Envíopostaporteñ@ 830

ENCUENTRO SOBRE LA CONVIVENCIA CIUDADANA Y LOS TRABAJADORES - PIT-CNT

 

11 DE AGOSTO DE 2012

TALLER 1:

Análisis y propuestas en torno a las medidas del gobierno

Nos abocamos no solamente a analizar las propuestas del  Gobierno, sino que también trajimos propuestas desde nosotros.

Como punto número unoes importante la atención a la primera infancia, responsabilizar al Estado y equiparar beneficios en cuanto a horario maternal de públicos y privados porque creemos que los padres, como responsables de sus hijos, necesitan más tiempo para dedicarles, para poder educarlos.

Hoy por hoy no tenemos tiempo. Muchos de nosotros trabajamos hasta 12 horas, ¿en qué momento los educamos? Imposible. Creemos que este es un punto para tener en cuenta.

Como segundo punto: involucrar a toda la sociedad, impulsar una mesa de debate zonal con las realidades de cada barrio, es decir, organizar jornadas donde se discutan propuestas o algo que sea bueno para la gente del barrio y utilizar espacios públicos como lugares de reconocimiento y de convivencia ciudadana.

Nombramos como ejemplo la Plaza Seregni porque es un lugar, un ámbito donde la gente se reúne, se junta, y tiene diversos espacios.

Se enfatizó en darle una dimensión territorial a la problemática de la convivencia vinculada a las mesas de de convivencia ciudadana, ámbitos de encuentros con el tema de la convivencia y la seguridad ciudadanas.

En ese sentido se trata de crear una estrategia global que tenga un seguimiento por parte de todos los actores sociales e institucionales para que esto pueda traducirse en planes zonales que puedan ser evaluados por cada uno de los responsables en ese sentido.

Con respecto a los espacios públicos, un aspectos en el que se enfatizó fue la necesidad de rescatar las experiencias de cogestión por parte de los vecinos y las organizaciones sociales, junto con el Estado, de estos espacios públicos, los nuevos que se puedan crear, y los que ya existen hoy.

Como punto número tresse planteó la actualización de la Constitución adecuada a la sociedad de hoy. Creemos que las leyes son muchas veces arcaicas, descontextualizadas, y que se necesitan nuevas leyes que nos permitan hacer frente a los problemas de hoy.

Como punto número cuatro: seguimiento de las propuestas impulsadas por los actores sociales y compromiso de los mismos. Promover dentro de los sindicatos la discusión de la convivencia ciudadana.

Punto número cinco: regular el tráfico de armas. Penalizar para evitar la violencia, el lavado de dinero, trata de personas.

Punto seis: más recursos para la salud, para la policía, para proteger la integridad física, la educación. No solamente hablamos de recursos económicos, sino también los recursos humanos; reforzar los recursos humanos.

Punto siete. Regulación de los medios de comunicación. Creemos que una buena ley de medios nos ayudaría a regular el tema del consumo, del consumismo. Solamente el 7 u 8 % de los menores infractores roban para consumir alguna sustancia, llámese pasta base o lo que sea. La mayoría roba para el consumo de zapatos, ropas, celulares y demás.

Punto ocho. Penas compartidas con el tutor responsable del menor infractor. No responsabilizar al menor, sino también a los padres que somos los responsables de nuestros hijos.

Punto nueve. Estamos en contra del incremento de las penas ya que no contamos con un sistema carcelario óptimo, sino todo lo contrario. Implementar el trabajo como medio de reinserción social y promover penas alternativas a la prisión.

Hay una herramienta legal, el de las penas alternativas,  pero que el Sistema Judicial no lo utiliza y por lo tanto tenemos el nivel de presos por habitante mayor de toda América y uno de los mayores del mundo. Esto lo que hace es promover el delito, la reincidencia y no generar ningún mecanismo de rehabilitación.

La necesidad de utilizar más ese instrumento de las penas alternativas debe promover crear los mecanismos como para que eso se dé.

Destacamos alguna experiencia que conocimos recientemente de trabajo que se está haciendo con reclusos y pequeños productores en áreas de desarrollo en el departamento de Artigas, con la Intendencia de Artigas y el Ministerio del Interior, que permiten darle al preso un fortalecimiento en cuanto a su capacidad laboral, pero también una articulación en cuanto a todos los actores locales, en cuanto a lo que hace al relacionamiento con los productores que están en la zona, generando una complementación productiva que ayuda al conjunto. Generando más proyectos productivos, donde se incorporen más propuestas de penas alternativas, generaría un cambio en el modelo de castigo frente a la infracción.

Punto diez. Regularizar el autocultivo y el control de la venta de sustancias como psicofármacos y marihuana.

Punto once. Inversión en equipamiento en espacios públicos. Generar conciencia social para el cuidado de los mismos.

Punto doce. Integración de niños y adultos con capacidades diferentes.

NOTA 1: Es necesario trabajar para un debate más ordenado sobre el consumo de la marihuana en un marco donde también se advierta sobre los perjuicios para la salud que genera cualquier consumo de droga. A su vez hay que denunciar cómo el narcotráfico ha generado en torno a todos estos temas un gran negocio con el crimen organizado, donde atrás de la problemática de la seguridad hay un conjunto de grupos con sus intereses en el lavado de dinero, en la trata de personas, en el contrabando y en receptación de los objetos robados.

Ahí están lucrando con mayor impacto negativo en toda la sociedad, más qué los muchachos que infringen. La importancia negativa de esos grupos no se enfatiza en los discursos públicos ni en los medios de comunicación.

NOTA 2: También se plantea que dentro de las drogas se jerarquice el tema del alcoholismo que tiene un impacto mucho más negativo que la marihuana en términos sociales y sanitarios, incluso más que la pasta base.  

Taller 2:

Experiencias y evaluación preliminar de la apertura de fuentes de trabajo y capacitación con jóvenes recluidos

Iniciamos nuestro balance a partir del convenio entre el INAU y la UNTMRA, específicamente del libro “Yo también tengo mi historia” y cuando se habla de esa experiencia de 12 jóvenes enseguida surge la necesidad de extender este tipo de convenios y de experiencias. Se necesita que además de la UNTMRA, SUNCA, FOEB y otros sindicatos, se extienda a muchos más.

En relación a estas situaciones, el Taller propone crear una Comisión nucleada desde la Central que se encargue del seguimiento de estas experiencias y de los puntos a los que arribamos y que aquí proponemos:

Primero, la experiencia de la UNTMRA demuestra que la propuesta laboral sirve, pero al mismo tiempo creemos que hay que hacer un relevamiento de la población recluida para hacer un trabajo previo de educación y formación en los lugares mismos de reclusión. Se debe hacer un relevamiento de cuáles son los niveles educativos de las personas privadas de libertad, para promover desde allí las formaciones acordes al nivel de cada uno.

Segundo. Se debe hacer un acompañamiento multidisciplinario de las personas que estuvieron privadas de libertad atendiendo las distintas problemáticas, por ejemplo de adicciones, ya que ese tipo de problemáticas no te las resuelve el puesto de trabajo.

Tercero. Mejorar en su totalidad las condiciones de vida de las personas privadas de libertad. Estamos hablando de la alimentación, de la salud.

Cuarto.Pensar en trabajo digno para las personas recluidas. Que perciban un salario aquellos que van adquiriendo conciencia de trabajar, no como una cuestión obligatoria, sino un resultado voluntario.

Quinto. Se podría promover la donación de herramientas desde los sindicatos que permitan organizar el aprendizaje de oficios dentro de las mismas cárceles.

Sexto. De la Comisión que sugeríamos, creemos que se debe formar ahora para iniciar el relevamiento de estos objetivos a corto y mediano plazo, y trascienda la situación concreta y pueda llegar a organiza talleres acerca de las políticas sociales.

Se plantea reclamar que aquellas instalaciones existentes en centros de reclusión, que permitirían ya echar a andar el aprendizaje de oficios, se pongan en marcha.

Séptimo. Es imprescindible rehabilitar al rehabilitador erradicando formas de corrupción dentro del mismo personal.

NOTA 1: Todas estas propuestas se enmarcan en la defensa de los derechos humanos de todas las personas para que se puedan reinsertar en la sociedad y puedan acceder a puestos de trabajo.

NOTA 2: Las políticas de reinserción de las personas privadas de libertad deben entenderse en el marco de que se trata de personas que están allí porque la sociedad que integramos todos, de alguna manera los ha expulsado ahí. Hay que encarar la responsabilidad social de estas situaciones.

NOTA 3: En la actualidad se ha firmado un convenio entre el INAU y todo el PIT-CNT quien viene sosteniendo que la recuperación real de las personas privadas de libertad depende de cuatro ejes: el eje laboral, el eje educativo-cultural, el eje familiar y el eje territorial donde ellos vivieron toda su vida.

Taller 3:

Los medios de Comunicación 

La discusión fue muy importante y extensa. La reseña que hicimos es la siguiente:

Es imprescindible que se produzca un cambio para que la ciudadanía pueda asumir su verdadero rol de auténticos dueños de los medios de comunicación y pueda ejercer un control sobre los mismos. Los medios de comunicación son parte de los derechos humanos.

Los medios de comunicación y la discusión y resolución de este tema no pueden quedar en manos del poder político que, cualquiera sea su signo, casi siempre ha sido proclive a coexistir con el orden mediático establecido.

Tampoco caer en la trampa de discutir sobre la base de legitimar el oligopolio de los intereses políticos o particulares de sus actuales concesionarios.

Primero:desarrollar una red multicultural con un modelo alternativo al imperante, fomentando con ello una mejor convivencia

Segundo: Aportar a la discusión y la elaboración de leyes que regulen los contenidos de los medios.

Tercero: participar activamente en la concreción de los proyectos de comunicación que viene desarrollando el PIT-CNT. Ejemplos: canal de televisión, radio y periódico.

Cuarto: compromiso del gobierno para que los medios estatales lleguen a todo el país.

Quinto: buscar la forma en donde la legislación vigente en materia de comunicación y convivencia, sea conocida por toda la población.

Sexto:apoyar las leyes que ayuden al Estado a repartir la “torta” publicitaria

El Taller Nº 3 sobre Medios de Comunicación, a su vez incluyó un conjunto de preguntas como guía para abordar el tema. Esas interrogantes son las que siguen:

DEMOCRATIZACIÓN DE LOS MEDIOS.

¿De quién son los medios de comunicación?

¿Está claro para todo el mundo que es el Estado el real y autentico propietario?

¿Es democrática la adjudicación de concesiones?

¿Cual es a la fecha de la concesión, la situación de los medios en cuanto a esos permisos o concesiones y situación jurídica de sus “dueños”; cada cuanto se renuevan esas concesiones?

¿No sería necesario recabar y publicar esa información a través de la ley de transparencia?

¿Cualquier ciudadano puede tener un medio de comunicación?

CONTENIDOS.

¿Inciden los medios con su programación en la convivencia ciudadana?

¿No son violentos y generadores de violencia, programas en los que se exhiben permanentes actos de violencia, discriminación, incitación a la “alcahuetería”, violación de la vida personal y fomento de la mujer mercancía?

¿La venta y promoción de bienes de consumo, no parecería ser el único objetivo que persiguen, visto solamente algunos de los muchos programas que se exponen al público?

¿En cuanto a los noticieros, no pasa nada bueno en el Uruguay?

¿Son inocentes esos noticieros cuando de informar se trata?

¿Es necesario “mostrar” como un reality más un asesinato, no bastaría con informarlo?

¿No ocurre que cuando no ha pasado nada suficientemente escabroso aquí en Uruguay vemos el degollamiento de una pobre viejita en Tanzania?

¿No se transforman a veces los noticieros en verdaderos talleres de capacitación para una delincuencia muchas veces ávida de adquirir visualidad y sus 15 minutos de fama?

¿No es la “inseguridad” un “caballito de batalla” de algunos sectores opuestos al gobierno?

¿No podría ser esto también el otro extremo de decir que la “inseguridad o la incidencia de algún tipo de delito es sólo una sensación térmica”?

BREVE HISTORIA DEL CELO LIBERTARIO Y DEMOCRÁTICO DE LOS MEDIOS.

Durante la dictadura ¿qué papel jugaron?

¿Informaron de secuestros, desapariciones, cementerios clandestinos?

Si no informaron porque alguien se los impidió ¿Qué acción realizaron para revertir esa situación?

¿No se sentían amenazados, agraviados, en aquellas circunstancias en su “libertad de expresión”?

¿Cerraron y se ocuparon de resistir como hizo la inmensa mayoría del pueblo uruguayo?

¿Dejaron de “vender” productos?

¿Se solidarizaron por ejemplo, con CX30 y su director Germán Araujo?

¿Dónde estaban muchos de estos políticos y periodistas “libertarios” de hoy en aquella etapa del país?

CENSURA PREVIA

¿No existe ya censura previa en los medios?

¿Pueden los periodistas, trabajadores de los medios, informar lo que les parezca correcto y ético de acuerdo a su función de “informar”?

¿A quién le rinden cuentas cuando se trata de informar?

¿Cuál podría ser el motivo para que una determinada nota no pueda salir al aire?

¿Es todo tan transparente e inocente en los medios de comunicación?

¿Podemos ser tan inocentes y “éticos” como colectivo, a la hora de tratar estos temas?

¿No radica en la ciudadanía la verdadera soberanía para discutir estas cosas?

¿No fue esta misma ciudadanía la que a través de sus organizaciones sociales, sindicales o culturales la que enfrento desde el primer minuto y en primera línea a la dictadura?

FRASE DEL DOCUMENTO PRESENTADO POR GUSTAVO GÓMEZ ex director DINATEL. 2010:

“La regulación debe tener como objetivo, garantizar el ejercicio de la libertad de expresión en los Medios de Comunicación Audiovisual, dar previsibilidad y certeza jurídica a los operadores públicos, comerciales y comunitarios, asegurar la igualdad de oportunidades para un acceso equitativo a los distintos soportes tecnológicos que permiten la comunicación, impedir la concentración, pero no debe tener como motivo y objetivo, controlar y restringir el libre ejercicio de la actividad periodística y de los medios de comunicación. “

Taller 4:

Legislación cultural para impulsar la creación cultural nacional en procura de superar los principales problemas de la actual convivencia ciudadana     

Se estuvo trabajando en varios temas. Uno de ellos es la construcción, no de uno o dos edificios, sino de la ciudad. La construcción de la ciudad tiene un enorme valor cultural desde muchos puntos de vista: arquitectónico plástico, urbanístico, de la convivencia, etc.

Comprometer a los sectores privados a que aporten significativamente con el desarrollo cultural.

Un ejemplo de ello es que toda obra de más de 200 metros cuadrados tenga para el disfrute público, sea en su fachada, sea en un rincón o en un patio, la obra de un artista plástico uruguayo. Esta propuesta podría redactarse como proyecto de ley.

Proyectar la creación de una escuela de restauración.

Se vuelve necesario hacer un seguimiento sobre la gestión cultural en el país, haciendo periódicas evaluaciones de la marcha de esa gestión.

Legislar la posibilidad de hacer talleres de creatividad desde la Educación Primaria, haciendo énfasis también en Secundaria, abarcando la mayor cantidad de disciplinas artísticas para que el chico vaya educándose en ese sentido. Los educadores necesitan trabajar menos horas al día para aumentar la calidad educativa sin rebaja salarial.

Trabajar por una legislación para la creación de gimnasios. El deporte también tiene un papel preponderante en el crecimiento de las personas. Se proponen gimnasios techados en escuelas y liceos y plazas para que exista la posibilidad de practicar deporte.

Que los deportistas, luego de terminada su carrera, la legislación habilite a que puedan continuar su labor desde una actividad educativa desde los espacios que estamos reclamando.

NOTA 1: El Encuentro ratifica lo que se viene planteando desde hace 3 años en el PIT-CNT:

1-    Que se creen comisiones de cultura en todos y cada uno de los sindicatos de la Central

2-    Que se creen comisiones de cultura en todos los Plenarios departamentales del PIT-CNT

3-    Que esas comisiones, en coordinación con el Departamento de Cultura del Pit-Cnt armen una estrategia de trabajo para el seno de sus propios agremiados en torno a temas como el alcoholismo, la drogadicción, la violencia familiar, los niños, los jóvenes, la tercera edad y todo lo que haga a una nueva cultura de ciudadanía. Queremos ser ciudadanos distintos, mejores a los que somos. 

NOTA 2: Se ofrece la mediación de AFUTU para profundizar todo lo relacionado con restauración.

Taller 5:

Papel de la Enseñanza en la convivencia ciudadana

“La violencia es aprendida y se puede desaprender”

Documento sobre Cultura de Paz del Movimiento de Educadores por la Paz. MEC 2012

Priorizamos en este grupo el tratamiento de la enseñanza formal, conscientes de  que hay otros campos en que  se desarrolla la enseñanza.  Adoptamos para este análisis un encuadre  de respeto y promoción de los derechos humanos de los educandos.

La convivencia es un fenómeno humano, el hombre sólo puede vivir en sociedad, conviviendo. Convivir quiere decir “vivir con otros” en un tiempo y  espacio determinados, en el proceso de socialización se aprende a vivir con otros en la sociedad particular en la que nos toca vivir. 

Esa inclusión amplia y coherente del individuo en la sociedad, o en un sector particular de ella, no es mecánica y determinada, sino condicionada y dinámica.  No es necesariamente reproductora sino que puede ser transformadora.

Las formas de convivencia han variado, evolucionado históricamente y cambian en las distintas sociedades que coexisten simultáneamente.  El concepto de convivencia es, por ello,  histórico y situado.

Nuestra sociedad visualiza como emergente de la actual convivencia el problema de la violencia, pero la violencia no es un fenómeno novedoso, hay sí una nueva sensibilidad,  fruto del avance de la sociedad,  que se preocupa por diferentes manifestaciones de la violencia visible y obvia a la que denominamos “violencia fáctica”

Vemos la  violencia en múltiples campos de la vida social.  Vemos algunas de sus formas legitimadas y naturalizadas. 

La cultura de la violencia está en todo, desde las manifestaciones  más simples  y solapadas como la falta de amabilidad, la falta de higiene en espacios públicos, etc. hasta el discurso magnificado de los medios de difusión o la injusta distribución de la riqueza y la cultura.

En una misma sociedad pueden coexistir visiones antagónicas de la convivencia tales como el individualismo contrapuesto con la cooperación, la competencia o la solidaridad, el armamentismo con el desarme, la violencia o la no violencia.

En esa confrontación por momentos,  a veces muy prolongados, una de esas visiones se vuelve hegemónica.  En el sistema capitalista  la explotación del hombre por el hombre, el consumismo y la competencia generan sentimientos de insatisfacción que son vividos como violencia generada por el sistema.

  Es una  “violencia estructural”, inherente al sistema de producción y al orden económico vigente.  Vemos la necesidad de investigar y generar conocimiento sobre las diversas formas de violencia en la realidad y en el imaginario colectivo para no caer en análisis simplistas y reduccionistas.

La educación y la violencia han estado vinculadas históricamente.  La educación ha sido fácticamente violenta en épocas pasadas, con prácticas de castigos físicos y psicológicos. 

Es necesario analizar cuáles son las formas de violencia que existen hoy en las instituciones educativas: las “violencias fácticas” y las “violencias simbólicas” (como imposición de significados).  También es necesario analizar en qué medida esas formas de violencia se dan en relación con la violencia que existe en la sociedad en su conjunto, sus desigualdades y contradicciones,  y visualizar el significado político de la violencia como formas de “oposición o resistencia”.

En nuestro país la educación es obligatoria durante 14 años, desde los cuatro años hasta la culminación de la enseñanza secundaria.  Esto permitiría una acción sostenida y sistemática orientada a desaprender la violencia, contribución sustantiva en el esfuerzo de la humanidad para convivir en paz. 

Ese proceso debería ser considerado como una unidad, con criterios y fines comunes para todos los niveles de enseñanza, fundados en los derechos humanos y la apropiación  activa de los bienes de la humanidad.

Nuestra sociedad tiene dificultades para resolver los problemas, pero tiene muchas capacidades.  Somos optimistas porque la situación es progresivamente alentadora en la medida que damos el primer paso que es reconocer el problema para buscar sus soluciones. Para actuar en forma preventiva, formativa, sensible y no controladora y punitiva, es necesario avanzar paso a paso.

Estamos pagando la herencia de los años de dictadura, que decapitó y desmembró la enseñanza; años de persecución  y terror crearon generaciones de docentes y estudiantes marcados por el miedo y la obediencia.

La superación de esta situación  tiene que ver, entre otras cosas, con el desarrollo profesional que se inicia con una formación docente que desarrolle la capacidad crítica, la creatividad, la conciencia del papel social de los educadores.  Educadores con salario y condiciones de trabajo dignas.  Condiciones dignas para aprender y enseñar, acordes al valor que le damos a la educación.

Se proclama la necesidad de una enseñanza que no sea abstracta y teórica, tediosa, que no satisface y lleva al abandono.  Una enseñanza vinculada con la vida y con el trabajo, que supere  falsas dicotomías.

Los programas actuales vigentes en ANEP tocan acertadamente el tema de la convivencia centrada en los DDHH.  Pero el sistema verticalista y su funcionamiento real entra en contradicción con esos enunciados y orientaciones; es imperiosa la necesidad de democratizarlo.

En el documento del Poder Ejecutivo “Estrategia por la Vida y la Convivencia” no se hace ninguna referencia al Sistema Nacional de Educación y su posible papel en la tarea.  Consideramos imprescindible que los organismos rectores de la Educación y los organismos representativos de los docentes participen activamente, en la definición de políticas públicas para abordar esta problemática.

Proponemos:

-Rescatar los documentos ya existentes sobre la temática como por ej. El Plan Nacional de Lucha Contra la Violencia Doméstica, acuerdos del SIPIAV, etc.

-  Retomar como líneas de política de educación alguna de las establecidas en la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal de 2006  del CODICEN  de la ANEP que  se proponía entre otras cosas:

* “Promover una conducción institucional democrática y respetuosa de los Derechos Humanos.”

*  “Mejorar la gestión académica y administrativa de la ANEP en el marco de su conducción democrática.”

*  “Asegurar la pertinencia social de la educación….”

*   Crear en el seno del PIT-CNT (por ej. en el Instituto Cuesta – Duarte)  un espacio de investigación, creación de conocimiento y difusión sobre la convivencia, la no violencia y la Cultura de Paz.

La educación no sólo enseña sino que prepara ciudadanos para convivir en el presente y en el futuro con el fin de construir una sociedad mejor que avance hacia la paz y la democracia.

INTERVENCIÓN DEL MTRO. VÍCTOR BRINDISI EN LA PLENARIA

Compañeras y compañeros

Primero pido disculpas porque este aporte debí haberlo hecho en la Comisión respectiva, pero no pude estar.

Segundo, coincido plenamente con el informe de esta Comisión, pero quiero destacar algo acerca del papel de la clase trabajadora en la convivencia humana. Destaco esto porque durante años hemos peleado porque la clase trabajadora tuviera un papel más preponderante en la construcción de nuestro país, de nuestra cultura, de nuestra educación y de nuestra economía.

Decimos que es importante que el trabajador, junto con su formación profesional, adquiera un capítulo bien importante en cuanto a la convivencia humana por el rol que pueden jugar los trabajadores y el trabajo en esa convivencia, junto con el movimiento sindical y las demás organizaciones populares.

Insisto en que la Enseñanza Media y la Enseñanza Técnica, terminado el ciclo obligatorio, es para la mayoría de los estudiantes del país, el lugar de terminación. Habría que fijar en esa última etapa la reafirmación de valores que tienen que ver con la calidad de la profesión que se va a ejercer, pero también con la calidad humana con que se va a ejercer y se va a vivir en esa etapa.

Descubrimos que el trabajo es imprescindible para la rehabilitación humana y en la formación humana. Martí, un magnífico ejemplo de hombre, educador, literato, héroe, nos indicaba que había que pausar de mañana el taller y de tarde el aula.

Hace poco aprendimos que otro maestro, antes que Martí, Simón Rodríguez, venezolano, también enlazaba el proyecto educativo con el proyecto de formación a través del trabajo. Tuvimos en el Uruguay un ejemplo magnífico en el pintor y doctor Figari que impulsó en la enseñanza técnica una propuesta que enlazaba el arte y el trabajo, el artista y el trabajador.

El razonamiento era que no había separaciones que dividieran en dos campos lo que hacía manualmente un obrero, de lo que podía llegar a hacer manualmente un artista.

Con todos estos conceptos, hay que montar a nivel de la Enseñanza Media y de la Enseñanza Técnica la formación de estos valores para la convivencia.

Es necesario que los profesores de filosofía, de cultura, de arte logren introducir en la formación de los trabajadores y de los profesionales, un espíritu mucho más acorde con las relaciones humanas que nosotros alentamos desde este campo: fraterna, solidaria, humana y consecuentes con los principios y los derechos humanos que todos valoramos.   

INTERVENCIÓN DE LA ING. MARÍA SIMÓN EN LA PLENARIA

Gracias por invitarme y desde ya estoy pidiendo en la persona de Ignacio y de todos, que me pasen las conclusiones de los Talleres. La importancia de que ustedes encaren estos temas de convivencia es absolutamente fundamental. Los trabajadores son la base social de los cambios.

El cambio, evidentemente, no sale de las oligarquías. Tampoco sale de la marginación. No hay potencia de transformación en la marginación. Ustedes han pensado también en la marginación, en aquellos que no trabajan, en aquellos que no acceden al trabajo y por lo tanto que no están integrados. Es que el trabajo es un factor de integración fundamental.

Cuando uno pregunta sobre alguien que no trabaja, dice el nombre, la edad y enseguida pregunta qué hace. El que no hace, el que no tiene un trabajo como forma de sustentación de su vida, pierde identidad en la sociedad, porque la identidad en la sociedad está dada por el trabajo fundamentalmente. También hay otras cosas, sin dudas, ser padre, madre, abuelo, pero qué hace es una pregunta fundamental que nos ubica en la sociedad no sólo como pieza de un engranaje que produce. El trabajo bien entendido es trabajo creativo todo él.

El trabajo es intelectual, ya sea si crea con las manos o crea con la cabeza. Y también es trabajo manual. Muchas veces la frontera entre el trabajo y el arte es bastante difusa.

El que hace algo con buen gusto, con el orgullo del trabajo bien hecho, está muy cerca del arte porque tiene esa felicidad y esa inspiración de hacer algo bien.

Pensemos también en los que no trabajan, y que tenemos también una crisis de crecimiento. Cuando se dice que en la enseñanza se está muy mal, hay problemas en la educación, lo alarmante sería que los ignoráramos.

Al contrario, tenemos que asumirlos. Pero ¿cuántos iban al liceo cuando ustedes o los padres de ustedes iban al liceo? ¿Cuántos van  ahora? Hay pila de gente nueva. Cuando mis padres iban al liceo había 80 liceos en todo el Uruguay, como mucho. Ahora hay como 280 en números muy redondos.

Toda esa gente que antes no iba y ahora va no es que no tiene cultura sino que tiene otra cultura y de repente hay cosas que no sabe. Lo importante es que ahora vayan y estén cerca de nosotros para que puedan aprender.

También cuando se habló de grandes educadores me acordé de Paulo Freire que decía que la ciencia de enseñar y de aprender estaba en la frase “vamos a hacer algo juntos”. Eso es trabajar que también es “vamos a hacer algo juntos”.

En algún momento, con el trabajo, también hay comunicación. También me viene a la mente Jesualdo, tan querido para los educadores y los trabajadores uruguayos.

En cuanto a la formación he meditado mucho con otros, porque los pensamientos casi siempre son colectivos, es que para trabajar no sólo se precisa saber un oficio o una profesión o un saber disciplinar particular, sino que es preciso saber trabajar. Uno puede saber teóricamente algo pero saber trabajar es, por ejemplo, que hay que ir todos los días, que hay que llegar en hora, que hay que saber compartir con otro, que hay que saber tratar bien a la gente, a los compañeros, a los jefes, a los subordinados. Todo eso muchas veces lo damos como implícito y no está implícito.

Es parte de lo que hay que aprender a través de la práctica, a través de la educación, a través de una educación realmente incluyente.

Tenemos que hacer un sistema educativo y un sistema de trabajo que en lugar de rechazar, admita.

Sobre cultura e intelectuales, no hay más que mirar el logo hecho por el artista plástico Manuel Espínola Gómez y que él decía que ahí se entrelazan los trabajadores rurales, los fabriles y los intelectuales. Si la cuerda es fuerte es porque se entrelazan todos los trabajadores.

Sobre el tema de convivencia, qué adecuado es que se vea desde la óptica de la educación, de la cultura y del trabajo. Todas esas herramientas hay que usarlas para integrar, porque la convivencia pasa por la integración. Cuando una sociedad está dolorosamente escindida es cuando se producen problemas de convivencia o, como tan manidamente se llama, de seguridad o de inseguridad.

Estos no son temas políticos cuando no se habla de soluciones. Las policiales no son políticas, son desdichas individuales. No se solucionan estos problemas con baja de edad, con reclusión, con medidas que en definitiva discriminan más a los ya discriminados.

Si se empieza “en bien de la seguridad” a abolir derechos humanos, a pasarles por arriba, en definitiva todos, sabemos  los derechos humanos de quiénes se les va a pasar por arriba primero: a los más pobres.

La sociedad, que ya está fragmentada, con gente que ya está discriminada, estará más discriminada.

Si a mí no me respetan, lo que hago, entonces, es acercarme más a los otros. Esto lo digo sin ingenuidad. Todos sabemos que la policía tiene que pasar, a veces, por la represión, porque también es un derecho humano salir a la calle tranquilo e ir a trabajar tranquilo.

La seguridad no se arregla con más policías en la calle. Sería imposible. Se arregla con la mayor cantidad de personas honradas, cuidándose unos a otros, solidariamente.

El hilo pasa por la palabra que ustedes mismos dijeron, que es solidaridad. Solidaridad de los que trabajan con los que no trabajan. Por la educación. Por la cultura que es un poderosa arma de integración si se la usa como tal. Muchas veces ella resulta ser un factor atractivo para gente que está fuera de la sociedad. Y buscando una gran integración.

Los felicito vivamente por encarar este tema desde la óptica de los trabajadores. Como tales nos preocupa la convivencia en la sociedad, desde la educación y la solidaridad.

INTERVENCIÓN DEL SUBSECRETARIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA, MTRO. OSCAR GÓMEZ

Quizá habría que titular esta intervención como “las asimetrías de las alforjas” por varios motivos que voy a explicar. El primero es porque vine con una serie de inquietudes y apuntes para trasladar, pero me llevo, por suerte, muchísimo más. Aquí está la primera asimetría de las alforjas. Pero de puro tozudo voy a decir lo que había preparado.

Esto que se está haciendo es muy importante. Es la continuidad de lo que históricamente ha hecho el movimiento obrero desde esta Central de trabajadores.

En ese sentido se han hecho enormes aportes en el plano programático desde las raíces mismas del movimiento obrero en Uruguay, como algunos hitos que siempre es bueno recordarlos: el Congreso del Pueblo de 1965, elemento que tuvo sobre la mesa los temas de la convivencia, la distribución del conocimiento, la distribución de la riqueza y el ejercicio de los derechos humanos.

Es bueno reconocernos como trabajadores organizados en eso que es un Programa que seguimos revisando, pero no partimos de cero. Partir de cero y creer que siempre iniciamos algo, es típico del neoliberalismo.

Acá se ha criticado y bien la ruptura que ha tenido la sociedad uruguaya con la dictadura fascista. Es cierto. Golpeó y sigue golpeando.

Hace pocos días llegó a mi escritorio un grupo de trabajo de compañeros destituidos por el decreto del 4 de julio del 73, en plena Huelga General, de la fábrica Campomar. Compañeros a los cuales aún no se les ha reconocido el derecho al despido.

Aquel decreto decía que era causal de despido sin indemnización por notoria mala conducta, el irse a la Huelga General. Esa ruptura sigue afectando la convivencia, tema central de esta convocatoria.

Con otras herramientas se segmentó a la sociedad uruguaya que fue el terremoto neoliberal de los 90 que se instauró en gran parte de América Latina y particularmente en Uruguay.

Yo escuchaba con mucha atención, particularmente a los que trabajaron el tema Educación. Vi que a veces es bueno recordar algunas de las máximas que se proponían desde las autoridades de la educación.

Recuerdo en mi escuela del Cerrito de la Victoria, allá por el 93-94, esa bienvenida que habitualmente las autoridades hacen ante el nuevo año lectivo y hubo una frase que me impactó y me sigue impactando por la crueldad que encerraba. Decía que uno de los objetivos del año tenía que ser, para todas las clases y para toda la Educación Pública, enseñar a los alumnos a  “competir con éxito en el mercado de trabajo”.

Primero, la lógica de la cooperación, sustituida por la de la competencia. Si alguno compite con éxito, es lógico que estemos hablando de un mundo de ganadores y de perdedores. Generalmente más los perdedores.

A los ganadores, como decía una canción de Paco Ibáñez les enseñan a pararse sobre los demás en ese triunfo. Pero además decían “el marcado”, o sea no preparar para el mundo del trabajo sino para el mercado del trabajo que necesariamente es volátil y cambiante, más en los torrentes neoliberales que asolaban en el Uruguay en los 90.

La estrategia neoliberal no solamente apuntó a devastar la Educación, sino que también intentó devastar otro elemento central de la construcción de los trabajadores y de la sociedad uruguaya en general, que es la solidaridad intergeneracional.

Por eso le quiso pegar y le pegó a la previsión social en Uruguay. En esa época había un reclame, un aviso publicitario en la televisión donde un jovencito que, mirando fijamente a los televidentes, señalaba “ahora sí que puedo confiar en mi ahorro, porque es para mí” haciendo referencia de que tendría la posibilidad de ahorrar en las AFAPs.

Planteo esto porque venimos del terremoto de la dictadura y del tsunami del neoliberalismo.

Voy a repetir una imagen. Todos sabemos el trabajo que le da al alfarero construir su obra.  A veces un descuido puede romper esa obra. Ahí tenemos dos posibilidades: agarrar un pegamento y tratar esa vieja estructura, armarla y ponerla nuevamente en funcionamiento. Seguramente no va a dejar de ser notorias las huellas del golpazo. La otra, como nos enseña Galeano, es usar esa propia arcilla y construir de nuevo algo diferente, donde el viejo alfarero enseña al nuevo a construir.

Nosotros estamos en esa etapa. No podemos pensar en reconstruir esos valores muchas veces de una familia patriarcal, con fuerte desprecio de género. Creo que tenemos que construir en nuevas coordenadas, en estos tiempos, donde todos abordemos los temas de la convivencia, de la armonía y la paz.

El 19 de junio el Presidente de la República establece un documento sobre la convivencia. En ese texto aparecen los problemas estructurales que tenemos. Cuando hablamos de violencia son problemas estructurales en Uruguay. Mover esa estructura es una tarea compleja, difícil y que la tendríamos que abordar desde muchos campos.

Desde el 2005, recuerden, los porcentajes de pobreza y de marginación han descendido. No han desaparecido, pero han descendido producto de la combinación de muchísimas acciones del Estado.

Desde el ángulo de los números duros, en Educación, por ejemplo, podemos señalar que en el 2010 teníamos alumnos de 17 años que había concluido la Educación Media, cercana al 50% y un año después, 56%. Es poco ese 6%, pero esos chicos ahora han culminado la Educación Media y pertenecen al quintil más pobre que lo pudieron hacer. Se achica lentamente la brecha entre el quintil más rico y el quintil más pobre.

¿Esto alcanza? No. Pero sí podemos explicar que esto sucede no solamente por los programas que desarrolla la ANEP, como los maestros comunitarios, el trabajo que ha desarrollado escuelas y liceos, no. Le sumamos la mejora de las familias, la mejora del salario, la posibilidad de que el joven pueda ir a estudiar con el boleto subvencionado por lo cual murió un 14 de agosto Líber Arce. Eso también aporta.

El incentivo de las Asignaciones Familiares para los que siguen en el centro educativo. Una sola de estas medidas no explicaría los cambios que estamos visualizando, pero el conjunto sí lo hace.

Tenemos que seguir trabajando desde todos los ángulos, desde la administración del Estado, desde los trabajadores, desde la sociedad civil.

Otro aspectos que quiero señalar es la creación de los espacios públicos de mediación. Uno de ellos es cómo surgió la Plaza Seregni, pero no es el único. Había dos tendencias para construir la plaza. Una era desde la academia, la belleza arquitectónica, dónde irían los espacios verdes, y la otra que fue la que finalmente se aprobó, fue la de consultar a los usuarios sobre la forma en que necesitan ese espacio de convivencia entre los distintos y los iguales.

El otro tema que no quiero eludir tiene que ver con la regulación de una droga, la marihuana, igual que otras que están regladas como el alcohol y el tabaco. No estamos innovando en cuanto a regular el consumo. No quiere decir promoverlo. Debemos señalar las dificultades que tiene consumir estas drogas.

Por eso creo que discutamos todos estos temas y saquemos de arriba la hipocresía. Nos enfrentamos a las ideas dominantes de las clases dominantes. Una de ellas el consumismo.

Hay un cartel en la calle en el shopping de Punta Carretas que dice: “si comprar te hace feliz, hazlo más a menudo”. Contra eso nos estamos rebelando compañeros y por eso estamos luchando por una convivencia más sana.

MATERIAL PROPORCIONADO POR EL PASTOR ADEMAR OLIVERA

Convivencia Ciudadana y los Trabajadores

¿Cuánto incide el trabajo en la convivencia social?  Desde una perspectiva humana y cristiana mi opinión es la siguiente:

1) El trabajo es la vocación del ser humano.  Por medio del trabajo colaboramos con Dios en la tarea de permanente creación y re-creación.  Como hecho humano el trabajo permite crear algo que no estaba; crea para favorecer la vida.    El “Buen Vivir” se refiere a la calidad de vida,  vivir en condiciones dignas, en armonía  y equilibrio con el resto de la comunidad y con la naturaleza; y también supone encontrar el sentido último de la existencia,

2) El trabajo es un medio para la realización individual.  Es un sostén básico de la identidad, del “quién soy” de cada persona.  Al niño no se le pregunta ¿qué vas a hacer cuando seas grande?; sino ¿qué vas a ser?  Así nuestra identidad está ligada al oficio, a la profesión que ejercemos. 

La vocación tiene que ver más con el “quién ser” que con el “qué hacer”.   De modo que el trabajo es una necesidad no sólo para sobrevivir, sino para realizarse como persona.

  En la medida que satisface y afirma nuestra autoestima, el trabajo es un factor importante para “sentirse bien”, ser feliz, y ello afecta no sólo al trabajador sino también a su familia.

3) Una forma de servicio a la comunidad.  Como ser social que es, toda persona ha de contribuir con su trabajo, en la medida de sus posibilidades, al “bien común”.

  Es su aporte al conjunto de la comunidad.   Eso exige  reciprocidad de parte de la sociedad y del Estado:   reconocimiento social del trabajo que realizamos, leyes de protección y seguridad para el trabajador, condiciones laborales justas que le permitan una vida digna, libertad para agremiarse, etc.

4) Función educativa.  El trabajo permite crear espacios para acciones grupales, de organización, de solidaridad.  Es una fuente de vínculos extra-familiares que enriquecen el cada día, afirman la pertenencia social y amplían los horizontes más allá del sujeto mismo.  Favorecen la convivencia armónica entre las personas y los sectores sociales.

5) Convivencia ciudadana.  Cuando estos postulados se concreten se estará contribuyendo a la afirmación democrática y a la convivencia ciudadana

.  Hay democracia plena cuando la mayoría de los ciudadanos se sienten realizados, que viven en función de sus valores, su placer, sus talentos y cubiertas sus necesidades básicas.  Si una persona es feliz, si se siente realizada, integrada a la sociedad, respetada, estará en condiciones inmejorables para la convivencia social en armonía con sus semejantes y con su entorno.

En caso contrario, el trabajo se convierte en sufrimiento, no por una maldición divina, sino a causa del egoísmo y la maldad humanas.   La explotación, las condiciones insalubres, los accidentes laborales, o la muerte por exceso de trabajo, atentan contra los derechos humanos y el propósito de Dios para su creación.  “Yo he venido para que tengan vida, y que la tengan en abundancia”, dice Jesús. 

  Asimismo, la desocupación tiene efectos en lo subjetivo de las personas y moldean los vínculos familiares y sociales.  Los correlatos del desempleo son la exclusión y la marginalidad.  Incluso, cuando es prolongado, se pierde la razón para vivir siendo caldo de cultivo de la violencia.  

Decía un teólogo protestante: 

  “Quitarle el trabajo a una persona es como cortarle las venas” (Juan Calvino).

Pastor Ademar Olivera