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SOBRE LAS NEGOCIACIONES DEL FLORIDA

Las negociaciones entre miembros del MLN Tupamaros y militares, realizadas en el ámbito del Batallón Florida en 1972,  en plena  dictadura cívico – militar  que  el país soportó por 11 años, ha sido uno de los secretos bien guardado de la historia reciente, y tergiversada adrede Para hablar claro se le dio manija durante muchísimos años  a un relato mentiroso univoco  Poco y muy lentamente, siguen surgiendo algunos testimonios  que  demuestran, que la “historia oficial” del MLN “T”, pierde credibilidad; hay aspectos fehacientes donde sectores MLN, cuando estaban ya derrotados, buscaron ser aliados e influir en un “golpe bueno” al estilo “peruano” de la mano de Trabal, y algunos altos oficiales pro golpistas;  es que había un proyecto político conjunto,  donde  algunos cráneos decian que era posible “copar” ideológicamente a los militares golpista y siempre hubo también quienes destacaron que aquellas negociaciones  y  conversaciones  eran para parar  la tortura  y para tener mejores condiciones de  reclusión y en algunos casos  preservar sus vidas, pero no fue así para quienes estaban prófugos o en la clandestinidad

Esta  es la segunda parte de las Negociaciones  del Florida por parte de  EFH, Wassen, Manera, Rosencof y Alicia Rey para informar al resto de los presos acerca de las negociaciones por la rendición incondicional aportadas por E. Torres  reafirman, muchas cosas y a nuestro entender importancia por eso la publicamos en forma destacada

POSTA

La primera parte del documento sobre la primera tregua de MLN T fue publicado el 21 dic. 2017-   Ver :POSTALINAS  

Informe de las tratativas con las FFAA/ Julio 1972

La segunda parte del informe sobre las negociaciones del Florida.

A principios de julio de 1972, las FFAA nos hicieron llegar una proposición que se puede resumir así:

1º "Rendición incondicional" del MLN. Entrega de todas sus armas, pertrechos y bienes. Entrega de sus dirigentes, los que ellos consideraban tales. Marenales, Engler y Sendic.

2º Estaban dispuestos a considerar un plan de "reubicación social" (especie de amnistía) para los presos políticos que serían liberados por tandas en períodos que fluctuaban entre 6 meses y 2 años y medio. El día 5 de julio el MLN contestó negativamente a la rendición pero haciendo una propuesta para una real pacificación nacional en dos notas que se transcriben textualmente más abajo. Al mismo tiempo el MLN se comprometió unilateralmente a un cese de actividades contra los militares mientras cesaran las torturas a los prisioneros ya que estas torturas se habían interrumpido al parecer de forma general durante los días que duraron las negociaciones. El día 8 de julio rechazan nuestra proposición de pacificación pero se comprometieron a dar "trato digno a los prisioneros" por lo cual el MLN mantuvo su palabra de no realizar acciones contra los militares. A los pocos días nos enteramos que las FFAA no cumplieron su compromiso lo que nos dejó un tremendo saldo de 3 muertos en ese período: Jurado, Berreta y Alvariza.

Por eso el MLN denuncia esa traición de los militares a su palabra y se considera liberado de todo compromiso y retira su proposición de pacificación del 5 de julio, que para conocimiento del Pueblo transcribimos a continuación.

5 de julio de 1972. Respuesta del MLN

Ante la propuesta de rendición incondicional tenemos que contestar que ella no es posible por las siguientes razones:

1º Nuestra lucha tiene origen en las circunstancias de atraso e injusticia que aquejan a nuestro país. Esas circunstancias no han cambiado.

2º Un desmantelamiento militar del MLN solo lo concebimos cuando comiencen a atacarse los males que aquejan al país. Si esto no sucede, nuestro gesto de rendición incondicional sería estéril. Estéril porque ningún compañero aceptaría hoy, por no comprenderlo, un paso así. Estéril porque no conduciría a una paz real desde el momento que las causas de la protesta y la disconformidad permanecerían intocables.

Sin embargo queremos dejar claro que nuestra voluntad es de pacificación y que vemos con satisfacción y expectativas el paso dado por las FFAA.

Como demostración concreta de esa voluntad estamos dispuestos a detener nuestras acciones e invitamos a las FFAA a dar un trato digno a todos cuantos hoy son sus prisioneros. Este puede ser un primer paso efectivo hacia la paz que todos anhelamos ya que con él estaríamos evitando que se agrande la distancia que hoy separa a los Orientales hasta el punto que mañana sea infranqueable, lo que sería trágico para la Patria. Permitiríamos que el tiempo restañara esas heridas que hoy no podemos dejar de constatar y hacen muy difícil la comprensión mutua. Crearíamos condiciones aptas para que se avance o se comience a avanzar hacia medidas de una paz real y tendríamos oportunidad de contestarla.

No duden que si las FFAA o quien sea inician o ayudan a iniciar un camino de reconstrucción nacional nos encontrarán a su lado incondicionalmente. Quedamos a la orden para cualquier tipo de contactos y esperamos una respuesta a esta nota hasta el 7 de julio a las 18 horas.

El Comité Ejecutivo del MLN (Tupamaros)

Aporte del MLN para un plan de pacificación real

1º. Entendemos que se trata de lograr una forma que permita apaciguar a los distintos sectores revolucionarios, y al mismo tiempo signifique un avance en la producción del país y en la distribución de la riqueza Nacional.

Pensamos que hay que institucionalizar la Pacificación a través de una Ley o Paquetes de Leyes de Pacificación Nacional, que se vea como una salida, simultáneamente, a la situación de estancamiento económico e injusticias sociales y de lucha y odios políticos sociales.

El frente económico sería atacado con las bases que todos proclaman: Reforma Agraria. Fomento de la Pesca, retorno de los técnicos, etc., para esto tendría que concretarse hasta el detalle.

Para el desarrollo económico, vemos también de dar prioridad absoluta a dos rubros que podríamos llamar: expropiación de todas las tierras en situación actual de latifundio para lograr una mayor productividad y una más justa distribución de su producción.

2º. Montaje de una gran industria pesquera.

Lo primero calculamos el área expropiada en unos cinco millones 500 mil hectáreas totales y un ritmo anual de 500 mil a un millón de hectáreas; es una empresa gigantesca que necesita una mística nacional ya que entre otras cosas necesita un traslado masivo de población al campo (o de retornar a él) de cerca de 300.000 personas para el área afectada por la Reforma que es apenas un tercio del territorio nacional.

Para calcular aproximadamente lo que significa en mano de obra y radicación de familias, un plan de esta envergadura, multiplíquese el número de personas que absorbe la unidad Cooperaria número uno de Cololó en 3.000 has, las veces que estas unidades debe repetirse el área a expropiarse.

Se verá que el primer problema de una R. Agraria en el país es el de la construcción de viviendas rurales y el traslado masivo de la población (ya que en campaña el aparato productivo actual se cubre penosamente con 100.000 brazos útiles y 300.000 habitantes en total). Desde luego el aliciente para crear semejante éxodo a la campaña puede ser casa y empleo remunerativo sin perjuicio de una mística de empresa patriótica que se pueda lograr en ciertos sectores.

Desde luego los planes de vivienda actuales sufren una variación fundamental con estos planes, ya que ahora están destinados a cubrir el déficit en las ciudades. En síntesis la Reforma Agraria implicaría como primeras medidas:

1º. Expropiación paulatina pero a gran ritmo y reforma en las grandes estancias (unas 2.000) manteniendo intocados el apero productivo actual por ahora en los otros sectores de agro.

2º. Un plan de Urbanización (caminos, sanidad, escuelas y viviendas) parecido al de la unidad cooperaria Cololó, para esos establecimientos adaptados a cada estancia, para aprovechar lo ya existente.

3º. Institutos de preparación masiva elemental y sumaria para el trabajo del agro.

4º. Medidas propagandísticas y de un estímulo para provocar el éxodo de la mejor mano de obra para el campo. Se podría hacer una experiencia modelo con las 30.000 hectáreas de Silva y Rosas (ya expropiada) y planeadas con complejos agro-industriales.

En lo que respecta a una Industria Pesquera que empiece a aprovechar lo antes posible las fabulosas riquezas ictiológicas de la costa atlántica. Serían medidas concretas:

1 Suplir la precaria flota de lanchas de los pescadores de la zona Chuy a La Paloma por embarcaciones de gran calado y puerto o puertos para las mismas.

2 Instalar una planta industrial para el aprovechamiento total de pesca.

La ley o leyes de pacificación, medidas inmediatas para sanear la intermediación y el crédito (ferias ganaderas, acopiadores de frutas del país, frigoríficos compradores, barracas mayoristas, importadores y bancos) es decir, deben quedar todo en poder o controlado por el Estado. Entonces, a la nacionalización del comercio exterior y del crédito debe añadirse en todos los escalones la intermediación, hasta llegar al productor.

En cuanto a la pacificación de los sectores sociales desconformes y en actitud de lucha activa, ella depende de la convicción con que vean marchar estos planes como auténticos, y la medida con que el gobierno sepa integrar a gremios y movimientos políticos que agrupan a estos sectores a la obra nacional.

Para el caso concreto de los presos políticos y el MLN vemos las siguientes medidas: como personas que han sufrido un proceso de destrucción de su hogar, pérdida de empleo, etc., constituyen una buena materia prima para incorporarlos al trabajo antes mencionado en el agro (no hay que olvidar que la experiencia de los kibutz en Israel fue buena, en cuanto a incorporar a granjas colectivas a personas de la más variada extracción y preparación intelectual).

Por lo tanto la ley de pacificación a este respecto debería contener disposiciones para instalar un instituto de preparación para el trabajo del agro en el Penal de Libertad u otro lugar y libertad de todos los presos políticos en 6 meses, un año, un año y medio con destino a estos trabajos. Respecto a clandestinos y otras personas organizadas en exilio, se incorporarían directamente a los trabajos sin pasar por las prisiones.

La entrega de armas y materiales, sería para cuando haya una garantía de que marcha el plan de pacificación, por ejemplo, cuando se apruebe la ley, porque hay cosas que se están manejando, como libertades de presos y grandes planes de reforma que no pueden cuajar sino por ley, y dependen de mayorías parlamentarias. Aceptamos cese de hostilidades inmediatamente que se manifieste por las FFAA que estas bases son viables, reservándonos el derecho a la legítima defensa. Queda entendido que la muerte de un compañero que no sea en combate o la presión física es equivalente a una negativa a toda modificación y nos deja con las manos libres.

Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros)

Elena Torres