Correos y más correos, blogs y más blogs donde no hay derechas e izquierdas, de país alguno, incluyendo a nuestro Uruguay, que se salven de los más sesudos análisis críticos y todos con sobradas razones, pero nadie insinúa una propuesta de posible cambio.
Más leemos y más nos preguntamos si somos hijos de una visión negativa, sin capacidad de proyectarnos hacia un futuro positivo.
Es cierto que siempre es más fácil criticar desde la vereda de enfrente, que enfrentar la realidad para cambiarla.
Ayer los susodichos de izquierda hoy, contra las derechas y las propias derechas hoy, contra los que están en el poder de la izquierda.
¿Estamos siempre más predispuestos a ver la paja en el ojo ajeno que en el propio?
¿Por qué no se atacan las causas reales de los problemas de una vez por todas y se ofrecen alternativas de cambio? Más allá de los partidos políticos, que sólo aspiran al poder para perpetuarse o en la búsqueda de algún cargo en la legislatura, conscientes de que los cambios que ellos proponen no cambiarán nada, perpetuando más de lo mismo.
¿No hemos aprendido todavía en 183 años de historia, que el sistema político es perverso, avalado por una constitución creada a su imagen y semejanza? Si no cambiamos este sistema político no es posible ningún cambio
La corrupción seguirá reinando. La buena voluntad es sólo cosa de voluntades
La sangre derramada de quienes quisieron construir un país mejor pasó al olvido de quienes hoy ostentan el poder y es criticada por quienes ayer gobernaron.
Los partidos políticos han demostrado que son insensibles a todo esto y a las críticas. Y a los hechos me remito.
Hoy los partidos políticos son títeres de los poderes financieros y han matado toda idealidad política, y toda ilusión de nuestro pueblo traicionando sus propios principios en manos del capital, entregando la propia soberanía de su propio país por el “vil precio de la necesidad”.
No podremos hablar de partidos políticos, que vayan a gobernar, si no hay control ciudadano permanente
Ello sólo será posible con una NUEVA CONSTITUCIÓN, porque “toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino. Es muy veleidosa la probidad de los hombres, sólo el freno de la Constitución puede afirmarla” (Artigas) no ésta, por supuesto, que desde que nació en 1830, estuvo renegada por el propio prócer
Existen y existieron corruptos, protegidos por un sistema perverso, creado por los políticos a imagen y semejanza.
Sabemos que la crítica es necesaria, pero no podemos pararnos sólo en eyaculaciones mentales autocomplacientes, en busca de protagonismo. Sin moñas ni gambetas, sin amagues ni pisaditas, sin doctrinas y sin dogmas, sin salmos ni liturgia, sin dimes ni diretes, sin gambitos ni estrategia, sin esto yo y aquello vos, todos debemos apuntar a un cambio substancial, y de ahí nuestra propuesta:
CAMBIAR ÍNTEGRAMENTE LA CONSTITUCIÓN.
CONVOQUEMOS COMO ÚNICA ALTERNATIVA, A UNA CONSTITUYENTE Y HAGAMOS TEMBLAR LOS CIMIENTOS DE ESTE SISTEMA POLÍTICO PERVERSO
Basta ya de Vía Crucis sin resurrección
Nota: escrito un viernes santo con miras a una resurrección
Un saludo final de parte del colectivo de la revista Punto a Punto con el correo electrónico puntoapuntoredaccion@yahoo.esque sigue estando a las órdenes de los lectores.
Rogelio - Viernes 29 de marzo de 2013