Envíopostaporteñ@ 937

La Clase En Sí No Es La Cosa En Sí

 

Respuesta al amigo Presidente Gonzalo

 

 "LO SUBJETIVO FORMA PARTE DE LO OBJETIVO" (*)

 

Al principio, cuando vi ese título "Materia: movimiento, tiempo y espacio. ¿Existe una realidad objetiva?", pensé que Posta Porteña se había puesto a publicar alguno de aquellos viejos manuales soviéticos de filosofía kantiana disfrazada de marxismo.

Luego vi que en realidad se trataba de una respuesta a una nota mía, del amigo Gonzalo Abella (que ya no se sacará más de arriba el mote "Presidente Gonzalo").

Pero el final de Gonzalo, "la realidad objetiva, que existe, pese a todo, más allá de que la conozcamos o no", me remite de nuevo a esa primera impresión, aunque entonces la vuelta a esos manuales no sea cosa de Posta.

(NdeR: nos vemos en la imperiosa obligación de efectuar la aclaración pertinente que a la nota de el profesor Abella, quien le puso el título fue la redacción de posta, siguiendo las sugerencias  de la Academia de Ciencias de la URSS, e inspirados en un   libro de Editorial Progreso, que estaba debajo de la cama, y al que le faltaba la tapa)

Tomé la "pluma virtual" y luego, con esta nota empezada, la dejé.

¿Vale la pena pelearse con Gonzalo, después de todo, por esas anécdotas del pasado? ¿No son cosas menores, hoy, los esclavos de Artigas, por más que alguno se ofenda si se mancilla al Prócer recordando estos detalles ("el negro LIBRE, el zambo DE IGUAL CONDICIÓN... las VIUDAS CON HIJOS...")?

Pero ahora William Yohai se ha metido en la polémica con ideas parecidas a las mías ("¿Una guía programática?"  Posta 13/03/2013), y no puedo abandonar la cancha o me van a acusar de "desertor".

Pero hay algo mucho más importante que todo esto. El planteo de Gonzalo, más allá de cuestiones anecdóticas que lo desmerecen sin necesidad, refiere a temas muy serios, que no pueden dejarse así.

El propósito de esta nota, entonces, es discutir eso de la "realidad objetiva" como fundamento filosófico de la teoría de la "revolución por etapas" que Gonzalo defiende expresamente.

En Posta ha salido también MAIKI ("Análisis con aciertos, conclusiones equivocadas") a defender una amplia política de alianzas, pero no así la teoría de la revolución por etapas (Arismendi) como Gonzalo, sino la teoría de las FASES (Trías).

En ese tema muy importante no entraremos hoy, aunque de las alianzas tendremos que hablar.

PRESIDENTES, VIEJOS SABIOS Y REALIDAD OBJETIVA

Antes de entrar: Parece que me encuentro entre la"gente de lenguaje radical que seguirá...soñando frentes puramente obreros en países de economía productiva desmantelada, y hablará de una clase obrera químicamente pura... donde sólo falta un elemento", y allí pone Gonzalo eso de la realidad objetiva.

El argumento no es nuevo y antes de Gonzalo ya lo dijo otro presidente, el Presidente Pepe. Más o menos, con palabras tomadas de uno y otro, es:

No es posible llevar adelante un programa socialista en nuestros países con una economía productiva desmantelada porque no tenemos esa clase obrera químicamente pura de los países capitalistas desarrollados. Primero hay que pasar por una etapa de liberación nacional que desarrolle la industria y así tendremos esas masas proletarias. Pero para eso, hoy hay que dejarse de lenguaje radical, hay que hacer alianzas muy amplias, no podemos regalar nada

. (En el lenguaje del Pepe podría ser "cualquier monedita sirve").

También William señala esa similitud entre Pepe y Gonzalo, y de paso también demuestra que eso de la disminución numérica de la clase obrera es una falacia. Hay cerca de 1.4 millones de trabajadores asalariados en este país (podríamos demostrar que la gran mayoría de los "cuentapropistas" y buena parte de los "pequeños empresarios lo son, son "proletariado itinerante" -término usado por Carlos Vilas-, asalariados que no dependen de UN patrón, pero sí de la clase de los patrones) y la gran mayoría son trabajadores productivos en el sentido capitalista, su trabajo participa de la cadena social de producción del plusvalor, y solo una pequeña parte en su realización, administración, o como guardianes de la apropiación privada de ese producto.

Luego las cosas se diferencian entre Pepe y Gonzalo.

En nuestra nota "Cuando desertar está bien. Florencio y Aparicio", que es PREVIA a ese planteo de Gonzalo, dijimos:

"...cuando no se tiene confianza en las fuerzas de propias de nuestra clase, se andan buscando alianzas con algún sector burgués o terrateniente, si es política real, o se buscan alianzas simbólicas en el pasado de los burgueses y terratenientes, cuando es política de fantasía.

Cuando no se tiene confianza en la fuerza creadora de la verdad simple y llana, se trata de agregar leyenda, mística, religión, culto a los caudillos del pasado, historia novelada". (El subrayado lo agrego ahora).

El Pepe es presidente en la política real, y pretende hacer alianzas en el presente con burgueses "como la gente", propietarios rurales, y militares nacionalistas.

Gonzalo es candidato a presidente, y en ese proyecto político hay su buena de cuota de fantasía (William señala algún aterrizaje reciente); y en la nota en que nos responde, o sea luego de ese párrafo nuestro anterior que acabamos de repetir, CONFIRMA lo que allí habíamos dicho.

Para él las alianzas se plantean en  "el campo de la religiosidad popular", "los mensajes realmente emancipadores en ropaje religioso o místico", "evocar a los luchadores puros del pasado, como Leandro o Saravia", las"banderas de los héroes del pasado".

Dejemos de lado si estos puros lo son químicamente. Gonzalo agrega:

"¿Es eso no confiar en nuestras 'propias' fuerzas? No. Es entender cuáles son nuestras fuerzas en las tareas del presente".

Aquí está el quid del problema, es eso lo que no podemos dejar de lado. Todo lo demás puede esperar.

Si entendemos bien, se refiere a la insuficiencia de nuestras fuerzas, y por ende la necesidad de esas alianzas.Gonzalo y el Pepe nos conminan a lo mismo en estilos diferentes. Pero en ambos se trata de recurrir a lo mismo.

Primero atribuyen al antagonista el defender algo así como lo que MAIKI llama "socialismo que llega de un envión", que no sabemos quién lo habrá planteado, y tampoco eso que "se avanza SOLO con la clase trabajadora" (MAIKI), o "frentes puramente obreros" (Gonzalo).

Y luego, lo más importante porque lo otro es una simple chicana, refutan ese supuesto planteo adversario CON LA AUTORIDAD DE LA CIENCIA ("realidad objetiva").

Gonzalo criticalo que dice son, por nuestra parte, "construcciones de universos radicales y puristas donde sólo falta un elemento: la realidad objetiva, que existe, pese a todo".

"No seas nabo, ubicate en el mundo en el que vivís, ¡gil!", agrega el Pepe. (Discurso en Envidrio, 29/08/2010).

Sin embargo, para que una carencia propia sea compensada por una alianza conveniente con otros, se necesita otra cosa que también es independiente de nuestros DESEOS (por alguna razón Gonzalo prefiere poner aquí nuestro conocimiento (?). Se necesita que el aliado trabaje en el mismo sentido que nosotros.

En el caso las alianzas que propone Mujica, los burgueses convocados responden a sus propios intereses que no tienen nada que ver con los nuestros. Por lo tanto, ubicate VOS en el mundo en que vivís.

Y en el caso de Gonzalo, que apela a elementos de mística, religión, leyenda, o personajes del pasado, los convocados tampoco aportan nada porque... porque son mística religión, leyenda, y pasado, ¿no?

¿Quién es el que está fuera de la realidad?

Porque para nosotros, que creemos que la conciencia de las masas es el factor que hace posible el cambio histórico ("la teoría deviene en fuerza material", parece que Marx no entendió eso de la separación entre lo objetivo y lo subjetivo), se trata de liberarnos NO MEDIANTE la mística,  el pensamiento religioso y el culto a los héroes, sino DE la mística, el pensamiento religioso y el culto a los héroes.

Se lo lama desalienación.

De acuerdo a esa teoría kantiano-soviética, que podríamos llamar "Critica de la razón químicamente pura" (o crítica al "puro racionalismo" que le dicen),  las cosas y fenómenos existen "EN" el tiempo y el espacio. Olvidemos, para hacerla corta, el tema de la relatividad, la incertidumbre y todo eso, vamos mejor directo a las ciencias sociales.

Lo mismo pasaría entonces con las clases sociales, son una realidad objetiva, el proletariado existe -o no, o no del todo en países desmantelados como el nuestro- como realidad objetiva  fuera de nuestra conciencia.

O sea como fuerzas productivas, relaciones de producción, cantidad de gente, puestos de trabajo, estabilidad en el trabajo, jornada laboral, salario, horas extras, etc. 

Y luego, como reflejo, como producto, viene  la conciencia, el partido político y su línea, y a partir de la línea la acción, como lo podemos ver explicado en esos manuales.

Destinada al fracaso estará, según ellos, la lucha obrera que se aparte de esas condiciones de la realidad que la hacen posible, de estos principios científicos. Serán solo "construcciones radicales" o "relatos" como también explicó Pepe en Envidrio. Serán tan imposibles como el vuelo del abejorro, imposible de acuerdo a las leyes de aerodinámica.

Claro, decía Bleriot que como el abejorro no sabe nada de aerodinámica, igual se lanza a volar. A los obreros les pasa, a veces, algo parecido.

¿A veces? ¿Qué tantas veces?

La revolución socialista en Rusia era tan imposible como el vuelo del abejorro, los mencheviques lo demostraron con toda claridad y en esto MAIKI está de acuerdo con nosotros, no tenía nada que ver, para los mencheviques, con las condiciones de la realidad objetiva.

Quince días después de Octubre, Gramsci publica "La revolución contra El Capital", donde explica que los rusos hacían una revolución contra el capital pero también contra el libro El Capital, de Marx. Lo mismo dice el Pepe -que se siente más cerca de Marx el muy rostro-, solo que Antonio y él sacan conclusiones bien diferentes.

¿Y China? ¿Dónde estaba la clase obrera para hacer la revolución? Mao explica esto de la realidad objetiva con el cuento chino del viejo tonto que movía las montañas.

Había un viejo tonto que para salir y entrar de la casa tenía que subir y bajar siempre una montaña que le quedaba enfrente. Entonces reunió a sus hijos y unos cuantos picos y palas y se puso a mover la montaña. Un viejo sabio le explicó que eso era un disparate, ubicate en el mundo que vivís, realidad objetiva, para remover la montaña la única que te queda es recurrir a alguna alianza con los propietarios de grandes máquinas y explosivos para que se la lleven como aquellos que se llevaron Potosí y dejaron la tierra chata.

Pero el viejo tonto pensaba "Apoyarse en las propias fuerzas y atreverse a vencer" (que es lo mismo que "nada podemos esperar sino de nosotros mismos", solo que despojado de esa patética queja depresiva permanente del uruguayo que dice todo por la negativa).

Y explicó que las montañas, por grandes que sean no pueden crecer y cada palada que se quite las hace más chicas, y en cambio las familias humanas crecen. Cuestión de paciencia china.

Pero más bien cuestión de salto cualitativo, si las masas chinas se ponían a cavar. Ganar al pueblo chino para la causa de la revolución. O sea, RAZONES PARA LA LUCHA, que es como sigue esta historia. Habría que ver antes eso de la realidad objetiva.

Pero no puedo pasar de largo viendo aquí la pelota picando frente al arco de la teoría de las etapas.

Según los manuales de Gonzalo, la solución ante esa realidad objetiva es una ALIANZA para una ETAPA DE LIBERACIÓN NACIONAL que desarrolle las condiciones para que DESPUÉS se pueda llegar al SOCIALISMO.

Y esa era la directiva que impartió a los chinos la Internacional Comunista con Stalin a la cabeza, y nunca pude entender si eso hay que ponerlo entre las "luces" o las "sombras" de Gonzalo. Lo que sé son tres cosas.

*    Entre esa sabia orden de la IC y la revolución china que pretendió ser socialista transcurrieron como quince años. Pero no fueron años de una etapa de liberación nacional y desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo. Fueron años de destrucción, despojo, guerra. Empeoramiento de la realidad objetiva.

*   Algunos maoístas quieren arreglarla poniendo en los primeros cuatro o cinco años después de la toma del poder una etapa "democrática" para acomodar los esquemas. Peor es meneallo, Sancho amigo. Pretender que el desarrollo de las fuerzas productivas EN CHINA pudiese en cinco años (y en ESOS cinco años) ser la fuerza material que modificase las relaciones de producción para el "tránsito" al socialismo, eso sí que es un cuento chino.

Lo que condujo al "gran salto adelante" fue que la URSS los dejó colgados, lindo ejemplo de "campo socialista".

*    Por último, que me expliquen cómo es que la "segunda" etapa termina en la "primera", la revolución socialista resulta ser la antesala del desarrollo capitalista nacional, exactamente al revés de lo que decía el viejo Rodney.

Una pista: repasar el concepto de ACUMULACIÓN PRIMITIVA DEL CAPITAL.

Veamos brevemente algún caso, no de revoluciones, sino de lucha por reformas dentro del capitalismo.

En primer lugar, para que haya lucha obrera primero tiene que haber obreros, y para que haya obreros, primero tienen que existir las relaciones sociales que hagan posible la condición del obrero.

(Y aquí, perdonen, voy a hacer una vez como hacía Marx, no creo que pueda muchas).

"Así dicen los economistas", y los filósofos de la realidad objetiva.

Durante gran parte del siglo XIX en Inglaterra hubo una lucha por la limitación del trabajo infantil que creció enormemente con la revolución industrial.

Estaba basada en razones éticas. Fue una lucha obrera, pero no solamente obrera. Citamos a Inglaterra por ser un caso muy nítido, pero se reprodujo lo mismo en todo el mundo.

De no haberse impuesto la limitación cada vez mayor del trabajo infantil, de no haberse sacado a los niños de las fábricas, la clase obrera moderna tal como la conocemos no existiría.

Difícilmente podrían desarrollarse SINDICATOS, NEGOCIACIÓN SALARIAL, y otras condiciones sociales que dan forma a la venta de la fuerza de trabajo, a la relación salarial.

Lo mismo con todos los elementos que definen la morfología de la clase obrera moderna.

La existencia de la clase no puede separarse de la existencia de las relaciones sociales que definen a la clase, y de las condiciones que hacen posibles esas relaciones. Y esas condiciones son un producto de la lucha social.

La clase obrera es un producto de la lucha obrera, así funciona la sociedad humana porque es eso, sociedad humana. Por eso no tiene sentido ese argumento de la "realidad objetiva".

Pero antes de que Gonzalo me acuse de eurocentrista por hablar de los obreros ingleses, voy a poner un ejemplo nuestro.

Tanto es así, que la lucha de la clase crea las relaciones sociales de la clase, que también lo es cuando es la lucha mal orientada por esos mismos filósofos de la realidad objetiva, el Pepe y su gente.

Como el caso precisamente de Envidrio, en que se rechazó el camino autogestionario y se salió a buscar un patrón que nos explote ("inversor") y como no se consiguió se recurrió al Tío Chávez para terminar trabajando de nuevo, pero a fazón, para el mismo patrón que tenían en Cristalerías.

Y a propósito introdujimos este tema de las luchas por reformas dentro del capitalismo, para volver ahora a las grandes revoluciones obreras, y vamos por fin al punto central de esta polémica.

Las revoluciones obreras no fueron producto de grandes clases obreras, las grandes clases obreras en esos países FUERON UN PRODUCTO DE LAS REVOLUCIONES OBRERAS.

La industrialización masiva en Rusia y China fue el RESULTADO de la revolución, y no la condición "objetiva" y previa para que fuese posible la revolución.

us clases obreras escuálidas, como el abejorro, se lanzaron a volar aunque su vuelo no pareciese posible.

Y yo, que no me ubico en el mundo en que vivo, creí que eso había quedado claro ya hace muchos años, al menos entre la gente culta de izquierda.

De paso, y por las dudas, aunque esto es solo para el Pepe y nadie más.

Esa violación de las "leyes objetivas" por parte de los revolucionarios no tuvo NADA QUE VER con la mal llamada "restauración" del capitalismo que vino después, y que fue posible por el mantenimiento de la desigualdad social.

LAS RAZONES DE LA LUCHA

Dice Machado. "El ojo que ves no es - ojo porque tú lo veas - es ojo porque te ve".

Una clase social no es clase social porque tú la veas o la conozcas, es clase social porque se ve a sí misma, se reconoce a sí misma.

El problema con eso de lo objetivo y subjetivo en las cosas humanas, es que el ser humano no es una "realidad objetiva" es realidad objetiva y subjetiva a un tiempo. Y eso pasa con todo lo humano, y cuando hablamos de sociedad hablamos de sociedades humanas.

Decimos "a un tiempo" no en el sentido del mismo CORTE en el tiempo sino en el mismo CURSO del tiempo.

De nuevo, dejamos de lado aquí pero solamente para no complicarla, el tiempo físico, que TAMBIÉN es relativo, que es una propiedad o atributo de lo que ocurre y no una rayita que preexiste a lo que ocurre; aquí, estamos hablando del tiempo HISTÓRICO, que también es así, atributo de lo que ocurre.

La clase en sí y la clase para sí es el mismo sujeto histórico. Tal vez no para el que piense "lo que es, es, y lo que no es, no es", pero sí para el que piensa "no te bañarás dos veces en el mismo río".

Y por eso, Gonzalo, cuando salgas a buscar la "realidad objetiva" como quien busca a Dios, fijate si no andarás pretendiendo que tengan existencia independiente de la acción humana los fenómenos sociales que son construcciones humanas.

Voy a recordar esto del Manifiesto Comunista:

"Los elementos de las clases medias, el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesano, el labriego, todos luchan contra la burguesía para salvar de la ruina su existencia como tales clases. No son, pues, revolucionarios, sino conservadores. Más todavía, reaccionarios, pues pretenden volver atrás la rueda de la historia.

Todo lo que tienen de revolucionario es lo que mira a su tránsito inminente al proletariado; con esa actitud no defienden sus intereses actuales, sino los futuros; se despojan de su posición propia para abrazar la del proletariado".

(El subrayado es mío).

MAIKI recuerda, y no creo que William lo haya olvidado, que muchos "productores" (propietarios) rurales pasan por enormes dificultades, contraen deudas y no las pueden pagar, se arruinan, o para evitarlo terminan arrendando su propiedad al capital extranjero (que la terminará arruinando, agotando la tierra, y el Estado tendría que prohibir ese arrendamiento y si con ello dificultamos todavía más la supervivencia del pequeño propietario pues ajo y agua).

Pero eso es una consecuencia inevitable del capitalismo. Y no vamos a volver atrás la rueda de la historia.

Nosotros, al pequeño industrial y comerciante, artesano, labriego, granjero, apicultor, tambero, profesional independiente, trabajador por su cuenta, feriante, periferiante, buscavidas, vamos a ofrecerles un lugar en nuestra SOCIEDAD FUTURA.

No vamos a tratar de reconstruir ni capitalismo nacional, ni patrias enanas (“Orientales y bastas"), ni pequeña propiedad, ni comunidades campesinas bucólicas, ni levantar de nuevo el muro del "socialismo real", porque todo eso es IMPOSIBLE.

No vamos a hacer reformas agrarias de tipo parcelario porque el capitalismo concentrará de nuevo la propiedad de la tierra.

No vamos a darle de los bolsillos del pueblo créditos al pequeño productor rural capitalista aislado y exportador para que siga en la misma porque se va a fundir de nuevo. La pequeña producción agropecuaria capitalista se arruina porque ha dejado de ser rentable desde el punto de vista capitalista, y eso es para siempre.

No soñamos con frentes obreros químicamente puros, le abrimos las puertas a toda esa gente, pero tampoco soñamos con proyectos de reconstrucción del pasado.

No vamos a seguir vías muertas, y mucho menos a seguir a otros ("aliados") que quieran seguir vías muertas.

Yo no recorro el campo para nada, y solo tomo contacto indirecto con él en las capitales departamentales, en las que todos los buenos técnicos y profesionales de cualquier área (las gentes con las que me ha tocado trabajar) tienen mucho que ver siempre con esa realidad.

Pero también ellos saben, porque no son tontos ni mucho menos, que si de paralizar la economía capitalista se trata, incluso la pequeña economía rural, en este país sigue siendo cierto que se paraliza en los bancos y los puertos, que para más una huelga de camioneros o en la refinería que un piquete.

Este sigue siendo un país industrial y moderno, con centralidad del trabajo.

A esas formas sociales perimidas lo que el camino socialista puede ofrecerles y que el capitalismo no les da, es una MUERTE DIGNA. Y a la gente, un lugar en OTRO MUNDO POSIBLE, que queremos discutir respetuosamente con ellos, lo que el capitalismo no hace.

También aquí el desarrollo industrial INDEPENDIENTE será producto de la revolución, y no condición previa, a no ser que esperemos las calendas griegas, porque industrialización dependiente ya tenemos, tenemos maquilas, industria de primer eslabón de cadena extractiva en zonas francas, sustitución de importaciones que montan y desmontan según  ciclos. Y por eso tenemos clase obrera con toda esa realidad objetiva.

No será "socialismo de un envión", será de los enviones que sean.

Donde no den las fuerzas en un primer momento para la autogestión social madura, tal vez haya que recurrir a propiedad estatal centralizada, donde no den las fuerzas para la propiedad estatal tal vez haya pequeña propiedad cooperativa, o espacios de pequeña propiedad individual, o lo que sea, pero serán pasos hacia la sociedad sin clases, y no hacia la reconstrucción de viejas sociedades de clases.

Y de paso y por las dudas, no somos nosotros los eurocentristas.

La necesidad de una "transición" no es un producto exclusivo y desgraciado de las condiciones "desmanteladas" de nuestras pobres economías tercermundistas dependientes.

Los países "desarrollados" que Pepe y Gonzalo mistifican - por la positiva o por la negativa pero mistifican -  en los que impera el sobreconsumo energético y la fragmentación productiva, el gigantismo industrial, la agricultura químico-dependiente, etc., y más aun, la vida humana químico-dependiente, oleo-dependiente, uranio-dependiente y bélico-dependiente, deberán pasar también por una transición, aunque diferente.

Y fue Marx el primero en explicarlo en la Crítica al programa de Ghota, que se ocupa de esos países.

No tenemos problema con el "segundo tiempo, o el tercero, o el cuarto o el sexto no importa ¡mil veces!" (El Choncho se comió el quinto), pero sí tenemos problemas con eso de "salir a buscar empates". El empate socialdemócrata, empate estalinista, empate nacionalista, empate populista, empate bonapartista, empate etapista.

Y para dejar atrás el pasado, debemos dejar atrás la mistificación del pasado. Y eso es todavía peor, porque la gente YA la dejó atrás. Hoy está alienada por los cuentos capitalistas, pero ya no por los cuentos pre-capitalistas, que no van a volver.

Y peor aún, porque todos esos cuentos de Gonzalo son pura demagogia, aunque no sea químicamente pura.

Es demagogia venir ahora con eso de la "religiosidad popular". Respetamos las creencias de cualquiera y exigimos que se respeten, pero las respetamos y punto. Y también es un desprecio apenas oculto a la racionalidad popular, querer caer simpático para llevarlos con cuentitos para niños. Una falta de respeto.

A no ser que vengas a decir, Gonzalo, que la diosa Iemanjá es una realidad objetiva, dejate de joder.

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(*) Woody Allen. La última noche de Boris Grushenko