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NO SER REHENES DE NUESTROS PROPIOS PRECONCEPTOS

 

“La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento”

Muchos de los que han   escrito sobre el MLN coinciden casi en mayoría en que la aparición del "tomuer" Amodio abre la puerta para una nueva versión de la historia que, más allá de sospechas y  detalles, debe ser escuchada, y opinada

Con la actitud de quererlo callar, desacreditarlo, ignorarlo, etc., (una verdadera conjura mediática por derecha e izquierda, una singular, pero  NO única muestra de esta MORDAZA de RETAZOS) muchos están manifestando, no otra cosa que  el MIEDO de que surja alguna verdad oculta y enterrada que no les conviene, y que  sin duda para varios  este caso del "traidor, servicio y demás" les ha servido ya que lo han usado para blanquearse ellos mismos

Si la historia la escribieron los que están  en el candelero, en las portadas y los medios oficiales y o los  "opositores" seudo y o para oficialistas, eso NO  quiere decir que NO  haya otra historia, la historia oficial tupamara, como casi todas la historias oficiales, son pobres, "viene floja de papeles", dejan cada buraco...así de grande y cuantas preguntas, preguntas sin responder, ya que muchos protagonistas, se van muriendo, y en silencio, claro hay excepciones.

Son esos agujeros negros, esos muertos en el ropero, los que dan  cabida  y generan el terreno propicio para  la aparición después de más de 40 años de un Amodio  

 Si, un traidor pudo más que muchos valientes... El traicionó...Otros no Traicionaron????

Tal vez sea verdad que un traidor puede más que mil valientes, pero ojalá que sea verdad que si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos  o sea nosotros VERDAD MEDIANTE no lo olvidemos fácilmente; y a los que desde siempre  vienen tratando de "vender" sus espejitos de colores para tratar de convencernos de que "son buenos y ¡saben!, la posta " les apareció  un "cangrejo sucio de abajo de la negra piedra " que  llega con  el paso de los años encima, pero con cierto humor  sonriente desde el mas allá ... y encima es NEGRO !!!

Y lo que lo que les da más bronca  a muchos, como Ñato Tronca y el Ruso, es que no participe del pacto de silencio que hasta los militares respetan.

Posta

 Acá van algunas opiniones aparecidas en los diarios de hoy

El politólogo Adolfo Garcé quien escribió el libro Donde hubo fuego –que se concentró en la historia de los tupamaros luego de 1985– dijo “no tener ninguna duda” acerca de la importancia del testimonio de Amodio. “Esto es una batalla entre mitos, entre constructores de leyendas. Y que aparezca otro relato por fantasioso que parezca enriquece el cuadro. Aparece un pincel nuevo”, dijo Garcé. “Amodio Pérez no es cualquier persona. Todos los tupamaros reconocen que fue uno de los principales jefes y que comandaba la columna 15, una de las principales del movimiento. ¿Cómo no va a tener valor su testimonio?”, agregó el politólogo.

El escritor Hugo Fontana dijo que la aparición de Amodio Pérez “le está pegando una sacudida a la mística creada por algunos narradores del MLN y está resquebrajando la historia que se ha diseminado y a la que el colectivo uruguayo ha terminado adhiriendo”. Fontana es el autor de La piel del otro, una novela en la que cuenta la historia del ex guerrillero en base a entrevistas a personas que lo conocieron.“El MLN tiene muy buenos narradores pero Amodio también es un excelente narrador. Narró durante 40 años con el silencio y ahora narra con su presencia. Las cartas representan una nueva interpretación del personaje y, de aquí en más, la historia la tendrán que contar otros”, dijo Fontana.

A su vez, el periodista Alfonso Lessa –autor entre otros del libro La revolución imposible y Estado de Guerra– reconoció que la aparición de Amodio abrió una polémica sobre la relevancia de sus dichos y consideró “razonable” que quienes se sintieron traicionados por el ex guerrillero le den la espalda y que a otros les interese el relato.  “Se han escrito un montón de libros sobre la guerrilla y muchos fueron éxito de ventas.

Algunos de ellos estuvieron dedicados a Amodio Pérez o aluden a él. Entonces también parece razonable, al menos para quienes no estuvieron involucrados en el MLN, escuchar las versiones del ex jefe guerrillero, gusten o no. Aún desde la ausencia de grandes novedades, los planteos de Amodio Pérez van más allá de su traición, e incluyen aspectos internos del MLN, temas estructurales, diferencias y motivos de la derrota militar de la guerrilla”, dijo Lessa

El escritor consideró “grave” que no se le den a las cartas de Amodio la trascendencia que tienen. “Lucía Topolansky dice que Amodio no existe. Pero eso forma parte de un pensamiento mágico: ‘si no hablo de él entonces no existe’. Mauricio Rosencof dice que es un fantasma. Pero, claramente, Amodio es una persona de carne y hueso”, consideró Fontana.

El pasado jueves, el exguerrillero Julio Marenales dijo a El País que no podía "dejar pasar la mentira" de que Amodio nunca salió a marcar compañeros vestido de militar.

"Es mentira, a mí me marcó Amodio. Fue el 26 de julio de 1972. Yo había hecho un contacto en Luis Alberto de Herrera y Emilio Raña. Cuando llego me encuentro con una compañera, de pronto veo venir un camión militar y reconocí vestido de soldado a Amodio Pérez. Empecé a caminar unos metros cuando sentí los pasos de los soldados. Yo tenía preparada en el portafolio una granada ofensiva de la Marina, estaba sin seguro y con la palanca cerrada.

Cuando veo el abanico de soldados y a mitad de cuadra a un sargento con metralleta que me apunta, saqué la granada y la tiré pero no estalló porque se ve que la espoleta estaba húmeda. El sargento disparó y la ráfaga me atravesó la pierna y un rebote me dio en la espalda. Yo no tengo ninguna duda de que era Amodio Pérez porque los oficiales del (Batallón) Florida me lo reconocieron. Les dije a los oficiales `sáquenme los ojos si no era Amodio Pérez` y el capitán Tabaré Camacho me lo confirmó", narró Marenales a El País.

Amodio en el cine Arizona

22/5/13

Finalmente El Observador ha dado por buena la identidad de quien ha estado dirigiendo cartas a los medios de comunicación afirmando ser Amodio Pérez.
Las fotos que el corresponsal ha enviado como prueba de su identidad, en efecto, se parecen mucho al  rostro conocido del ex líder tupamaro, cuando era joven. Algunos de sus ex compañeros más famosos o representativos, como Marenales y Zabalza, han señalado que no tienen dudas de su identidad.
Las fotos, sin embargo, no terminan por ser una prueba cien por ciento segura.

Podría ser que el misterioso corresponsal tuviera fotos de Amodio Pérez, pudiera tratarse de alguien parecido o alguien que tuviera fotos de alguien parecido... se me ocurren muchas opciones, complicadas pero posibles.

De todos modos, la información exacta sobre el MLN manejada por el misterioso corresponsal, sumada a las fotos y a una conversación telefónica con el periodista Gabriel Pereyra, que le hizo preguntas precisas y complejas sobre la historia tupamara, han convencido al diario y a la mayor parte de los periodistas y actores de aquellos años que han opinado en público.

Incluso El País, que se había negado a publicar las cartas de Amodio por dudar antes de su identidad, ha reproducido las respuestas ahora brindadas a El Observador.
Parece evidente que el objetivo de quien firma Amodio Pérez es lavar su imagen.

Dice que nunca salió a la calle vestido de militar a capturar a otros integrantes del MLN. Y afirma que no hay testimonios concretos que lo acusen. "¿Por qué nunca se ha señalado a los que 'marqué'?", pregunta desde las respuestas que envió a El Observador.
Debe haber más testimonios que lo desmienten, pero yo por lo menos conozco uno.
En el libro La izquierda armada, de la historiadora y ex tupamara Clara Aldrighi, un testimonio anónimo cuenta que Amodio "llegó al punto de capturar en 1972 a uno de los integrantes de la fracción, Enrique Rodríguez Larreta, reconociéndolo cuando ingresaba a un cine y señalándoselo a los militares. Era un muchacho de menos de veinte años y Amodio había sido su responsable".
Rodríguez Larreta fue uno de los ex integrantes del MLN a los que entrevisté para realizar el libro Historias tupamaras y su testimonio me resultó valiente y valioso. Radicado en Rio de Janeiro donde hoy es académico universitario, lo entrevisté en sucesivos intercambios de mails.
En uno de ellos le pregunté si era cierto que había sido detenido por una patrulla militar de la que Amodio Pérez formaba parte. Me respondió:
-Lo de Amodio es verdad. Vestido de militar en una camioneta del Batallón Florida dirigida por el Teniente Grignoli. Me sacaron, a mí y a Raquel (su esposa) del cine Arizona. Estaban dando El Pequeño Gran Hombre con Dustin Hoffman. Se prendieron las luces y nos sacaron del cine. Aún recuerdo la música de entrada de la película. Nunca la vi completa...
Esta cita no entró en Historias tupamaras, porque fue imposible incluir todos los testimonios y datos obtenidos durante la investigación realizada para escribir el libro. La publico hoy por primera vez.

Viene al caso para demostrar que quien responde las preguntas de El Observador falta a la verdad.

Los testimonios existen. Traicionó incluso a un muchacho que había sido su subordinado. El sargento Sanders, pero al revés.
Cuando escribí Historias tupamaras busqué la palabra de tupamaros que, desde la izquierda o la derecha, fueran capaces de analizar crítica y autocríticamente lo realizado por la guerrilla y por ellos mismos.

Rodríguez Larreta, Luis Nieto, Kimal Amir, Aníbal de Lucía, Fernando González Guyer, Juan José Cabezas, Luis Alemañy, Efraín Rodríguez Platero y George Whitelaw, todos ellos aportaron elementos removedores y de singular coraje, contrapuestos a la eterna autocomplacencia derramada en los libros que han edificado el relato oficial tupamaro, una historia rosa, un cuento de hadas.

Lo mismo cabe decir para quienes contaron su historia en Milicos y tupas, el profesor Armando Miraldi y el contador Carlos Koncke (también la anónima "Mónica").
En Amodio Pérez, en cambio, no hay atisbo de autocrítica.

Se reafirma en todos sus actos. En sus cartas y  respuestas a El Observador se aprecia la misma autocomplacencia de sus supuestos antagonistas. Se alzaron en armas, dice, porque la democracia era trucha.

Reclama méritos militares que otros le niegan, ¡pero Zabalza reconoce!

No hay menciones a lo que la violencia política le dejó al Uruguay, hasta hoy. Debería enterarse que en ello le caben las mismas responsabilidades que a sus amigos-enemigos. Y que tiene cuentas adicionales, moralmente graves: las que lo ayudaron a salir del país mientras sus compañeros padecían la tortura en los cuarteles.
Si uno se guía solo por los escritos enviados a la prensa por el señor Amodio, la noticia es que tenemos un prócer más.

Otro tupa clase A, como le gusta a Marcelo Estefanell. Otro que lava sus culpas con mentiras y medias verdades. Otro guerrillero heroico.

Linda película para verla en el cine Arizona sin que nadie venga a interrumpirte en la mitad de la función, con una patrulla de soldados, a prender las luces y llevarte preso.