Con el corazón surcado por una grieta triste fuimos con mis viejos y queridos compañeros de lucha a decirle chau al compañero Ricardo Perdomo.
Duele en el alma pero hay que seguir andando, apuntalar en este momento jodido a mis queridos viejos y sacar fuerzas de la nada. Mi dolor lo guardo en un rinconcito muy dentro de mí ser. Hay que darle fuerzas a ellos, dolidos profundamente sienten que perdimos a un Compañerazo y que hemos quedado muy solos.
Las vivencias, compartidas con Ricardo el mejicano valen mucho y seguirán en la memoria por siempre!!! La pérdida de un compañero es algo difícil de explicar y supongo que debe de variar de acuerdo con el carácter y la personalidad del involucrado y cosas así, todo muy complicado.
Creo que también debe de depender a quién se le dice chau.
La muerte me hace pensar en un río: debe de desembocar en alguna parte.....
Y esta partida fue como un manotazo perverso, villano, canalla, es como un arenal en el cual pueden agotarse todos los ríos del mundo.
Esta vez la parca me jodio feo, domingo a la tarde, llega la triste noticia, se nos fue Ricardo, el Mejicano.
Y al principio te cae como una granada en el medio de la cabeza, y la cabeza se parte en mil pedazos. No se puede pensar, razonar, la bronca, el dolor, la impotencia se entremezcla y te juegan una mala pasada.
Ganas de nada, solo de reputear, de gritarles a tantos que se metan sus ideales en el orto. Una se siente furiosa, resentida con la vida.
Y surge la pregunta: ¿porque pasan estas cosas y no la podemos evitar? No lo sé, solo soy una simple mujer, que no puede responder, no tengo la sabiduría ni la experiencia suficiente para saber el por qué. Tal vez ni existen respuestas, yo que sé... La Cami, cada vez que se nos va alguien cercano me dice: "no somos nada, estamos de paso por la tierra, y nos llevan cuando se le antojan". Ese razonamiento lo hace desde los 15 años, cuando una puta bala se llevó al Ró su primo de 17 años.
Y creo que es algo así nomas, que tiene razón ella...
Si me preguntan en este momento en que pienso; respondo: Pienso en la inutilidad de nuestra forma de vivir o encarar la vida.
No tenemos nada para ofrecernos como no sea hacernos daño entre nosotros, destruirnos por actitudes superficiales, es decir parece que la consigna sería hacernos mierda entre nosotros. Entre los que mantenemos una cierta línea de pensamiento y aunque hoy andamos orejanos, seguimos levantando viejas banderas.
Tal vez en el fondo cantamos juntos pero desafinados...
Vivimos en un mundo carente de solidaridad, de dignidad, donde la nostalgia de sueños que se van muriendo de sed avanza día a día.
Pobres sueños. Pobre mundo.... chueco y anémico, al cual no consigo darle fuerzas. Todo intento es estéril, vivimos cada día más aislados, más lejanos de los compañeros, alguna llamada de teléfono cada tanto tiempo, correos que tardan demasiados en ser leídos y respondidos, sms. Encuentros distanciados, lejanos.
Y esta es la realidad de las vivencias que hoy por hoy llevamos a cabo en la cotidiana, en la diaria rutina de nuestros días, rutina que se aquerencio de alguna manera sin pedir permiso en nuestras vidas.
La paz no sobrevive mucho en esta humanidad. Lo sé. No puedo pelear contra molinos de vientos, Don Quijote termino vencido....
Podría enfrentar cualquier enemigo excepto a la propia negativa de insistir en: Unirnos sin intereses creados, sin que la miseria humana predomine sobre las simples cosas que pueden llevarnos a sentirnos mejores personas, a hacer cosas que aunque pequeñas contribuyen de alguna forma a seguir en la búsqueda de ese mundo mejor para todos.
Tal vez solo debíamos de ser humanos, así de simple simple... Solo que en la práctica lo hacemos bien complicado. Nos pasamos buscando causas que intenten justificar el porque actuamos de tal o cual forma, buscamos escusas, y al fin todo lo hacemos a destiempo.... Hechos, acciones, hoy lo siento mi simulacro de ser humano. Y toda esa sumatoria de factores van haciendo de la realidad un sueño que espera que despierte de pronto, y solo pase a ser un recuerdo más en las vivencias.
Cada vez que se me va un compañero me pega fuerte y bajo, me duele en el alma, esa pérdida. El mismo sentimiento de dolor que siento con la retirada de Ricardo lo sentí con el Lucho del Pino, con el Gaucho Moura, con el Viejo querido Sarthou.
La ausencia, marca presencia todo el tiempo. Y uno busca consuelo en aferrarse a los recuerdos de lo que aprendimos y nos dieron en vida estos hombres referentes para mí. Como simples seres humanos buscamos menguar el dolor en las cosas buenas compartidas con los compañeros. Y los nombro a ellos porque son mis queridos maestros, mis queridos viejos compañeros que fueron emprendiendo la retirada en estos últimos dos años.
Los llevo siempre en mi corazón, pero ya nada es lo mismo... Seguimos como podemos intentando sobrellevar esas ausencias con las pocas fuerzas que nos quedan.
Extraño al querido viejo Sarthou en cada Marcha, lo busco entre los presentes, él siempre estaba, no falto a ni una, y de alguna forma sigue estando. Hace unos meses en una charla de Gonzalo Abella sobre Artigas, al terminar la misma, Gonzalo dijo: somos 16 compañeros, 15 presentes y Helios que sigue entre nosotros.
Extraño las charlas con el Gaucho Moura, un libro abierto, aprendí muchísimo con él y me quedo aun más por aprender, mucho más...me enseño y explico de forma sencilla los distintos procesos que forjaron esta historia. No llegamos a concretar nada, todos los proyectos que teníamos en mente se fueron con el Gaucho, yo me quede sola sin su apoyo.
Me quedo pendiente la charla con el Lucho del Pino, cuando llegue a Mercedes, se fue al otro día y solo pude acompañarlo hasta su última morada.
Con Ricardo me sentía muy identificada, cuando vino a casa de visita con Esther su compañera, las horas se fueron en un instante de tantas cosas que hablamos. Tuvimos poco tiempo, con el hubiéramos llevado a la práctica varias tareas solidarias en los barrios, sin dudas lo hubiera acompañado con muchas ganas en esa patriada. No pude... emprendió la retirada muy pronto. Sensación de desamparo de que cada día me siento más sola y sin buenas buenas en este horizonte actual.
Hasta Siempre Ricardo, de verdad siento que nos quedo mucho por hablar, por hacer, cuando nos volvamos a reencontrar y donde estés deseo de corazón podamos seguir esas largas conversas de las cuáles aprendí tanto, pero tanto!!
Aunque lea todos los libros que lleguen a mis manos no me dejaran las enseñanzas que me dejaron estos queridos y valiosos compañeros.
....No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.....
...A las aladas almas de las rosas
de almendro de nata te requiero
que tenemos que hablar de muchas cosas
compañero del alma, compañero...
( Miguel Hernández)
Marina Montero
SALUD RICARDO!!!!
Se nos fue el mejicano. Aquel tribuno de conciencias cuándo dudábamos en la dura calle de fríos agostos montevideanos de miedos y corajes.
Murió también la eternidad y la velamos, se nos fue un testimonio de pie, que inventariaba nuestras grandezas y las miserias de los traidores que sienten un alivio transitorio por su viaje..
!Salud ricardo!
Embriaguez te sobra, y no hay
tanta locura en la razón, como este
tu raciocinio muscular, y no hay
más racional error que tu experiencia.
Pero, hablando más claro
y pensándolo en oro, eres de acero,
a condición que no seas
tonto y rehúses
entusiasmarte por la muerte tánto
y por la vida, con tu sola tumba.
TATO
In memorian de Ricardo
Como se pasa la vida,
Como se viene la muerte, tan callando.
Estimados Compañeros y Amigos
Gringo y Ricardo:
Lamento profundamente y los acompaño en la distancia por la pérdida del Compañero de Lucha y Latinoamericano Ricardo Perdomo.
Siempre leía sus análisis en Posta, que me permitía ver más profundamente o desde otra perspectiva la coyuntura y los trazos de su desarrollo.
Su larga e inclaudicable trayectoria hicieron que compartiera con Uds. Muchos momentos de su vida en las buenas y en las malas.
Es por eso que desde aquí, desde lejos, les mando un gran abrazo que los acompañe en estos momentos
José Silva