Tenía ochenta años y se murió. Estaba ciego desde hace años.
Era ingeniero, estuvo catorce años en la cárcel.
Padre y abuelo. Comparto con ustedes esto que escribí para no sé quién.
Creo que nunca estuve de acuerdo con Juancito en nada. Yo consideraba que él carecía de pensamiento sistemático y él consideraba (creo) que yo era un pendejo que solo se ocupaba de lo que decían los libros.
Ahora digo, no porque haya muerto, o tal vez porque no puedo decírselo, que fue de los más entrañables que conocí en mi vida.
Después del 85 lo encontré dos veces. Una fue en una buseca de Ibiray.
La anterior fue en la esquina de Paraguay y Maldonado. Lo veo en el semáforo y le hablo.
Me dice "No sé quién sos". Me le acerco y le digo "Juan, Carlitos Liscano".
Me dice "Te reconozco por la voz". Nos dimos un abrazo.
Me dice "Estoy casi ciego".
Le digo "Vamos a tomarnos una". Cruzamos al boliche zaparrastroso que está en la esquina y nos tomamos unas cuantas. Eran las once de la mañana. Me contó sus cosas. Le conté las mías.
"¿Por qué no te jubilás, Juancito?"
"¿Y qué querés que haga, que me quede sentado en mi casa todo el día? Doy una mano en las cooperativas de vivienda y converso con la gente". Eso era Juancito: un conversador con la gente, con toda la gente, que era lo que le gustaba, algo que yo aprendí tarde en la vida, hay que conversar con la gente.
Por si acaso Juancito no se privó de decirme: "Te leo en Brecha, o me lee mi compañera lo que escribís. Casi nunca estoy de acuerdo contigo".
Nos dimos un abrazo y nos despedimos.
Para mí Juancito es un grande, que conste.
Chau Juan, ahí nos vemos en cualquier momento. Sin duda no vamos a ponernos de acuerdo en nada. Aprendí de vos que hay que conversar con la gente, con toda la gente.
Por eso conversaremos vos y yo, para no estar de acuerdo
CARLOS LISCANO
***
A principios de 1969 el ingeniero Juan Almiratti, militante del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-T), tuvo que pasar a la clandestinidad cuando una patrulla intentó detenerlo y se fugó corriendo entre las balas policiales.
En marzo de 1970 fue capturado. El 26 de mayo de 1971, estando recluido en Punta Carretas, se fugó de un juzgado cuando fue llevado a declarar. Aprovechó una distracción de la guardia y se fue corriendo sin que pudieran alcanzarlo; lo atestiguaba la cicatriz de un roce de bala en su sien.
El 25 de abril de 1972 volvió a ser detenido y estuvo preso hasta 1985.
Era considerado como uno de los arquitectos del túnel de 40 metros por el que escaparon 111 tupamaros en 1971 de la cárcel de Punta Carretas, en la operación El Abuso.
Juancito murió ayer a los 80 años en Montevideo y hoy lo despidieron sus familiares y compañeros.
William
JUANCITO
Lo conocí muy poco, una vez bromeé con él en una buseca de Ibiray. Lo que conozco de él son las mentas.
Desde que una vez cayó preso en un amueblado dónde había ido a encontrarse con su compañera (y justo los milicos coparon el amueblado) hasta que el inefable Mayor Mario Mouriño quiso encerrar a la Bruja Lazo y le ofreció a Juancito encargarse de terminar la interminable bufanda de Penélope del segundo horno de la panadería y Juancito - ya avisado - declinó la oportunidad profesional diciendo:
"Nó Mayor, hace un tiempazo que no ejerzo la ingeniería y estoy olvidado...",hasta cuando salía en un jeep con el Cnel. Costa a recorrer el predio del añorado EMR-1, (mientras los milicos de la custodia corrían al lado con los M-1) para ver la ubicación de las garitas de un proyecto que los "pichis" le habían vendido a los milicos pa' hacer una granja modelo; y el Cnel. le decía a Juancito:
- "Ah, nó, Ingeniero así Uds. se nos van todos...", y Juancito le decía: "Nó Corona, dejate de Ingeniero, decime Juancito y yo te digo Costita; vos sabés como son éstas cosas de la política: hoy vos me tenés preso a mí, mañana yo te tengo preso a vos...y mirá Costita: si no hay confianza, no podemos trabajar...."
El preso exigía confianza del carcelero..Así era Juancito.
Dicen los pichis charlatanes que era medio abandonado y que siempre andaba con un rompe-viento azul todo chorreado que no se lavaba desde 1972. Un día tenía visita y el cro. de celda le dice: "Pero Juancito, vas a ir con ese rompe-viento todo mugriento a la visita? Tu compa vá a pensar que andás mal, que te quebraste...". "Te parece, che?" le contestó Juancito, "Bueno, tenés razón".
Se sacó el rompe-viento y se lo puso al revés y fue a la visita...
Así era Juancito
Ésta reseña con humor, lejos de ser una falta de respeto, pretende ser un humilde homenaje que escribo mientras mi corazón llora.
Nadie dijo que las revoluciones tienen que ser tristes. Aquella bellísima heroína Jessie Macchi , que también ya se fue, decía que ella iba a hacer la revolución de minifalda. Son diferentes maneras de matar pulgas, yo que sé.
Chaú, compañero.
MAU-MAU
POR JUAN ALMIRATI
Hermanos: año bravo este...!! duele y pesa sobrevivir a tantos compañeros queridos que se nos van...
CONTACTO CON “JUANSHITO”
A Juan Almirati
“...”dejate ´e cosas, cristo, dejá que la gilada vote,
tarde o temprano les daremos pa´tabaco...”
J.A.
si por vos fuera
te habrías quedado con el nombre juan
por lo sencillo
pero no sería un alias...
entonces elegiste “josé” y te quedó perfecto:
ser uno más entre la gente simple
un josé más entre los hombres de tu pueblo...
y de clande duraste como el mejor
volviste
una y otra vez
reincidiste
por amuebladas y bucos
por rajes y alambrados
por gambuseadas y operetas
insististe
tan ingeniero como bandido
tirando ideas y dando en el centro del blanco...
siempre certero –juan- siempre eficiente
el túnel el atajo el enroque largo tus aportes sabios
a la T1 al blindaje al amonal a los carritos a las granadas
las bolsas numeradas de herramientas para la burra de mailhos
el balde de poxipol para el eje partido del camioncito citröen
tu antojo de café (¡!) en puntacarretas el día de tu fuga del juzgado
dejar tu campera acribillada colgando del alambre de la ruta 9
mientras ganabas campo y te tiroteaban por la espalda
después de la cagada del gringo malikosky viniendo del caragua...
ahora todo es historia mal contada –juan-
parece un tango
de aquellos que escuchábamos juntos en el sótano de la guardia nueva
mientras se preparaba la milonga grosa...
ahora te están velando –“josé”- ahora te están llorando
los pocos ñeris leales que van quedando...
(...yo esperaré la tardecita
me arrimaré al circuito de la calle pando
entraré chiflando gallo ciego de bardi
te veré venir hacia el contacto
nos diremos lo mismo de siempre:
“los tupas shomos lo mejorshito del mundo...”
y continuaremos conspirando...)
la única lucha que se pierde es la que se pierde...
y nosotros -aún- en eso andamos...
chau “ingeniero de la libertad”
-como dijo saracho-
adiós “juanshito”
hermano
nos vemos en un rato...
miguel ángel olivera
“el cristo”
28 febrero 2013.