(como siempre)
"Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque."
Bertolt Brecht
Y "cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad."
Bertolt Brecht
Con o sin permiso voy a ‘dentrar porque no soy convidado, soy parte, y me permito decir que no es tiempo solo de corazón, indignación y rabia, por justas que sean y lo son.
Es tiempo de pensar, decidir y cada uno sabe lo que debe hacer, o no? Pero siempre se deben asumir las responsabilidades personales y políticas.
Claro que estas últimas (políticas), siempre y cuando lo suyo no sea un problema exclusivamente personal, el cual respeto y aliento, algo es algo.
Diagnósticos, análisis, discursos, ya hay demasiados y es un “territorio común” dentro de las huestes llamadas de izquierda, aunque debo confesar que no sé muy bien que quiere simbolizar o decir eso de izquierda, sobretodo en tiempos progresistas y es ahí, en ese territorio común que no quiero ingresar.
La vida es más simple y sencilla, es tan simple y sencilla que los doctores y leguleyos bien pagos por el patrón de riñón cubierto se encargan afanosamente de complicarla, para eso son pagos.
Las decisiones de la SCJ, el traslado de la Jueza Mota, los dimes y diretes gubernamentales o parlamentarios solo sirven para llenar agendas periodísticas y nada o muy poco tiene que ver con la vida real, esa del barrio, del laburo, la de todos los días.
Ellos, los que detentan el poder (político-periodístico-militar- económico – cultural-financiero) construyen a diario una realidad virtual la cual por defecto de conciencia o conveniencia de portafolio nada tiene que ver con la vida cotidiana de los de abajo.
En esta comarca todos sabemos quién es quién, así que no jodamos ante los exabruptos de los ganadores del Club Naval y su séquito de cagatintas, mentirosos y cagones, hablamos en serio o cada uno hace lo que considere más conveniente.
Que si los plebiscitos, que el voto por el SI, que los progresistas, que el Ñato, que Mujica, que Tabaré, votá a estos que sí son de izquierda estos otros se vendieron, etc. “pamplinas y figuraciones que se inventan los chavales”.
¿O acaso todos estos progresistas de turno o los llamados de izquierda no saben lo que pasó y pasa en esta comarca?.
¿Nadie sabe quiénes son los que están en el Gobierno, nadie sabe quién es Semproni y compañía, nadie sabe de dónde viene y que hizo Astori en la dictadura aunque le pese a Numa y su veta poética al servicio del poder?
Entonces de que queremos hablar? me recuerda a los criminales nazis – fascistas disculpándose con el “… no sabía… recibía órdenes”.
Estos arrastrados, alcahuetes, malos discípulos del Barón de Rothschild porque no tienen el coraje de ese criminal que decía “… cuando veas sangre en las calles compra propiedades...”, no bancan nada, ni un cuete de fin de año, ni hablemos de una bomba navideña.
Los representes más encumbrados de esta partidocracia, saben muy bien donde nos lleva el binomio Suprema Corte – Ministerio de Defensa, mas aun cuando al frente de estas “nobles instituciones” se encuentran quienes están hoy, lógicamente apoyados por los “buenos capitalistas productivos”.
Claro está que darse por enterado de esta realidad es reconocer su inútil y circense presencia, también saben que el teatro de operaciones se achica para continuar con la ficción de la representación democrática.
El problema no está en ellos, jamás está en el enemigo de clase, está y sigue estando en todos aquellos discutidores, oradores, disertantes que solo eso hacen, la gente común camina por otro lado, con mucho olfato a pueblo y sabiendo los límites de la realidad porque a diario se mide con ella.
Así que muchachos: se hace lo que se debe o nos dedicamos a las murgas, total carnaval es todo el año.