el año pasado la célebre dirigente indígena y ambientalista Berta Cáceres. El candidato presidencial del Partido Liberal, el tercero más votado, reconoció el triunfo de Nasralla.
En respuesta a las masivas protestas emprendidas por los sectores populares, el miércoles al evidenciarse el fraude, el gobierno decretó un toque de queda entre las 6pm y las 6am. Cada día hay masivos cacerolazos al iniciarse el toque de queda, en abierto desafío al régimen y existe un paro nacional no oficial contra el fraude, con los comercios y empresas funcionando a medias.
La represión policial y militar ha dejado decenas de detenidos, centenares de heridos y al menos siete personas asesinadas. Sin embargo, en la tarde del 4 de diciembre se ha producido un hecho de gran importancia, un motín policial del llamado grupo "Cobra", cuyos integrantes declararon que se negaban a seguir reprimiendo al pueblo movilizado. Se reportaron enfrentamientos entre estos policías y represores leales al régimen golpista.
La dirección opositora, encabezada por el ex presidente Manuel Zelaya, intenta negociar tras bastidores con el régimen y desmarcarse de las acciones de lucha que espontáneamente realiza los sectores populares. Ya la dirección conciliadora de Zelaya tuvo efectos desastrosos durante la lucha contra el golpe de 2009. Durante cuatro meses el presidente depuesto apeló a negociaciones con la mediación del gobierno imperialista de EEUU, brindándole tiempo a la dictadura para consolidarse y creando falsas expectativas en una salida pactada. En el último período, el partido de Zelaya, LIBRE, viene jugando en el parlamento también un rol totalmente adaptado al régimen. Mientras tanto, el gobierno de EEUU, la Unión Europea y la OEA mantienen un silencio cómplice, esperando a ver si se sostiene el régimen y logra controlar la situación o si le retiran el apoyo. Es necesario construir una coordinación de las organizaciones obreras y populares para redoblar la movilización hasta profundizar la fractura de los cuerpos represivos y propiciar la caída del gobierno usurpador, y organizar la autodefensa ante los ataques de los militares y los policías que siguen disciplinados a Hernández.
Es urgente la solidaridad de los trabajadores y los pueblos del mundo con el pueblo hondureño que lucha contra el fraude y en defensa de las libertades democráticas arrebatadas por el golpe de 2009. Hay que exigir a todos los gobiernos latinoamericanos la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas con el gobierno de Honduras y a los trabajadores de todos los países centroamericanos que realicen movilizaciones de solidaridad con el pueblo hondureño.
¡Apoyemos la rebelión contra el fraude electoral!
¡Abajo Juan Orlando Hernández!
Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
5 de diciembre de 2017